31 dic. 2010

La posesión de Emma Evans

Fijáos lo que es la vida, que ayer os decía que la última película del 2010 no sería ni un estreno ni una película que hubiera visto por primera vez en este año, pensando yo en V de Vendetta, y de repente, me da por entrar a mirar en Filmaffinity los estrenos de esta semana y me encuentro con una película con una pinta regulerísima pero escrita por un señor que es lo más. Total, que me picó el gusanillo y tuve que ir al cine a verla.

Soy megafan de El exorcista, y eso hace que mire con muy malos ojos a todas las películas de niñas con demonios dentro porque claro, las comparaciones son odiosas, y a mí El Exorcista me parece la película por antonomasia del subgénero satán inside. Aún así me las veo todas, porque esto de que de la noche a la mañana el espíritu del mal te posea es algo que me asusta y atrae a partes iguales.

Lo que más me ha gustado de esta película es la sinopsis que tiene en Filmaffinity, que te cuenta la resolución de la película así, con toda la alegría del mundo. Sí, eso es lo que más me ha gustado de la película, porque todo lo demás es bastante, bastante regulero. No me esperaba yo la revolución del género de terror, pero siendo una película que ha salido de la cabeza de David Muñoz, y conociendo la cabeza de David Muñoz, que me parece un creador escepcional, me esperaba yo muchísimo más.

"Cada vez que pirateáis Satán posee a una niña"

De hecho, el guion es prácticamente lo que menos me ha gustado, porque la realización me ha parecido bastante "bonita" para tratarse de una película de terror, con un rollo indie casi tierno que daba mucho gustico de ver. La fotografía más de lo mismo, y la banda sonora me ha parecido cojonuda. Pero claro, luego la historia es tan raruna que se queda una que no sabe muy bien qué decir.

Yo lo que digo es que esta película me ha parecido totalmente prescindible y que no se salva por ningún lado, así que con dolor de mi corazón la última película del 2010 será un ojete de dromedario. A ver si empezamos el año cinematográfico mejor de como lo acabamos.

30 dic. 2010

Repaso cinematográfico del 2010

Cinematográficamente hablando, estoy contenta con este año que está a punto de terminar. Para empezar, ha sido el año en el que decidí dar el paso del fotolog al blog, cosa que me pareció todo un acierto. Ahora mismo estoy contentísima con mi Ojetefilms, y he conseguido llegar a mucha más gente, que al fin y al cabo, es lo que importa. Si escribo todas estas mamarracheces aquí es porque me encanta que me leáis y, sobre todo, que os riáis conmigo. (Y de mí, si queréis, yo me dejo).

A tan solo un día de que el 2010 comience a ser parte del pasado, me gustaría compartir mi repaso de este año con todos vosotros. Es el momento de pararse a pensar si este año ha merecido o no la pena, y sobre todo, de sacar lo mejor de él. Así que... ¡allá vamos!

Cosas nuevas que ha traído el 2010:

- En este año he aprendido muchísimo sobre cine, sobre todo en el ámbito del guion, gracias al máster que realicé durante el curso pasado. He aprendido a ver las películas con otros ojos.

- También en este año he visto mi primera película del género western, género que tenía olvidadísimo porque no me llamaba la atención en absoluto. ¡Y no solo he visto una! Sino que he visto dos, y la verdad, las dos me gustaron bastante.

- Este año he escrito la palabra FIN en dos guiones de largometraje. Ha sido el año en el que "La Catástrofe" y "Viejos amigos" han salido de mi cabeza (y de la de Héber, y de la de Esther) para quedar para siempre plasmados en papel.

- Ha sido el año en el que me he enamorado, perdidamente, y para siempre, de Steve Carell. Él es ahora mi nuevo actor de comedia favorito.

- También ha sido el año de reconocimiento de la figura de Christopher Nolan en el panorama cinematográfico. Aunque sus películas me parecían buenas, ninguna me llegó a sorprender tanto como lo hizo Origen, y desde que la vi decidí que Nolan merecía todo mi respeto y admiración.

- ¡¡¡¡He conocido en persona a Paco Cabezas!!!! Lo cual no hizo sino aumentar mi amor y fanatismo hacia su persona.

- Este 2010 ha sido el año en el que... ¡Pe y Bardem se han dicho "Sí, quiero"! A vosotros os dará igual, pero a mí me parece superemocionante. Soy tan fan de ambos que me parece maravilloso que se hayan juntado para quererse.

- Y ha sido el año en el que he decidido conocer otra cara del cine español, y he decidido verme un montón de rarezas, desde Pajares y Esteso hasta Paul Naschy.

El año 2010 en datos:

- En este 2010 he visto 139 películas en total.
- De esas 139, 29 las he visto en el cine.
- Pero en total, de todas las películas estrenadas en este 2010, yo he visto 38 (no está mal, solo he pirateado nueve)

Los rankins del 2010:

Para mí, las cinco mejores películas estrenadas en 2010 han sido:

- La Red Social
- Origen
- Todo lo que tú quieras
- Toy Story 3
- Buried

Y las cinco mejores películas que he visto por primera vez en este 2010:

- El hijo de la novia
- Soñadores
- Mary and Max
- El mago de Oz
- Vagina Dentada


Y esto ha sido todo. Mañana os hablaré de la última película vista en 2010, que ni es un estreno ni es la primera vez que la veo, así que no estará incluida en ninguno de los rankins aunque sí aumentará el número de películas vistas este año, lo que hará que el número total de las películas que he visto ascienda a 140.

Muchas gracias a todos los que me leéis y sobre todo a los que me comentáis que os encanta leerme, porque sois los que me animáis a seguir haciendo esto. ¡Feliz año para todos!

28 dic. 2010

Balada Triste de Trompeta

Almodóvar tiene la fama en este país, y hombre, yo creo que merecida. (Para ver lo mucho que me gusta Almodóvar pincha aquí). Pero en este país hay otros cineastas que también han sabido crear su propio universo y que nos regalan a los amantes del cine cada joyita que ya quisieran muchos. Es el caso de Alex de la Iglesia. A Alex lo conocí siendo también bastante pequeña, gracias a su peliculón El día de la Bestia. La verdad es que me pareció una película divertida, y me llamó la atención lo suficiente como para quedarme con el nombre del director. Esto hizo que me empezara a interesar por la filmografía de de la Iglesia, y así, me acerqué al cine (lo recuerdo como si fuera hoy) a ver La Comunidad, película con la que este director me ganó para siempre. Desde entonces no me pierdo una, y por eso esperaba con tantas ganas la llegada de Balada Triste de Trompeta a la gran pantalla.

Balada Triste de Trompeta prometía ya mucho antes de saber incluso de qué iba. Bueno, es que realmente no he querido saber de qué iba hasta que me he sentado en la butaca del cine, para que la película me sorprendiera, aunque claro, al final todo se acaba sabiendo y llegaron a mí comentarios de que si "es la mejor película sobre la guerra civil" de que si "payasos locos" de que si "la abuela fuma" y demás. Prometía, primero, por ser de Alex de la Iglesia. Prometía también por ser una visión de la guerra civil española y la dictadura franquista (tema taaan trallado en este nuestro país) desde los ojos (y las gafas) de Alex de la Iglesia. Prometía porque estaba protagonizada por Carlos Areces, uno de mis actores favoritos. Y prometía porque había ido recibiendo premios importantes que me hacían pensar que esto iba a ser el recopetín.

Las luces de la sala se apagan. Comienza el espectáculo. Sin casi poder creérmelo estaba asistiendo a uno de los mejores prólogos de la historia del cine. La primera escena ya me parece algo fuera de serie y estoy tan emocionada que no sé si reir o llorar. Y los títulos de crédito... ¡¡¡los títulos de crédito!!! Eso sí que es lo mejor que he visto yo en el cine en mi vida. De verdad os lo tengo que decir. Nunca, jamás, de los jamases, never, in my life, había visto unos títulos de crédito tan JODIDAMENTE MARAVILLOSOS como los que tiene esta película. Si en ese momento se acaba la película yo me levanto de mi asiento y salgo por la puerta del cine siendo la persona más feliz del mundo pensando que ya no me queda nada mejor que ver en esta vida.

Pero la película seguía, y había dejado el listón tan alto, tan alto, que no sé si fue ella o fui yo, pero a una de las dos nos dio un bajón tremendo. Aparecía Carlos Areces, por fin, y yo no lo estaba disfrutando. El bajón nos duró poco, pero tengo que reconocer que existió. La película volvía a coger fuerza y los nuevos personajes se iban quitando las capas de maquillaje para dejar entrever la verdadera historia de esta película: una historia de amor.

Desde mi punto de vista la película vuelve a coger fuerza según la va cogiendo Antonio de la Torre, o el personaje que interpreta, mejor dicho. Aunque fui al cine con todas mis esperanzas puestas en Areces, que tampoco decepciona, salí completamente alucinada por la interpretación de Antonio, que me recordó hasta a Michael Corleone poniendo ojos de loco cuando besaba a su hermano. También me sorprendió muy gratamente la interpretación (y las tetas) de Carolina Bang, que además de demostrar que está en forma físicamente demuestra que también lo está en su profesión, pues queda totalmente a la altura de otras consagradísimas como Terele Pávez (la Chus Lampreave de Alex de la Iglesia, y como Chus, siempre maravillosa) o Gracia Olayo.

Una vez vista, lo que puedo decir de Balada Triste... es que me ha impresionado muchísimo. Todavía no sé si para bien, o para mal, porque es una bizarrada tan grande que aún estoy decidiendo si es una locura maravillosa o una cosa grotesquísima. Aunque mi intuición femenina se inclina más hacia la locura maravillosa. Pero en el fondo de mi corazón yo sé que me ha gustado, porque... ¡si es que lo tiene todo! Historia de amor, que eso siempre, a las chicas, nos gusta; violencia, que eso siempre, a los que estamos taraos, nos gusta; humor, tristeza, nostalgia, ¡Franco!, ¡Raphael! (pronunciado rapael), una banda sonora cojonuda, una realización asombrosa, una fotografía correctísima, unos efectos especiales curradísimos, una dirección artística envidiable... y sobre todo, una buena historia, muy potente, que a nadie dejará indiferente.

