8 feb. 2012

Paprika, detective de los sueños

Eran muchos los que me habían hablado de esta película, algunos de ellos amigos de este blog, y aunque yo me resistía por aquello de que lo asiático me entra regulero, al final el pasado fin de semana decidí ponérmela, y que fuera lo que Dios quisiera.

Cuando entré a ver qué cojones era eso de Paprika en Filmaffinity lo primero que me encuentro es que la película viene etiquetada como "Surrealismo". La verdad es que me echaba mucho para atrás, pero oye, pensé yo, si la recomiendan, será por algo, y al final acabé viéndola, y, aunque, en general, no me ha maravillado (como sí lo han hecho otras películas de animación japonesas) puedo decir que es una película bastante curiosa.

El argumento de la película es algo complicado. Bueno, si os soy sincera la película se me resistió un poco al principio porque no me enteraba de mucho, pero en cuanto conseguí entrar en la historia la verdad es que descubrí que tiene su punto y todo. Os cuento: resulta que unos japoneses han desarrollado un aparatito que reproduce en imágenes lo que una persona está soñando, pero al laboratorio este que lo ha creado le roban uno de esos aparatitos y el señor ladrón comienza a usarlo para meterse en los sueños de los demás y ser mala gente. La tal Paprika esta en cuestión es una de las jefas del proyecto y es la que tiene que luchar contra el mal dentro de los sueños para salvarnos a todos.


Como os digo, con esto de que la película se adentre en el mundo de los sueños, y que luego se mezcle lo real con lo ficticio y demás, se vuelve un poco confusa. Pero en el momento que dejas de intentar encontrarle explicación a todo y comienzas simplemente a ver y a disfrutar la historia, todo se vuelve divertido. Bueno, divertido y grotesco, porque la verdad es que el mundo de los sueños manipulados, bonito, bonito, no es. Aunque no es una película de terror, tiene algunos momentos escalofriantes.

Una película, desde mi punto de vista, muy ambigua y muy compleja. De estas que igual hay que volver a ver para poder decir "aaaaaah!", pero, eso sí, como decía al principio, una película muy curiosa. También tiene Paprika un complicado juego de tramas que te obliga a estar totalmente pendiente de la pantalla para no perderte ni una sola parte de la historia, aunque te hace sentir bastante confuso.

Ya es la segunda película que veo de este cineasta y me vuelvo a quedar con la misma sensación, la sensación de haber visto algo diferente, que me cuesta saborear pero que tiene un sabor, cuanto menos, interesante. No obstante, no me ha llegado tanto al alma como para convertirse en una película inolvidable para mí, por supuesto. Eso sí, el copón de película se lo merece.

5 comentarios:

  1. Yo tengo que ponerme al día con Satoshi Kon. Vi Perfect Blue hace poco y me gustó mucho. También tenía su parte un poco más compleja por así decirlo, pero tampoco demasiado, al final se acaba entendiendo bien. Antes de esta, quiero ver también Millennium Actress.

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  2. Ni pajolera idea tenía el que suscribe de dicho director, pero lo que cuentas parece fascinante. Apúntomela.

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  3. Bea, ¿podrías elaborar un poco más en por qué te causó en un primer momento rechazo que fuera calificada como "surrealismo"? (Por cierto, qué más da lo que digan en FilmAffinity, igual que en IMDB, hay bastantes fallos) En todo caso, te dejo unas reseñas que espero te hagan cambiar de opinión (o tal vez afianzarla) hacia las bondades del "surrealismo":

    http://elcinefagodelalagunanegra.blogspot.com/2010/10/valerie-and-her-week-of-wonders-valerie.html

    http://elcinefagodelalagunanegra.blogspot.com/2010/02/house.html

    http://elcinefagodelalagunanegra.blogspot.com/2011/03/amer.html

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  4. No por nada en concreto, pero me echó para atrás. Es como... ¡¡¡surrealismo japonés, noooo!!! Digamos simplemente que no me llevo muy bien con la cultura asiática (chica-japonesa-coreana) y que eso ya por sí solo hace que me cueste más entrar en sus películas, por norma general. Y si a eso le sumamos "surrealismo" pues ya pensaba yo que iba a estar muy confundida...

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  5. Ah, bueno. Yo creo más que depende del tono, de cómo se represente. Por ejemplo, Soy un cyborg hace que hasta yo me ponga tierno y me ria a carcajadas todo a la vez. Te vuelvo a recomendar House (no la peli de terror de los 80, sino la que comento en mi blog).

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