31 dic. 2011

Repaso del 2011

Se acaba el año y una de las cosas que más me gusta hacer  a  mí (y a media humanidad globalizada) es repasar las experiencias que hemos vivido. Como este es un blog sobre cine, tranquilos que no os voy a contar mi vida, solo quiero hacer un repasito por lo que he visto y descubierto en este año que ya llega a su fin.

El 2011 ha sido un año raro en mi vida y eso se ha notado en mi forma de ver cine. Sin duda alguna, este ha sido, para mí, el año de la comedia. En mi vida, quiero decir, no que la comedia haya sido el mejor género desde un punto de vista cinematográfico. He pasado momentos difíciles y afortunadamente he encontrado refugio en varias series y varias películas para volver a sacar la sonrisa.

Por otro lado, con esto de la crisis, mi asistencia a las salas de cine ha bajado considerablemente, sobre todo a finales de año, desde que volví a Zamora. Aún así, he acudido al cine veintitrés veces este año, que eso son casi dos películas al mes, así que me tendré que conformar.

Antes de empezar a hablar de las películas que he visto este año me gustaría recordar este 2011 como año de consolidación de este blog. No pensé que, después de finalizar mis estudios de guionista, siguiera viendo películas con tanta frecuencia. No sé qué será de este blog en el 2012, puesto que tengo que empezar a estudiar como si Rajoy no fuera a sacar oposiciones nunca más y eso hará que tenga que sacrificar mis ratitos de serie o película, pero el 2011 me ha permitido, todavía, seguir siendo toda una cinéfila.

Para que os hagáis una idea, en este 2011 he visto un total de ciento siete películas... y alguna que otra serie. A las series no les llevo tan bien la cuenta, porque algunas me las he visto enteras este 2011, otras las he empezado, otras las he terminado, de otras solo he visto una temporada porque las llevo al día... Pasando rápidamente por el rincón de las series me gustaría dejar constancia de que, para mí, la serie del año ha sido American Horror History, pero mi favorita sigue siendo The Office.

En cuanto a las películas, nuevamente en este 2011 hemos tenido nuestra dosis de peliculones. Aunque yo no he podido ver tantas como hubiera querido, mis favoritas de este año han sido:

  • Primos (Daniel Sánchez Arévalo)
  • La piel que habito (Pedro Almodóvar)
  • También la lluvia (Icíar Bollaín)
  • Carne de Neón (Paco Cabezas)
  • Cisne Negro (Darren Aronofsky)
No obstante, y como sabéis los que me seguís más o menos con asudiudad, no solo de estrenos vive este blog, y este año 2011 también he visto muchas otras películas por primera vez que ya nunca olvidaré. De todos esos títulos me quedo con:
  • Cabaret (Bob Fosse)
  • Gordos (Sánchez Arévalo)
  • Un tranvía llamado deseo (Elia Kazan)
  • Vinieron de dentro de... (David Cronenberg)
  • Atrápame si puedes (Steven Spielberg)
Y esto ha sido todo. Mi propósito para el año 2012 es intentar sacar tiempo de mis ratos de estudio (y dinero, que esto de estudiar hace que no trabaje y que por lo tanto no tenga muchos ingresos) para ir al cine de vez en cuando, y seguir comentando con todos vosotros todo aquello que veo, ya sean series, películas o documentales.

Un beso para todos los que me leéis y que tengáis un feliz 2012.

29 dic. 2011

Un, dos, tres... al escondite inglés

No creo que seáis muchos los que conozcáis esta película, pero para eso estoy yo aquí, para recomendárosla. Supongo que, al menos, sí conoceréis a su director, si estáis un poco al tanto del cine español. Fijáos lo que son las cosas que esta película de nombre tan... así de esa manera es el primer largometraje de Iván Zulueta, al que seguro que recordaréis por Arrebato, una de las más famosas películas españolas de culto.

Cuando vi Arrebato reconozco que me costó un poquito asimilar el estilo tan personal de este director, pero con esta película me lo he pasado pipa. Para empezar, es un testimonio prácticamente inigualable del mundo de la música española a finales de los años sesenta. A mí, que toda la música viejuna española me gusta mucho, ese detalle me ha encantado. Prácticamente todos los grupos que lo petaron en su momento pasan por esta película, lo que la convierte ya en un documento histórico.

Y para continuar, el propio argumento, tan surrealista pero divertido: un grupo de defensores de la buena música pop se dedica a destruir a todos los grupos propuestos para ir a un famoso festival de música europeo (vamos, a Eurovisión) porque sus canciones no son lo suficientemente buenas. Rodada al poco de que Massiel ganase el famoso festival, esta película se convierte en una parodia de la parafernalia que se solía formar alrededor de eventos como aquel.


Totalmente diferente a lo que podríamos esperar de una película de esa época, Un, dos, tres... al escondite inglés nos sumerge en el mundo de los modernillos de aquel momento para contarnos una historia totalmente surrealista y divertida cargada de escenas absolutamente excéntricas que parecen asentar las bases de lo que luego sería el estilo y el humor de otro cineasta español más famoso aún, Pedro Almodóvar.

Al parecer la película fue rodada sin guión, y poco importa, porque aunque la película avanza alrededor de la idea de cargarse a todos los grupos que sean seleccionados para ir a Eurovisión, no hay mucha trama más  que contar. No obstante, la película no es un completo sinsentido, es bastante fácil seguirla.

No apta para amantes del cine más convencional pero sí para todos aquellos, primero, interesados en la historia de la música española, y segundo, para los buscadores de joyas cinematográficas que se salen de lo que podríamos denominar "normal". Una película realmente divertida, con diálogos frescos y surrealistas, con momentos inolvidables y con José María Íñigo haciendo un papelito. ¿Qué más queréis?

A mí esta película logró sorprenderme y hacer pasar un buen rato, así que le doy un copón un de película. Además ha entrado a formar parte de mi lista de películas imprescindibles del cine español, ya que, como decía al principio, además de dar testimonio histórico es una película... que podríamos calificar de rara y original dentro de la historia de nuestro cine.

27 dic. 2011

Crazy, Stupid, Love

Ya se pasaron las Navidades, y esas fechas de tanto comer. Seguro que muchos de vosotros habéis aprovechado para ver un montón de películas, pues en estas fiestas la verdad es que las televisiones siempre programan un montón de películas que apetece ver, pero ese no ha sido mi caso. En estos tres días de descanso yo no he sido capaz de sentar el culo delante del sofá para verme nada, solo un especial de Martes y 13 que hubo el día de Navidad por la noche, y no me lo acabé.

Pero bueno, un par de días antes había visto, por fin, Crazy, Stupid, Love. Tenía muchas ganas de verla porque está protagonizada por Steve Carell, mi actor favorito de comedia, y también porque había leído alguna crítica que decía que no era "la típica comedia americana". La verdad es que este nuevo calificativo se está convirtiendo en la nueva típica comedia americana, porque últimamente se lo ponen a un montón de películas que van un poco del mismo palo, y además, esas nuevas películas que ya no son la comedia de antes me siguen pareciendo, salvo excepciones, reguleras.

Como es el caso de esta película, la verdad. Yo me la puse con toda mi buena intención y, aunque como toda comedia de nivel mínimo, me ha entretenido... pues no he disfrutado. Pobre Steve Carll... se merece un papelón en una película que haga historia, no un montón de papeles de mierda en películas efímeras. Pero claro, como le untarán bien el morro, pues él tan contentico. Cómo son las estrellas.


Enn esta película Carell da vida a un cuarentón un poco dejadete ya al que su mujer le acaba de pedir el divorcio. Él se lleva una bajona de aúpa porque está muy enamorado de ella, y recurre a la solución tan inteligente de acudir todas las noches a emborracharse en un bar. Allí conocerá a un tío que parte la pana, interpretado por Ryan Gosling, señor que de un tiempo a esta parte todo el mundo ve guapo pero que a mí me da bastante repeluco, quien se propone enseñarle a ligar para superar el bache por el que está pasando.

Luego la historia se enreda un poquito más y aparecen de historias de amor secundarias, como la del hijo del protagonista, que, en mi opinión, es lo único que se salva de esta película, porque la trama principal es bastante mediocre y previsible. Y aunque te pudiera estar gustando luego no sé qué coño pasa al final que le pegan un rematao de lo más cutre y sensiblero que yo no sé para qué sirve eso. Pero vamos, que en líneas generales esta película no me parece nada del otro mundo. No me parece ni más gamberra, ni más sensible, ni más bonita, ni más nada. Es una comedia de sacar dineros y punto.

¿Al que le gusten ese tipo de películas? Pues le va a encantar, claro que sí. Pero yo... no sé qué me está pasando últimamente que antes me tragaba cualquier cosa que llevase el género comedia por algún lado y ahora ya me estoy volviendo más exquisita. Así que no me ha hecho mucha gracia y se queda con un ojete de monico.

24 dic. 2011

¡Feliz navidad, ojetefilmeros!

En estas fechas tan señaladas una felicitación más no tiene nada de especial, pero de verdad que yo sí quería desear a todos los que me leéis, a todos los que me comentáis y a todos los que simplemente entráis y decís: "vaya mierda de blog" y jamás volvéis a pisar por aquí, una feliz navidad.

Estoy muy orgullosa de que este blog siga en pie un año más y quería compartir esa alegría con vosotros, además de daros las gracias por seguir leyéndome, pese al estilo "tan personal" que una tiene comentando películas.

Como por otro año más todavía no me he visto La Gran Familia, película española sobre la navidad por excelencia, os voy a dejar otra recomendación navideña. Mi película favorita sobre la navidad, que es muy conocida, pero bueno, siempre hay alguno al que se le ha escapado.

¡Un beso navideño, y poneos hasta el ojete de asado y turrón, que luego ya habrá tiempo a partir del día 1 de proponerse hacer dieta!








22 dic. 2011

El Golpe

Lo malo de que alguien te diga que una película es tremendamente buena es que tú siempre te la vas a esperar más buena de lo que es. Esto es lo que me ha pasado a mí, más o menos, con El Golpe. Desde que estudié el máster de guión no he parado de oír maravillas sobre esta película y eso ha hecho que cuando, ya por fin, me he puesto a verla, me esperase algo fuera de serie. Y hombre, la verdad es que la película tiene su mérito, y me ha gustado, pero yo creí que esto iba a ser gloria bendita.

El Golpe es una película sobre un golpe, como su propio nombre indica. Pero no un golpe de zas! en toda la boca, sino un golpe de pilluelos que quieren dineros. El protagonista es un hombrecillo que se dedica a la estafa y un día le roba unos cuantos dólares a quien no debe, y aunque él consigue escapar, a su jefe lo dejan moñeco y él tiene que huir a Chicago para salvar su pellejo. Allí conoce a otro timador que no se le queda a la zaga y juntos deciden urdir un plan para vengarse de los que le hicieron eso a su amigo y quedarse con una buena millonada.