Por cierto, ya que hablamos de todos sus valores cinematográficos y que los Goya están a la vuelta de la esquina, os hablaré de mis premoniciones. El año pasado quedé encantadísima con Celda 211 y le auguré ocho goyas, y ¡ocho goyas se llevó! Este año me la voy a jugar con Balada Triste de Trompeta, a la cual le auguro seis cabecillas del famoso pintor... ¡a ver si acierto!

Y poco más os cuento. Os recomiendo que os acerquéis al cine a disfrutarla porque yo creo que merece la pena verla. Yo le doy un altísimo copón de película y lanzo esta pregunta antes de terminar: ¿de qué famosa construcción madrileña se colgarán los protagonistas de la próxima película de Alex de la Iglesia? ¡Hagan sus apuestas!

26 dic. 2010

Todo sobre mi madre

Si tengo que elegir una película de toda la filmografía de Almodóvar, me quedo con esta. Inspeccionada friamente, sin sentimientos de por medio, puede que no sea la mejor (aunque nadie puede negar que es muy buena) pero para mí es una película muy especial. Para empezar, fue la primera película de Almodóvar que yo vi, y me dejó tan encantada que hizo que comenzase a interesarme por todas las películas del director, lo que ayudó a fomentar mi pasión por el cine, y más concretamente, por el cine español.

Se abría ante mis ojos, unos ojos de unos trece o catorce años, un nuevo mundo dentro del mundo del cine. Un nuevo mundo de color, de pasiones, un mundo lleno de vida, y sobre todo, un mundo lleno de petardeo (que, para qué nos vamos a engañar, fue una de las cosas que más me llamó la atención).

Como toda buena película de Almodóvar, aquí todo parece normal, pero no lo es. (Spoilers a tutiplén). El argumento de Todo sobre mi madre podría resumirse así: Una madre pierde a su hijo, su segundo Esteban, guapísimo el chico, una pena, cuando éste intentaba hacer realidad uno de sus sueños artísticos: tener el autógrafo de una de sus actrices favoritas. La madre, apenada, decide trasladarse a Barcelona para encontrar a su padre, su primer Esteban, que ahora es Lola. Buscando a Lola encuentra a La Agrado, una puta, que quiere dejar la calle y recurre a la ayuda de Rosa, una monja. Termina trabajando para la actriz "culpable" de la muerte de su hijo, porque de algún sitio tiene que sacar dineros, pero es acusada de sublebación por Nina, la amante lesbiana de la actriz favorita de su segundo Esteban, que además es drogadicta. Decide cederle el trabajo a La Agrado, que así consigue dejar la calle, mientras ella comienza a cuidar de Rosa, que se ha quedado preñada de Lola, el primer Esteban, que además de preñarla le ha contagiado el virus del sida. Nace un niño, muere Rosa. El tercer Esteban. Final feliz: el niño ha rechazado el virus y crece sanote y hermoso, mientras que el niño de Nina, que dejó a la actriz favorita del segundo Esteban por un gañán de su pueblo, ha crecido gordo y feísimo.


¿No es maravilloso? A mí, al menos, me lo parece. Una de las cosas que más me gustan de los guiones de Almodóvar es lo complejos que son. Es bastante difícil poder decir en una línea de qué va una película de este director, porque generalmente cuenta mil historias que van entrelazándose y que siempre encuentran sentido. Sí, Todo sobre mi madre va sobre las madres, sobre las mujeres, sobre los hombres que quieren ser mujeres, sobre las amigas, pero va de un montón de cosas más: del amor por el cine, de los artistas que interpretan papeles de artistas, de los sueños, de los miedos, del amor...

Pero aunque la historia sea maravillosa, no tendría nada que ver si no hubiera estado interpretada por todas esas pedazo de actrices. Si las "chicas Almodóvar" tienen ese nombre, por algo será, y es que el director manchego siempre se ha rodeado de grandes profesionales y ha sabido exprimirlas como ninguno. Cecilia Roth interpreta el papel de "la madre" dotándolo de una fuerza y una pasión que emocionan al espectador. Huma Rojo, la actriz, está magistralmente interpretada por Marisa Paredes. Penélope Cruz se hace un hueco en esta película interpretando (a mí me encanta esta chica, soy superdefensora de Pe, que por cierto, está a punto de parir) a Rosa. Pero por encima de todas ellas destaca Antonia San Juan, dando vida al, para mí, mejor personaje de la iconografía de Almodóvar: La Agrado.

Vamos, que siendo mi película favorita, imagináos qué se puede llevar de mí. Nada menos que un recopetín de película, y creo que totalmente merecido.

24 dic. 2010

Dexter (5º temporada)

¡Qué mejor que el día de Nochebuena para hablar de asesinos en serie! Supongo que, hablando de Dexter, sobran las presentaciones. El que no sepa quién es no es digno de entrar en mi blog, así que me voy a ahorrar todo el rollo de "Dexter es esto por el día y esto por la noche" para pasar directamente a lo bueno. Además, tanto la serie como el personaje de Dexter han evolucionado tanto que ya no solo tenemos que hablar de un policía asesino. Gracias a esta quinta temporada, creo yo, ya podemos hablar de que Dexter es una persona.

Spoilers a cascoporro

La quinta temporada arranca justo después de que Dexter encontrase a su mujer muerta y desangrada y a su hijo revolcado en su sangre. Un buen susto nos llevamos cuando oímos decir a Dexter que había sido su culpa, yo ya me llevé las manos a la cabeza pensando que esta sería la temporada en la que veríamos caer a Dexter, pero, afortunadamente, no lo ha sido. Esta ha sido la temporada en la que hemos descubierto que Dexter todavía tiene esperanza. Que por mucho que Harry diga, Dexter es humano. Está locatis, pero es humano. Y hay que quererle.

También hemos conocido un nuevo personaje que ha sido el encargado de conducir la trama principal a lo largo de la temporada: Lumen. Una zorra. A la pobre Lumen la raptó un señor que quería "take it!!" y que recogía animales muertos, y la encerró en su casa. Dexter llega a ella por casualidad, porque el destino es así, ya que Dexter descubre que el señor que recoge animales muertos también tira rubias en barriles, así que decide matarlo, y cuando está al lío se da cuenta de que ha sido visto por Lumen, así que claro, algo tiene que hacer con ella. Al final se la tira. ¡Qué tía! Menos mal que había sido violada y torturada, que si no se lo monta con Dexter nada más verle. No la culpo, yo también lo haría.

Por otro lado, en la comisaría de Miami siguen resolviendo crímenes. Allí no han cambiado mucho las cosas: Masuka sigue siendo un guarrillo, LaGuerta una lagarta, Ángel es majísimo y yo también me casaría con él y Deb sigue soltando seis tacos por cada cinco palabras que dice. Deb se echa novio, Quinn, que a su vez está investigando a Dexter porque cree que está relacionado con el caso de Trinity y la muerte de Rita, y la cosa se acaba liando tanto que Quinn acaba acusado de asesinato. Que pobre Debra, tío que toca, tío que condena. Pero no, esta vez las cosas terminan bien para la nueva pareja.

Esta quinta temporada ha estado a la altura de un personaje tan grande como es Dexter. Desde el magnífico primer capítulo hasta el último, que casi me provoca un ataque de ansiedad, en esta quinta temporada no han parado de suceder cosas haciendo que la tensión fuera, a veces, insoportable. Cuando creíamos que las cosas no podían complicarse más, siempre ocurría algo, y lo mejor de todo es que finalmente todo se ha resuelto de una manera totalmente coherente, lo cual demuestra que los guionistas son dioses.

Vamos, que esta quinta temporada mancantao, se me ha pasado volando y me ha dejado con ganas de mucho más. Eso sí, el cuerpo ya me va pidiendo un poquito de ver a Dexter jodido de verdad, porque si algo he pensado yo siempre, es que esta serie acabará el día de Debra tenga que detener a su hermano y se dé cuenta de la mierda de vida que tiene, puesto que su padre era un hijo de puta y su hermano un psicópata. Un recopetín de serie para Dexter y un "ay omá, qué rico" para Michael C. Hall.

22 dic. 2010

Scott Pilgrim vs The World

Edgar Wright me tiene ganadísima desde que vi Zombies Party. Me parece un tío con un sentido del humor estupendo, y además creo que es un gran director. Esa fue mi única razón para ver esta película, porque ni era fan de los comics ni había ninguna otra cosa de ella que me atrajera, Michael Cera aparte (que es un chico que me encanta).

¿Y con qué me encuentro? Con la película más friki de la historia, me parece a mí. Una mezcla de todos los ramales del universo freak en el que te puedes encontrar desde referencias al cine, a la música, a los videojuegos, a los comics, a "lo asiático"... yo creo que aquí no se libra nadie. Aunque la historia original sale de unos comics, yo no puedo juzgar otra cosa que el resultado cinematográfico, pues todavía no me los he leído. Y sí, habéis leído bien, he dicho todavía. Por raro que parezca, por segunda vez en mi vida, me apetece leerme un comic (y eso que la primera no salió del todo bien).

La historia me ha parecido de lo más original y divertida, lo de que un chico tenga que luchar (a muerte) contra todos los exnovios de la chica que quiere. Sé que eso no es mérito del director ni de nadie más que del guionista de los comics, pero también pienso que la adaptación al cine funciona porque la película no pierde su chispa en ningún momento ni se hace monótona. Cada aparición de un ex y cada batalla son maravillosas sin excepción. Además, toda la película tiene ese toque de humor tan característico ya del director que a mí, personalmente, me alucina. Ha habido un par de momentos en la película en los que he aplaudido y todo.


