30 ene. 2012

Capitalismo: una historia de amor

Desde que vi Fahrenheit 9/11 me he visto todos los documentales del famoso Michael Moore porque me parecía que tenía una manera muy didáctica de mostrarnos la realidad y sus puntos de vista, pero creo que con Capitalismo: una historia de amor, se le ha ido un poco la perola o, lo que es peor, se le ha subido su personaje a la cabeza y se ha vuelto un poco loco.

Llevaba ya un tiempito queriendo ver este documental, pero la verdad es que, al igual que tuve una temporada en la que vi un montón de documentales famosos, llevaba ya más de un año sin haber vuelto a este género, y, las cosas como son, me daba un poco de pereza, pero no podía dejar pasar una película como esta, además tratando un tema como el que trata, el capitalismo, tema que ya, por narices, nos interesa a todos.

Esta vez Michael Moore nos explica (más o menos) cómo está afectando el sistema capitalista al ciudadano medio estadounidense, que está empezando a perder sus posesiones y a empobrecerse gracias a los juegos de unos cuantos milmillonarios que quieren ser todavía más ricos, y cómo históricamente los gobiernos de EEUU se habían preocupado más por los derechos de las personas que por el dinero... y ahora ya no.

Está muy bien que se hagan documentales como estos para mostrar a la gente las consecuencias del sistema en el que vivimos, pero creo que en este caso la película parece más buscar las lágrimas del espectador que su reaccionismo. Un documental algo más demagogo de lo normal, dentro de lo que ya es un documental de Michael Moore, que sí, hace muy bien en denunciar las situaciones por las que muchas personas están pasando  debido a esta crisis financiera, pero... en mi opinión, quizá otro punto de vista más objetivo hubiera ayudado mucho más a la verosimilitud de la película.


Aunque la película ya tiene un par de años, creo que trata un tema lo suficientemente importante como para tratarlo desde un punto de vista serio, al igual que hizo, por ejemplo, con las muertes del Columbine, y es que hay momentos en este último documental de Moore que uno no sabe si reír o llorar.

La película está demasiado dirigida al público norteamericano, cosa que por otra parte es normal, aunque el capitalismo, de un modo u otro, nos esté afectando a todos. Da a entender que la sociedad norteamericana está realmente manipulada y que los gobiernos tiran ya de cualquier cosa, incluso de Dios, para justificar sus acciones, lo cual me parece bastante triste.

Yo creo que vale la pena verla, pero no buscando en ella la solución o la forma de combatir el sistema que está acabando con nosotros, sino como mero "entretenimiento", como algo anecdótico. A ver si saco ganas y me veo Inside Job, documental que también aborda las causas de esta crisis económica, para enterarme realmente de qué es lo que está pasando. Capitalismo: una historia de amor no consigue el aprobado y se queda con un ojete de monico.

4 comentarios:

  1. Yo desde que descubrí cómo manipulaba la información y las imágenes le he perdido bastante el respeto a Michael Moore. No me fio de un documentalista que se convierte en protagonista de su documental.

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  2. Perdón por empezar sentenciando de forma tan radical, pero Michael Moore es gilipollas. O lo que es peor, un listillo que nos toma a los demás por gilipollas. No hay más que leer su libro Stupid White Men para acabar asqueado de su tonillo perdonavidas y deducir, sin mucho esfuerzo, que el orondo personaje se cree en posesión de la verdad absoluta. A parte de maniqueo y demagogo y presuntamente tramposo a la hora de montar sus documentales, es que el tío me cae gordo, nunca mejor dicho.
    Dicho esto, disfruté con Bowling for Columbine como el que más, hasta me compré el dichoso libro. Y a partir de su lectura, que dejé, indignado, a la mitad, poco a poco me fue dando cierto tufillo.
    Más tarde, pasé en un festival una cinta de una directora canadiense donde se ponía en evidencia, con bastante ecuanimidad y cordura, el modus operandi de Moore y éste quedaba como un personaje un tanto manipulador y torticero, tirano e intransigente en todo lo concerniente a su imagen pública. Moore suele atribuir todas sus críticas a una mano negra derechosa ansiosa de desprestigiarlo como sea, pero no sé...
    Sea como sea, hay maneras y maneras de hacer llegar tu mensaje, y la de este individuo tan mediático me parece un pelín insultante para la inteligencia.
    Coincido con el ojete, más que de monico, de orangután.

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  3. Yo a Michael Moore le vi el truco en el mismo "Bowling for Columbine", que ya me pareció bastante manipulador, aunque mucha gente lo saludó con ansia y dijo que Moore era necesario. Ahora parece que muchos ya se han dado cuenta de sus métodos y se han desencantado de él. Hay quien dirá que mejor matar moscas a cañonazos que no hacer nada, pero no es lo que más me atrae

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  4. Yo recuerdo que vi Bowling For Columbine hace mucho, que me gustó, y siempre he querido volver a verlo.
    Pero no sé, todo el protagonismo que se da, y lo mediático que es...ya esto me contradice con lo que quiera contar en este documental que nombras. Y si antes a la gente le molaba por Bowling..., ahora parece que cada vez hay más gente que no le soporta.
    La verdad es que no me apetece mucho ver más documentales de Michael Moore, no me interesan demasiado. Lo que sí llevo pensando un tiempo es que a ver si me pongo a ver documentales, que apenas he visto...¿recomendaciones?

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