23 jul. 2011

Supervixens

Solo vi esta película porque un buen amigo me hablaba constantemente de ella. Bueno, y, seré sincera, porque sentía curiosidad. En España también tuvimos un destape, pero lo que está claro es que las tetas del "destape" americano están mucho mejor. No tenía ni idea de lo que esta película podía mostrarme, además de mucha carne femenina. Estaba totalmente preparada para ser sorprendida, pero... no funcionó.

Supongo que para muchos Supervixens sea una película completamente desconocida, así que primero os pondré en antecedentes. La película va sobre un hombre que trabaja en una gasolinera y que vive feliz junto a su mujer, una tía un poco insaciable, sexualmente hablando. Eso hace que haya alguna peleíta en la pareja, ya que su querida esposa disfruta seduciendo a todo el que se le pone a tiro. Un día tienen una pelea bastante interesante hasta el punto de que tiene que venir la policía, el policía acaba tirándose también a la mujer del prota, luego discuten y éste termina matándola. Como su marido es el principal sospechoso tiene que huir, y en su viaje tendrá un sinfín de peripecias y conocerá a un montón de mujeres tetonas.

El argumento no tiene ni pies ni cabeza y tampoco es que la película sea un ejemplo de la lógica cinematográfica. Realmente el atractivo de esta película es ver a preciosas mujeres desnudas, a fornidos hombres peleándose y reírse de algún que otro chiste.

Acostumbrada al destape español, la verdad es que este "nudie" americano se me atraganta un poco. Más que nada porque está casi más cerca del porno que de la comedia en sí, como el español. Quiero decir, ésta es la única película que he visto de este género, pero en ella se puede ver sexo mucho más explícito, por ejemplo. No digo que eso sea mejor ni peor, simplemente digo que es lo único que me ha sorprendido, pues no me esperaba yo ver penes. Por otro lado, también hay mucha violencia. Hay escenas realmente desagradables, y eso, nuevamente, ni me gusta, ni me disgusta, simplemente tampoco me lo esperaba. Como combinación, la verdad es que entretiene mucho más una película como esta, con su sangre, sus tetas y demás que la típica peli de Pajares y Esteso. Pero a mí me tira más el producto nacional.

Además, otra cosa que también me ha llamado mucho la atención es que la mujer tiene algo de peso en la historia. No son meros objetos de deseo (o más bien de decoración), sino que manejan las situaciones y a veces llevan el hilo de la trama, aunque también se llevan sus palizas. Quizás en algún momento sí me resultó algo molesto el ver a una mujer sometida a tales golpes, pero al fin y al cabo el género masculino también se lleva los suyos.

Por lo tanto, como película me ha parecido una mierda, aunque como curiosidad, algo más interesante. Aunque me alegro de haberla visto y de conocer esta otra parte del cine americano (que al fin y al cabo es el que más consumo y conozco) he de confesar que se me hizo bastante pesada y me costó verla, por mucho que las bellezas en ella expuestas me ayudasen a sobrellevar la trama. No puedo darle más de un ojete de dromedario, aunque es un ojete de dromedario más valioso que muchos otros muchos.

6 comentarios:

  1. Bueno, estoy en desacuerdo contigo. Ciertamente, Supervixens posiblemente no es de mis favoritas de Russ Meyer, prefiero El valle de los placeres (Beyond the Valley of the Dolls) y Megavixens (Up!) que son más demenciales, surrealistas y paródicas si cabe.

    Supervixens, como toda la obra de Meyer, no es cine erótico, es una parodia del cine erótico, de ahí que todo sea exageradamente superlativo. Las escenas de sexo no pretenden excitar sino hacer reír, como queda claro por los gestos exagerados y las exclamaciones ridículas. Del mismo modo la violencia, también exagerada para convertirla en un chiste, como el largo asesinato del principio que culmina con el sheriff asesino saltando encima de la puerta! Piensa sino en el tramo final, donde se utilizan los mismos efectos sonoros que en los cartoons de la Warner Bros., incluido el bip-bip del correcaminos justo antes de que explote el sheriff.

