30 sept. 2013

Vuelven los Ojetescenarios de cine

Es necesario que vuelvan los ojetescenarios de cine porque Nueva York es cine en sí misma.


Una localización es tan importante como un personaje en una película. Lo mejor de Nueva York es que... conocer Nueva York... es imposible, porque es demasiado grande. Pero puedes estar seguro de algo: no importa hacia dónde mires, tienes un plano. Donde quiera que mires, hay algo interesante. 

Peter Bogdanovich, director de cine.



Siempre hubo, desde los inicios de la oficina de cine del alcalde - y  más aún como parte de su misión oculta- la idea de que poder ver a Nueva York en la gran pantalla, mostrarla alrededor del mundo, creaba esa parte mágica, mítica y atractiva de la ciudad. Las películas ayudan a hacer de Nueva York "la ciudad de los sueños", el lugar que la gente elige para visitar como uno de los grandes destinos del mundo. Y esto pasa gracias a la fantasía que crean todas esas películas que vemos, películas hechas en Nueva York. 

Jon Kamen, productor.



He querido compartir estas dos reflexiones porque me parecen muy interesantes. Nueva York es una ciudad con encanto, eso está claro. Pero también hay que reconocer que el cine ha sido su gran medio propagandístico. El cine ha hecho de Nueva York "la ciudad". Hasta el mismo alcalde supo sacar provecho de esto, al darse cuenta de cómo el cine puede ayudar a una ciudad, a un país, no solo económicamente. Ahora Nueva York es uno de los principales destinos turísticos alrededor del mundo, y, seamos sinceros, ¿quién no viene a Nueva York pensando en una película? ¿Quién no viene aquí queriendo hacer lo que hacían los protagonistas de esa película que te gustó tanto, queriendo comer en los mismos restaurantes que tus personajes favoritos y pasear por las mismas calles?

Solo durante el año 2012, la industria cinematográfica en Nueva York dio trabajo a más de 440.000 personas, y repartió más de 40 millones de dólares en impuestos para la ciudad de Nueva York.

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