30 sept. 2011

Los ojos de Julia

Cuando se estrenó esta película tuve unas pequeñas ganas de verla que fueron enseguida reprimidas por los malos comentarios que leí sobre ella, pero con el paso del tiempo me había quedado esa espinita que me recordaba lo mucho que me gusta a mí el cine de terror, lo que me hacía pensar de vez en cuando que quizás, algún día, cuando no tuviera nada mejor que hacer, podría echarle un vistazo.

Al final ese día llegó, y fue el finde pasado. Yo debo de ser de las pocas personas a las que le gusta disfrutar, y sí, digo bien, disfrutar, de un domingo de resaca. Porque esa sensación de no poderse levantar de la cama me permite, no solo pasarme el día tirada sin hacer nada, sino también verme algunas películas que en condiciones normales no soportaría. Es el caso, por ejemplo, de Los ojos de Julia, película bastante mala que no habría podido acabar si no fuera porque no podía levantarme de la cama.

Parece que la crítica no la califica de tan mala, incluso Belén Rueda, que interpreta a Julia, obtuvo una nominación a los premios Goya como mejor actriz protagonista, ni más ni menos, y hombre, vamos a ser sinceros, la película, infumable, no es, pero vamos, que yo no le vi ni un solo ápice de brillantez. Bien rodada, por supuesto, con una fotografía bastante elegante, sí, pero a mí me pareció más una broma que una película como Dios manda.

Por si hay por aquí algún lector al que esta película le suena a chino mandarino, os contaré un poquito de qué va la historia, pero sin desvelar nada importante, ya sabéis, como siempre, que a mí no me gusta el spoiler ni en películas como La Pasión de Cristo. Julia es una pobre mujer a la que todo le pasa. Su hermana gemela acaba de morir y eso ha sido un duro golpe para ella, pero lo peor de todo eso es que ella tiene una enfermedad degenerativa que le provoca que el estrés le haga perder, poco a poco, la visión, y claro, la muerte de tu hermana en circunstancias un tanto extrañas, como mínimo, un poquito te estresa. La pobre sufre muchísimo y lo peor es que poco a poco se va quedando tan sola como ciega, así que claro, un drama.

Me llega un olor así como a... podrido... será el guión de esta película

Pero un drama de los de Antena 3, porque eso es lo que me ha parecido a mí esta película. Le pongo yo a mi madre un sábado después de comer Los ojos de Julia y queda encantada, porque la verdad es que su argumento es ideal para una sobremesa de dicha cadena. Es verdad que la forma está mucho más cuidada, pero vamos, la historia me parece bastante patética, con sorpresa final más patética todavía.

Y de terror, poquito. Hombre, sí es verdad que tiene sus puntos misteriosos, sus momentos tensos y sus malos malísimos y sus buenos buenísimos, pero vamos, que esto sí que es lo que podríamos denominar una historia de sucesos para anormales, y perdonadme por recurrir a tan anormal gracia.

Así que claro, después de soltaros todas estas alabanzas, supongo que el ojete de dromedario que le he plantado no os pille por sorpresa. Lo que me pilla a mí por sorpresa es que tanto en IMDB como en Filmaffinity, la nota media de esta película sea bastante aceptable, más aún tratándose de una película de terror, que el terror suele tener notas más bien bajas. Me gustaría saber qué le han visto de positivo a esta película aquellos que la han puntuado con ochos y con nueves (a los de los dieces ya directamente les pierdo el respeto). Y nada más, queridos míos. Esta vez ni siquiera me paro a recomendaros la película porque de verdad que no encuentro una sola cosa que la haga merecer ser vista.

28 sept. 2011

La deuda

Con motivo de la fiesta del cine, una cosa que es poner las películas a 2€ cosa que me parece fenomenal, llevé a mi madre a ver La Deuda porque me había dicho que la quería ver. Extrañada yo, porque mi madre no es de ese tipo de películas, la llevé y luego a la que le gustó fue a mí, porque ella declaró "me ha parecido muy simplona".

Pues a mí no, mamá, que siempre tenemos que estar llevándonos la contraria. A mí me ha parecido una historia... pues sí, puede que previsible en sentido horizontal, pero verdaderamente profunda e impactante en la manera de jugar con sus personajes. Esto, supongo, se explica por venir la película de una novela, en la que, sin haber yo leído nada, seguramente los personajes estén tratados y descritos más desde el punto de vista psicológico que del físico.