Creo que el fallo de esta película he sido yo. Sí, porque la película me parece correctísima. El fallo es que yo he visto esta película treinta años después, cuando ya se ha dicho de todo sobre ella. Si la hubiera visto sin saber nada sobre ella me habría sorprendido muchísimo y me habría encantado, pero después de tanto estudiarla, de tanto hablar de ella y de tanto leer sobre ella, la sorpresa, sí, bueno, te la llevas, pero ya no es para tanto. Por eso cuando me gusta mucho una película prefiero saber de ella lo menos posible. Vamos, para que os hagáis una idea, es como si ahora una persona que lleva diez años escuchando chistes sobre El Sexto Sentido se decide a ver la película. Pues seguro que la disfrutará, pero ya no es lo mismo.

Viendo esta película, y viendo muchas otras grandes películas de la época, una pregunta se me viene a la cabeza: ¿Por qué me cuesta tanto apreciar el cine estadounidense de la década de los setenta? Me ha pasado con un montón de películas, que las veo y digo, pues sí, pues están bien, pero no me vuelven loca. Hay películas que me vuelven loca de prácticamente todas las décadas, pero todavía no soy capaz de apreciar las de los setenta y me da rabia.


Porque algo dentro de mí me dice que El Golpe es una película magnífica, y sus ingredientes para serlo los tiene, porque tiene un gran reparto, un guión genial, una buena dirección, una buena fotografía, dirección artística, la mítica banda sonora... todo, pero a mí, aunque me ha gustado, no me ha despertado ninguna locura cinematográfica, y eso me da rabia.

Creo que esta película ganaría con un segundo visionado. Dejaría de estar tan pendiente de esa enorme sorpresa final y me fijaría en otras cosas que seguro hacen de esta una enorme película, así que dejaré pasar unos meses y volveré a verla para ver si mi opinión mejora, y si no, pues nada, que tampoco pasa nada porque a una persona le guste más una película que otra.

Eso sí, me alegro de haberla visto por fin, porque realmente me ha parecido una película entretenida. Sin ser para nada el tipo de cine que yo suelo ver, la película no se me ha hecho larga y ha sabido engancharme y tenerme en tensión. Además de que es una película por la que no pasan los años. Su argumento, aunque asentado hace ya casi un siglo, sigue siendo aceptado y comprendido hoy en día por tratar sobre uno de los pilares básicos del ser humano: el deseo de la dulce venganza, el gusto por el dinero y el gusanillo de la tensión del juego. La película sabe mantener tanto su ritmo como la tensión del espectador, que no sabe, y nunca mejor dicho, por dónde le van a venir los tiros.

Personalmente, ha habido un momento en la película en el que incluso yo me he sentido perdida. Y creo que eso es mérito de un gran guión que está constantemente jugando con todos sus elementos, no solo con los personajes, sino también con el espectador.

Aunque de primeras me ha gustado bastante, espero que con el paso del tiempo pueda apreciarla mejor porque creo que tras esa primera capa de entretenimiento de El Golpe se esconden grandes lecciones sobre cine y me gustaría poder llegar a ellas. Por ahora le doy un copón de película, pero prometo volver a verla y quizás mi opinión cambie.

21 dic. 2011

Los Estados Unidos contra John Lennon

El día 8 de diciembre se celebró el aniversario de la muerte de John Lennon, al que supongo que no hará falta presentar, y yo, en particular homenaje, decidí volver a ver este documental que había visto por primera vez hace un par de años pero del que no me acordaba prácticamente de nada.

Su título no deja mucho lugar a la imaginación. Este documental, además de hablarnos sobre la vida de John Lennon después de Los Beatles y sus intereses, inquietudes y relaciones con la cultura y política del momento que le tocó vivir, nos intenta demostrar cómo Estados Unidos estaba totalmente en contra de él e intentó hacerle callar por varios medios.

Al parecer a los señores gobernadores de Estados Unidos no les sentó muy bien que John Lennon fuera capaz de llegar a tanta gente. Ellos tenían entre manos su negocio de la guerra de Vietnam y Lennon no hacía más que predicar la paz, cosa que, como podréis deducir vosotros solitos, iba en contra de los ideales estadounidenses. John Lennon decidió usar su fama, ya que ya era conocido de antes por ser miembro de los Beatles, y también su dinero, para llevar a la opinión pública en contra del gobierno.

El documental nos explica el contexto histórico a la vez que repasa esa parte de la vida del famoso músico mientras va intercalando entrevistas actuales con personas que trabajaron para el gobierno en aquel momento o estuvieron vinculados al entorno del cantante. Por supuesto, Yoko Ono también sale, a ver qué os ibais a creer.


John Lennon estaba enamorado de Estados Unidos. Para él Nueva York era la ciudad, el centro del mundo, donde todo tenía lugar, donde los movimientos artísticos y de pensamiento se fraguaban y donde había que despertar conciencias para poder hacer algo. Pero lo tuvo difícil pues el gobierno de este país le puso toda clase de impedimentos, empezando por destruir su imagen ante los medios de comunicación y terminando por el intento de deportación hacia él y su mujer que al final pudo ser solucionado años después.

Cada uno puede sacar sus propias conclusiones. Realmente este documental no trata de convencerte de nada, simplemente expone los hechos y las opiniones de las personas que vivieron ese momento concreto de la historia junto a él, que terminó con su inesperada muerte a manos de un supuesto fan del músico que le disparó por la espalda.

Para amantes de los Beatles en general y de John Lennon en particular, este documental me parece imprescindible. Pero claro, como todo documental, si no estás muy interesado en el tema, por muy bueno que el documental pueda ser no hará otra cosa que aburrirte. No obstante, yo lo recomiendo solo por el hecho de poder ejemplificar cómo está entramado un gobierno de un país tan poderoso y cómo se las gastan. Aunque solo sea para abrirnos un poco los ojos, este documental merece la pena, además de que es un bonito cántico a la paz. Yo le doy un copón de documental.

18 dic. 2011

Ace Ventura 2: Operación África

Sin duda alguna esta es una de las películas de mi infancia. Cuando era pequeña me encantaba Jim Carrey, no me cansaba de ver sus películas. Hasta que crecí y me cansé, pero el otro día me entró una nostalgia por los tiempos felices de la infancia y decidí ver Ace Ventura 2, película que, sin exageraros, habré visto unas cincuenta veces.

La comedia es uno de mis géneros favoritos. Aunque es un género que abarca multitud de películas, a mí prácticamente me gustan todos sus tipos, y, para ciertos momentos, la comedia chorra, como es el caso de esta película, me parece LO MEJOR. Esta es una de las pocas películas que me hacen, tantos años después, seguir riendo a carcajadas, aunque me la sepa de memoria.

Ace Ventura 2, como su propio número que acompaña al título indica, es la segunda parte de una película que años antes lo debió petar mucho, pero que a mí no me hace tanta gracia como esta. Yo conocí primero esta, y como aunque es una continuación tampoco es que... sea necesario haber visto la primera, pues ya me encantó para siempre.

Aunque la película comienza en un tono muy muy muy dramático con la muerte de un hermoso animalillo, parte que yo cuando era pequeña me la saltaba porque sufría muchísimo con la idea de que un animal pudiera morir, luego se vuelve hilarious (Pino y su flequillo) enseguida. Y digo hilarious no por ser guay, sino porque pienso que esta peli es más que muy graciosa, y decir hilarante sí que sería ser guay. Todas sus escenas son surrealistas a tope y le hacen a una partirse lo que son las posaderas.


Hay que ver lo tontuno que era Jim Carrey. Luego se volvió serio de repente y se acabó lo que se daba, pero tuvo una etapa estupenda, entre la que se incluye esta película. Está claro que sin él Ace Ventura no sería lo que es, y que sin sus bobadas (inaguantables para algunos pero maravillosas para otros) esta película no habría sido igual, ni de lejos.

Me gustaría hacer mención especial a LA ESCENA. El colmo de la tontería y la mamarrachez y la guarrería y todas las formas de hacer comedia posibles tienen su culmen en el momento en el que Ace Ventura, desnudo y sudoroso, sale del culo de un rinoceronte que resulta ser un robot espía pero que eso da igual porque no influye en la gracia del momento. La cosa es ver a Ace intentando romper el agujerillo que le atrapa dentro de un rinoceronte para poder respirar. MARAVILLOSO.

Creo que el acierto de esta segunda parte es un guión escrito por locos al que se le suma la interpretación de Carrey que, para mi gusto, está genial, y su mayor logro, el recurrir a un humor tan "tontuno", por llamarlo de alguna manera, que sigue haciendo efecto años y años después, lo que hace que esta película esté envejeciendo muy dignamente. Yo el doy un copón de película y os confieso que me encanta.

15 dic. 2011

Charlie y la fábrica de chocolate

No hay cuento de Roald Dahl que no sea bonito y precioso y emocionante y encantador. Por lo tanto, esta película ya parte con una base superbuena. Pero es que si encima es Tim Burton quien adapta un cuento del famoso escritor británico, pues apaga y vámonos, porque Tim tendrá sus cosas malas, pero también tiene sus cosas buenas y una de esas cosas buenas es saber crear impresionantes mundos fantásticos.

Eso sí, la adaptación que ha hecho Tim Burton no es que sea fiel al libro original al cien por cien, pero creo que ese es el acierto de esta película. El señor guionista ha sabido captar la esencia de la historia de Dahl, que hace una crítica a todos esos niños que ya no quieren ser niños o mejor dicho, que no se comportan como niños, pero la condimenta con una dosis de cinismo, ironía y dulce maldad que convierte al espectador, sin que este casi pueda darse cuenta, en un morboso voyeur que disfrutará, durante más de hora y media de película, viendo desgracias ajenas.

Evidentemente la gracia de esta película, y de la novela, no está en la ternura que nos transmite Charlie y su familia, sino en el carisma de Willy Wonka, el dueño de la fábrica de chocolate, a quien da vida, y creo que de forma magistral el actor preferido de Burton, Johnny Depp, a quien los papeles de locos y excéntricos se le dan de maravilla. Willy Wonka es sin duda uno de los villanos más peculiares de la literatura infantil, y en esta adaptación, su particular locura está a la altura de la novela.


Pero además de un buen argumento esta película goza de una puesta en escena alucinante. Todo en esta película es precioso y a veces apetecible. Desde la destartalada casa de Charlie hasta las magníficas salas interiores de la fábrica de chocolate, la estética de esta película es simplemente brillante. La fábrica de chocolate es un mundo lleno de color, modernidad (modernidad como muy setentera, por otra parte) y fantasía, que contrasta brutalmente con la monótona y grisácea vida en el exterior.

