24 sept. 2013

Expediente Warren: The Conjuring

Sé que me acerco a una película que ha separado a los amantes del terror completamente. Mientras que unos han sabido ver en ella la mejor película del género del 2013, o al menos una película a tener muy en cuenta, otros, como es mi caso, solo hemos visto más de lo mismo.

Voy a empezar por los puntos en los que estoy de acuerdo con la opinión generalizada (que ensalza la película), y, por ejemplo, tengo que reconocer que la interpretación de Vera Farmiga, que ya sabe mucho de cómo hacer terror y cómo poner esa pose de "uy la de secretos que guardo" pues está muy bien. 

Y hasta aquí lo bueno. Ahora vamos con lo malo. Empezando, por supuesto, con aquello que tantas veces he leído de "es una película que homenajea la vieja escuela" o "es (directamente) de la vieja escuela". Que me expliquen a mí qué es esa vieja escuela, o qué entienden ellos como vieja escuela de terror, porque yo lo único que veo aquí es una película con una estructura terrible, mucho claroscuro, y mucho susto bobo y tensión barata que sí, desembocará en un final de mucha tela, pero bah, que eso parece el circo de las maravillas o la casa del terror de Madrid.


Otra cosa que se ha dicho de ella, tomándolo como una virtud, es que "es muy fiel a los hechos". Mirad amigos, poner como excusa a su desbarajuste argumental la fidelidad a lo que ocurrió en realidad es un argumento de mierda; si queríais veracidad, haber hecho un documental. Si habéis elegido película, por favor, sabed cómo montároslo.

The Conjuring es una película de la que no entiendo siquiera cómo ha podido interesar, pues tiene un argumento flojito (que ya hemos visto exorcismos hasta en la sopa) además de que crea su atmósfera de "cuidao ahí" a un ritmo ridículo. ¿Que saben mover la cámara y poner musiquita donde conviene? Sí, pero eso no la hace una obra maestra, la hace una película que deja verse, cargada de efectos que te distraen de su vacío en el resto de aspectos.

No me extraña que haya espectadores que se hayan sorprendido con ella porque hay gente que hace del cambio de look de Sergio Ramos lo mejor de su semana, lo que me sorprende es que amantes del género la hayan aceptado sin problemas, sin darse cuenta de que es una película más coja que Su Majestad el Rey, que parece más una producción de "lo mejor de antes" a manos de RTVE que una película de terror serio, que al fin y al cabo es lo que se quiso vender.

Por cierto que, aunque la historia de la familia ni tan mal, toda la historia de la muñeca, cinematográficamente hablando, me ha dado un repeluco pero de arcada. ¡Qué horterada, chica! Al que le haya gustado, pa él toda, que yo no quiero saber nada de esta cinta ni de las que vengan que se le parezcan. Ojete de dromedario para los Warren.

3 comentarios:

  1. Madre mía! pues yo me moría de ganas de verla pero después de esto ya no sé...

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  2. ¡¡¡Pues yo me muero de ganas de verla en V.O.S. porque Diamanda Galás pone las voces!!!

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