Yo enseguida entré en el juego de la película y quedé enamorada de los tres protagonistas. La película narra el rapto de uno de los médicos nazis que experimentó con personas acabando con la vida de más de mil judíos por parte de tres jóvenes espías del Mossad. Estos tres espías, una mujer joven y delicada aunque muy hábil y válida en su terreno, un hombre cerrado y callado obsesionado con hacer justicia y otro tercero mucho más experimentado, "de vuelta de todo", más calculador, deberán dar caza al cirujano de Birkenau para que sea juzgado en Israel por los crímenes que cometió en la segunda Guerra Mundial. El actor que da vida a este cirujano tampoco se queda a la zaga del reparto haciendo una magnífica interpretación de un escalofriante nazi "retirado" que consigue poner la piel de gallina.


Fuera de eso, si los personajes principales de esta película no consiguen engancharte, comprendo que la historia no lo haga, pues, como bien decía mi madre, además de simplona es bastante previsible. Aunque a su favor he de decir que este no es un thriller convencional. De hecho, hay pocos disparos y poca acción, como sería de esperar en una película de este tipo, centrándose más la intriga en los sentimientos de los personajes principales, que tienen todos una deuda con la verdad.

Aunque las estrellas del reparto sean los actores que dan vida a los personajes viejunos, yo realmente me quedo con los que dan vida a los jóvenes, y voy incluso a decir que cuando me vi a Sam Worthington, protagonista de Avatar, en la peli metido, me dije "oh dios mío, qué mierdaca" y luego resultó que el chico hace, como el resto de actores, un papelazo.

Una película interesante, correcta en todo aunque creo que le falta una chispa de dramatismo que llega a conseguir en algunas escenas (me impactó mucho aquella en la que el joven espía toca el piano para el cirujano) pero que en otras olvida por completo haciendo incluso pesado el ritmo de la película. Yo le doy un copón de película porque realmente me ha parecido una buena película, aunque no creo que sea una peli para recordar.

27 sept. 2011

La Cara Oculta

Antes de empezar a hablar de esta película quiero hacer un aviso MUY IMPORTANTE: No sé cuáles son vuestras intenciones en cuanto a La Cara Oculta, pero si aún estáis tentados de verla, NO VEÁIS EL TRAILER. Y si ya lo habéis visto, pues porque fuisteis al cine y os lo colaron o porque os gusta ver trailers en youtube o porque ya os habían dicho antes que no vierais el trailer pero a vosotros os gusta la rebeldía, entonces no veáis la película, porque... ¿pa qué?, si ya os la han contado entera.

Y, ¿por qué os digo esto? Pues es que resulta que La Cara Oculta es una película, que así, en líneas generales, está bastante bien. O al menos a mí me ha parecido bastante bien. Pero claro, tiene sorpresa, como los huevos Kinder. Sorpresa que yo no revelaré, tranquilos, que no me gusta a mí lo de hacer spoiler. Pero vamos, que trae sorpresa, que tampoco es aquello el "me has dejado de piedra" pero que le da bastante emoción a la película. Y justo es esa sorpresa la que se revela en el trailer. Es decir, vosotros imaginad que no habéis visto nunca El Sexto Sentido, y decís, voy a ver el trailer, a ver de qué va esto, y el trailer comienza así: ¿Qué pasaría si una noche cualquiera mueres y luego te apareces a un niño para que te ayude a comprender que has muerto? Que por un lado dices: joder, qué interesante, pero por otro piensas: ¡es que de eso no va la película! Que sí va de eso, pero no, vosotros me entendéis.

La Cara Oculta no va (pero sí) de lo que cuenta el trailer. Digamos que es algo así como una historia de amor. No es la historia del amor que yo siento hacia Quim Gutiérrez, esa os la contaré otro día, sino la historia del amor que Belén, personaje interpretado por Clara Lago, la actriz esta que tiene tipín pero luego tiene una cara que da a entender que a la chica le gusta meterse cebolletas por el culo, siente hacia Adrián, el personaje que interpreta el guapísimo, atractivísimo, menudo culísimo, ay omá qué rico, Quim Gutiérrez.