Mención especial merecen los Oompa Loompas, interpretados todos por el mismo tío, que menudo trabajito le llevaría, que son la guinda de este pastel tan macabro, que salen a celebrar cada castigo de cada niño con unas canciones y unas coreografías de lo más divertidas.

Tim Burton convierte este cuento infantil en una película con la que espectadores de cualquier edad podrán disfrutar. Los niños quedarán fascinados con el mundo de fantasía y las canciones y los mayores volveremos a nuestra infancia mientras disfrutamos de una buena dosis de humor. Una película realmente entretenida que aunque no creo que sea de lo mejor de Burton, creo que sí que se merece el copón de película.

13 dic. 2011

Código Fuente

¿Por qué quise ver esta película? No tengo la menor idea. Se me metió entre ceja y ceja que me iba a gustar y estuve con el runrún durante un tiempo hasta que por fin la he visto. Me ha pasado ya con otras películas que, aunque en un principio no son la típica película que a mí me apetecería ver (no me gustan mucho las películas de acción y de ciencia ficción, en general) algo dentro de mí me llama y acabo poniéndomela, y, generalmente acabo dándome cuenta de que tenía una impresión equivocada, porque al final no me gustan.

No obstante, Código Fuente partía con buenas críticas, más o menos. Es decir, a veces me pongo pelis que sé que van a ser un truño pero esta tenía una puntuación aceptable tanto en Filmaffinity como en IMDB, así que igual la que ha fallado soy yo, porque os digo desde ya que a mí no me ha gustado.

La gracia de esta película, además de el hecho de estar protagonizada por el buenorro de Jake Gyllennhaal, que es que a mí me parece un chico guapísimo y maravilloso, está en jugar con el tiempo. Resulta que mi querido Jake aquí da vida a un soldado americano (empezamos mal, odio las películas de soldados americanos) que tiene que cumplir una difícil misión. Viajará y viajará en el tiempo hasta los últimos ocho minutos antes de que una bomba estalle en un tren para averiguar quién es el terrorista que la ha puesto.


O sea, que la película es todo el rato lo mismo. Vas al tren, vuelves, dices lo que has averiguado, vas al tren, vuelves, dices lo que has averiguado, vas al tren, vuelves, dices lo que has averiguado, y así hasta el final. Final raruno-bonito, por cierto, que a mí no me ha acabado de encajar del todo. Hombre, reconozco el mérito de sostener una historia como esta sin aburrir, en la que se repite todo el rato, más o menos, lo mismo y aún así consigue tenerte entretenido e incluso generar tensión en algún momento (a mí, poca). Pero todo lo demás... regulero. Al menos desde mi punto de vista.

Y aunque me joda, he de reconocerlo, y es que Jake Gyllennhaal no me ha gustado NADA. No me pegaba en el papel en ningún momento, no era capaz de entenderlo ni de empatizar con él ni nada... una pena. Además, querido Jake. Sabes que te quiero pero me gustaría decirte algo: NO TE ESFUERCES, NO ERES BRUCE WILLIS. A mí si me pones una peli de apagar bombas y no me pones a Bruce Willis... ya nada. Y Jake ni se le parece ni se le parecerá. Y el final... el final. No hablaré de él por si alguno quiere ver esta película (aunque imaginaros su previsibilidad si hablamos de una película en la que un soldado americano tiene que cazar a un terrorista) pero el final... ¡ay el final! Esa historia de amor metida ahí a presión se sale totalmente del zapato. Y hace rozadura y todo.

Así que con las ganas de que me gustase me he quedado. Yo le doy un ojete de dromedario porque me ha dado totalmente igual. No me parece mala mala mala, creo que tiene cosas apreciables, como el juego de guión, como ya he dicho, pero es que me ha entrado por un ojo y me ha salido por el otro, el del culo, concretamente.

11 dic. 2011

Vestida de Azul

Hoy vamos a hablar de una de esas pelis raras, raras, raras, que a no ser que alguien te haya hablado de ella, difícil va a ser que te la encuentres tú solo. Afortunadamente a mí me llevó a ella mi amigo Bertoff, que es también cinéfilo como moi, y que a veces sabe lo que me gusta (pero otras veces no, las cosas como son, en el mundo del cine tenemos un punto en común pero otros cuantos distantes) y me habla de joyitas como la que nos ocupa ahora mismo.

Vestida de Azul no sabe una si es una película o un documental o qué. Porque... bueno, ella va de película por la vida, pero luego sus "actores" son personas reales que se interpretan a sí mismas, y las situaciones que viven también son reales. Y no es que vivan un sinfín de emociones tampoco, porque la mitad de la película es diálogos ante la cámara en plan: hola me llamo Fulanito y verás qué drama te voy a contar.

Pero esta no es una película para ser etiquetada, y mucho menos sus protagonistas, ya que, que todavía no os lo había dicho, Vestida de Azul cuenta la historia de un grupo de mujeres que nacieron hombres, y que nacieron hombres por los años 50, aprox., aunque hay uno más jovencito, y que notaban en su interior que ellos eran unas señoras de tomo y lomo y decidieron mostrárselo al mundo. La película es una mera excusa para reunir en torno a una bonita mesa a todos los travestis y ver cómo discuten y cómo se arañan, mientras se intercala ese catfigth con las historias de todos los miembros de la mesa.


Hay de todo, como en botica: la marica que sufrió de niño, sufrió de adolescente y sufre de señora, la marica que se dedica a la prostitución pero ella está orgullosísima porque así se paga ella su piso y sus pieles, la marica misteriosa que ya despuntaba maneras desde muy pequeña, la marica gitana, que eso es una maravilla de persona, y de artista, porque ella no es travesti, ella es artista, la marica cabaretera que te canta Gracias por venir de Lina Morgan, la que se operó las tetas, la que no se las operó, la que es llamada para ir a la mili y se presenta "con esas pintas", la que se casó con una señora y quería a su mujer y su mujer la quería a ella pero algo salió mal y ahora son las dos mujeres... vamos, lo que es el pan nuestro de cada día.

Eso sí, como delicia, es una exquisitez. Ya no solo por las increíbles historias que hay detrás de cada una de estas mujeres o por las grescas que protagonizan, sino por la frescura y la naturalidad de cada una de ellas, sobre todo. Está claro que, al no tener una trama muy definida esta película, hay que aprovechar a los personajes que presenta y de verdad, estos no tienen desperdicio.

A mí, me ha encantado, aunque reconozco que es una película muy poco convencional y no voy a ir por ahí recomendándola. Pero de verdad que creo que merece la pena verla, porque es super auténtica. Yo le doy un copón de película porque he disfrutado muchísimo con ella y además me ha sorprendido mucho, porque yo pensé que esto iba a ser el dramón del año, en plan "aaaay, cuánto sufrimos en el franquismo" y para nada, señora.

Uy qué maravilla!!! Me dicen que está toda la película en youtube. ¡Pues hala, ya no tenéis excusa! Pinchad aquí y vais a la primera parte y luego ya le vais dando vosotros a la segunda, a la tercera y así sucesivamente.

9 dic. 2011

An American Crime

Buscando películas en las que se mostrasen personajes muy perturbados que cometen atrocidades me llegó la recomendación de An american crime. Me informé un poco sobre ella y me pareció una historia realmente interesante, así que no me lo pensé y la vi.

La película está basada en hechos reales, en el caso de una mujer que secuestró y torturó a una niña, llegando a convencer a sus hijos y a algunos de sus vecinos de que lo que estaba haciendo tenía un sentido e invitándolos a participar. Sin duda alguna es una historia sobrecogedora que refleja muy bien hasta qué punto la mente humana puede llegar a... digamos desviarse.

No obstante, esta película es un buen ejemplo de que una potentísima historia real puede convertirse en una película bastante mediocre, principalmente, por un guión "que se la juega". Y digo se la juega por no decir la caga cuando llega al final y lo onírico comienza a mezclarse con el punto realista que iba marcando toda la película y que la hacía tan interesante.

La pobre niña Sylvia es interpretada por una delgadísima Ellen Page, que está tan delgada ya desde el primer momento que luego cuando es secuestrada tampoco es que te dé mucha pena porque parecía que ya pasaba hambre de antes, y la loca torturadora por Catherine Keener, que realmente hace un gran trabajo interpretativo.


En mi humilde opinión creo que esta película es un fracaso estrepitoso, pues me parece mucho más escalofriante la historia real que lo que se ve en pantalla. Es decir, la película sí te pone los pelos de punta porque la base real de la que parte es horrible, pero creo que esa historia real podría haber sido mejor aprovechada para llevar a la gran pantalla, habiendo concedido más protagonismo o bien a la psicología de la mujer torturadora o bien al sufrimiento de la pobre niña. Parece que la película simplemente se limita a pasar por una serie de sucesos sin llegar a profundizar en ellos, o al menos eso es lo que me ha parecido a mí.

Por eso creo que la película se parece más a un telefilm de Antena 3 que a una verdadera buena película, que habría profundizado en las razones y habría aprovechado para la crítica social que sin querer se desprende de esta historia.

Pero bueno, esto es lo que hay y esto es lo que vi. La película al fin y al cabo me gustó, puesto que la historia es tan atrayente que te acaba enganchando, pero no creo que se merezca más de un ojete de monico. Mi razón es, sobre todo, que siendo tan horroroso lo que cuenta en ningún momento llegó a causarme horror, simplemente... desasosiego, quizás incomodidad, pero nada que no me impida seguir viviendo.

8 dic. 2011

Lemonade Mouth

Espero y me alegro de que nadie haya oído hablar jamás de esta película, al igual que yo hasta hace una semana. Os contaré un secreto, queridos lectores. A mí me pones un peliculón de estos de cagarse la pata abajo, una película que acumula miles de Oscars y buenas críticas, una película que todo el mundo ha visto y admira, una película que se estudia en las universidades e incluso en los institutos, y yo os digo "ay, qué pereza", pero me ponéis una mierda pinchada en un palo y oye, que me llama la curiosidad. Vamos, que me gusta a mí un ojete film.

Por eso un día estaba yo corrigiendo críticas en Filmaffinity y vi una de esta película, escrita por una persona con muy pocos conocimientos y muy poco sentido común y con un poster de Justin Bieber, seguramente, colgado en la pared de su cuarto, que hablaba de esta película como una de las últimas mejores películas de Disney para Disney Channel. Eso me sorprendió, no sabría bien deciros por qué, pero me llamó la atención y me hizo informarme sobre esta película. Mi sorpresa fue a más cuando vi que la película estaba incluida en el género musical (que me gustan a mí unas canciones que te interrumpen la trama de la película) y dije: "venga, con dos cojones, me la veo".