    Es un error considerar a Russ Meyer como un simple director de cine erótico(los nudies existieron sólo por un breve periodo de tiempo a principios de los 60). Es verdad que algunas de sus primeras películas (como The Immoral Mr.Teas, Eve and the Handyman o el documental Mondo Topless) eran eso, pero incluso esas películas resaltan por sus cualidades surrealistas por encima del resto de la producción dentro del género de la época. El productor/guionista/editor/fotógrafo muy pronto empezó a desarrollar un estilo propio que se alejaba de los confines del género para pasar a convertirse en autor. El cine de Russ Meyer es auténtico cine de autor: no sólo se encargaba de todos y cada uno de los aspectos de la producción de una película, también tenía un estilo propio: puedes ver una película de Meyer y reconocerla inmediatamente aunque no veas los títulos de crédito.

    Técnicamente su estilo resalta por ser muy imitado hoy en día. Desarrolló una manera de editar con un ritmo endiablado que es la envidia de cualquier director actual. Así como experimentó con la narrativa en sus películas introduciendo secuencias surrealistas u oníricas y también montajes casi subliminales en su yuxtaposición de imágenes.

    Temáticamente presenta siempre una burla de la moral establecida, normalmente ejemplificada a través de una hilarante voz en off que siempre se encargaba de escribir. Sus historias presentan abundantes dosis de violencia y sexo pero siempre desde una perspectiva paródica y humorística. Él siempre definió sus películas como comedias. El ejemplo máximo sería El valle de los placeres, una satírica burla del cine que se hacía en Hollywood realizada en colaboración con el crítico y especialista Roger Ebert.

    Tras emplear la parodia y la sátira, con sus filmes posteriores de los 70 lleva el tono más allá y convierte a sus personajes en dibujos animados. Especialmente en Up!, un tragedia griega demencial que gira en torno al asesinato de Hitler, que se encuentra viviendo tranquilamente en un pueblecito americano.

    Otro aspecto que identifica claramente la obra de Meyer es la construcción de personajes femeninos fuertes, razón por la que su obra ha sido reivindicada desde los 80 por asociaciones feministas, que organizan ocasionalmente ciclos dedicados a proyectar sus películas. Los hombres en las películas de Meyer son idiotas ingenuos o estúpidos malvados sin personalidad, son los personajes femeninos los centrales y esenciales. En este aspecto posiblemente su título más memorable sea Faster, Pussycat! Kill, Kill!, título de culto protagonizado por un grupo de moteras. Vixen! también fue celebrado en este aspecto, aunque no sea una película tan redonda.

    En definitiva, Meyer es un auténtico autor sobre el que pesan demasiadas ideas preconcebidas y prejuicios cuya obra merece un estudio atento.

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  2. Pues no te lo niego, pero me va a costar ver más películas de este autor porque al parecer su estilo no me va demasiado. No obstante, como sois muchos los que me habláis maravillas de Faster Pussycat... prometo echarle un ojo.

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  3. Es que yo soy fan de Meyer. Tienes el tráiler de Faster, Pussycat e información sobre ésta y otras meyeradas en mi blog. Aunque, Bea, te recomiendo ver antes El valle de los placeres (Beyond the Valley of the Dolls) que es más apta para los no iniciados y luego ya adentrarte en otras meyerillas.

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  4. Nunca he visto ninguna de Meyer, aunque me suenan sus tramas bizarras. Parece que Tarantino se inspiro mucho en su cine para hacer "Death proof".

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  5. Ya veo ya, será por eso que yo de Grindhouse me quedo con la de Rodríguez.

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  6. Mira como ya esperarás estoy más cercano a la opinión de Raúl que a la tuya! me parece muy desafortunada tu comparación con el destape español... sinceramente no creo que tenga nada que ver!!

    Supervixens es toda una aventura homérica fantástica y maravillosa!!!

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