Así en un primer momento no me atraía esta película para nada. Aunque mi género favorito sea el terror, estoy ya tan harta de ir al cine a ver mierda que la verdad, película española, de terror, con Clara Lago... como que no me entraba. Pero entonces me enteré de que el guión lo había escrito un zamorano, y me dije: bueno, pues ya tengo un motivo para verla, y al final terminé yendo al cine. Y el que no se crea lo de que el guión lo escribió un zamorano, que haga el favor de echar un ojo al nombre del chico, que se llama Hatem Kraiche, que es un nombre 100% zamorano, que está el juzgado lleno de padres que se llaman Hatem y quieren poner ese mismo nombre a su hijo.

Total, que allí me planté y en el cine no me colé porque pagué mi entrada religiosamente, y sin palomitas ni nada decidí sumergirme en la aventura que me iba a deparar esta película. Y oye, de verdad os lo digo, que la disfruté. Soy totalmente consciente de los fallos de la película, pero aún así me hizo pasar un buen rato. Me hizo pasar un poquito de miedo, me sorprendió, me conmovió, me enseñó el cuerpazo de Quim... ¿qué más quiere, señora?

¡guapo!

Digamos, y hablando ya en serio, que la película, calidad óptima, no es. Nada destaca en ella por excesivamente malo pero tampoco hay nada que se pase de bueno. Aunque me gustaría recalcar una cosa, y es la banda sonora. La banda sonora creo que le va como un guante y consigue ponerte los pelos de punta. Por momentos incluso te hace pensar que estás en una de esas grandes películas de Hitchcock, aunque luego llega la colombiana y te saca de tu ensueño.

¿Lo mejor de la cinta? Pues mira, os voy a decir que el guión. No porque sea especialmente bueno, si no porque, al menos, es creíble, cosa que en el género de terror es de agradecer, y además tiene unos buenos giros. Voy a concretar: lo mejor de la película, la estructura del guión, porque un buen guión también tiene que tener buenos diálogos y bueno... pues eso tampoco es que sea el punto fuerte de la película. En cuanto al tema elegido, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de un thriller psicológico, me parece de lo  más acertado. Y por supuesto, su moraleja: la mujer española es mala, pero la colombiana... ¡peor!

Vamos, que yo estoy muy contenta con la experiencia que viví en el cine, aunque supongo que simplemente se convertirá en un buen recuerdo más y que esta no será una película para rememorar, sino para entretener. Si todavía estáis vírgenes en conocimientos sobre esta película, de verdad os la recomiendo, porque te hace pasar un buen rato y es una película que se sale "un poco" de las reglas cinematográficas marcadas por la industria estadounidense, cosa que siempre es de valorar. Mi nota, un copón de película.

25 sept. 2011

Phineas y Ferb: A través de la segunda dimensión

Soy muy fan de los dibujos animados de Phineas y Ferb. Siempre que hago zapping y aparecen me quedo a ver el capítulo porque me parecen muy divertidos. No llegan al nivelón de Bob Esponja, por supuesto, pero creo que están bastante bien. Por eso, cuando me enteré de que pronto tendrían peli, yo enseguida me la apunté como "estrenos que no me voy a perder".


Los capítulos de esta serie suelen seguir un esquema bastante sencillo: es verano y los dos hermanos se aburren, así que se inventan una manera (espectacular) de pasar el rato mientras Perry, su ornitorrinco, desaparece para luchar contra el mal en una nueva misión secreta que le enfrentará al malvado doctor Doofenshmirtz.




La película es como uno de esos capítulos pero de casi hora y media de duración, con el agravante de que por fin, durante esta nueva aventura, Phineas y Ferb van a descubrir la identidad secreta de su mascota, lo cual significará que Perry ya no podrá vivir con ellos nunca más. 


Entretenimiento puro y duro, aunque yo pienso que esta serie (en este caso película) siempre ofrece calidad. Si te gusta la serie, es muy probable que disfrutes con la película, porque, evidentemente, sigue el mismo tono aunque se nota que le cuesta, en algunos momentos, rellenar esos ochenta minutos que dura. En ningún momento llega a aburrir y consigue hacerte reír, que, supongo, es lo que esta película pretendía. La película fue creada para ir directamente a televisión, pero como en España el éxito de la serie es tan grande decidieron estrenarla en cines, así que ese aire televisivo, por supuesto, se nota, aunque creo que es un producto muy digno.


