9 nov. 2010

Shortbus

Hace pocos segundos servidora twitteaba: "¡Me encanta John Cameron Mitchell!". Y no miento, de verdad. Solo ha hecho dos pelis (tres, pero la tercera aún no se ha estrenado) y ya está en mi lista de directores favoritos, porque no sé qué coño hace con sus películas pero a mí siempre consigue cautivarme.

Aunque mi favorita es Hedwig, en la que él mismo interpreta a una mujer con una "pulgada enfadada" que canta sus penas y alegrías, esta vez he decidido volver a ver Shortbus, porque recordaba que había sido una película que en su momento me gustó muchísimo pero realmente solo me acordaba del tío que se come su propio pito.

Y sí, me he tenido que dar la razón a mí misma y decirme: "estabas en lo cierto, esta película merece la pena y no solo porque tiene escenas superexcitantes, también porque es una bonita reflexión sobre el sexo y sobre cómo vivir la sexualidad". Es verdad que Shortbus tiene escenas de sexo explícito y que hay mucho pito y muchas cosas fuera de lo común en esta película, pero es difícil dejarse llevar por ellas cuando hay en juego sentimientos tan fuertes como los que muestra esta historia.


Será que desde que vivo en Madrid me he vuelto, o al menos quiero ser, más bohemia, pero creo que he sido capaz de ver más allá de esta película y buscar otros significados. Por ejemplo, me ha parecido muy revelador que la película arranque con unos primerísimos planos de la famosa estatua de la Libertad. También me ha encantado el "juego de luces" y energías que plantea la película. Me gusta mucho pensar que el sexo, y sobre todo, un buen orgasmo, sea la chispa de la vida, por llamarlo de alguna forma.

Por otro lado, y ya volviéndonos totalmente supreficiales, ¡qué reparto, señora! Qué manada de tíos buenos tan apetecibles. Así da gusto, también, ver una película. Que, por cieto, os voy a confesar un secreto. Yo estoy totalmente enamorada de John C. M., el dire... ¡me parece tan mono! Es que yo tengo la teoría de que si un hombre vestido de mujer queda guapísima, entonces es que el tío está para comérselo.

Y poco más, queridos lectores. Que a mí Shortbus me parece un peliculón, que me encanta el mundo que crea, que me encantan sus microhistorias, que me encantan sus personajes y su música y que... ¡qué bonito es disfrutar de manera tan sana del sexo! Así que un copón de película para otra joyita salida del alma de John Cameron Mitchell.

6 comentarios:

  1. bohemia? en serio que era esa la palabra que querías usar?? xDDD

    (sigo leyendo..)

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  2. hedwig and the angy inch es una de mis películas favoritas, cada vez que veo la escena the origin of love me quedo todo crasheado. en barcelona representaron la obra teatral original que escribió john cameron mitchell y me cambió todos los esquemas respecto al final.

    shortbus tenía ganas de verla pero actualmente creo que está agotada en dvd y me espero a que salga en blu-ray para verla por fin.

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  3. es una maravilla de película!!! y sí todos los tios están buenorros y encima son gayers (chúpate esa Bea!!) xD

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  4. A mi tb me gustó mucho. Recuerdo que la canción del final me dio un subidón.

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  5. Raúl, yo la de Shortbus en dvd la vi la última vez que estuve en la fnac de madrid.. y eso fue como hace tres semanas sólo.. así que.. xD

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