Y lo mejor de todo es que en el fondo es una historia de amor. Otra de esas historias de amor contemporáneas en las que el fracasado mola y la tía de la que se enamora es una rara de cojones, pero bueno, yo soy de esa clase de gente a la que estas historias le encantan.

La dirección y el montaje de la película me parecen alucinantes. Y también la banda sonora, que es demasiado punky para mi gusto, pero encaja a la perfección con el tono de la película. Por supuesto también merecen mi atención el elenco de actores, que aunque son jóvenes algunos ya tienen ganado su puesto en el mundo de esta nueva comedia romántica que parece que se está poniendo de moda.

Primero fueron las pelis de zombies, luego las pelis de superpolicías y ahora Wright vuelve a bordarlo parodiando el mundo de los videojuegos. Desde mi punto de vista, una película superrecomendable, aunque creo que es una película tan arriesgada que puede llegar a horrorizar a alguno. Por mi parte se lleva un enorme copón de película.

19 dic. 2010

Los Teleñecos en la Isla del Tesoro

Esta película era una de mis películas favoritas cuando era pequeña. Además, ostenta el record de la película que más veces he ido a ver al cine, habiéndola visto en pantalla grande seis veces. ¿Por qué? Pues mira, porque me pilló un verano en Gijón en el que le dio por llover mucho y yo, cada día que llovía, les debía decir a mis padres que me llevasen al cine, que antes teníamos unos cines al lado de casa, y ellos, los pobrecicos, me llevaban.

Evidentemente en cuanto salió en VHS me la compraron y en casa seguía viéndola incansablemente. Quizás no exagere si digo que habré visto esta película treinta veces, pero todas esas veces entre los diez y los quince años, más o menos. Desde entonces no había vuelto a verla, y el pasado fin de semana me entró la nostalgia y decidí bajármela para recordarla un poquito.

Creí que, si la volvía a ver ahora, con ojos ya adultos y experimentados, la película me parecería la mierda, pero estaba equivocada. No me ha alucinado tanto como lo debió hacer de pequeña, pero aún así me ha parecido muy divertida.

Supongo que sobra decir de qué va la película. Es una adaptación, o parodia, de la famosa novela de Stevenson en la que un jovencito (y muy mono) recibe el mapa de un tesoro pirata y decide salir a buscarlo. Lo mejor de la peli son los teleñecos, que a mí siempre me han hecho mucha gracia, aunque la interpretación de mi ahora queridísimo Tim Curry en el papel de Long John Silver no se queda atrás.

Lo que más me gustaba de pequeña de esta película y lo que, de nuevo, me ha vuelto a gustar, además de los puntazos tan graciosos que tienen a veces algunos personajes, son los números musicales. Además, ¡todavía me acordaba de las letras de las canciones! Así que como una tontica que me los canté, que era para verme, sola en casa, envuelta en una manta y cantando como si no hubiera mañana porque me hacía mucha ilusión saberme canciones que no escuchaba desde hace ocho años.

Vamos, que la experiencia ha sido muy gratificante, y que esta película ya se quedará en mi recuerdo como una de las buenas películas de mi infancia, así que se merece el copón de película.

18 dic. 2010

El último guion. Buñuel en la memoria.

Hace unos tres años, en una asignatura de libre elección que además era asignatura puente para comenzar el segundo ciclo de comunicación audiovisual, y de cuyo nombre no quiero acordarme, nos pusieron un fragmento de este documental en plan primicia mundial porque venía a visitarnos el director de fotografía del mismo, Pepe Añón. Lo poco que vimos me pareció bastante interesante, sobre todo porque también se hablaba en el documental de Lorca y de Dalí, dos de mis artistas favoritos, así que me quedé con el título para que, cuando por fin se estrenase y estuviera disponible, pudiera verlo entero.

Pasaron los años y hasta la semana pasada no me dio por volver a echarle un vistazo, y ahora, tres años después, el documental no me ha parecido para tanto. En este documenal, y a través del testimonio del hijo de Buñuel y de uno de los mejores amigos del cineasta, Jean Claude Carriére, vamos recorriendo toda su vida, desde su infancia, hasta su retiro del mundo del cine. Los dos protagonistas del documental van viajando por el mundo haciendo paradas en los lugares más importantes de la vida de Buñuel y van relatando a la cámara qué pasó allí y por qué fue tan importante para el director español.

Aunque es un documental muy interesante, sobre todo si te gusta el cine de Buñuel, la verdad es que, en mi opinión, no profundiza demasiado y simplemente se limita a mostrar lugares que fueron especiales, sin pararse a pensar por qué lo fueron. Parece más un tour para fans del director que necesitan saber en qué mesa de qué café se sentaba a pensar en sus historias que un análisis de cómo su día a día influyó en su expresividad cinematográfica.

Por esta razón, básicamente, pienso que el documental falla, y aunque lo que se cuenta es interesante, creo que el documental podría haber sacado mucho más provecho del recuerdo de las dos personas que nos relatan las batallitas de Buñuel. No obstante, supongo que todo admirador del famoso cineasta sabrá encontrarle su jugo. Yo le doy un ojete de monico.

13 dic. 2010

Los Teleñecos y El Mago de Oz

He de reconocer que soy bastante fan de los teleñecos, y que las películas que han hecho con ellos como protagonistas, parodiando historias famosas, me parecen divertidas. Una de mis películas favoritas de cuando era pequeña era Los Teleñecos en la Isla del Tesoro… no sé ni cuántas veces habré visto esa película. Por eso, cuando me enteré de que también tenían una parodia de El Mago de Oz, película que vi por primera vez hace poquito, además, y que me encantó, decidí verla.

En esta versión tan particular de El Mago de Oz, Dorothy es una joven de Kansas que trabaja en el restaurante de sus tíos y que quiere ser una gran estrella de la canción. Un día, un tornado se la lleva hasta el país de Oz y allí decide emprender el camino hacia Ciudad Esmeralda para pedirle al gran mago que la convierta en una cantante famosa. Por el camino se hará amiguita del Espantapájaros, del Hombre de Hojalata y del León y juntos llegarán hasta el mago para pedirle sus deseos. Vamos, que en argumento, se parece bastante a la historia original.

El problema de esta película está en los detalles. Que si Totó es un langostino, que si las canciones no tienen nada que ver con las originales y son una auténtica mierda, que si la “cantante” que protagoniza la película es peor actriz de Lidia Boch… el único detalle que engrandece esta película es la maravillosa aparición de Quentin Tarantino, que además aparece sin venir a cuento y sin que su intervención tenga sentido en la historia, lo que hace más grande todavía esa escena.

En general, esta película me ha parecido de lo más malo que he visto. Es entretenida, van ocurriendo cosas y eso hace que, al menos, no te aburras, pero lo que ocurre es tan horrible y tan absurdo que le dan a uno ganas de sacarse los ojos para no ver más. Para mí esta película es un auténtico ojete de dromedario, y para demostraros que estoy en lo cierto, y que esta peli es cacafuti, os voy a dejar un par de ejemplos de las perlas que salen de las boca de la (horrible) niña Dorothy:

- ¡Totó! ¡tengo que volver a por Totó!

- ¡Pero si solo es una gamba!

- ¡No! ¡Es un langostino!


- Bueno, yo no tengo poderes mágicos, pero soy cantante. Mejor dicho, quiero ser cantante.


- Si el poder de estos zapatos es que te sientas segura y sexy, ¡misión cumplida!

11 dic. 2010

Sherlock

Nunca, nunca, nunca, jamás de los jamases he leído una sola línea escrita por Conan Doyle. No me estoy vanagloriando de ello, más bien todo lo contrario. Si Serlock Holmes era un personaje que nunca me había llamado la atención, la verdad es que últimamente me va provocando, al menos, cierta curiosidad. Primero fue Jardiel Poncela, y sus divertidísimas novelas cortas en las que homenajea al famoso detective. Luego vino la película, en concreto, la protagonizada por Downey Jr., (ni siquiera he visto la dirigida por mi amadísimo y admiradísimo Billy Wilder) que aunque no me pareció lo más de lo más, me resultó bastante entretenida. Y ahora ha llegado la serie, que me ha encantado.

Me enteré de la existencia de Sherlock por recomendación de un amigo. Al principio me daba mucha pereza verla, porque ya os digo que al personaje de Holmes siempre le he tenido bastante manía, pero bueno, poco a poco me fui convenciendo a mí misma de que tampoco perdía nada por echarle un vistazo. Además, la serie contaba con el aliciente de que era una producción inglesa. Y oye, yo no sé qué tendrán los ingleses, pero últimamente se están marcando unas series cojonudas los tíos.

Si queremos utilizar pocas palabras, podría decirse que Sherlock es una serie en la que se coloca al famoso detective en pleno siglo XXI. Y ya está, porque por todo lo demás, supongo que será bastante parecido al personaje de Conan Doyle. Aquí también es amiguito de Watson y aquí también resuelve casos misteriosos valiéndose de su increíble ingenio y su capacidad de observación. Vaya, que lo bueno que tiene esta serie no es que vaya de Sherlock Holmes, sino que va de un señor megainteligente que ayuda a la policía a resolver casos, generalmente de asesinato, al que le encanta lo que hace y que no duda en demostrar, cuando tiene la oportunidad, que lo hace mejor que tú.