He leído por ahí sobre esta película que lo peor que tiene es que es "fugazmente olvidadiza", y tal vez sea cierto, puesto que no destaca por nada en especial, pero aún así te hace pasar un rato divertido. Es por eso que le he dado un copón de película y se la recomiendo a todo aquel que haya visto la serie y le guste. Y al que no haya visto la serie, que se vea un par de capítulos porque creo que, dentro del panorama infantil que hay ahora mismo en España, es de lo mejor. 



23 sept. 2011

El gran Vázquez

Soy muy fan del cine español, y toda película que tiene cierta relevancia dentro del cine patrio procuro verla. Esta, en concreto, tuvo su relevancia por la nominación en los pasados Goya a Alex Angulo por su trabajo como secundario en esta película, y desde entonces me dije a mí misma que debería verla, pero como siempre me pasa, lo fui dejando lo fui dejando hasta hace un par de días.

Por otro lado, también me suelen interesar los biopics, aunque para que me interesen, la persona a la que traten me debe hacer un poquito de gracia. Los biopics megadramáticos en los que todos mueren y cosas de esas suelo evitarlos, pero los biopics sobre personajes tan curiosos como Vázquez, el famoso dibujante de tebeos español, me entran bastante bien.

Aunque yo nunca he sido una gran amante de los cómics y además, si me tengo que quedar con una historieta española, me quedo con 13, rué del Percebe, he de reconocer que la vida del gran Vázquez me ha parecido apasionante. Vázquez fue un "historietista" de la editorial Bruguera, una de las más famosas en España, para la que trabajaron también Escobar o Ibáñez. Era conocido por ser moroso profesional, es decir, se dedicaba a estafar a todo el que podía, pero a pequeña escala, y en sus ratos libres, creó algunos de los personajes más famosos del tebeo español, como Las hermanas Gilda, La familia Cebolleta o Anacleto, Agente Secreto.

Al pintoresco dibujante lo interpreta Santiago Segura, al que no creo que le haya costado mucho meterse en el papel de hombre mujeriego y algo caradura, no porque él sea así, sino porque se parece bastante a otro de sus personajes más famosos y que sobra nombrar (aunque sin resultar repulsivo). Ciertamente, y prácticamente como siempre, Segura está perfecto como Vázquez, el papel le viene al pelo (sin tener él nada de eso).

Pero no es Santiago Segura todo lo que reluce, porque, como ya parece habitual en este tipo de películas, junto a él aparecen un gran elenco de personajes caricaturescos, desde el maravilloso Enrique Villén, actor que me encanta y que siempre suele estar relegado a curiosos personajes secundarios, hasta Manolo Solo, pasando por la aparición estelar de mi queridísimo Carlos Areces.

El gran Vázquez consigue mantener un tono bastante equilibrado a medio camino entre la comedia y la tragedia, pero sin perder nunca el sentido del humor. Se muestran situaciones muy duras, pero en todas se consigue sacar una sonrisa al espectador, que enseguida cae rendido a los encantos de Vázquez. Por supuesto, es una película bastante entretenida, la hora y media se pasa alegremente, pero no ha habido nada en ella que me haya hecho considerarla algo para recordar.

No podría decir nada especialmente malo de ella, pues pienso que es una película correcta en la que todo parece estar bien hecho, pero la verdad es que no ha tocado mi corazoncito: ni como comedia me ha hecho soltar una carcajada ni como tragicomedia ha conseguido sobrecogerme. Una película simplemente interesante para conocer la vida de un peculiar personaje español, pero nada más. Así que se ha quedado en el ojete de monico.

22 sept. 2011

El sentido de la vida

Hacía más de dos años que me había comprado un pack de dvds de los Monty Python entre los que se incluía, claro está, esta película. Sin embargo, ha sido hasta el pasado viernes que no me había puesto a verla. Con lo que me gustan a mí los Monty Python, había logrado vencer la tentación durante todo este tiempo y había tenido aparcada a la pobre película sobre mi estantería desde el momento en que la compré.

Antes de comenzar con la película se emite un corto, también de Terry Gilliam: Seguros permanentes Crimson, una metáfora cinematográfica que convierte a los trabajadores de una compañía de seguros en esclavos en una galera con azotes de látigo y todo. Aunque en un principio pueda parecer un corto totalmente independiente de la película, luego se podrá ver que sí guardaban una mínima relación.

