12 ene. 2012

Lo que el viento se llevó

Os contaré una historia que tiene que ver con uno de los mayores traumas de mi infancia. Mi abuela era (y es, aunque ahora ya no tiene la vista tan aguda como antes) una gran modista, y siendo yo nieta única, uno de los mayores placeres para ella era hacerme vestiditos. Me pasé gran parte de mi infancia siendo un verdadero repollo, con vestidos llenos de volantes, puntillas y cuellos, y sin poder quejarme porque, aunque mis compañeros de clase no opinaban igual, para las madres y las abuelas mi ropa era una verdadera preciosidad. Parece que eso lo sobrellevé con bastante dignidad, pero cuando la perdía por completo era en las fiestas de carnavales. Desde mis tres años mi abuela se aprovechó de mi figura para disfrazarme de lo que a ella se le antojaba, convirtiendo esa fiesta, para mí, en un verdadero suplicio, pues mientras mis amigos iban vestidos de cosas tan guays como brujas, fantasmas, vampiros, princesas o vaqueros, yo tenía que ponerme disfraces de cosas que ni siquiera sabía lo que eran.

Uno de los disfraces que más furor causó entre los más mayores de mi pueblo y que más me traumatizó a mí pues, sinceramente, me daba bastante vergüenza llevar ese enorme sombrero, fue el de Escarlata O'Hara. Y para muestra, un botón:


Años más tarde me enteré de que esa famosa Escarlata era la protagonista de una película llamada Lo que el viento se llevó, que, como comprenderéis, a una niña de seis o siete años ni le sonaba ni le apetecía ver, y desde entonces siempre le he tenido una manía bastante especial a esa película y a su protagonista, resistiéndome a ver tan famosa película desde entonces, para no verme reflejada en alguno de los ostentosos vestidos con los que Escarlata se engalanaba.

Pero la curiosidad iba matándome poco a poco y cada vez eran más las personas que me decían que tenía que verla, y aunque en general las películas tan largas y sobre todo las películas de aristocracias me apetecen, así de primeras, bastante poco, finalmente decidí que este título fuera mi primera película del 2012. Y es que tengo por costumbre, desde hace unos tres o cuatro años, que mi primera película del 2012 sea un clásico de esos con mayúscula que yo siempre me he negado a ver, y la verdad es que es una tradición que me va gustando cada vez más, porque en general, esos clásicos que yo he rechazado durante mucho tiempo, luego terminan encantándome.

No sé qué puedo decir yo sobre Lo que el viento se llevó que no se haya dicho ya. Supongo que lo único novedoso que yo puedo añadir es mi opinión. Me llevé una gran sorpresa con esta película, primero, porque trataba de otra cosa bastante diferente a lo que yo pensaba. En mi cabeza me había imaginado miles de argumentos posibles, la mayoría cercanos a la crítica social, que, aunque están presentes en esta película, no son el tema principal, y que el argumento fuese simplemente el tema del amor y la supervivencia en una mujer tan especial como Scarlett, personaje que me ha parecido absolutamente fabuloso, me hizo cambiar de opinión a los quince minutos de película.


Sin duda alguna esta película ha sobrevivido con elegancia, y vista hoy en día, casi cien años después, puede ponerse a la altura de cualquier superproducción de época que se haga en la actualidad. Su gran baza es una historia muy potente, que viene dada de la novela homónima, pero son muchísimas las virtudes que hacen de esta película una joya del cine, entre las que destacan, para mí, la ostentosa puesta en escena.

Unos dieciocho años después por fin me siento orgullosa de haber sido, por un día, una pequeña Escarlata O'Hara, aunque sigo estando totalmente en contra de que se disfrace a una pobre niña de cosas como esas, porque desde el cinco de enero, fecha en que terminé, por fin, la película (la tuve que ver de veces, que más que una película ha sido para mí una serie), Escarlata ya es para mí uno de los personajes más impresionantes del cine. Un copón de película para Lo que el viento se llevó, película que espero volver a ver muchas más veces porque creo que hay todavía mucho por descubrir en ella.


6 comentarios:

  1. Esta película me encanta! Es kitsch y desmesurada y clásica y sangrienta y punk y de todo y más. Precisamente hace poco le dediqué un post a Scarlet O'Hara. Además ésta, Lawrence de Arabia y el ultimate cut de Watchmen (la versión que incluye Tales from the black frighter), a pesar de que son bastante largas, se me hacen muy cortas ya que me quedo completamente absorbido.

    También me leí el libro, un señor tocho de más de mil páginas que se lee rapidísimo. O por lo menos me lo leí muy rápido.

    Y, claro, la historia de cómo se hizo resulta casi tan interesante como la película (y te das cuenta de lo milagroso que es que sea una buena película).

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  2. Me gustaría comprármela en Dvd, ¿me recomiendas alguna edición?

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  3. En DVD, la edición 70 aniversario, la más reciente.

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  4. Yo tengo una edición de precio bastante asequible que hay en El Corte Inglés. No es la megaedición de 70 aniversario, pero al menos te saca de un apuro. Por cierto, no sé si estarás al corriente, pero "Lo que el viento se llevó tuvo una secuela" que luego adaptaron a serie televisiva: "Scarlett". Todo el mundo la odia muchísimo, pero a mí también me gusta. De hecho, la actriz que hace de Escarlata (Johanne Walley) me gusta más, supongo que porque la actuación es menos grandilocuente y exagerada y, en cambio, más de ahora.

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  5. Sí, me lo dijo Bertoff, pero me da bastante pereza, la verdad :P

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  6. Yo de tanto verla con mi abuela (por estos lares cuando la reponían, un día la daban en castellano y al poco en catalán) cuando era cría me disfracé de Mami. Me até un cojín para hacerme una panza y me puse uno de esos vestidos antiguos de ella y con pintura negra, labios rojos y un pañuelo en la cabeza fui haciendo el monguer un Carnaval.
    Como se suele decir, cada loco con su tema jajaja


    Un saludo!

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