Y me la vi. Enterita. Y eso que a los diez minutos ya me di cuenta de que era una basura bastante hermosa y olorosa. La película va sobre un grupo de chicos que coinciden una tarde en la sala de castigo del instituto y deciden montar un grupo de música. Hacen unos cuantos conciertos en el insti y luego lo petan y se van de gira por EEUU teniendo millones de fans y siendo los más adorados. Os acabo de hacer un spoiler como un piano, pero como estoy segura de que nadie va a ver esta película, o, si la ve, me dará la razón en que la película es tan sumamente predecible que no importa el spoiler, pues me da exactamente igual haberos arruinado la gracia de esta película.


Me da no sé qué decir que es una mala película porque está como sobreentendido. Lo normal es que si te pones a ver una película de Disney Channel te lleves estos disgustos, pero es que no me ha valido la película ni para echarme unas risas (cosa que sí me sirvió la de Hannah Montana). Solo he sacado de esta película un bonito peinado que me gustaría hacerme algún día. ¡¡Qué horror de película, señor!!

Me surge una gran duda al ponerme a pensar en todas las películas que Disney ha hecho para televisión: ¿Por qué las películas de Disney que fueron al cine tienen unos guiones cojonudos y las que se hacen para la tele están escritas por un mono con sombrero? ¡No me cabe en la cabeza! Comprendo que una película para la tele tenga menos presupuesto, ¿pero por qué reducir a cero el presupuesto para guionistas? Es que, de verdad de la buena, esta es la película más simplona y tontaca que he visto en mucho tiempo. Repito: peor que la película de Hannah Montana, aunque claro, esa película sí fue al cine, así que tendría un guionista, al menos, medio bueno.

Total, que una basurilla. Mi recomendación es que no la veáis porque no merece la pena por ningún lado. No vale ni para reírse de ella, aunque, las cosas como son, a mí no se me hizo larga, la verdad. La horita y media que dura se me pasó entretenidamente y aunque me daban ganas de quitarla en ningún momento lo hice, así que oye, algo me picaría, aunque no sé muy bien el qué. Le doy, por supuesto, un ojete de dromedario.

3 dic. 2011

The Host

Estos días atrás ha tenido lugar en Gijón, ciudad a la que suelo ir con mucha frecuencia, el festival de cine internacional de Gijón. Este año no he podido ir y, para celebrarlo, de alguna manera, sola y en mi mundo, decidí volver a ver la película que más me gustó la primera vez que fui. Esa primera vez fui acompañada de dos amigas y una de ellas tuvo la brillante idea de comprar entradas para esta película, y menos mal, porque la verdad es que las elecciones que corrieron por mi cuenta fueron horribles.

The Host es una película coreana no demasiado conocida, aunque en ciertos círculos cinéfilos sí, sobre todo por su director, de nombre raruno, por supuesto, que ha dirigido también otras películas mucho más famosas ya para el cinéfilo de a pié como Memories of Murder.

Su argumento cuenta la historia de un hombre no muy listico, las cosas como son, por no llamarlo tonto del culo, que sufre el ataque de un monstruo never seen before que se lleva a su hija. Él luchará contra viento y marea por recuperar a su querida niñita pero, recordemos, es mu tonto. No obstante, cuenta con la ayuda de su familia, porque si no, él solo... mal. La cosa se complica con el monstruito este en cuestión, que resulta que es medio radiactivo o vete tú a saber, vamos, que eso es peor para la humanidad que Falete a dieta.


Realmente la película podía entrar dentro del subgénero de películas de monstruos y ataques a sociedades, tipo Godzilla, King Kong y Cloverfield, subgénero que a mí la verdad es que no me gusta nada, pero tiene un toque de humor, y de drama, al fin y al cabo, que no hay que olvidar que sobre todo es la búsqueda desesperada de un padre por encontrar a su hija en un río (me tengo que morder la lengua para no hacer el chiste), que hacen de esta película una pequeña delicia.

Guardaba muy buen recuerdo de ella aunque luego pude ver que no estaba teniendo muy buena crítica, e incluso llegué a pensar que a lo mejor esta película no era tan buena como yo recordaba, pero este segundo visionado me ha servido para reafirmarme en la idea de que es una perfecta película de entretenimiento, al menos del entretenimiento que a mí me gusta: un poco de sangre, un poco de sustos, un poco de humor, un poco de drama, un poco de acción, y, sobre todo, una historia que se sostenga y que enganche, y esta película tiene todo eso.

Eso sí, no es una película que os recomendaría a cualquiera, porque es un tanto... especial. Para empezar, el humor no es del todo blanco, y para continuar, no a todo el mundo le agradan los bichos y la sangre. Yo siempre llevaré en mi corazón la escena del tanatorio que me parece absolutamente demencial, y ya casi solo por eso le doy el copón de película.

1 dic. 2011

Un tranvía llamado deseo

Menudo peliculón del que vamos a hablar. Se tiene que agarrar uno los machos para saber por dónde empezar a comentar una película como esta, tan conocida y tan valorada en la historia del cine mundial.

Eso sí, yo he de reconocer que la acabo de ver por primera vez, porque aunque conocía de su existencia desde muy pequeña porque mis padres la tenían por casa y alguna vez compartí con ellos alguna escena mientras la veían, la verdad es que siempre había tenido el recuerdo de que era una película que no entendía y que, por supuesto, no me hacía gracia (de pequeña solo veía películas que me entretenían, y si algo tenemos todos claro, creo yo, es que Un tranvía llamado deseo no es la típica película que entretiene a un niño).

Gracias a Todo sobre mi madre el recuerdo de esta película se avivó en mí, y gracias también a esta película empecé a cogerle un especial cariño al personaje de Blanche DuBois. Sin duda alguna este personaje, protagonista de la película, era el que más me llamaba la atención antes de ver la película y el que más me ha gustado mientras la veía.

Un tranvía llamado deseo cuenta la historia de una mujer madura que está pasando una crisis personal y acude a visitar a su hermana a Nueva Orleans. Su hermana está casada con un hombre un poco brutote cuya personalidad chocará desde el primer momento con la sensibilidad de la atormentada Blanche, lo que acabará provocando bastantes conflictos entre la joven pareja.


La película está directamente inspirada en la obra de teatro del mismo nombre escrita por el famoso escritor Tennessee Williams.Con ella, este escritor pretendía ahondar en las relaciones de pareja y en los misterios de una mente que ha vivido demasiados fracasos que ha decidido transformar en bonitos recuerdos.

Sin duda alguna el plato fuerte de esta película son las interpretaciones de los actores protagonistas: Vivien Leigh, que da vida a Blanche y Marlon Brando, al que nunca había visto de tan joven, que está to buenorro en esta película, no sé si por exigencias del guión, pues su personaje, Stanley, tiene que estar to' bueno para representar así al macho dominante que tiene más músculos que luces, o porque realmente él era así, pero vamos, que menudo sex symbol de los años cincuenta.

Al parecer la obra de teatro es mucho más dura en la exposición del drama que esconde la pobre Blanche, pero aunque en la película esto se suavizó un poco, esta no deja de ser sobrecogedora en algunos momentos. Es imposible no sentirse identificada, de una manera u otra, con la soñadora Blanche, lo que hacen más duros sus enfrentamientos con los diferentes hombres que la rodean y, sobre todo, hace más trágico el final de la película.

La verdad es que me ha gustado un montón esta película, y me quedo con ganas de leer la obra de teatro, pues Blanche DuBois me ha parecido un personajazo, muy complejo y muy entrañable. Le doy a esta película un copón de película y os la recomiendo, porque realmente es un gran clásico de la historia del cine que se merece su título.

28 nov. 2011

Primos

Tercera vez que os hablo de Primos en este blog porque es la tercera vez que me veo esta película en lo que va de año. La verdad es que la primera vez que la vi me gustó un montón, pero es que cuanto más la veo, más me gusta. Suele pasar, con las películas, que si son buenas de verdad van ganando en cada visionado, por esos pequeños detalles que al principio pasan desapercibidos.

Yo lo tengo claro: Primos es una película aparentemente sencilla, pero lo que la hace ganar y ganar son las fantásticas interpretaciones de los tres actores protagonistas. Son tres personajes tan pintorescos, tan bien creados por la mano de Sánchez Arévalo, que da gusto verlos en la piel (y el cuerpazo) de los actores elegidos para interpretarlos.


Como toda buena peli, parte de un guión acojonante, de esos que me gustan a mí, que parece que te están contando una historia de lo más banal pero consigue profundizar en cosas tan universales que te hacen sentirte enganchada por completo a la película, y sobre todo, a sus personajes. ¡Porque no hay personaje malo! Mi favorito es Diego, el protagonista, porque aunque es el reflejo del hombre inmaduro que tanto nos atormenta a las mujeres, realmente se hace querer. Pero vamos, la personalidad de Julián me parece alucinante, encima está interpretado por mi actor favorito from Spain, Raúl Arévalo, al que vemos por primera vez en un papel que, al menos a mí me lo parece, podría ser muy opuesto a su personalidad. El primo José Miguel es el que menos gracia me hace, quizás por ser el más artificial, aunque vuelvo a lo mismo, Adrián Lastra hace un trabajo increíble dando vida al pobre traumatizado por la guerra de Irak y consigue que también lo amemos con todo nuestro corazón.

Sánchez Arévalo se va confirmando en mi... cabeza, al menos, como un gran narrador y como un hombre que sabe realmente ahondar en los sentimientos y en lo más cotidiano. Aunque conmigo empezó con buen pie, pues AzulOscuroCasiNegro realmente me gustó, no ha sido hasta Primos, su tercer largometraje, cuando se ha convertido, para mí, en un imprescindible del cine español.

Si ya es la tercera vez que hablo de esta película por aquí y todavía no la habéis visto, me da que ya poco queda por hacer, pero yo os voy a recordar que a mí me parece un recopetín de película y que, de verdad, creo que merece la pena verla.

26 nov. 2011

El Perro del Hortelano

He pasado un mes de noviembre muy lopesco, y como colofón final a esta etapa de mi vida filológica no podía faltar un repaso al mundo del cine inspirado directamente en la obra de este genial autor español. Aunque ya había visto esta película hace bastantes años, lo cierto es que no recordaba prácticamente nada de su argumento, y puestos a elegir una adaptación cinematográfica de Lope de Vega, me quedé con esta, que era la que más goyas se había llevado.

El Perro del Hortelano es la adaptación a cine de la obra del mismo nombre, escrita por Lope de Vega en el siglo XVII, y ya para empezar este dato debería ser el más llamativo. ¿Es posible que un argumento con casi 400 años pueda seguir entreteniendo al público español? Pues eso parece, y la razón es que el argumento de esta comedia es tan universal que perdurará en el tiempo, ya que por mucho que pasen los años, las mujeres seguiremos siendo celosas, a los hombres les tirarán más dos tetas que dos carretas, y eso siempre seguirá haciendo gracia. Además, Lope era un maestro del enredo y eso juega en favor de que aunque la temática de esta obra sea demasiado "sencilla", la originalidad y lo divertido se lo dé ese enredo que suele venir provocado por no decir toda la verdad.