Y por fin da comienzo El Sentido de la Vida. Esta película, al igual que otros títulos anteriores como la mal traducida al español Se armó la gorda, es una sucesión de sketches relacionados entre sí por el tema común: cada parte de la película habla, al fin y al cabo, de cada una de las partes en las que podría dividirse una vida, desde el nacimiento, a la educación de los hijos pasando también por los intereses adultos como la filosofía, la ciencia y la medicina hasta llegar al otoño de nuestros días.

Aunque no he visto todos los capítulos de Flying Circus, sí puedo decir que esta es la película más absurda (en el sentido menos peyorativo del término) de este grupo de cómicos ingleses. Realmente me alegro de haber dejado pasar ese par de años desde que la compré hasta que por fin la he visto, porque quizás hace dos años no la hubiera disfrutado tanto como ahora, por ser tan "distinta" a lo que a mí me gusta de los Monty Python. Quiero decir, mi película favorita de ellos es La Vida de Brian, y, aunque tiene su punto absurdo, por supuesto, El Sentido de la Vida le da mil vueltas en ese aspecto, y quizás por aquel momento la habría abandonado llevándome una decepción. Sin embargo, esta vez me he llevado una sorpresa. He visto al grupo de cómicos totalmente fuera de sí, totalmente desinhibido ante la explicación de lo que, para ellos, es el sentido de la vida, y la verdad es que me ha gustado.

Pero claro, estamos hablando de un grupo cómico más aficionado a la crítica social, o a la sátira social, más bien dicho, que a la reflexión metafísica, y, por supuesto, aunque el sentido de la vida no queda del todo explicado, la burla está presente en cada uno de sus sketches. Mi favorito, por ejemplo, ha sido la comparación entre la familia católica y la protestante.

Por otra parte, también me ha sorprendido ver a los Monty Python más grotescos, escatológicos, y si me apuras, más gores que nunca. Uno de sus sketches me hizo recordar a un capítulo de Padre de Familia que me resultó algo desagradable en el que Stewie empieza a vomitar y luego vomita Brian, y luego Chris y empiezan todos a vomitar sin parar. Ese es uno de los capítulos de los que peor recuerdo guardo de Padre de Familia, con lo que me gusta a mí esa serie, y en esta película también podemos "disfrutar" de un momento bastante parecido e igualmente desagradable pero divertido al fin y al cabo.

Total, que más que el sentido de la vida, con el visionado de esta película uno de lo que se da cuenta es del sinsentido de nuestras vidas, lo cual las hace maravillosas. No obstante, una cosa sí le queda clara al espectador, que sea lo que sea lo que te ocurra, la mejor forma de sobrellevarlo es con sentido del humor. Por cierto, mención especial a los números musicales, que pueblan los gags de esta película y cuyas letras son realmente divertidas.

Es difícil calificar una película como esta, pero yo me voy a acoger al sabor de boca que todavía me sigue dejando días después de su visionado. No he querido esforzarme en entender o analizar concienzudamente una película que realmente está hecha para disfrutarla, y como yo la he disfrutado, he decidido darle un alto copón de película.

20 sept. 2011

Noche de miedo

No sabía absolutamente nada de esta película hasta que vi su cartel en el metro de Madrid. Y la primera reacción que tuve fue espanto, pero de espanto rollo ¡vaya truñaco de película! no del espanto bueno que te debería dar una película de terror. No obstante, varios amigos y conocidos me contagiaron sus ganas de verla y al final acabé picando. Conociendo tan solo cuatro apuntes sobre su argumento y sin haber visto la película de 1985, me planté en el cine y encima me tocó pagar dos euros de más porque en Zamora solo nos la ponían en 3D.

No me meteré a hablar de lo que me parece el 3D, pero diré que en el caso de Noche de Miedo es absolutamente prescindible, por lo tanto, si aún estáis a tiempo, vedla en el 2D de toda la vida, y eso que os ahorráis.

La película arrancaba realmente bien, lo que me emocionó demasiado e hizo que luego el golpe fuera más fuerte. De hecho, las primeras escenas que se emiten a modo de prólogo, o, como casi toda película de miedo moderna, a modo de "mira cómo mueren estos actores secundarísimos" lograron perturbarme y me hicieron pasar algo de miedo, además de presentar la figura de un monstruo realmente interesante.

