23 jul. 2010

Como Dios

De pequeña mi actor favorito, sin duda alguna, era Jim Carrey. Me partía con él, me parecía un tipo supergracioso. No me perdí ni una de sus películas, ni siquiera la odiadísima (por mí) Un loco a domicilio, hasta que, de repente, un día, no sé si fue él o yo, pero algo cambió, y Jim me dejó de hacer tanta gracia. No obstante, como recuerdo de lo mucho que me reí yo con este hombre, siempre quedará Como Dios como "la última película" de Jim Carrey para mí, porque ha sido la última película de este actor con la que me he reído de verdad.

Y lo sigo haciendo, las cosas como son. Muchos dicen que Como Dios es una mala película, que no se sabe si quiere ser blasfemia o queire alabar a Dios. A mí todo eso me da igual. A mí lo que me importa es que Jim Carrey todavía sigue siendo un tontuelo y sigue enseñándonos su culo y haciendo cosas raras con la boca. Me da igual que el tema principal de la película sea Dios, en ningún momento siento que me estén vendiendo la religión católica. Simplemente me parece un pretexto. Realmente para mí esta es una historia de maduración y superación de un hombre que le echa siempre las culpas a Dios de lo mal que le va en la vida, y Dios, cansado de sus quejas, decide mostrarle lo difícil (o no) que es desempeñar su trabajo, así que le concede todos sus poderes al personaje protagonista, Bruce Nolan, que acaba descubriendo (de manera naaaada previsible) que tenerlo todo en esta vida no sirve de nada cuando no tienes lo que más quieres: l'amore.

Así yo también soy un virtuoso del piano

Si por algo esta película me parece imprescindible y por algo me alegro de que se encuentre en mi colección de títulos originales en DVD es porque yo veo esta película de otro modo. Veo esta película como el paso de testigo de dos grandes maestros de la comedia estadounidense. En esta película sale un joven Steve Carell (que aunque más joven, parece más viejo) y protagoniza su primera escena de humor, que realmente es tronchante. En ella imita a Jim Carrey, se pone a su altura, y, de alguna manera, es como si Jim estuviera dando la alternativa a otra generación de cómicos y se estuviera despidiendo de sus típicas bobadas que hemos visto una y mil veces (y que a algunos aún nos siguen encantando). Lo mejor de todo es que ahora mismo Steve Carell es mi cómico favorito, por eso me gusta tanto esta película.

El guión es mucho mejor de lo que se puede esperar de una película de Jim Carrey. No se tira tanto de gags metidos a presión ni de movimientos faciales de Carrey y se le dedica más importancia a "lo que está escrito". Las interpretaciones, dentro de lo que cabe, son muy buenas, y cabe destacar la de Morgan Freeman como Dios, que le queda genial. Los efectos especiales están muy bien, y se nota que se han aprovechado de ellos aunque de una manera nada cargante.

No obstante, no deja de ser una comedia tontorrona, aunque a un nivel superior de las comedias tontorronas a las que EEUU nos tiene acostumbrados. Con dolor de mi corazón no sobrepasa el ojete de monico, aunque he de decir que esta película es uno de los mejores ojetes de monico que conozco. Por cierto, en la peli, del ojete de un malo sale un monico. Curioso...

1 comentario:

  1. La verdad que Jim Carrey es un gran actor poco reivindicado. Lo conocemos más en su faceta cómica pero creo que es un actor muy versátil, es de destacar su actuación en Ethernal sunshine of the spotless mind.

    ResponderEliminar