16 jun. 2010

Así en el cielo como en la tierra

Hace muchos, muchos años, un día, paseando mi madre y yo por la calle, vimos en un kiosko que vendían una especie de pack de dos dvds: Amanece que no es poco y Así en el cielo como en la tierra. Fueron mis primeros dvds. ¡Qué emotivo todo! Mi madre compró estas películas porque las recordaba muy divertidas y yo, como eran mis primeros dvds y me hacía ilusión, pues me las vi enseguida, pero me gustaron regular. De esto que te hacen gracia pero que no te parecen maravillosas.

Los años pasaron, y, con el tiempo Amanece que no es poco se ha colocado entre mis películas favoritas. Poco a poco he aprendido a apreciar su genialidad y ahora sé que es una película que jamás podré olvidar y que siempre tendré como referencia.

Desde aquel momento no había vuelto a ver Así en el cielo como en la tierra, y de repente el otro día me apeteció volver a verla. Últimamente solo me apetece ver comedia... será la crisis. Y mientras que mi opinión hacia Amanece que no es poco ha cambiado por completo en todos estos años, mi opinión sobre Así en el cielo como en la tierra se ha quedado exactamente igual.

Con un poco más de conocimiento de causa puedo reiterarme en que esta película no es más que una película divertida y muy interesante, pero no puede ni arrimarse a lo que fue Amanece que no es poco. Además, me parece una burda copia, un segundo intento de volver a hacer algo tan grande como Amanece... y... sinceramente, en este caso la comparación es más odiosa que nunca, porque Así en el cielo... se queda muy atrás.

Así en el cielo como en la tierra (si es que son unos títulos enormes) va sobre el cielo. Sí, el cielo, ese sitio a donde irán los cristianos después de muertos. Tiene gracia ver a Fernando Fernán Gómez interpretar a Dios, ver a Jesús Bonilla haciendo de un Jesucristo más campechano que el rey, y... poco más. Además, aunque a mí me encantan las comedias asentadas en los pueblos, porque a mí los pueblos me parecen muy cómicos ya de por sí, esta me huele a rancio que tira para atrás. Será por tanta banderita de España y tanta referencia cargante a la España franquista.

Qué buena planta tiene San Pedro (Cuánto me gusta a mí Paco Rabal)

Es que este segundo visionado casi me ha hecho daño en el corazón. Me gustaría equivocarme, pero me da la sensación de que Cuerda, su director, quiso hacer una especie de La Vida de Brian a la española aprovechando también el éxito que cosechó con su hilarante estilo de comedia de Amanece que no es poco, y eso me jode. Además, si eso es lo que le intentó, la copia le ha quedado regulera.

Vamos, que la película es muy interesante, no os digo que no, pero no me parece buena ni nada por el estilo. El reparto es de lujo, y es una pena que no brille tanto como debiera porque todo suena ya un poco a visto. Aunque los diálogos tienen momentos muy divertidos, con mucha referencia a la Biblia y a todo lo religioso, la verdad es que el guión, en conjunto, tampoco es para tanto.

Yo le voy a poner un ojete de monico, porque para nada se merece estar dentro de las películas que no son un ojete, aunque tampoco es que ésta sea un ojete por excelencia.

1 comentario:

  1. Es una trilogía, la primera película se llama Total... la vi hace unos meses y me gustó mucho, ¡búscala!

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