Pero entonces el monstruo se convirtió en Colin Farrell y la película dejó de molar. Colin Farrell no me parece un mal actor, así, en general, pero en esta película en concreto no me acaba a mí de convencer. Solo mola cuando saca los colmillos, porque cuando hace de persona normal lo noto demasiado guay para ser cierto, muy sobreactuado. Y el contrapunto, la familia que tiene que luchar contra el mal, da más pena que Falete a dieta y eso hace que en ningún momento puedas sufrir por ellos, lo que le quita bastante gracia a la película.

Eso sí, hacia la mitad de la película, aparece un personaje, demasiado previsible pero muy divertido, que volvió a hacer que me interesase por lo que estaba viendo. El personaje es Peter Vincent, millonario "vampirólogo" con show en Las Vegas al que los protagonistas recurren para pedir su ayuda. Y cuando parece que la película por fin va a molar un poquito, vuelve a pegar la bajona y te deja con cara de "¡jesusito!".

La verdad es que es una película bastante irregular. Combina momentos realmente divertidos a la par que terroríficos con mierdas como un camión de grande. En general me parece una película técnicamente correcta pero que falla en lo fundamental: la historia y sus personajes. Los momentos de humor y las escenas de acción te ayudan a mantener la atención, pero una vez vista, el gustillo que te deja no es que sea del todo bueno.

Le he dado un ojete de monico bastante justo por las cuatro escenas que me gustaron, porque me gustaron mucho, pero el resto de la cinta la verdad es que es bastante mediocre. Eso sí, me ha animado a ver la película original, así que dentro de poco la veréis comentada por aquí.

18 sept. 2011

Mi gato Angus, el primer morreo y el plasta de mi padre

Con el título tan majo que tiene esta película y jamás lo había oído nombrar. Bueno, creo que en parte es normal, porque es una película que pasó bastante desapercibida en España, además de ir destinada claramente hacia un público adolescente. Está basada en unas novelas dedicadas también al público adolescente, Confesiones de Georgia Nicolson, y los encargados de llevarla a la gran pantalla fueron Nickelodeon. Aunque con estos datos algunos ya se habrán echado atrás (yo también lo hubiera hecho) la verdad es que la película es bastante divertida. En mi caso, yo llegué a ella buscándome la filmografía de Aaron Johnson, el chico de Kick-Ass y del que ya hablé hace poco en Nowhere Boy. Es un chico monísimo de la muerte, que no es que sea un gran actor, pero da gloria verle, y ese fue mi principal motivo para ver esta película: disfrutar de los ojazos y la sonrisa de Johnson como una quinceañera. Y como había vuelto mentalmente a la adolescencia, la película me entró perfectamente.

Evidentemente no puede ofrecer nada que un espectador adulto no haya visto antes, pero lo ofrece de un modo muy entretenido. Nos ponemos en la piel de Georgia, la protagonista, una chica que está a punto de cumplir los 15 años y que como toda adolescente está en crisis de existencia. Ella todavía disfruta siendo una niña pero se da cuenta de que tiene que empezar a comportarse de otro modo si quiere triunfar en el insti. Y es en el insti donde conoce a Robbie, que está interpretado por el buenorro de Aaron Johnson, y a su hermano, dos chicos nuevos que acaban de llegar a la ciudad desde Londres. Su mejor amiga y ella deciden trazar un plan para conquistarlos, plan que irá desde empezar a comprar productos en su tienda hasta darle celos con otros chicos del instituto.

Maravilloso, sensacional, me he emocionado al verlo

Pero esta caprichosa niña tendrá que sufrir una serie de sucesos como los primeros enfrentamientos en el instituto, las discusiones con su mejor amiga y sobre todo la separación involuntaria de su familia, por motivos de trabajo de su padre, para darse cuenta de que la vida es mucho más que elegir el vestido perfecto para una fiesta de cumpleaños.

Aunque parece que la película no tiene nada de especial, realmente lo es, o a mí me lo ha parecido. La experiencia de ver esta película con ojos de señora de veinticinco años te hace recordar tus propios años de instituto y sentirte identificada en los problemas universales de los adolescentes. Aunque en lo que más identificada se siente una es en lo de estar enamorada de Aaron Johnson porque es que el tío está que quita el hipo.

Una película tan superficial como la edad a la que representa, predecible como una niña con escote, pero que a mí me ha gustado. Me ha hecho pasar un rato verdaderamente agradable y aunque soy incapaz de nombrar sus cualidades, puesto que ninguna de ellas se convierte en defecto pero tampoco sobresale lo suficiente como para ser remarcada, le doy un copón de película sin motivos aparentes.