La encargada de llevar esta obra de teatro a la gran pantalla fue Pilar Miró. Supongo que tuvo que ser una decisión difícil de tomar, puesto que me parece una película muy arriesgada. Sin ir más lejos, ella quiso respetar el texto original, y la película está dialogada en verso. Eso ya era jugársela del todo, pero al parecer a Pilar le salió la cosa bien, y aunque, hombre, seamos realistas, esta película no está entre las grandes obras españolas, la verdad es que tuvo una buena acogida y todavía se deja ver.


Si ya partimos de que el "guión" es bueno, porque joder, lo ha escrito Lope de Vega, así que tiene que ser bueno, solo podemos pedirle a la película que los actores estén a la altura, y los actores cogen a la altura y se limpian el culo con ella, porque están espléndidos. La película está protagonizada por Emma Suárez y Carmelo Gómez, ambos estupendos, cada uno en su papel, pero el elenco de secundarios no se queda atrás, destacando el papel de Ana Duato, Ángel de Andrés y Fernando Conde.

Por otro lado, también es verdad que contando con una buena historia y unos buenos actores pudiera parecer que ya todo sale bien. Aquí todo está cuidado al mínimo detalle, destacando la fotografía, el vestuario y la dirección artística, tan importante en estas películas de época, pero aún así parece que a la película le falta algo... que no es cine, que es teatro, y si quiero ver teatro, voy al teatro y no al cine.

Vamos, que por raro que pueda parecer, a mí lo que es la película me ha gustado mucho, pero por Lope de Vega, y no por Pilar Miró, aunque puedo reconocer los méritos de la directora. No obstante, me seguía oliendo mucho a teatro, pero bueno, supongo que es normal. Pero este detalle es el que le ha hecho a esta película quedarse en mi memoria como un copón de película, que ya es bastante, por otra parte, pero es que Lope es el recopetín.


23 nov. 2011

La violetera

No sé por qué me molesto en escribir sobre esta película porque me imagino que ni os interesa ni me comentaréis y, probablemente, ni me leeréis siquiera, pero así es una, que si dice "que ella comenta todas las películas que vea", lo cumple, y la verdad es esta, y es que la semana pasada, por fin, me vi una película de Sarita Montiel.

Como muchos sabréis, a poco que me hayáis leído un par de veces, yo soy una gran defensora y una gran aficionada del cine español. ¿Eso que quiere decir? Pues que para poder amarlo en un sentido global habrá que estar a las duras y a las maduras, y no hay ninguna otra madura en la historia del cine patrio como Sara Montiel, y yo no podía vivir sin haber visto una película de esta famosísima actriz, así que tomé la decisión de empezar por La Violetera, una de sus películas más famosas.

Para empezar, diré que La Violetera me ha parecido una basura mayúscula. Y dicho esto poco más queda por comentar. La verdad es que me esperaba algo, cuanto menos, decente, y me he encontrado con una película que tiene un guión de lo más pésimo que he visto yo por España, aunque, he de reconocer, y esto no lo puede negar nadie, que Sarita está monísima. Y es que bueno, en cuanto a decorados y vestuario y demás, la película sí que está cuidada, pero nada más. Todo lo que no vaya en favor de hacer de Sara Montiel el nuevo canon de belleza de los años cincuenta está descuidado en esta película.


Lo que empieza siendo una copia barata y un tanto cutre de Pigmalión, la novela que también inspiraría el famoso musical My Fair Lady, se resuelve en los primeros quince minutos y entonces, el espectador vendría a asistir a lo que podríamos llamar el "¿qué pasó después?" de que la pobre muchacha de la calle aprendiera modales.

Está claro que la película es una mierda de elefante porque no necesitaba ser más. Tenía a Sara y con eso debía bastar. Se nota que la película está hecha a su medida y para su lucimiento, pero de verdad, digo yo que se podían haber esforzado en algunos detalles, que ya que te pones a hacer algo, hazlo medianamente bien, al menos. O eso me parece a mí, que a lo mejor me equivoco.

Voy a haceros un spoiler pero ni os lo aviso ni nada porque total, no creo, ni os recomiendo, que vayáis a ver esta película. Resulta que la película va de que una violetera de la calle triunfa en la vida y se vuelve rica y hace giras por el mundo. Sus cuitas de amor la terminan llevando a París y desde allí comenzará una gira por Europa que la hará famosísima a la vez que se va enamorando de su representante o algo así. Este tal representante le dice que hay que irse a América, y ellos cogen un barco para cruzar el charco. Vemos una maravillosa escena en la que Sarita le dice a su acompañante que está algo nerviosa por actuar en Brodway, pero todos nos llevamos las manos a la cabeza cuando la cámara se desplaza hacia la derecha y vemos que uno de los botes que había en cubierta pone... chan chaan... ¡Titanic! Vamos, que imaginaros cómo termina Sarita.

Y como esas, un ciento. Que es una vergüenza de película y que no hay por donde cogerla. Que es totalmente increíble (en el peor sentido de la palabra) y que menos mal que la Antonia canta un par de veces la canción de La Violetera, porque es lo único que se salva de la película. Un ojete de dromedario grandón para ella.

19 nov. 2011

Misfits (1º temporada)

Mira que me habían dicho "esta serie es lo max factor, te va a encantar" un montón de veces, pero oye, que yo iba dejando la vida pasar y como quien oye llover. Eso sí, he tenido ganas de verla desde que supe de ella, y ya fue hace dos años, pero que no me daba a mí por ponerme, que yo soy así de siempre, tardo un montón en ver las cosas que quiero. Eso sí, ha sido verla, y mancantao. Me he visto la temporada en dos tardes (que tampoco tiene mucho mérito porque son seis capítulos) Estoy maravillada con esta serie, y ya no os digo nada con Nathan.

Porque Nathan es el mejor... ¡menudo personajazo! Es como el colmo de todas las cosas que yo jamás querría para mi hijo o para mi pareja, incluso, pero no puedo sino quererle. La verdad es que Misfits es lo que es por sus personajes, porque por el argumento tampoco es que me parezca para volverse loco (dentro de lo bueno que es). Quiero decir que el gran acierto de esta serie es hacernos amar con locura a un grupo de fracasados a los que detestaríamos en nuestra vida corriente (yo al menos sí, no creo que me llevase con un freak como Simon, con una putona como Alisha, con un chulo insoportable como Nathan, con una chunga como Kelly o con un negro). (Es broma, que luego os lleváis las manos a la cabeza. De hecho, el negro, el pobre, es el más normal, o al menos por ahora). Sin embargo los veo en esta serie y me parecen los tíos más alucinantes del universo, y además, en tan pocos capítulos, les he cogido un cariño terrible. Lo cual hace, claro está, que ahora esté enganchadísima, porque yo siempre me suelo enganchar a las series a través del amor, es decir, me enamoro de un personaje y automáticamente ya necesito saber qué es de su vida, pero si me pongo una serie y no me gusta ningún personaje, entonces nada, no me gusta la serie, a no ser que tenga un guión tan cojonudo que la aguante como buenamente pueda, o sea Compañeros y la vea por pura nostalgia.


La verdad es que me da un poco de rabia ver este tipo de series y pensar en por qué nuestras empresas audiovisuales jamás harán productos como este. Pero bueno, el debate de "es que el público español es así" ya lo he sufrido tantas veces que me resignaré y seguiré importándome series de países extranjeros.

Por si alguno no sabe absolutamente nada de esta serie, os diré cuatro apuntes que espero que os piquen lo suficiente como para darle una oportunidad: la serie va sobre un grupo de jóvenes que están cumpliendo condena por sus delitos (cada uno el suyo) haciendo trabajos para la comunidad de esos de limpiar paredes y ayudar a los mayores, y un día hay una tormenta muy rara y acaban todos con superpoderes. Cada uno con uno diferente. Con esta premisa podría parecer que estamos ante los Cuatro Fantásticos o algo así, pero nada que ver. Aunque evidentemente la serie tiene su punto de ciencia-ficción y fantasía, no van por ahí los tiros. Los poderes casi se convierten en una mera excusa para conocer a un grupo de personas que ya son, para mí, inolvidables.

La verdad es que estos británicos se montan unas series cojonudas... ¡qué envidia! Lo mejor de esta serie es que tiene una base de guión alucinante, que luego se vuelve ya la rehostia con unos actores tan bien escogidos y una dirección, fotografía y montaje tan característicos.Y la música, la música. Bueno, es que no tiene un detalle mal escogido.

Una serie muy recomendable para todos aquellos que os llamáis seriéfilos. Es imposible que os decepcione. Y, si además, como me pasa a mí, os encantan las series de adolescentes, entonces IMPRESCINDIBLE. Esta primera temporada me ha encantado y me ha dejado con muchísimas ganas de más, sobre todo después de ese final. Así que recopetín de serie para ella y... ¡a ver qué pasa con la segunda!

16 nov. 2011

¡Biba la Banda!


Que lo que podemos denominar "cine patrio" me tira, es un hecho. Reconozco que no es un cine de calidad suprema pero a mí me encanta descubrir "lo español" mediante ciertas películas, y esta que hoy nos ocupa cumple ese requisito. Quizás muchos de vosotros no tengáis ni idea de qué película es esta, yo os daré una pista que os hará situarla en un momento: es una de esas películas que suelen (o solían, que ya no sé si el programa existe) poner en Cine de Barrio.

Y, sí, claro, el cine de barrio tiene sus características y sus peculiaridades. Suelen ser comedias, o películas de amor, de argumento bastante sencillo; si son de risa, recurren a la risa fácil y si son de amor siempre tienen final feliz, pero vamos, que las estructuras cinematográficas se repiten hasta en películas que consideramos obras maestras es un hecho, así que ese aspecto no puede ser nunca un punto en contra de una película.

¡Biba la Banda! es una película española sobre la guerra civil española. Vamos, lo nunca visto. No obstante, y a Dios gracias, es una comedia bastante divertida, y se sirve del contexto de la guerra solo para hacer más exagerado su argumento. Resulta que los protagonistas son un grupo de soldados que nunca han luchado, sino que están destinados a un cuartelillo en el que lo único que tienen que hacer es tocar sus instrumentos. Su mayor preocupación es preparar un concierto inminente para los altos cargos del bando franquista, pero surgirán una serie de dificultades que harán la tarea musical prácticamente impracticable.


Uno de los mejores músicos recibe una carta de su amada en la que le dice que el ricachón de su pueblo les va a quitar las tierras si no las siegan en un plazo de tiempo prácticamente imposible, y el soldado decide acudir en ayuda de su chica llevándose consigo a media banda para terminar antes. Pero claro, escaparse de un cuartel no es algo que un soldado raso pueda hacer, y eso le conllevará a varios problemas tanto al músico como al teniente y al sargento que le ayudarán a cumplir con su labor.

