16 feb. 2012

Una historia casi divertida

¡Qué gustaco da ponerse una peli de la que no esperas demasiado, poco más que pasar el rato, y te encuentras una película que realmente te llega y te conmueve! Eso es lo que más me gusta del cine, las sorpresas tan gratificantes que me da. Son tan buenas que merece la pena pasar por tooodas esas decepciones (que son muchas) que me suelo llevar con otras películas.

Una de esas películas que hace unos días me sorprendió tan gratamente fue Una historia casi divertida. No sé cómo llegué a dar con ella, pero de repente un día me la puse y a los diez minutos ya estaba encantada. A ver, vamos a ser claros: reconozco que la película tampoco es para tanto, pero en ese momento conectó conmigo y me encantó.

Como supongo que la mayoría no la conoceréis, porque aunque es una película del 2011 la verdad es que ha pasado bastante desapercibida, os voy a contar un poco de qué va. El protagonista de esta historia, Craig, un jovencito de dieciséis años, se quiere suicidar. ¿Por qué? Pues quién sabe, por todo y por nada. Pero justo antes de lanzarse al vacío se acuerda de su familia y decide echarse para atrás. Es internado unos días en la zona de psiquiatría de un hospital de Nueva York y allí conocerá a locos que están muuuuucho más tarados que él. Y poco más. Si es que miga, miga, tampoco es que tenga mucha.


Pero es tan boniiiita... y con números musicales y todo (pero no es un musical, eh?). Así que genial. Lo que más me gustó de ella es que logró transmitirme su mensaje, un mensaje cargado de optimismo, que quizás en ese momento me vino demasiado bien. Supongo que su mayor mérito es conseguir hacer de lo "normal" algo extraordinario, y recordarte que si lo ves todo negro igual lo único que tienes que hacer es cambiar el punto de vista.

Como atractivo, uno de los secundarios es Zach Galifianakis, el gordo loco de Resacón en Las Vegas, que aquí también hace de gordo loco pero molando cantidad. En mi opinión, el mejor trabajo que le he visto hasta la fecha. También sale el actor que hacía de Faraday en Lost, al cual yo amaba, y me ha dado mucho gustico volver a verle.

¡Qué bonito es estar loco, claro que sí! Aunque esta no es la moraleja de la película, pero es que viéndola a una le dan ganas de intentar suicidarse para que la internen en un sitio tan guay donde pasan cosas tan guays y te dan pastillas. Bueno, aunque sé que la sobrevaloro, le doy un recopetín de película, porque es que mancantao, y el recuerdo que voy a tener de ella es excelente, así que ahí va mi notaza.

5 comentarios:

  1. Es, simplemente Genial!
    Y Galifianikis es una puta máquina. Y Emma Roberts es para enamorarse de ella. Y el chico, que no sé como se llama, pues también mola mogollón. Y es la típica historia pequeña, que te llega mucho más que las superproducciones!
    Ya está...¡Lo mejor!

    ResponderEliminar
  2. Pues tendré que verla a ver que tal

    ResponderEliminar
  3. Yo no la conocía, pero despues de leer unos cuantos comentarios como el tuyo, al final creo que me animaré y la veré. Además, desde que vi a Galifanakis en Bored to Death, me declaro fan incondicional.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  4. Yo tampoco recuerdo como llego esta película a mí, pero es que me pasó exactamente igual que a ti!

    Me acuerdo que la empecé a ver en plan pa pasar el rato y... me super mega ultra encantó! Y eso que es verdad que no tiene mucha chicha, pero supongo que es lo que tú has dicho, que conectó conmigo en ese momento!

    (A parte de que esté enamorada de Emma Roberts, claro está!)

    ResponderEliminar