5 feb. 2013

El lado bueno de las cosas

Jamás nunca habría salido de mí ver una película como esta, con unos protagonistas como estos, sino hubiera sido por sus numerosas nominaciones a los premios Oscar. Ocho nominaciones, ni más ni menos, incluyendo la de Mejor Película, avalan este film. Y claro, a mí, como al gato, lo que me mata es la curiosidad, y la curiosidad me llevó al cine una gélida tarde de invierno en Nueva York.

Iba con unas expectativas bastante bajas, y es que, si algo odio, es la típica comedia romántica americana. Simplemente no soporto, así, en general, las comedias románticas americanas. Antes veía alguna de vez en cuando por puro aburrimiento, pero llegué a un punto que comencé a rechazarlas por completo. Y El lado bueno de las cosas no es más que eso, una comedia romántica americana, pero mira tú por donde, es de las buenas.

La peculiaridad, que no originalidad, de esta historia, es que el protagonista acaba de salir de una institución de salud mental (que ahora queda muy feo decir manicomio), y oye, el hecho de tener a un loco como protagonista de una comedia, siempre conlleva buenos momentos. Y si no que se lo pregunten a Melvin Udall.


La historia vuelve a ser chico conoce chica, por mucha psiquiatría que la envuelva. Es verdad que esta historia de amor es mucho más compleja de lo que el cine americano de amor nos tiene acostumbrados, y eso la hace especial, pero el punto fuerte de esta película no es su trama, sino sus personajes, y por ende, el reparto.

Para mí esta ha sido la gran sorpresa de la película. Me esperaba, por supuesto, que Robert de Niro fuera genial porque ese señor es una cosa excepcional como actor (o eso pienso yo) pero no me esperaba, en absoluto, y de corazón os lo digo, que la pareja protagonista fuera a funcionar.

Solo conocía a Bradley Cooper de sus resacones, y aunque tampoco podía decir que el chico lo hiciera mal ni de coña podría yo imaginarme que fuera un actorazo. Y más todavía con Jennifer Lawrance, que se está llevando ya millones de premios por su interpretación, y es que la tía tiene algunos momentazos épicos. Es que de verdad me esperaba que una cabra pudiera actuar mejor que una persona salida del reparto de Los juegos del hambre.

Pero lo bonito de la vida es que te sorprende, y El lado bueno de las cosas es una película muy sorprendente. Te da muchísimo más de lo que te esperas, además de un rato superentretenido y lleno de buenrollismo. Una historia que conmueve y emociona y unos personajes que enamoran al espectador. Ya que no creo que se lleve muchos Oscars, aunque alguno merezca, porque la competencia está que arde, al menos que se lleve mi recopetín de película.

6 comentarios:

  1. Pues yo tenía curiosidad por verla pero no lo he hecho precisamente por recibir tantas nominaciones a los Oscar.

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  2. Yo no la voy a ver por varias razones, basándome en lo que me han dicho algunas personas que la han visto y que sufren de trastorno bipolar, que según me han dicho es el que SUPUESTAMENTE sufre el prota de la peli. Una, que no me atraen nada las pelis rollo romántico cursi. Otra, que tampoco soporto las pelis ni libros con títulos de libro de autoayuda. Y por último y más importante, que parece ser que tanto el escritor como el director no tienen ni fucking idea de lo que es un trastorno bipolar que no tiene que ver con una depresión común, y lo que es peor, no parecen tampoco tener ni idea ni de lo que es una depresión común. Un bipolar es bipolar enamorado o no, con toda la buena suerte a su disposición o no. Por lo que me han dicho, el planteamiento, sobre todo el final porque dicen que empezar empieza bien, no puede ser más erróneo.

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    1. Hombre, el sello de "avalada por el colegio de psiquiatras" no lo tiene, no xD pero me da que esa no es la cosa. En cualquier caso mi recomendación siempre es "tener cada uno su propia opinión". No la veas porque no te apetece una mierda, pero no porque los demás te digan que es buena o mala.

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  3. No, nunca dejo de ver una peli por el criterio de otros. Es simplemente que aparte de que las comedias románticas a mí como que no, es que tengo amigos con trastornos mentales diagnosticados y eso me influye porque lo vivo y sé que lo que voy a ver es mentira...

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  4. Pues a mí me gustó bastante. Las interpretaciones son de altura (esa madre cocinando tapas) y creo que hay mucha química entre Lawrence y Cooper. Este último, además, está buenísimo. Y a una nunca le viene mal una alegría para el cuerpo.

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