Cabría hacer una mención al reparto, que, tratándose de una película española, no podía sino estar encabezado por Alfredo Landa, que será muy cansino, pero era un gran actor y en esta película lo demuestra. Completan el reparto Antonio Ferrandis, Chanquete para los amigos, Pepe Sancho en el papel de enamorado, Manuel Alexandre, por supuesto, que no se perdía ni una película española, y Florinda Chico en el papel de amante sexy.

Una película muy entretenida, pero que no "suele gustar" nada más que a nuestros padres, puesto que, al fin y al cabo, fue hecha para ellos, para su tipo de humor y para su forma de entender la vida. A los cinéfilos de nuestra generación quizás nos choque y nos parezca demasiado banal, pero yo creo que con todas estas películas que tan influyentes fueron en su momento (esta figura en las listas de las películas con más audiencia en televisión, con más de diez millones de espectadores) siempre se aprende algo. Eso sí, tengo que ser justa y saber poner a esta película donde se merece, y reconozco que su calidad no es excepcional aunque sí es una película correcta. Por eso se queda en un ojete de monico, pero un ojete de monico especial, al fin y al cabo.

14 nov. 2011

Malcolm in The Middle (1º-4º temporadas)

Llevo una temporada de ver más series que películas, así que vosotros, fieles lectores, os tenéis que tragar ahora mas que nunca todos mis comentarios sobre las series que estoy viendo. Yo nunca fui muy de ver series, así que había dejado pasar un montón de clásicos de la televisión, primero, por los horarios impuestos por la programación para poder ver ciertas series y segundo porque ya hace demasiados años que erradiqué mi costumbre de sentarme frente al televisor y empecé a sentarme frente al ordenador para ver películas. Gracias a Dios todo esto fue cambiando paulatinamente y desde hace un par de años estoy intentando ponerme al día con todas esas series maravillosas que nos ofrece el mundo de la televisión internacional hoy en día y con todas aquellas que me fui perdiendo en su momento.

Este no es, del todo, el caso de Malcolm in The Middle, puesto que es una serie que, de vez en cuando, veía en el club Megatrix. Tenía la sensación de que era una serie dirigida a un público infantil y por eso no me planteaba una posible revisión, pero hace ya un tiempo leí un artículo en un blog cuyo nombre no recuerdo que me hizo preguntarme si los dos habíamos visto la misma serie. Decidí darle una oportunidad y me bajé la primera temporada. La experiencia fue positiva y a esa primera pronto le siguieron la segunda, tercera y cuarta temporada.

Supongo que todos vosotros recordaréis o habréis oído hablar de esta serie. El argumento gira alrededor de Malcolm, protagonista de esta serie, un niño que tuvo la suerte de salir superdotado y la mala suerte de tener una familia completamente catastrófica. Tiene tres hermanos más, y cada uno es más gamberro que el anterior, aunque, también, cada uno a su manera. Su madre es una mujer de armas tomar que trabaja por el día y lidia con sus hijos en sus ratos libres y su padre un hombre que todavía cree que se puede disfrutar de la vida, tengas el panorama que tengas en casa.


Sin lugar a dudas mi personaje favorito es el padre, ya que aunque Malcolm es el protagonista, el resto de personajes que forman su familia, podría decirse, le superan con creces, y eso que Malcolm, como personaje, ya está bastante bien.

El humor del que presume esta serie no es algo a lo que, al menos yo, ya estuviera acostumbrada. Que sea más antigua no quiere decir que ya esté pasada de moda y que no presente ninguna novedad, ni, por supuesto, que no se pueda disfrutar. No se me ocurre otra sitcom con la que poder compararla, pues creo que esta es una serie muy peculiar, aunque si tuviera que acercarla a alguna serie más actual, por raro que parezca, la ligaría con The Office, aunque no sé muy bien por qué. Quizás por su modo de buscar lo absurdo en lo cotidiano y de sacar las cosas de madre y que sigan pareciéndote "creíbles".

Supongo que ninguno de vosotros, devoradores de ficción abarrotados de novedades, se pararía a ver una serie tan extensa como esta de cabo a rabo, pero si a alguno le pica la curiosidad yo le animo a que, como yo, lo haga, porque realmente merece la pena. El concepto que yo tenía de esta serie hace siete u ocho años, cuando la veía los fines de semana en Antena 3, ha cambiado por completo, y me he dado cuenta de que realmente esta es una serie de calidad, así que copón de serie para ella.

12 nov. 2011

Mientras Duermes

La película española que lo está petando ahora mismo en sus mejores cines es, sin duda, Mientras Duermes. La última película del famoso director Jaume Balagueró llegó a los cines y arrasó en taquilla, y ese era solo uno de los alicientes que me animaban a acudir a las salas para verla. A poco que me vayáis conociendo ya un poquito os habréis dado cuenta de que soy muy fan del cine de terror, así que para mí lo más atractivo de esta película era su género.

Decidí llegar virgen al visionado porque en estas películas de terror siempre hay sorpresas y una no quiere llegar a la sala sorprendida de casa, así que he estado un par de semanas intentando no leer nada sobre esta película para dejarme conquistar únicamente por sus imágenes.

La mayor baza de Mientras Duermes es que es muy simple, y para mí, eso siempre es un acierto en la películas de terror, que partan de la cotidianidad para provocar miedo sin necesidad de grandes efectos especiales ni la recreación de monstruos mitológicos (aunque esas películas también se disfrutan, por supuesto). La historia nos acerca al personaje de César, un hombre algo solitario que parece que está atravesando una mala racha. No obstante, acaba de encontrar trabajo como portero de un edificio de gente muy bien acomodada, y la verdad es que parece que su trabajo le encanta pues le permite inmiscuirse en las vidas de los vecinos pasando totalmente desapercibido. Partiendo de esta premisa la película nos introduce en la mente de un hombre que al final no es tan normal como aparenta.


Por supuesto, el peso de toda la película cae sobre los hombros de Luis Tosar, el protagonista. Como siempre, la actuación de este hombre es magnífica, y, por qué no decirlo, su chica, tanto dentro como fuera de la pantalla, Marta Etura, a la que yo le tengo algo de manía aunque no podría decir muy bien por qué, también está a la altura.

Fuera de la dirección de actores, creo que los aspectos que destacan por encima de todos los demás son la dirección y la fotografía. Estos dos aspectos están cuidadísimos y dan a la película un aire de grandeza que se traduce en el gustico del espectador que realmente disfruta (o al menos yo lo disfruté) con cada escena.

Eso sí, ahora vienen los peros. Y es que el gran pero de esta película es la construcción del personaje. Se juega aquí a que el malo es el protagonista y eso ya es un gran riesgo a correr, puesto que los espectadores tendemos a implicarnos en la historia y a empatizar con el protagonista, y si ya de primeras ves que es un hijoputa, se te pone la cosa difícil. Uno de los aspectos que más me gusta de la serie Dexter, por ejemplo, es que esa serie sí consigue que amemos y defendamos al malo, pero creo que Mientras Duermes falla por completo en este aspecto.

Por lo tanto, aunque la película se puede llegar a disfrutar porque creo que su calidad técnica es impecable, el guión me ha sacado por completo de la historia impidiéndome disfrutarla como quizás realmente esta película se merecería, por lo que no puedo darle más de un ojete de monico.

10 nov. 2011

Juego de Tronos

Tanto bombo le habían dado a esta serie que es que a una se le hacía imposible no verla. La verdad es que cuando conocí de los libros, y de la historia, un poco por encima, hace ya unos cuantos años, no me pareció el tipo de historia que podría llegar a gustarme, pero aún así quise darle una oportunidad a la serie, porque oye, al fin y al cabo no es lo mismo tirarse en la cama y mirar que tirarse en la cama y leer.

Los primeros capítulos no me llegaron a hacer gracia del todo. Aunque era capaz de reconocer el gran mérito técnico de la serie, puesto que Juego de Tronos es un auténtico despliegue de medios y poderío (aunque a eso ya nos tiene acostumbrados la HBO), la verdad es que ni la historia ni los personajes me hacían mucho tilín. No fue hasta el final del segundo capítulo que, por fin, "me enganché". Y lo entrecomillo porque la verdad es que esta no ha sido, para mí, una de esas series que me hayan vuelto loca de "no puedo pasar un día más sin ver otro capítulo". Y eso que los finales de los capítulos solían dejarte siempre con intríngulis...

Por si alguno no sabe de qué va y tiene la duda de si la veo o no la veo, Juego de Tronos no es más de lo que su propio título deja adivinar: las grandes disputas por el trono de un reino, o bueno, de los siete reinos o algo así. La historia está contada, en esta primera temporada, desde varias perspectivas, destacando así a las familias más importantes de estos reinos que luego tendrán más o menos importancia a la hora de acercarse a ese trono del rey.

Vamos, un montón de gente con un montón de nombres raros que tienen unas vidas de lo más truculentas y... un enano. El enano a mí me cae muy mal. A la gente le gusta mucho pero yo ya lo enfilé en los primeros capítulos... y no, no, a mí este medioseñor no me la da.


Como no he leído los libros, ni, la verdad, tengo intenciones de hacerlo, ahora mismo no tengo ni la menor idea de por dónde puede ir la segunda temporada, aunque me intriga, claro, porque aunque la primera no haya tenido una final espectacular (me parece a mí, a lo mejor a otros les parece el final más flipante del mundo), la verdad es que ya me encuentro totalmente preocupada por el devenir de ese mundo fantástico.

Sobre todo, claro, porque ya tengo mi favorito. Y es que una de las grandes razones que a mí me llevó a ver esta serie fue que alguien me dijo que salía el mismo actor que hacía de Chris en Skins, una serie inglesa que os recomiendo, por cierto, y la verdad es que el chico, salir, sale muy poco, pero yo creo que él es el mejor.  Además, el sudor sucio le queda genial, y está guapísimo.

Y es que ya no sé qué decir que no esté dicho, porque de esta serie se ha hablado tantísimo... creo que es una serie de muy buena calidad. Desde la dirección hasta el plantel de actores, los efectos especiales, la fotografía, y la banda sonora, que menuda cabecera más hermosa tiene esta serie. Yo, normalmente, las cabeceras de las series siempre me las paso, porque oye, vista una vez, pues no vas a estar tragándotela eternamente, pero esta siempre la veía, sobre todo para aclarar mis ideas, puesto que al principio me costó bastante situarme en la historia, con tanto reino y tanta localización, y es que es una maravilla.

La verdad es que empecé a ver esta serie sin ninguna expectativa, porque estas historias heróicas y medievales con tintes fantásticos, en general, no me van nada, pero mira, esta me ha gustado. No me ha encantado ni me ha vuelto loca, pero reconozco que al final ha logrado meterse en mi corazoncito. Le doy un copón de serie.