16 sept. 2011

Lo contrario al amor

Aunque creí que jamás vería esta película porque el cartel y lo poco que había escuchado sobre ella me echaba (y mucho) para atrás, en cuanto vi los cortos del director, Vicente Villanueva, me di cuenta de que su estilo de humor se parecía mucho al que a mí más gracia me hace, y acabé yendo al cine a ver Lo contrario al amor, con un poco de miedo, eso sí, porque todavía no se ha dado el caso de que una película de Hugo Silva sea buena.

Y la verdad es que Lo contrario al amor mala no me ha parecido, aunque tampoco será una película para recordar. Lo cierto es que aunque el cartel y la campaña promocional da a entender que te van a soltar una comedia bastante cutre de chica conoce chicos y jajá qué risas, la película tiene un puntito bastante especial que a mí me hizo conectar enseguida con ella.

El guión me sorprendió para bien, aunque he visto diálogos de Villanueva mucho más vivos, originales y tronchantes, pero la verdad es que se nota el estilo de este autor en las palabras que salen por la boca de los personajes. Y los personajes son, por cierto, Merce, una chica que no quiere enamorarse ni quiere comer carne, Raúl, un bombero que le tiene miedo al fuego (sí, esta parte no es de lo más original) y Toño y Salva, compañeros de trabajo de Raúl que también tendrán algún roce con Merce.

Aunque previsible, como la mayoría de historias de amor que se nos cuentan en el cine, la película tiene buen ritmo y entretiene con su manera de contar el amor, tan real y tan reconocible, no demasiado idealizada. Eso sí, en mi opinión, al final se cae por su propio peso con un "ya verás ahora qué sorpresa os tengo preparada" que chirría un poquito.

La pareja de actores protagonistas no están ni bienn ni mal. Adriana me parece una buena actriz, y la verdad es que la chica está correcta, aunque si consiguiera enamorar al espectador igual que enamora a Hugo Silva ya hubiera sido la leche. Pero claro, el pobre Hugo, nada. El chico es guapo, y creo que es una persona que tiene ese chispazo que le hace brillar sobre el resto de la gente, pero el pobre es que actúa regulero. A mí en esta película ha sido el que menos me ha gustado y el que menos me he creído.

Y poco más os puedo contar, porque poco más nos puede ofrecer esta película. Creo que es una película correcta, que da lo que promete y que te hace pasar un rato divertido y sobre todo, te hace sentirte identificado constantemente. Pero nada más. Quizás esperase un poquito más de ella por la chispa que tiene su director en sus anteriores trabajos, pero tampoco me ha decepcionado. De hecho, le doy un copón de película porque realmente disfruté viéndola.

14 sept. 2011

Escuela de jóvenes asesinos

Uno de los bloggeros más asiduos a este mi OjeteFilms me habló de esta película y la verdad es que me causó una enorme curiosidad, no solo por su título (mal traducido al español, como siempre, y que poco tiene que ver luego con la peli) sino también por su argumento: una de las chicas más populares del insti se da cuenta de que su grupo de amigas, las "Heathers" (título original de la película), son unas verdaderas hijas de puta y se portan muy mal con el resto de compañeros, incluso con ella. La chica empieza a desear acabar con sus vidas y, sin darse apenas cuenta, sus deseos acaban haciéndose realidad.

Aunque sea una película americana y de instituto, esta comedia va mucho más allá de lo que las comedias de adolescentes nos tienen acostumbrados hoy en día. Eran los ochenta y el subgénero adolescente se había puesto de moda y en este momento se estaba intentado acabar con los tópicos (que parece que en los noventa volvieron, y por la puerta grande) y buscando la originalidad, y Escuela de jóvenes asesinos logró encontrarla.

El guión es más que aceptable: no solo logra crear una historia que se sostiene y divierte en cada escena sino que además está plagado de grandes frases para el recuerdo y de situaciones realmente irónicas. La película logra reírse del cinismo adolescente, de la gorda del instituto, del suicidio, de la violencia en las aulas, de los tontos aficionados al deporte y hasta de los padres preocupados por los problemas de sus hijos adolescentes, pero todo ello sin que en ningún momento se sienta que se está apostando por el mal gusto.