No puedo hablar de que esta sea una buena o una mala adaptación, así que solo hablaré de lo que la serie me ha mostrado. En primer lugar, me parece un acierto colocar la acción en el Londres actual y continuar el juego que ya practicaba Conan Doyle de trasladar a su personaje a escenarios reales y reconocibles, y dotar al detective, a la hora de resolver un misterio, de herramientas que cualquiera podría conseguir. El mérito de los guionistas, en esta serie, es absoluto. Los guionistas logran levantar un personaje que se come la serie por su carismática indiferencia y su alto grado de egoísmo, que, por difícil que parezca, resulta encantador. Probablemente Sherlock Holmes no necesite nuestro cariño, pero los espectadores estamos obligados a amarle. Los diálogos son muy inteligentes y perspicaces, fluyen de la boca de los personajes de una manera natural pero vertiginosa, y pueden provocar mareos en el espectador, que a veces (o por lo menos, eso me ha pasado a mí) no sabe ni por donde le vienen los tiros. Y las tramas de cada capítulo, además de atraparte por completo y de engancharte hasta el final, están a la altura de cualquier tapete hecho de encaje de bolillos. Vamos, que son una auténtica locura. Las interpretaciones de los personajes protaogonistas también ayudan, pues la pareja formada por Benedict Cumberbatch, que encarna a Holmes, y Martin Freeman, que hace de Watson, encaja a la perfección.

Podría decir muchas más cosas buenas de esta serie, pero prefiero contar de ella lo mínimo posible para que vosotros la descubráis (y disfrutéis, que lo haréis) por vuestra cuenta. Yo le doy un super copón de serie y os animo a que le echéis un vistazo. Son solo tres capítulos, y realmente merece la pena.

9 dic. 2010

Virgen a los 40

Megafan de Steve Carell soy. Me parece uno de los mejores actores cómicos del momento. Estoy totalmente enamorada de su personaje en The Office, y eso me ha llevado a interesarme por el resto de sus trabajos cinematográficos. Además, hace tan solo un par de días me recomendaron esta película, con lo cual, Virgen a los 40 tenía todas las papeletas para que yo le echase un ojo (y un ojete).

Parece que Apatow es lo que lo peta ahora, pero a mí, la verdad, no me termina de conquistar. Me gusta el puntito friki de sus películas y me gusta que busque ir con sus comedias "un poco más allá", pero al final, yo creo, se queda todo el gozo en un pozo. En el caso de esta película, creo que parte de un planteamiento divertido, pues no es muy típico enconrtar a un tío que a sus cuarenta años sea virgen, aunque seguro que haberlos hailos, pero el desarrollo que sigue la trama es bastante previsible y el final... pues... bueno, titulándose como se titula la película, todos sabemos cómo va a terminar.

El personaje de Steve Carell creo que está bastante logrado, y consigue ganarse el afecto del espectador por su toque de inocencia, y por qué no decirlo, ternura. Además, la cara de tonto de Carell ayuda mucho a construir ese tipo de persona. Pero el séquito de personajes secundarios, que suele ser lo mejor en una comedia, a mí no me ha gustado un pelo. Están todos cortados por el mismo patrón y se diferencian bastante poco. Solo son tíos: con sus fiestas, con su porno, con sus chicas... Y aunque la película intenta profundizar un poco en alguno de ellos, realmente resultan bastante poco interesantes. Si tengo que destacar algún personaje más, casi me voy a los secundarísimos, y me quedo con Jane Lynch, que ya era así de machote antes de ser la entrenadora de las animadoras de Glee, y con Mindy Kalling, que hace siempre muy bien el personaje de exnovia, aunque yo siempre que la veo no puedo por menos de pensar en Kelly, su maravilloso personaje de The Office.

La verdad es que me esperaba otra cosa de esta película, pero me he encontrado otra comedia regulera de la que solo pueden ser salvados un par de momentos. Entretenida sí, pero también puede ser entretenido buscar caras en el gotelé de tu habitación. Así que le doy un ojete de dromedario y me quedo tan ricamente.

8 dic. 2010

La última noche de Boris Grushenko

¡Por fin estrené la filmoteca de Madrid! O más bien dicho, su cine, el famoso Cine Doré. Que, por cierto, ¡es preciosísimo! Ahora que ya sé donde está y que sé cómo llegar espero volver un montón de veces más, porque me ha encantado la experiencia.

Para mi estreno como cinéfila que va a la filmoteca "escogí" (más bien fue un "voy a ir este día a esta hora, a ver qué ponen") una película de Woody Allen. Como algunos sabréis, Woody Allen tampoco es que sea santo de mi devoción, pero he de reconocer que tiene su gracia.

La acción que nos propone esta película transcurre en la Rusia de principios del siglo XIX. El protagonista, Boris, es mandado a la guerra por la fuerza, porque Napoleón acaba de invadir su país. Sin más remedio, Boris acude al frente dejando atrás a su familia y a la mujer de sus sueños.

Se habla, acerca de La última noche de Boris Grushenko, de un homenaje por parte de Allen a todos sus maestros. No sé si esto será realmente cierto, aunque supongo que sí, pues ciertos detalles son demasiado evidentes, empezando por la presencia de la muerte como un personaje más, algo muy de Bergman, me parece a mí. También pueden reconocerse ademanes de la comedia en el cine mudo, y diálogos que podrían haber salido de la boca de Groucho Marx. También queda patente el homenaje a la literatura, y es que toda la película es, realmente, una parodia de las historias rusas más famosas con temática bélica, como Guerra y Paz.


No obstante, aunque le reconozco su mérito, a mí esta película tampoco me ha parecido lo más. Me parece más una secuencia de gags y de diálogos que, sí, tienen su gracia, que otra cosa. Y para película que parodia una parte de la historia que todo el mundo conoce, que es una secuencia de sketches con diálogos delirantes y que además es buena, me quedo con La Vida de Brian. De La última noche de Boris Grushenko rescataría solamente un par de escenas que me han parecido realmente buenas, como la de la foto, pero en general, como película, a mí se me llegó a hacer hasta pesada. Bueno, es que a mí Woody Allen siempre se me hace pesado.

Así que, aunque creo que es una película divertida y que no es una pérdida de tiempo dedicarle una hora y media de tu vida, para mí se queda en un ojete de monico, pues no me ha dado nada que no haya visto ya.

6 dic. 2010

Mensaka

Durante mi adolescencia mi escritor favorito era Jose Ángel Mañas. Él escribió uno de los libros que más veces leí, Historias del Kronen, y otros cuantos que también fui leyendo hasta que mis gustos literarios fueron desviándose a lo más clásico (con esto de estudiar filología hispánica hubo un tiempo en el que sólo leía libros de gente actualmente muerta). Mensaka, la película de la que hablaré hoy, es la adaptación al cine de una de sus novelas.

Básicamente esa es la razón de que yo viera esta película, pues los dramas sociales del cine español de los noventa ya no me gustan nada. Hasta hace tres o cuatro años me los tragaba con mucho gustico pero un día dije "suficiente, gracias" y la verdad es que no he vuelto a caer en la trampa del "ay, qué vida tan dura, ay, qué pobres somos, ay, se murió mi padre".

Mensaka cuenta la historia de un grupo de jóvenes y sus circunstancias: la música, los sueños rotos, el paso del tiempo, la rutina, el trabajo, los amores, las drogas... Vamos, que de especial no tiene mucho. Es una historia cotidiana contada de una manera muy sencilla, que, al final, después de mucho insistir, consigue resultar mínimamente interesante, pero que termina pasando muy desapercibida. Demasiadas historias para tan poca película, y, realmente, ninguna del todo interesante. Quizás la que mueve todas las demás, la historia principal, por llamarla de alguna manera, tenga algo de gracia: tres amigos que llevan toda la vida tocando en su grupo de rock/punk y que van a ser fichados por una importante compañía discográfica; pero vamos, que seguro que era mucho mejor el libro.


Lo bueno que tiene es el casting, pues está interpretada por muchos actores que poco después lograron despuntar y que todavía hoy son referencia en el cine español. Todos ellos interpretan muy bien a sus personajes, de acuerdo con el realismo y casi naturalismo que intenta transmitir esta película. Destacaría el trabajo de Lola Dueñas, que como siempre, está fantástica, aún haciendo la pobre de yonki de Callejeros, y la de Willy Toledo, que interpreta a un Ricardo que recuerda muchísimo al Richard que le hizo más famoso. Aunque entre los actores de esta película se encuentra una de mis más odiadas, la hijísima de Marisol y su boca torcía, María Esteve, a la que he odiado de toda la vida.

Pero, en general, Mensaka me ha dejado igual que estaba. Ni me ha conmovido ni me ha enseñado nada nuevo, aunque tampoco me ha parecido un tostón ni creo que sea una mala película. Así que la voy a dejar entre Pinto y Valdemoro, dándole un ojete de monico.

5 dic. 2010

Resacón en Las Vegas

La primera vez que vi esta película, cuando la estrenaron, el verano pasado, me llevé una ligera decepción porque, en general, a la gente le había gustado bastante y a mí no me había parecido para tanto. En mi nuevo trabajo madrileño un día salió la conversación de las películas que más nos gustaban y la parte masculina de la ofi se decantaba por esta, así que, viendo que eran tantas las personas que la alababan, decidí darle otra oportunidad.

Y esta segunda oportunidad, como suele ocurrir, me ha servido para darme cuenta de cosas que en el primer visionado pasan desapercibidas. Por ejemplo, creo que esta película tiene uno de los primeros puntos de giro más buenos de la historia. El hecho de que sean los protagonistas los que no se acuerden de qué les ha ocurrido ni de cómo han llegado a perder a su mejor amigo hace que la película se vuelva realmente interesante. Lo malo es que a partir de ahí, Resacón en Las Vegas no es más que una secuencia, casi sin sentido, de locuras y de escenas divertidas, sí, pero que llegan a cansar.


Recuerdo que la primera vez que vi esta película salí del cine diciendo que lo que más me habían gustado eran los créditos finales. Me reitero. Bueno, también me ha gustado más en esta segunda pasada el personaje del hermano de la novia, el gordo con barbas, creo que tiene un punto cómico muy interesante. Pero ahí me quedo. De nuevo, y supongo que esta vez será definitivo, Resacón en Las Vegas solamente me ha parecido otra comedia americana. Más gamberra, sí, pero sin nada de especial.