9 nov. 2011

The big swallow

No puedo pasar por alto haceros otra recomendación relativa a los orígenes del cine. Como estaréis comprobando, la verdad es que aunque al cine mudo todavía no le tengo cogido el punto del todo, y me cuesta bastante verlo, los primeros cortos que fueron rodados a últimos del siglo XIX y principios del XX me encantan, me resultan muy curiosos.

Hoy quiero compartir con vosotros otro de los cortos que más me ha gustado en mi investigación de estos días por las películas más antiguas. La película se titula The Big Swallow y es lo que hoy en día denominaríamos un sketch, o lo que podríamos llamar también el famoso "no me vas a grabar más".

En él podemos ver a un hombre que se encuentra muy enfadado porque le están grabando y poco a poco se va acercando a la cámara cada vez más enfadado. Esta película está considerada como una de las obras cumbres de la escuela de Brighton. Una de las mayores peculiaridades es la utilización del primer(ísimo) plano y de la utilización del negro de la boca para cortar el plano sin que se note y parezca que todo está rodado en un único plano.

No obstante, lo más curioso es el cambio del punto de vista. En un primer momento podemos ver al hombre porque lo estamos viendo (valga la redundancia) a través de la cámara que lo está grabando, pero cuando esa cámara desaparece... ¿a quién pertenece ese punto de vista? ¿se cuenta ya con la figura del espectador?

Aquí os dejo el corto para que podáis echarle un vistazo y os animéis a comentar qué os ha parecido:

8 nov. 2011

El hotel eléctrico

En la última entrada aquí comentada os comentaba que me encanta el recurso del stop-motion en el cine. Indagando un poco sobre su historia, llegué a este corto, El hotel eléctrico. La verdad es que me encanta ver cortos de los primeros años del mundo del cine, me parecen supercuriosos y siempre logran sorprenderme, por eso he querido saltarme un poco las reglas de este blog para haceros una recomendación.

Según rezan los mismos créditos de la película original, esta es la primera película en el mundo "sirviéndose del sistema de paso de manivela, inventado por Chomón". Segundo de Chomón, por cierto, es el director de este corto y de otros muchos que fueron por él ideados a principios del siglo XX.

Aquí os dejo el corto para que vosotros también podáis disfrutar de la magia del cine naciente:

5 nov. 2011

James y el Melocotón Gigante

Mi fanatismo por el mundo de Tim Burton me llevó, por fin, a ver esta película, que aunque no es de Tim Burton, el famoso director es productor de la misma (con lo cual, algo de mano habrá tenido) y además la película está dirigida por Henry Selick, la misma persona que dirigió Pesadilla Antes de Navidad (además de otros muchos títulos muy relevantes en el mundo de la animación, pero a mí el que más me llama la atención es ese).

La verdad es que la animación es uno de mis géneros favoritos, y la técnica del stop motion una de las que más aprecio por lo cuidadas que suelen estar este tipo de películas. James y el Melocotón Gigante no está hecha íntegramente con esta técnica, solamente se ha recurrido a ella en... más o menos la mitad de la película, pero esa parte resulta verdaderamente bonita.

Uno de los puntos fuertes de esta película es que está basada en un cuento del famosísimo Roald Dahl, uno de los cuentacuentos que a mí, personalmente, más me gusta. De su cabeza han salido historias tan famosas como Charlie y la fábrica de Chocolate o Matilda, ambas llevadas al cine (la primera de ellas por Tim Burton). Los cuentos (o novelas infantiles) de Roald Dahl me han gustado desde que era pequeña, porque me parecían realmente divertidos, siempre llenos de magia, que te hacían llevar tu imaginación hacia mundos extraños habitados por personajes muy pintorescos, y este estilo ha sido muy bien llevado a la gran pantalla en esta película. Además, el uso de la animación para contarnos "el viaje maravilloso" de James, en contraposición con la imagen real correspondiente a su vida, me ha parecido todo un acierto.


No obstante la película me ha resultado demasiado infantil. Esta novela, concretamente, no la he leído, así que no sé si es que la novela también es "demasiado para niños" o es que la película se hizo así conscientemente, pero me ha parecido demasiado "tontuna" para unos ojos adultos, demasiado simple. Otra de las cosas que no me ha gustado han sido los números musicales. Las canciones no tenían nada de especial, realmente, y nuevamente me resultaban bastante tontas.

Quizás los más pequeños de la casa sean capaces de disfrutarla a tope, pero a mí ha habido momentos que incluso me ha llegado a aburrir. Es interesante, creo, pero no tiene nada que la haga especial, y al fin y al cabo eso es lo que busca un adulto al recurrir a películas infantiles: que le haga sentirse como un niño. Esta película, en mí, ha conseguido todo lo contrario: hacerme sentir como un adulto que ya no es capaz de disfrutar con cuentos.

A modo de curiosidad, y además, para los que somos muy fans de Pesadilla Antes de Navidad estos detalles siempre son bienvenidos, diré que Jack Skelington tiene un cameo en, la que es, para mí, la mejor escena de la película.

Pero en líneas generales creo que James y El Melocotón gigante no es una gran película. No me ha parecido ninguna maravilla ni ha conseguido tocar mi corazoncito. No obstante, me entretuvo y no me horrorizó ni nada por el estilo, así que tampoco quiero decir que sea una mala película. Digamos que está ahí, en ese limbo de películas que un día vimos y de las que no guardamos tan mal recuerdo aunque probablemente no volvamos a ver. Por eso le he dado un ojete de monico.

3 nov. 2011

Chatroom

Una de las cosas que más me gusta hacer es investigar por la web de Filmaffinity para dar con rarezas que podrían gustarme. Así he encontrado algunas películas muy guays y otras muy mierda. Chatroom pertenece al segundo grupo.

Llegué a ella con el ansia de ver todas las películas de Aaron Johnson, que no es que me parezca el mejor actor del mundo (aunque creo que tiene buena materia prima por explotar y que será un chico que dará que hablar), pero es tan mono que ha conseguido revivir mi lado más quinceañero y ahora me estoy viendo toda su filmografía solamente para disfrutar de su cuerpazo serrano.

Una de las películas en las que ha participado es esta, Chatroom, película inglesa del año pasado. Probablemente a ninguno os suene porque la verdad es que es una película que no se ha estrenado en España. Pasó por el festival de Cannes pero más allá de eso, la verdad es que no ha tenido mucho recorrido. Aunque su nota era mala yo decidí darle una oportunidad primero, porque su argumento me parecía interesante, y segundo, porque su director era, ni más ni menos, que Hideo Nakata, el mismo director de Ringu, la película japonesa en la que se basó la conocidísima The Ring.

Califican la película de thriller psicológico cuando lo que yo creo que deberían hacer es calificarla de basura intragable. No hay por donde coger la película. Como he dicho antes, el argumento, así contado en dos líneas, parece muy interesante, pero lo que es luego la película... hombre, se deja ver, pero llega un punto en el que te das cuenta de que allí no pasa nada y que lo poco que parece que pasa es francamente vergonzoso.


Os cuento de qué va: William es un joven que está buenísimo (sí, es el personaje al que interpreta Aaron Johnson) pero que también está un poco tocado del ala. Está enganchado a internet, sobre todo a los chats, y un día decide crear un chat personal donde conocerá a otros cuatro jóvenes que también tienen sus cosillas. Pero lo que empieza pareciendo una película de amistad se convierte en ese supuesto thriller cuando nos damos cuenta de que las intenciones de William no son ayudar a sus nuevos amigos a superar sus problemas, sino manipularlos para que hagan cosas que terminen arruinando sus vidas.

¿A que parece que no podría estar tan mal? Pues lo está. Además, al ser una película cuya acción transcurre en un chat, puesto que los personajes no llegan a conocerse hasta el final de la película, hay demasiado diálogo y todo lo que ocurre se cuenta, no se ve, lo que la hace demasiado pesada. Por otro lado, a este argumento principal se le suman un par de historias más que se entrecruzan en la película y que, de verdad, yo no sé ni de dónde salen, ni para qué sirven, ni qué intención tienen.

Solo se salva esta película de ser calificada como la mierda más grande por un pequeño detalle. Resulta que el protagonista es un artista, y le gusta hacer cortos con muñecos de plastilina. Algunos de esos cortos se intercalan en la película, y, la verdad, son bastante divertidos.

Vamos, que Chatroom me ha parecido, en definitiva, una mala película, un ojete de dromedario. Aunque su arranque no está ni tan mal, la verdad es que a partir del minuto quince aproximadamente una ya no sabe ni lo que está viendo ni lo que está pasando. Si no hubiera sido por su protagonista (que es tan bello...) sin duda alguna la habría quitado.

1 nov. 2011

Compañeros (3º Temporada)

Siempre que le digo a alguien que estoy volviéndome a ver la serie de Compañeros (que, por cierto, con esta, ya es la tercera vez que la veo) la gente se lleva las manos a la cabeza. Por un lado, lo comprendo, porque si a mí alguien me dijera, por ejemplo... "es que me gustó tanto Los hombres de Paco que he vuelto a vérmela" yo pensaría "este no tiene ni puta idea de la vida y está perdiendo el tiempo con una serie que no lleva a ninguna parte" pero en verdad, en verdad os digo que estoy disfrutando con este visionado.

Compañeros es una serie realmente mítica para mí, la serie que marcó mi adolescencia. En su momento, quizás era yo demasiado pequeña (antes no crecíamos tan deprisa y con doce o trece años todavía nos acostábamos pronto y jugábamos con muñecas) y no recuerdo haber sido muy fan de la serie (solo de la segunda generación) pero cuando empecé a estudiar la carrera empezaron a reponerla en Televisión Castilla y León y ahí fue cuando caí definitivamente. Estuve completamente enganchada a esta serie.


Y aunque esta vez, lo reconozco, enganchada lo que se dice enganchada no estoy, he descubierto que esta es una magnífica serie para echarse la siesta. Porque si me echo la siesta viendo, por ejemplo, Juego de Tronos (otra de las series que estoy viendo ahora mismo y que, por cierto, estoy a puntito de terminar, así que pronto hablaremos de ella aquí) en esos momentos en los que cierras un poco el ojo, duermes unos segundos, vuelves a despertarte, vuelves a cerrar el ojo y ya definitivamente paras el capítulo, te pierdes un montón de cosas importantes, pero si cierras el ojo con un capítulo de Compañeros no pasa nada y todo es alegría y felicidad. Esta podría ser la causa de que esté viendo tan alegremente esta serie.

