27 feb. 2013

Las chicas del tanga

De vez en cuando el cuerpo me pide un poco de cine chorra, por no decir malo malo, y me sorprendo a mí misma viendo películas como esta, que podríamos encasillar dentro del tan odiado pero a la vez tan nuestro género del destape. Son muchos los detractores del destape, y con razón, porque se salvan tres películas de todas las que se hicieron, pero para mí, este es un momento de la historia del cine español que aún me sigue generando curiosidad y sigo queriendo conocer.

Me decanté por Las chicas del tanga por el título, básicamente. Por el título y porque es una película de Jess Franco, que es uno de los directores que más o menos mejor hizo las cosas. Y, sobre todo, procuré dejar mi mente en blanco y olvidarme de todos los prejuicios y tratar de disfrutar al máximo la película, porque si no... películas como estas las quitas a los quince minutos.


Es difícil disfrutar películas tan malas, pero por fortuna esta tiene algún que otro momento salvable, y algún que otro personaje divertido. Lo mejor de esta película es que tiene lugar en Benidorm. Película de tetas en Benidorm, a mí me parece un plan cojonudo. En este Benidorm coinciden varios hombres con varias mujeres que llegan a la ciudad con fines distintos pero que acabarán juntos y revueltos, como debe de ser: la guiri, la famosa, la madre con los niños, el fotógrafo misterioso y reservado, el típico macho español el señorito andaluz, y, como no, el hombre que por el día tiene una vida y por la noche otra muy distinta.

Y se acabó lo bueno, porque todo lo demás es bastante malo, aunque se deja ver. También hay alguna otra teta que se deja ver y que va alegrando un poco la película y bueno, pues se te pasa el rato. Pero no le pidamos peras al olmo porque al fin y al cabo una película como esta no puede pasar del ojete de dromedario.

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