Por lo tanto, ahora sí que puedo decir, totalmente convencida, que Resacón en Las Vegas es, para mí, solamente un ojete de monico. Una película interesante, divertida, pero, al fin y al cabo, bastante típica y pretenciosa.

30 nov. 2010

Harry Potter y el misterio del príncipe

Cuando la semana pasada fui al cine a ver la primera parte de la séptima (y última) entrega del señor Potter recordé que la sexta me había gustado más bien poco, pero no recordaba muy bien por qué. Solo recordaba una de las razones, que era porque parecía más Melrose Place que Harry Potter, pero realmente mi cabeza había olvidado la mayor parte del contenido de la película, así que decidí volver a verla para refrescar mi memoria. Y cuál ha sido mi sorpresa, que después del segundo visionado me he llevado una impresión todavía peor.

Sin duda alguna ya puedo decir que esta sexta película es la peor de la saga. El libro lo recuerdo entretenido, y con finalazo, pero en la película no sé qué coño han hecho que se han pasado por alto todo lo bueno para darle importancia a todo lo malo. Para empezar, me hace mucha gracia que la hayan titulado el misterio del príncipe, cuando el misterio del príncipe casi es lo menos importante en la película y además se resuelve de una manera un tanto... vamos a llamarlo cutre.

Tiene partes divertidas, eso sí, pero creo que en el sexto libro ya había demasiada chicha voldemortiana como para distraer al espectador con la vida amorosa de Ron. Que no digo que no me interese a mí su vida amorosa, que desde que estoy enamoradísima de Ron ahora todo su mundo me interesa mucho más, pero, no sé, me esperaba mucha más acción.


No obstante hay una escena en esta película que me ha encantado. Anticipa el estilo de la primera parte del séptimo capítulo en su carácter y en su oscuridad. Es la escena del campo de trigo o maiz o lo que sea que rodea la casa de los Weasly, cuando, en la noche de navidad se aparece la locatis de Bellatrix. Pero claro, una buena escena no salva una película tan mediocre.

Otra cosa que también me ha gustado es miniVoldemort. O lo que es lo mismo, el niño que interpreta a Tom Riddle. Ha sabido darle a su personaje un toque misterioso y arrogante que hacen que casi se convierta en el mejor personaje de la película. Aunque el nuevo profe de pociones tampoco está nada mal, pero no tiene tanto carisma.

Por otro lado, la película parece que está hecha con corta-y-pegas, porque hay algunos saltos de escena a escena que no se sabe muy bien a qué vienen ni cómo se llega ahí. Además, la mayoría de las cosas que se muestran en la película no quedan bien explicadas, y para aquel que no haya leído los libros... probablemente esta película sea un auténtico caos. Y no, no me vengáis con que el auténtico fan de Harry Potter ha de haberse leído los libros porque si no menudo fan. Me gustaría saber cuántos de vosotros habéis leído El señor de los anillos para poder tener voz para admirar las películas. Aunque esta saga sea una adaptación, las películas están obligadas a funcionar como tales, y eso significa que cualquier persona debería poder entenderlas haya leído o no los libros anteriormente.

Total, que cacafuti. Esta película me parece la mierda y me da rabia tener que comprármela por aquello de tener toda la saga en dvd, pero aún así, creo que se la pediré a los reyes estas navidades. Por mi parte, esta sexta parte se lleva un ojete de dromedario.

25 nov. 2010

À l'intérieur

Sabedores de la lengua franca, si he puesto el título de esta película mal, espero que sepáis perdonarme, porque la verdad es que el francés y yo no nos llevamos muy bien, así que igual se me ha escapado algún acento o algo por el estilo. Por si acaso quedan dudas de a qué película me estoy refiriendo, os diré, al resto de los lectores no francoparlantes, que esta peli en inglés se titula Inside.

Y si todavía no tenéis ni idea de qué película es esta, pues seguid leyendo, que yo os cuento. Al parecer Francia se está poniendo las pilas en lo que al género de terror se refiere y nos está soltando algunas joyitas que realmente merecen la pena si eres tan freak del cine de terror como lo soy yo.

Esta que hoy nos ocupa es una de las más famosas de los últimos años. Va de una tía que está embarazada, y oye, el día antes de dar a luz pues tiene la mala suerte de que se le presenta una psicópata en casa. Y no una psicópata cualquiera, no. La hija de puta más grande que yo haya visto jamás en una película. En serio, esa... señora... porque es una señora de la cabeza a los pies es algo nunca visto, todo lo que yo os cuente es poco. Vamos, como diría Jesulín: im presionante.

Yo solo os digo una cosa: he tenido que ver la película de tres veces, porque me parecía tan heavy lo que estaba pasando que tenía que pararla para no terminar traumatizada. Por un lado me parece una maravilla que se hagan películas que todavía te dan más, ya que en el terror la mayoría de las cosas ya están muy vistas y es un género en el que es bastante complicado ser original. La película, original, en cuanto a que va de una asesina que mata gente, no es, pero en todo lo demás, es decir, en el perfil de la asesina, en la historia que cuenta, en las muertes que aparecen en la película, en los giros de la trama... ¡es alucinante! Pero creo que es tan bruta que a ratos se hace insoportable.


No obsante, yo me dije a mí misma "tú esta película te la acabas por tus santos cojones" y al final, conseguí terminarla, y eso que el final, es LO PEOR. Y no lo peor en un mal sentido, vamos, que el final no es malo, sino todo lo contrario: cuando ya pensabas que no podía pasar nada más, pasa lo más acojonante que te puedas imaginar. Si aún quedara algo de cordura en mí, yo creo que esta película me habría dejado locatis. Pero como ya lo estoy, pues simplemente me ha permitido pasar un muy mal rato. Y no me puedo quejar, porque es terror, y ahí está la gracia.

Total, que superfuerte todo en esta película. Si sois amantes del género y tenéis buen aguante, no os la perdáis, porque es una película que merece la pena, pero si sois medianamente sensibles y aún tenéis corazón, entonces haced como si esta película no existiera porque el verla no es, para nada, una experiencia agradable. Yo le doy un copón de película porque, ahora ya a toro pasado, me parece un peliculón, pero vamos, estoy segura de que jamás volveré a verla.

23 nov. 2010

Con faldas y a lo loco

Ya es la tercera vez que veo esta película, y es que me tiene entregadísima. Estoy segura de que ésta será una de esas películas “de cabecera” que jamás me cansaré de ver, pasen los años que pasen. Además, si ya han pasado por ella más de cincuenta años y sigue siendo igual de fresca y divertida que la primera vez, no creo que, por mucho que cambien los tiempos, se pueda enterrar en el olvido a Con Faldas y a lo Loco.

Esta película está considerada por los académicos del cine americano como la mejor comedia de la historia del cine. Yo no sé si será la mejor, no las he visto todas, pero sí puedo decir que es de mis favoritas. No importa que Wilder cierre su gran obra con la famosa frase “Nadie es perfecto”, yo creo que él sí lo fue cuando rodó esta película.

Aunque es una película muy conocida, voy a pararme a hablar un poco sobre su argumento porque siempre hay alguien al que “le suena” esta película pero no se ha decidido a verla. Con faldas y a lo loco cuenta la historia de dos músicos que, viéndose envueltos en unos líos con la mafia, deciden abandonar la ciudad formando parte de una orquesta de mujeres. Señoritas por el día, caballeros por la noche, cada uno va haciendo de su mentira un enredo mayor que termina explotando en un festín de gangsters, viejos verdes, millonarios y jovencitas enamoradas.

Uno de los mejores guiones de la historia del cine, que consigue hacer encajar a la perfección un montón de tramas distintas, y aderezado con algunos de los mejores diálogos que yo jamás haya escuchado en una película. (Uno de esos diálogos lo podéis leer aquí, mi otro blog). Escenas inolvidables, como la de Jack Lemmon bailando un tango con su prometido, o contando cómo será su luna de miel al ritmo de unas maracas.

Y Marilyn, por supuesto, que está absolutamente fantástica. Aunque los dos protagonistas, Tony Curtis, guapísimo, y Jack Lemmon, simplemente genial, no se quedan atrás.

Tiene todo lo que una mala comedia podría desear (parodias, disfraces, números musicales, enredos, tetas) pero tan bien colocado y tan bien aprovechado que ya nunca podremos ver en el cine algo parecido. Wilder vuelve a demostrar que es el mejor y lo hace dejándonos una delicia de película que se merece un enorme recopetín de película.

21 nov. 2010

El Rey León

Esto de volver a ver películas que te sabías de memoria de pequeña cuando ya han pasado varios años me parece una experiencia muy interesante. Te das cuenta de que de pequeña te gustaban esas películas solamente porque las encontrabas divertidas, pero realmente son películas que encierran mucho más.

Eso me ha pasado con El Rey León. Bueno, podemos decir que esta concretamente, divertida, divertida, divertida… no lo era tanto. Porque claro, y cuidado que viene un spoiler, aunque un spoiler más conocido que el final del Sexto Sentido, me parece a mí, asistir a la muerte de Mufasa, ver cómo un niño sufre por su padre por culpa de un ser tan malvado como Scarf (no creo que haya otro malo como él en Disney), era totalmente traumático. Creo que por eso El Rey León nunca llegó a ser una de mis películas favoritas de Disney. Porque, bueno, en todas las películas pasaban cosas malas, claro. Que si a Bella le secuestraban al padre, que si a Ariel le quitaban la voz, que si a Hércules lo traicionaban, que si a la Cenicienta la explotaban… pero nada tan horrible como acercarse al dolor que puede padecer un niño por la muerte de su padre.

Afortunadamente la película sabe encubrir ese trauma con partes divertidísimas, como todas las escenas en las que aparecen Timón y Pumba (que, por cierto, me parecían mucho más graciosos cuando yo era pequeña que ahora que los miro con ojos adultos).