Por otro lado, no la vería si no me gustase, y la verdad es que la serie me evoca tan buenos recuerdos que me gusta mucho el hecho de ponerme un capítulo. Además, esta tercera temporada creo que es la mejor, la más "Compañeros", esa temporada en la que todavía se conserva la esencia de la serie pero ya empiezan las fantasmadas: que si el capítulo de rol, que si Luismi se mete en una secta, que si Tanja llega de Bosnia y aprende español en un capítulo, que si los skins, que si el capítulo de la Ouija...

Todavía sigo pensando que Compañeros fue una serie muy digna para su momento, y aunque ya no puedo compararla con ninguna serie contemporánea del estilo porque dejé de ver series españolas definitivamente hace ya cosa de un año, la verdad es que, por la pinta, diría que es notablemente mejor que muchas de las series para adolescentes que hay ahora en la televisión. Subjetivamente le doy un copón de serie por los buenos ratos que me hace pasar y lo bien que me duerme.

28 oct. 2011

Báilame el agua

Algo en mi interior llevaba muchos años diciéndome que esta película no me iba a gustar mucho. Tenía muchos puntos a favor de que sí me gustase, pero oye, llámame agorera, pronosticadora o llámame Beatriz, que es como me puso mi madre, pero yo sentía en el fondo de mi corazoncito que no, que esta no era mi película. No obstante, a muchos de mis amigos le encantaba, y claro, yo no quería ser menos que ellos, así que el otro día, ya por fin, me liberé de todos los malos pensamientos y me puse a verla en un contexto ideal: estaba un poco de bajona y tenía ganas de llorar con una película.

Lo que más me iba a gustar de la película, eso ya lo sabía yo de antes, era Unax Ugalde. Es que yo desde bien chiquitica he vivido enamorada de Unax Ugalde, y todavía lo estoy. No me suelo perder ninguna de sus películas porque es que además me gusta como actor, y aunque no todas sus pelis son para recordar (mira, como esta) la verdad es que con tal de verle sonreír (que parezco yo La Fuga) me trago lo que sea. Lo malo de todo esto es que, por lo que fuera, el personaje de Unax Ugalde en esta película me cayó mal desde el principio. Con lo cual, claro, toda la película a la mierda.

Creo que la historia no es mala del todo. Si no recuerdo mal, la película es una adaptación de una novela, y seguro que todo está mucho mejor contado en el libro o si no, yo no me lo explico. Porque repito, creo que en general la historia es buena, pero la manera de contarla es penosa, es como si la propia película nunca llegase a creerse lo que cuenta o nunca llegase a dramatizar lo suficiente y se quedase siempre en la capa más superficial y tópica. Yo he sentido que me contaban esta historia como quien te cuenta que fue al mercado y los tomates habían subido de precio. Un drama, sí, señora, pero a mí qué me cuenta.


Total, que un aburrimiento. Si no fuera porque estaba de bajona y estaba muy a gustico en la cama bien tapadica me habría levantado para pararla, pero al final me la tragué entera sin llegar a sufrir en ningún momento de la película. Y encima, en mi humilde opinión, yo creo que entre la pareja protagonista había menos chispa del amor que entre la Infalta Elena y don Jaime de Marichalar. Estaban ahí por estar y te tenías que creer que se querían, pero yo no era capaz de ver por ningún lado lo que realmente debían sentir el uno por el otro.

Y espérate, que la banda sonora, telita. No digo que las canciones estén mal elegidas, sino mal colocadas. A mí, personalmente, la banda sonora me sacaba por completo de la película. Me ha recordado mucho al estilo de "introduzcamos una canción aquí" de Compañeros, serie que me estoy viendo ahora, así que esa coincidencia (o no) me ha llevado a pensar que quizá era un recurso muy de los noventa, aunque esta película ya es del año 2000.

Vamos, que no he sido capaz de cogerla por ningún sitio. Que creo que la película arranca medio bien pero luego va cayendo y cayendo y solo provoca aburrimiento y decepción. Cosa que me fastidia, no os creáis. Me jode cuando alguien es capaz de ver cosas maravillosas en una película y yo no, pero qué le voy hacer (si nací en el mediterráneo). Para ser justa con mis pensamientos tengo que darle a esta película un ojete de dromedario y, además, haceros una no-recomendación, porque de verdad que no he sido capaz de sacar una sola cosa por la que merezca la pena ver esta película.

25 oct. 2011

Crossroads

Alguna extraña magia negra me llevó a elegir como película para ver un viernes por la tarde de aburrimiento esta película. No voy a decir mucho más de que le he puesto un ojete de ballena. ¿Por qué? Por todo esto:

(Aviso: destripo completamente la película)


“Vivíamos en Georgia, teníamos 10 años. Mimi, Kit y yo sabíamos perfectamente lo que queríamos en la vida, así que metimos nuestros sueños en una caja y la enterramos. Acordamos desenterrarla a media noche del día que terminásemos el instituto”.

Así arranca la película que Britney Spears decidió protagonizar cuando estaba que lo petaba allá por principios del milenio. Su éxito comercial era tan exagerado que confiaron plenamente en él para la creación de esta película dejando de lado todo lo que tiene que ver con el cine, ya no digo bueno, sino decente.

Ocho años más tarde del enterramiento de los deseos Brit ya no se lleva con sus amigas de la infancia. Ahora ella es la empollona del insti, además de la virgen, por supuesto, y de la niña de papá, y sus otras dos amigas, que ahora, repito, ya no se llevan para nada, también han cambiado: la gordita ahora es el bombón del colegio y la otra ahora está preñada y es muy chunga.

Brit, que es la lista, se va a graduar como la mejor de la clase pero no está contenta. Su padre está todo orgulloso y encantado con la idea de que su hija vaya a estudiar medicina en la mejor universidad del país, pero ella sufre en el fondo de su corazón porque lo que quiere es estudiar música. No tiene madre que la apoye porque, para alimentar el drama, la madre de Brit los abandóno (a ella y su padre) cuando ella era una niña.

Es la noche de la graduación y las tres antiguas amigas han pasado una noche supermala. Brit ha estado a punto de que le metieran la puntita, no os digo más. Y lo han pasado tan mal que han decidido ir a la cita. A la chunga... bueno, está preñada, así que, por supuesto, nadie la ha llevado al baile. Y a la pija le han dicho que su novio, que estudia en California, seguro que está poniéndole los cuernos en ese preciso instante, así que la pobre se ha llevado un disgustazo. Total, que se reúnen donde habían enterrado la cajita y descubren qué era lo que habían guardado.

Y sin mucha lógica se lía todo y deciden viajar juntas a California porque la preñada resulta que también quiere triunfar en la música. La pija se apunta porque ya empieza a tener sospechas con el tema de su novio, con el que, por cierto, está planeando una boda, y Britney se apunta porque la casa de su madre justo pilla de camino y la pueden dejar allí. Las llevará un amigo de la chunga con el que al principio no harán muy buenas migas porque les pone música muy jevi para el viaje. ¿Por qué? Pues porque el chico también es chungo y ha estado en la cárcel, por lo tanto, tiene que escuchar música de malotes.


Para dar un giro de guión inesperado el coche se estropea, y como no tienen suficiente dinero para arreglarlo y seguir adelante las chicas deciden apuntarse a un concurso de karaoke que casualmente se celebraba en la ciudad que las acoge. Por supuesto, y para no ser originales, al principio, en el concurso, lo hacen como el culo. La chunga es la que lleva la voz cantante y justo se da cuenta de que tiene algo de miedo escénico y no puede ser la solista, así que le pide a Brit que por favor cante ella, aunque Britney tiene un momento superhumilde y dice que no podría hacerlo tampoco. Pues algo hay que hacer, claro que sí, que para eso hemos venido. Y claro, la Brit al final cede. Y lo peta.

Primero se acerca con miedo al micrófono, acerca su boca con cuidado y ni siquiera se atreve a tocarlo, pero luego se viene arriba y acaba bailando en una barra de streaptease. Lo típico, vamos. Y como al final hacen muy bien de putonas, acaban ganando un montón de pasta. Pero debe de ser un montón de los buenos, porque a partir de este momento empiezan a alojarse en hotelazos durante su camino. Y ya de paso se vuelven a hacer las tres chicas superamigas y se dicen que no se separarán jamás.

Después tienen un momento de reavivación de la amistad en el que la pija confiesa que el mejor momento de su vida fue conseguir estar en su peso gracias a un campamento para gordos. Y entonces llega el momento de la gran pregunta: "¿por qué dejamos de ser amigas?". Y la película se convierte en drama. Bajona. Lágrimas everywhere. Abrazo grupal.

El camino hacia Los Ángeles es largo y da tiempo para un montón de cosas, y hasta el tío duro que fue encarcelado tiene su minuto de gloria, enloqueciendo primero y abriendo después su corazón. Britney entonces empieza a ponerle ojitos. "Si al final va a ser un tío guay, que tiene corazón y todo", piensa ella. Aunque el mejor momento llega cuando, una noche, alrededor de una hoguera, Brit le dice al chico duro-ahora chico sensible que ella escribe poemas. Britney, hija mía, lo tienes todo, solo te falta ser morena. 

Y entonces Britney encuentra a su madre. Sabe exactamente dónde vive (en una gran mansión, por cierto) y llama al timbre. Y aparece Kim Cattrall, lo cual resulta muy irónico porque... bueno, que a mí me ha hecho gracia. Y Brit le dice: "mamá, soy yo" y ella le dice "pasa". Hay mal rollo en el ambiente, la tensión se puede cortar y todo es muy incómodo. Brit se va de allí llorando. Al parecer su madre no quería tenerla, ella fue un error para su madre. Bajona. Brit no sabe si raparse la cabeza ahora o esperar a que pasen unos años.

Pero decide volver al hotel con sus amigos para pasar el mal rato con ellos. Y el chico duro ahora sensible, para alegrarla, le dice que le ha puesto música a uno de sus poemas y maravillosamente nace ante nosotros, espectadores atónitos, I'm not a girl not yet a woman. Y entonces se besan.


La sorpresa final viene cuando la pija decide darle una sorpresa a su novio, una vez ya en Los Ángeles y se presenta en su casa en compañía de la chunga preñada. Por supuesto, lo pilla con otra. Pero esa no es la sorpresa. Demasiado fácil para esta película. La sorpresa viene cuando, por ciencia infusa o por obra del espíritu santo, la pija se da cuenta de que el padre de su amiga la chunga es ¡su prometido! Como lo leéis. Pero espera, que va la chunga y al salir corriendo se cae por las escaleras. 

Ya somos uno menos en la película, pero las chicas siguen adelante. Un minuto más tarde el padre de Brit aparece porque sabe teletransportarse y decide llevarse a las tres chicas de vuelta a casa. Se quedan sin audición y sin nada, con lo que habían trabajado en ella... ¡o no! Porque Brit le dice a su padre que se queda y que la respete, porque ella lo vale. Y van a la audición y Brit nos emociona, aunque no sabemos si al final pasan la prueba o no, porque la película se acaba justo ahí.