25 feb. 2013

La galísima

Ahora sí que se cerró el año 2012, cinematográficamente hablando. Ayer vivimos la fiesta de despedida a uno de los años que, en mi opinión, más buen cine se ha exhibido y nos lo pasamos a lo grande, o al menos yo me lo pasé genial. Desde las cinco de la tarde, hora de Nueva York, estuve pegada a la televisión viendo primero la alfombra roja y luego la gala. Por cierto, esta ha sido la primera vez en mi vida que he visto la gala entera. Como soy una dormilona nunca había sido capaz de sacrificar mis horas de sueño por el cine, así que este año la he visto porque no me quitaba tantas horas de sueño.

No puedo comparar con galas anteriores, pero puedo decir que este año la ceremonia de entrega de los Oscars ha sido sobresaliente. Que la presentara Seth MacFarlane, por supuesto, ha sido un plus, porque no solo es guapísimo y hace todo genial, sino que encima canta. ¡Y cómo canta! 


Además, el hecho de que la ceremonia haya estado dedicada a la música en el cine también me ha parecido lo más de lo más, como buena amante de las bandas sonoras que soy. Los números musicales de la gala fueron geniales geniales, destacando, en mi modesta opinión, el de Los Miserables y el de Dreamgirls, musical que no nos importa una mierda pero es que la actuación de Jennifer Hudson a mí me dejó clavada a la silla, o mejor dicho, la cama, que vi la gala desde la cama.

En cuanto a los vestiditos que se lucieron, la verdad es que no me tuve que llevar las manos a la cabeza con nadie, a excepción de Melissa McCarthy, que llevaba un vestido y un peinado que le favorecían bastante poco. Hubo grandes modelazos pasando por encima de la alfombra roja, pero mis favoritas fueron Hale Berry, Naomi Watts, y Amy Adams. 


En cuanto a los premiados, la sorpresa me la llevé con los premios de Life of Pi, única película que me negué a ver desde que supe de su existencia y, como no me la había visto, no me imaginaba que fuera a llevarse tantos premios importantes. Celebré con mucho entusiasmo el Oscar a Tarantino por el guión de Django porque es uno de mis guionistas favoritos y me enfurruñé mucho mientras Anne y Jennifer Lawrance recogían sus premios, porque creo que las dos han hecho grandes trabajos pero no de Oscar. 

Mención especial a Kristen Stewart porque me parece gilipollas y la señora Obama, que creo que realmente fue la sorpresa de la noche. Muy bien el discurso a favor del cine pero creo que fue demasiado.

4 comentarios:

  1. El único interés que tengo por la gala es saber cuales fueron las puyas del Sr. McFarlane.
    El resto, al igual que los Goya, poco me importa.

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  2. Mira, yo también tengo unos prejuicios hacia Life of Pi que pa qué, y no hacen más que decirme que la vea...

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  3. Aunque fuera un poco demasiado la intervención de Michelle Obama, qué diferencia entre el apoyo gubernamental al cine allí y aquí. Pero así es España, en cuanto hay algo que funciona, hay que cargárselo, no vaya a ser que destaquemos en algo que no dé vergüenza ajena.

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  4. EEUU defiende cualquier cosa que dé dinero, y está claro que aquí el cine es un negocio. Si en España diera buenos milloncejos también quizás el gobierno cambiaría su parecer. En EEUU se apoya cualquier tipo de industria, y el cine no es más que una más. No obstante, mejor tener apoyo y buena consideración social que no tenerlo, por supuesto.

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