Pero, mirando la película con ojos adultos, como había dicho antes, he sabido ver otras cosas que de pequeña no podía ver. He visto que El Rey León es un drama como la copa de un pino, que es una historia de superación y madurez, de venganza, que es una película demasiado oscura para lo que Disney suele hacer, pero también más profunda y menos infantil. No obstante, está muy bien contada, pues hasta un niño puede entender qué le está pasando a Simba.

Por otra parte, me gustaría hacer una mención especial a su banda sonora, que combina, al igual que toda la película, el toque infantil en temas como Hakuna Matata o Voy a ser el Rey León, con temazos a la altura de El Ciclo de la Vida o La noche del amor. Como banda sonora, creo que es una de las mejores que ha salido de una película de Disney. (Mi favorita sigue siendo la de Aladdín).

Es, por tanto, El Rey León, una de las películas más inteligentes y más adultas de la factoría Disney. Con un guión que cumple a la perfección con su cometido, que incluso se podría decir que huele a Hamlet, que eso ya son palabras mayores, una animación alucinante, que nos ha dejado escenas que pasarán a la historia del cine, una banda sonora inolvidable y unos personajes que ya forman parte de nosotros, esta película no podía ser menos de un copón de película.


PD: Siempre había pensando que Simba, cuando ya es adulto, estaba bueno. Pero el otro día, comentándolo con un amigo, me dijo que él también pensaba lo mismo de Nala. Sin caer en la zoofilia, ¿a vosotros qué os parece? ¿También os sentís atraídos por Simba o Nala?

20 nov. 2010

Harry Potter y las Reliquias de la Muerte. Parte I

No me apetecía mucho ver esta película porque me sentía muy defraudada por la saga Potter. Después de haber visto el truñaco que fue la sexta parte, la séptima ya me daba más o menos igual, pero es que además me jodía ir a verla porque me sentía muy estafada como fan y como espectadora, pues eso de dividir la última película en dos, no me parece sino ansia de dineros.

Y ahora que ya he echado toda la mierda prejuiciosa que tenía en contra de esta película, vamos a cambiar de tercio por completo, porque no me podía haber llevado una sorpresa tan grande ni tan grata como la que me he llevado con esta última entrega de Harry Potter. ¡Cómo me ha gustado! Pero es que no soy capaz de decir ni una sola cosa mala.

Señoras y señores, ha vuelto el David Yates de La Orden del Fénix. Ha vuelto el director que supo darle el toque de madurez que tanto el personaje como la saga de Harry Potter necesitaban. Ha vuelto la oscuridad, el tenebrismo, el miedo, la tensión, el suspense. Y, para qué callarme: ha vuelto Ron Weasly más guapo que nunca. A mí es que este chico me tiene conquistada. Es el mejor.

El guionista ha sabido plasmar a los personajes de la novela, pues ni Harry ni Ron ni Hermione son ya unos niños, aunque lo siguen siendo, y afortunadamente nadie se ha olvidado de eso. La película más dura, más dramática, sigue conservando el punto cómico tan importante en la saga y en la complicidad entre los tres protagonistas.


El que también ha crecido es Daniel Radcliffe, que aprovecha un par de escenas para demostrarnos que él ya es un hombre de pelo en pecho. No obstante, para mí Potter ya perdió su carisma hace tiempo, y ahora la que me tiene ganada es Ron.

Por otra parte, la película tiene una realización magnífica. La cámara nos ayuda a comprender los estados de ánimo del protagonsita y nos adentra en el misterioso mundo de la magia acompañada también de una estupenda banda sonora. Creo que Yates no podría haber hecho mejor su trabajo.

Muy divertida, muy entretenida, aunque claro, evidentemente, es mucho mejor el libro. Es mejor hablar de las películas de Harry Potter sin tener en cuenta las novelas en la medida de lo posible, más que nada por no volver a caer en el "se han comido esto y se han olvidado de aquello y esto se lo han inventado". Esto es cine, y es diferente. Por eso creo que como película, ésta, funciona. Hay que perdonarle algún ¿de dónde sale esto? o ¿por qué ha pasado aquello? pero por todo lo demás, creo que este principio del fin nos deja con la miel en los labios de lo que, espero, será un gran final.

¡Con qué gustico le voy a dar un copón de película! Porque de verdad, yo pensé que a Harry Potter ya no lo salvaba nadie, así que me he llevado una gran alegría. Y ahora, pues a esperar de que, por fin, la era Potter termine de la mejor forma posible.

18 nov. 2010

La Vaquilla

Luis García Berlanga, desde mi punto de vista, ha sido el mejor cineasta de la historia del cine español. Y mira que Almodóvar pisa fuerte, pero yo creo que sin Berlanga nunca habría habido Almodóvar. Como ya sabréis, el pasado domingo Berlanga murió. Hombre, para llorar no es, que el señor ya tenía una edad, pero siempre da un poquito de pena enterarse de que gente a la que admiras tanto haya muerto. Y yo, primero como amante del cine y segundo como guionista, a Berlanga lo admiraba como a ningún otro. Creo que él era un gran observador y un gran narrador, pero sobre todo un hombre muy sabio, un conocedor de la cultura española y un renovador de la comedia. El humor ácido que conseguió plasmar Berlanga no creo que vuelva a aparecer en ninguna película. Ninguna comedia podrá estar a la altura de El Verdugo.

Y "aprovechando" su muerte, me decidí, por fin, a ver La Vaquilla. No sé por qué esta película se me resistía. Quizá por mis ideas antitaurinas y por lo poco que me gusta ver sufrir a los animales en las películas. Pero bueno, quitando esos detallitas, me alegro de haberla vista porque me ha parecido, cómo no, otro peliculón.

Me encanta que una película sobre la guerra civil española, un tema tan trallado y tan gastado y tan llevado a los límites de la resistencia humana, se llame La Vaquilla. Me encanta que la trama se base en cómo unos soldados republicanos quieren robarle la vaca para las fiestas a los del bando contrario, y me encanta que, entre risas, Berlanga nos vuelva a hacer reflexionar sobre la historia de España de la manera más eficaz posible. Con un simple fotograma Berlanga es capaz de transmitir lo que muchos otros llevan años intentando decir.


Lo mejor de la película son los cinco personajes protagonistas. Cada uno nos muestra una cara de la vida y de la guerra, y de una manera muy natural. No tienen nada que ver con la imagen de soldado de guerra que suelen mostrar las películas. Son soldados españoles, donde el teniente es peluquero, otro es torero y el otro quiere intercambiarse con un soldado del bando nacional para poder ver a su novia.

Constantemente se busca la burla, la mofa, la desmitificación de la guerra. En España, cuando por fin se pudo rodar esta película, el franquismo todavía estaba cerca y nadie se había atrevido a mostrar todavía lo patético que debió ser, en algunos momentos, luchar en la guerra.

Y bueno, mucho hablar de Berlanga pero hagamos mención también a mi guionista favorito, Rafael Azcona, que supongo que parte de culpa tiene también en este proyecto. Para Azcona ya no tengo palabras. Me parece el mejor, el maestro. Sus guiones me parecen increíbles, y, ya lo he dicho mil veces, pero lo repito, me encanta su sutileza. Nadie es tan perspicaz y tan mordaz a la vez como lo era Azcona en sus guiones, y La Vaquilla vuelve a servir como ejemplo.

Total, que me ha encantado la película. No es la película que recomendaría a cualquiera, pero creo que se merece una oportunidad. Primero, por el reflejo de la guerra civil tan acertado que hace, segundo, porque es muy divertida, y tercero porque es una lección de cine y de historia bastante importante. Así que yo le doy un copón de película y aprovecho para decirle a Berlanga que, como una vez muerto, el talento ya no le va a servir de mucho, que me mande a mí un poco, que me va a venir muy bien.

13 nov. 2010

Bon Appétit

Juro solemnemente que el primer párrafo que iba a encabezar el artículo de hoy comenzaba diciendo quiénes eran mis tres guionistas españoles vivos favoritos (no sé cómo colocar tanto adjetivo), porque en el puesto número tres de ese ranking se encontraba Paco Cabezas, y resulta que me acabo de enterar de que Paco ha ascendido un puesto, porque ¡GARCÍA BERLANGA HA MUERTO! Es horrible. No diré nada alabando su valiosísimo trabajo en el cine español porque esta noche me pienso ver La Vaquilla, así que cuando escriba sobre la película aprovecharé para hacer un pequeño homenaje a Berlanga.

Jolín. La verdad es que venía supercontenta del cine de ver esta película, primero, por haber podido ver otro trabajo de mi amadísimo Paco Cabezas, y segundo, porque encima la película me ha gustado muchísimo, pero me he quedado un poco así con la noticia de la muerte de Berlanga. No obstante, la vida sigue para los que soñamos con ser la cuarta parte de lo que él fue, así que venga, sacaré ganas y os contaré lo mucho que me ha gustado Bon Appétit.

Cuando Paco Cabezas publicó en su blog una entrada comentando su trabajo en esta película con motivo de su presentación en el festival de Málaga yo me quedé enseguida con el nombre para no perdérmela en cuanto llegase a los cines. Decía Paco que esta película había sacado su lado más romántico, o más gayer, pero bueno, queda mejor decir romántico, y yo, que solo le conocía el más terrorífico y gamberrete, ¡no podía perdérmelo!


