22 may. 2011

¿Para qué sirve un oso?

Con esto de las revoluciones españolas tengo el cine un poco abandonado, pero me he tomado un descanso para votar y volver a la vida por ser el día del señor, y también voy a aprovechar para contaros qué me pareció esta película, que supongo que a muchos ni os suene.

¿Para qué sirve un oso? es la última película de Tom Fernández, director también de La Torre de Suso y guionista de 7 vidas. En La Torre de Suso este director nos proponía una comedia más agridulce que consiguió conmovernos, pero con esta película Tom quiso ir directo a la comedia, volviendo a utilizar a Asturias como el marco donde desarrollar sus historias. Por lo tanto, una de las mejores cosas que tiene ¿Para qué sirve un oso? son los maravillosos paisajes asturianos.

Esta película cuenta la historia de dos hermanos que han dedicado su vida a la ciencia, más concretamente a la naturaleza. Uno de ellos llegó muy lejos, hasta la Antártida de hecho, mientras que el otro se quedó en su pueblo natal viviendo por y para los osos pardos. Gonzalo de Castro y Javier Cámara interpretan a estos dos hermanos cascarrabias, y menos mal, porque si no llega a ser por el talento de estos dos actores la película se me habría hecho todavía más aburrida.

La Torre de Suso me pareció una película muy bonita. Muy sencilla pero muy emocionante, y pensé que Tom Fernández volvería a ofrecernos algo parecido, pero nada que ver. Desde el primer minuto esta película huele a telefilme y a comedia cutre, y no llega a recuperarse en ningún momento del metraje. La película tiene buenas intenciones, con todo eso del ecologismo y la protección de los espacios naturales, pero a veces parece más un documental educativo que una comedia, lo cual me pareció de lo peor y un fracaso absoluto en el tratamiento de ese tema en el cine. Después de haber visto Wall-E, la ecología en el cine ha quedado muy pero que muy arriba, y será difícil superar a una película como esa en un tema como este.

Total, que un rollo. No os la recomiendo porque no le vi ni una sola cosa buena, a excepción del entorno en el que fue rodada, pero si queréis ver Asturias, mejor que vayáis por allí. Yo le doy un ojete de dromedario con dolor de corazón, porque este tipo de comedias españolas protagonizadas por gente que salía en 7 vidas siempre me había encantando, pero ahora no sé si es que yo he cambiado o es que esas comedias (veremos a ver qué pasa con No lo llames amor, llámalo X) cada vez son peores.

2 comentarios:

  1. S tenia dudas de ir a verla, despus de tu critica, me has convencido del todo, ya me dormire con ella cuando la pongan en Antena3
    samuel

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  2. Es lo que tiene el cine comercial español. En el 99% de las ocasiones es basura diseñada para el disfrute de los enganchados a la caja tonta.

    Para ver buen cine español hay que buscar títulos poco conocidos. Lo tengo comprobado.

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