Antes de entrar en la sala de cine ya sabía que lo que iba a ver iba a ser la hostia. ¿Por qué? ¡Ni idea! Digamos que me lo decía el corazón. Las revistas hablaban de una historia de amor, pero yo sabía que aquí iba a ver algo más y no me equivocaba. Bon Appétit no me ha parecido una película sobre amigos que se besan, como reza el subtítulo que le han puesto en algunos sitios. A mi parecer, Bon Appétit es una película sobre El Amor con mayúsculas. No es una historia de amor, es amor en estado puro. Desde en el trabajo realizado por el director, que me ha parecido sobresaliente, hasta en las interpretaciones de los actores, destacando la de Unax Ugalde, que lo he visto genial, y, por supuesto, pasando por la delicadeza de los guionistas para enseñarnos lo que saben hacer, en todas las capas de esta película se nota el cuidado con el que se ha mimado esta historia, y por eso el resultado no podía ser más acertado. Y precioso. Este creo que es el adjetivo que mejor describe esta película.

¡Y qué maravilloso es poder expresar un sentimiento tan universal como el amor de un modo tan natural sin tener que caer en tópicos y cursilerías! Ahora mismo me muero de envidia por no ser ninguna de las tres personas que escribieron esta película. Y eso que el guion (iba a acentuar la o, cómo soy) no es de manual, porque ha habido un par de cosas que me han llamado demasiado la atención en el peor sentido de la expresión, pero, ¡qué más da! Además, ya lo dijo Wilder (uno de mis guionistas muertos favoritos), nadie(nada) es perfecto, y eso es lo mejor que tiene esta película.

Como una enamorada cualquiera, conociendo sus defectos pero adorando sus virtudes, me he quedado prendada de esta película, por eso le voy a dar un super copón de película, y, de verdad que os la recomiendo, ya que no podría entender que a alguien no le gustase, porque es imposible no sentirse, al menos, identificado.

9 nov. 2010

Shortbus

Hace pocos segundos servidora twitteaba: "¡Me encanta John Cameron Mitchell!". Y no miento, de verdad. Solo ha hecho dos pelis (tres, pero la tercera aún no se ha estrenado) y ya está en mi lista de directores favoritos, porque no sé qué coño hace con sus películas pero a mí siempre consigue cautivarme.

Aunque mi favorita es Hedwig, en la que él mismo interpreta a una mujer con una "pulgada enfadada" que canta sus penas y alegrías, esta vez he decidido volver a ver Shortbus, porque recordaba que había sido una película que en su momento me gustó muchísimo pero realmente solo me acordaba del tío que se come su propio pito.

Y sí, me he tenido que dar la razón a mí misma y decirme: "estabas en lo cierto, esta película merece la pena y no solo porque tiene escenas superexcitantes, también porque es una bonita reflexión sobre el sexo y sobre cómo vivir la sexualidad". Es verdad que Shortbus tiene escenas de sexo explícito y que hay mucho pito y muchas cosas fuera de lo común en esta película, pero es difícil dejarse llevar por ellas cuando hay en juego sentimientos tan fuertes como los que muestra esta historia.


Será que desde que vivo en Madrid me he vuelto, o al menos quiero ser, más bohemia, pero creo que he sido capaz de ver más allá de esta película y buscar otros significados. Por ejemplo, me ha parecido muy revelador que la película arranque con unos primerísimos planos de la famosa estatua de la Libertad. También me ha encantado el "juego de luces" y energías que plantea la película. Me gusta mucho pensar que el sexo, y sobre todo, un buen orgasmo, sea la chispa de la vida, por llamarlo de alguna forma.

Por otro lado, y ya volviéndonos totalmente supreficiales, ¡qué reparto, señora! Qué manada de tíos buenos tan apetecibles. Así da gusto, también, ver una película. Que, por cieto, os voy a confesar un secreto. Yo estoy totalmente enamorada de John C. M., el dire... ¡me parece tan mono! Es que yo tengo la teoría de que si un hombre vestido de mujer queda guapísima, entonces es que el tío está para comérselo.

Y poco más, queridos lectores. Que a mí Shortbus me parece un peliculón, que me encanta el mundo que crea, que me encantan sus microhistorias, que me encantan sus personajes y su música y que... ¡qué bonito es disfrutar de manera tan sana del sexo! Así que un copón de película para otra joyita salida del alma de John Cameron Mitchell.

5 nov. 2010

Jóvenes y Brujas

La verdad es que en los noventa estuvo muy de moda querer ser bruja, igual que ahora mola ser vampiro. Y he de reconocer que yo era la primera que quería serlo, y por eso me tragaba toda película o serie que tuviera algo que ver con este tema. Por eso, una de las películas que más veces vi cuando era pequeña fue esta, Jóvenes y Brujas, que me parecía lo más. Hace unos días volví a recordarla y decidí volver a verla por los viejos tiempos y... uf! Hubiera sido mejor haber guardado el recuerdo de mi adolescencia porque... ¡virgencita, qué dramón!

Para ser una película de adolescentes, la verdad es que es mucho más... gotiquilla de lo que el cine americano nos tiene acostumbrados. Vamos, que no es una comedia para nada, aunque tiene algunas cosas bastante risibles. Es una película demasiado oscura, y hasta puede llegar a dar mal rollo en algún momento. Jóvenes y Brujas es la historia de una chica que acaba de llegar a la ciudad y es nueva en el insti, y que es captada por las raritas de la clase porque ellas piensan que es "la cuarta" y les va a venir muy bien para invocar a los espíritus. Bueno oye, ¿por qué no? No seré yo quien critique el argumento, porque cosas más raras nos habremos metido para el cuerpo.

Lo que si voy a criticar es todo lo demás, que aquí no se salva ni el apuntador. Para empezar, vamos a echarle el rapapolvo al guionista, que aunque consigue que la historia tenga un cierto sentido... se le cae todo lo demás: empezando por los personajes, que son bastante estúpidos y demasiado alocados (sobre todo el de la bruja más gotiquilla, interpretado por la ¿dónde andará? Fairuza Balk), los diálogos son, en ocasiones, vergonzosos, y los dramones, a mi parecer, demasiado superficiales. Con una idea así se podría haber hecho algo, si no mejor, al menos más profundo, pero... no. Se ve que Melrose Place todavía dominaba el estilo juvenil, y eso hacía que en las películas adolescentes tuviera que haber una violación por cinta.

Vivan los 90 y las gafas de sol con cristales de colores

Otra de las cosas que no me gusta nada de esta película es el ojo vago de la protagonista. Está muy bien que en los noventa se le dieran papeles protagonistas a las no tan guapas, aunque creo que la protagonista de esta peli fue elegida por lo bien que corría en las escenas de miedo y por lo bien que se le movían las lolas mientras lo hacía, pero de verdad, hay ciertos planos en los que "la bruja buena" parece Igor. Con esa mirada yo no puedo sufrir con ella.

No sé con qué ojos vi esta película de pequeña, porque yo la recuerdo como lo más, pero de verdad que ahora que ya ve una las cosas con más experiencia, esta película me ha parecido una bobada como un piano, aunque merece la pena verla por lo absurda que es. Además... ¡no hay tíos buenos! ¿Dónde se ha visto una película de instituto sin un bollo al que adorar? Aquí se adora a Skeet Ulrich, que al parecer tuvo su momento, pero vamos, que el chico tiene una cara de piojo que no vale para nada.

Total, que casi mejor no haberla visto y haberme muerto pensando que esta película merecía la pena, porque con este último visionado, su puntuación ha caído hasta el ojete de dromedario.

2 nov. 2010

Rumores y Mentiras

Generalmente jamás gasto dinero en ver una comedia americana en el cine porque, generalmente también, las comedias americanas son bastante tontacas. Me gusta verlas, lo reconozco, pero en mi habitación y a calidad regulera en la pantalla de mi ordenador. Así, cuando la película termina yo, muy contentica, me puedo decir: ¡era la mierda, sí! Pero bueno, no he perdido cinco euros.

Pero cuando vi el trailer de Rumores y Mentiras me picó mucho la curiosidad... ¡porque parecía buena! Aunque uno ya no puede fiarse ni de las apariencias... No obstante, algo dentro de mí me decía que esa película prometía, así que finalmente fui al cine a verla. ¡Y qué bien hice! Porque me gustó muchisísimo. La verdad es que de un tiempo a esta parte de vez en cuando hay alguna comedia americana en el cine que es la hostia. Desde Supersalidos, más o menos, película, en la que, por cierto, también participaba la protagonista de Rumores y Mentiras, me he ido llevando, paulatinamente, muchas sorpresas con la comedia de adolescentes.


Y hablando de la protagonsita de Rumores y Mentiras, Emma Stone... ¡cómo me gusta! Ya me gustó en Zombieland, pero ahora ya se ha ganado un puesto en mi archivo de actrices que me animan a ver películas, porque en esta película la tía está tremenda. Un poco delgada, para mi gusto, que tiene unas paticas de alambre... pero tremenda al fin y al cabo. Realmente todos el reparto es estupendo, y además tienen la suerte de interpretar a unos personajes divertidísimos.

Sin duda alguna el mérito de esta película es del guionista, que ha sabido adaptar la famosa novela La Letra Escarlata perfectamente a nuestros tiempos. Aunque eso quiera decir que la mujer sigue siendo tratada de putilla en cuanto se acuesta con un tío, el espíritu de la novela está presente en esta historia, que parte del simple hecho de que una chica miente a su mejor amiga diciéndole que ha perdido su virginidad sin saber que otra chica del insti la está escuchando, lo que desencadenará una serie de rumores y mentiras que la convertirán en la golfilla del highschool de la noche a la mañana.

Lo mejor de la película es que no tiene que tender al dramatismo o al romanticismo exagerado para contar la historia. Todo es comedia, hasta los propios personajes lo dicen: es mejor tomarse las cosas con humor y afrontarlas desde el lado más divertido. Aunque claro, tiene su toque romántico, por supuesto, pero es un toque romántico tan guay... Parece mentira que hasta las chicas más duras todavía sean unas princesas que quieren ser rescatadas por sus príncipes azules... ¡qué Pretty Woman todo!

Y nada más, queridos. Que sepáis que a mí me ha gustado muchísimo y que os la recomiendo. Para mí se ha ganado un pedazo de copón de película y entra directa a la lista de películas que quiero volver a ver en cuanto pasen unos mesecillos.

30 oct. 2010

El celuloide oculto

Si de algo estoy segura es de que si yo hubiera nacido varón habría sido gayer, y si no hubiera sido así, qué disgustazo, porque hay que ver, con lo hetera que es una, lo que me gusta el mariposeo. Por eso, bueno, y por mi gusto por el cine, me decidí a ver el documental El Celuloide Oculto, una película sobre cómo se ha reflejado la homosexualidad en el cine a lo largo de su historia. Superinteresante, al menos para mí, que como nunca he sido bollera, no había estado tampoco nunca interesada en las películas de temática LGTB, y lo peor de todo, es que algunas las había visto pero no había sabido verlas de verdad.

El documental va contando, intercalando imágenes de películas y entrevistas a actores, directores, guionistas y demás, cómo han sido vistos los homosexuales en la gran pantalla, desde sus inicios hasta la actualidad. Bueno, y casi casi se puede decir que cómo han sido vistos los homosexuales a secas, porque si algo remarca esta película, y yo estoy totalmente de acuerdo, es que el cine tiene la capacidad de crear puntos de vista, prejuicios y opiniones difíciles de refutar. El cine crea ilusiones. ¿Quién no ha querido recibir un beso de película? Pero también crea desilusiones, y es que si en una película se meten con un negro, se ríen de una persona homosexual o dan una paliza a un latino, probablemente sea porque ocurre en la vida real, pero lo que será más probable es que esa burla se normalizará en la sociedad y se convertirá en un estereotipo solo por haber sido visto en una película.

Una de mis escenas preferidas del cine

Por fortuna o por desgracia, yo soy lo que se denomina "normal", y he tenido la suerte de que el cine siempre me ha hecho soñar. Primero quería ser princesa, luego quería ser cheerleader, luego quería ser mala mala, y ahora quiero ser guionista, y crear sueños para otros. Por eso este documental me ha parecido tan interesante, porque nunca me había puesto en la piel de una persona que se acerca al cine buscando un sueño, buscando una imagen a la que admirar, buscando sentirse identificado con el protagonista, y se encuentra con que, una y otra vez, ese protagonista acaba muy mal parado.

Por otra parte, este documental también me ha servido para acercarme a un rinconcito de la historia del cine que no conocía, y es que, como dije antes, no he visto muchas películas sobre homosexualidad, Almodóvar aparte. Así que todo lo que he sacado de este documental ha sido bueno, por lo tanto, tengo que reconocerle sus méritos y calificarlo como un copón de película, en este caso de documental.

25 oct. 2010

Detroit Rock City

Sí, yo de toda la vida he llamado a esta película Cero en conducta, pero me hago la guay dirigiéndome a ella en su título original porque, seamos sinceros, el título americano mola mucho más. ¿Qué es eso de cero en conducta? Hombre, los chicos hacen sus gamberradillas, pero vamos... una película con ambiente de Kiss tiene que llamarse Detroit Rock City y nada más.

Como ahora estoy de subidón de ser fan de Kiss, he decidido volver a ver, ya por cuarta vez, que yo recuerde, una película que me gustaba mucho en mi adolescencia. Y oye, hay que ver qué buen gusto tenía, porque diez años más tarde la película me sigue entreteniendo como el primer día, pero no solo eso, es que los protas están buenorros, buenorros. Y lo que es mejor todavía, que es que en esta película sale mi novio. Mi novio en el cine, quiero decir. Cuando era pequeña, mientras otras niñas de mi cole eran emparejadas por sus madres con el hijito de sus amigas, yo ya presumía de haber elegido a mi novio por mí misma, y ese era John, el niño de Terminator, John Connor, vamos. No existía en el planeta niño más mono ni más guay que ese. Y una de las cosas que tengo que agradecerle a esta película es que me deje volver a ver a Edward Furlong en sus tiempos de gloria (porque ahora está así).

Pero vamos, que si la película mola es realmente por lo que ocurre, y es que Detroit Rock City cuenta la historia de cuatro amigos que quieren ir a ver un concierto de Kiss. Con una banda sonora elegantísima vamos conociendo la aventura que corren cuatro chicos de instituto que darían cualquier cosa por los Kiss, y que tienen que escaparse hasta de las garras de la Iglesia para poder hacer su sueño realidad.


Que por cierto, ahora que estoy buscando información sobre esta película en internet, me he encontrado con uno de los carteles que la promocionaron y me doy cuenta de que hay uno que es una tremenda mentira. Parece ser que los adolescentes del siglo XXI tenían que ser atraídos a esta película por el poco sexo que hay, en vez de ¡por ver una película en la que sale Kiss! ¡Qué juventud!

Pues la verdad es que no sé qué contaros de esta película. Es una chorradaza como un piano, una típica comedia americana de esas que muchos detestáis, previsible hasta la muerte y con un guión que se sostiene con pinzas, pero a mí todo eso me da igual porque mola. Yo le he puesto un ojete de monico, aunque en un primer momento pensé hasta en el copón de película, pero luego me dije "Bea, vuelve a la tierra, la peli es la mierda". Así que no os la recomiendo a no ser que seais unos perros de satán (en el sentido más heavy del término) como yo.

21 oct. 2010

Regreso al Futuro II

No contenta con llevarme un chasco viendo la primera parte de la famosísima trilogía, voy y me veo la segunda, siendo consciente de que, si no me gustó la primera, poco me iba a sorprender la segunda parte. Pero bueno, no sé si porque ya sabía yo a lo que venía o porque ya conocía un poco mejor la historia, la cosa es que la segunda parte de Regreso al Futuro me ha gustado más que la primera, aunque ambas partes me siguen pareciendo una chorradaza.

Como películas de aventuras, tanto esta segunda parte como la primera, me parecen simplemente correctas: son divertidas, son dinámicas, siempre está ocurriendo algo y además eso que ocurre es bastante alucinante, puesto que estamos hablando de viajes en el tiempo y demás. Pero claro, a mí las películas de aventuras me resultan bastante pesadas, generalmente, pero en el caso concreto de esta saga, los obstáculos, por llamarlos de alguna manera, con los que se enfrenta el protagonista para salvar su presente me parecen a veces hasta ridículos.

Tan ridículos como la interpretación del propio protagonista, Michael J. Fox, que el chico tiene caras muy graciosas, y su registro de "el sorprendido" me parece maravilloso, pero me cansa más que me divierte. Eso sí, Christopher Lloyd ha sido siempre y será un tío genial, así que de él no tengo ninguna queja.

No obstante, hay que reconocerle los méritos a la película, y es que no me extraña que en los ochenta fuera un bombazo, ya no solo por el tema a tratar, y por lo cuidados que están muchos detalles para que la magia funcione, sino por los efectos especiales tan bien cuidados. La primera contaba también con una estupenda banda sonora, aquí se olvidan un poco más del baile pero a cambio, viajamos al futuro y volvemos al pasado.

Seguiré en mi empeño de terminar la trilogía y tarde o temprano veré la tercera, aunque me da una pereza máxima porque ya se me mezcla lo poco que me gusta la historia con el género que me gusta menos todavía que las aventuras, que es el western, pero bueno, para que luego no digan que cómo no he visto Regreso al futuro a estas alturas de la vida. A esta segunda parte le pongo un ojete de monico, pero un ojete de monico muy alejado de lo bueno y más cercano a lo malo.

16 oct. 2010

La red social

Como diría Mauricio Colmenero: ¡tirí tirí tirí! Jesús, qué película tan buena. No soy capaz de asimilar tanto peliculón en tan poco tiempo. Hacía ya tiempo que no tenía una racha tan buena como esta última... esperemos que se alargue todo lo posible.

Supongo que todos los aquí presentes ya conocéis Facebook. Pues esta película va sobre cómo se creó, cómo surgió la idea, cómo se puso en marcha y cómo llegó a conquistar el mundo. Y esto no me lo toméis a spoiler, que lo sabemos todos. Podría parecer aburrido acercarse al cine a conocer la historia del hombre muchimillonario más joven, pero nada que ver. La red social solo toma a Facebook como excusa para hablar sobre nuestra sociedad, sobre el ser humano, sobre el amor y sobre todo, sobre las ideas, la creatividad y los sueños. Dicen los críticos, y yo estoy completamente de acuerdo, que esta película es la película del siglo XXI, en la que se evidencia el cambio que se está produciendo en nuestra sociedad, en la que se da constancia de una época.


También dicen otros, y yo sigo estando de acuerdo, que La red social es un clásico instantáneo. (Pero no de los de que rápido se disuelven) Así me he sentido yo mientras veía esta película. Es perfecta. Mientras se sucedían las imágenes yo tenía la sensación de que estaba viendo algo más que una película, algo grande y hermoso. Al igual que me pasó con Origen. La verdad es que la dirección de Fincher es acojonante. Su forma de narrar me ha recordado mucho a Zodiac, una película que me encanta. El guión es tan bueno que Fincher ha optado por la sencillez y la eficacia a la hora de plasmar la historia, pero aún así, su estilo queda patente y es inigualable. De todas formas, creo que lo que sobresale por encima de todo es la actuación de los protagonistas, en especial la de Jesse Eisenberg, que además de tener la suerte de interpretar a un personajazo, de ser dirigido por uno de los más grandes, va el tío y lo hace de puta madre.

¡Qué gustico, madre mía! No os podéis imaginar lo que me gusta ir al cine y salir con esa sensación de satisfacción tan grande. Por supuesto que os recomiendo a todos esta película, no la dejéis pasar porque merece muchísimo la pena verla. Y yo, como no podía ser de otro modo, le doy un recopetín de película.

Por cierto, ya que estamos hablando de Facebook, si me queréis, irse, pero además, podéis agregarme buscándome por mi nombre: Bea Cepeda.