Entre el elenco de actores podemos ver a la chica de moda de aquellos años Winona Ryder en el papel protagonsita (que a mí nunca me ha acabado de hacer gracia), al guapo de aquel momento, Christian Slater, interpretando al chico duro y misterioso que lleva armas a clase y a Shannen Doherty con un look de lo más conseguido.

Los últimos minutos de la película ya son algo así como el "más difícil todavía", el surrealismo en su grado máximo. Lo mejor de esta película es que desde los primeros segundos de su metraje el espectador entra en el juego delirante que la película propone y así es capaz de tragarse cada una de las locuras que se van sucediendo hasta llegar a la traca final.

Os la recomiendo a todos los amantes de la comedia negra, puesto que esta es una de las películas más mordaces que he visto. Muy recomendada también para todos aquellos que recuerdan los años de instituto como un verdadero infierno y que desearon alguna vez matar a alguno de sus compañeros, aunque si nadie te pegó en el colegio, como es mi caso, también podrás disfrutarla. Yo le he dado un merecido copón de película.

12 sept. 2011

La boda de mi novia

Muerta me quedé cuando, al terminar de ver esta película, me paré a pensar y me di cuenta de que ¡esto no era lo que yo había venido a ver! Os cuento, para que me entendáis mejor: resulta que vi el trailer en el cine de la película La boda de mi mejor amiga hace un par de semanas y me pareció lo suficientemente atrayente como para verla (aunque no para pagar por ella). Así, el viernes, que estaba muy de resaca (porque el jueves fui a ver a Fangoria ¡¡geniales!!) me la bajé, y me la puse. Como no soy yo mucho de leer cosas sobre las películas antes de verlas porque si no, pienso, ya no hay cabida para la sorpresa, yo no sabía ni quién trabajaba en la película, ni de qué iba, ni nada de nada. Total, que me puse a verla, y no fue hasta el final cuando caí en que algunas de las gracietas del trailer no habían salido en la película. Me dio por buscar información y entonces me percaté de que no había visto la película que yo quería ver, sino La boda de mi novia. ¡El horror!

¡Increíble pero cierto! Hombre, si no hubiera sido por esa equivocación, JAMÁS habría visto esta película, porque de primeras su argumento no me llama absolutamente nada, aunque he de reconocer que la película me entretuvo el ratito que la vi.

La verdad es que La boda de mi novia arranca muy bien. De hecho casi te invita a pensar que va a ser una comedia original y no la típica comedia americana, pero a la media hora así ya te empiezas a preguntar qué te empujó a verla. Mi desilusión fue mayor, lo reconozco, puesto que yo pensé que estaba viendo otra película que tenía mejor pinta y mejores críticas, pero es que la peli tiene un giro que la convierte en una historia totalmente previsible y bastante ridícula.

La pareja protagonista no están del todo mal, se nota química entre ellos y la verdad es que la naturalidad de Michelle Monaghan es de agradecer, por ser la única que se salva mínimamente del reparto, porque el chico, interpretado por Patrick Dempsey, actor al que le tengo un poquito de manía, la verdad, no me ha gustado un pelo (aunque es una opinión totalmente subjetiva, ya os digo que como pareja no están del todo mal, de hecho, el momento de "el beso" casi hace que se te pongan los pelos de punta). La sorpresa del reparto, para mí, es la aparición de Kevin McKidd, conocido por su papel de Lucio Voreno en la serie Roma, aunque su papel es tan bochornoso que ni siquiera él pudo salvar la película.

Como comedia romántica tópica y tontaca funciona a la perfección, pero como comedia sin apellido no logra aprobar, porque sus gags dejan mucho que desear. De hecho, hay una especie de ¿chiste? en el que intervienen unas bolas chinas y la abuela de la novia que es vomitivo. Y no por asqueroso, sino porque hace que uno se pregunte... ¿qué coño estoy viendo? o peor aún ¿a qué clase de público está destinada esta película?

La verdad es que al terminar la película estaba casi cabreada. La historia va perdiendo fuelle a medida que pasan los minutos y como yo creía que iba a ser algo totalmente diferente (tan diferente que acabó siendo otra película) estaba dispuesta a ponerle una nota pésima, pero cuando me di cuenta de mi error intenté calificar a la película como tal y he decidido darle un ojete de monico muy pero que muy justico. Solo recomendable para tardes de resaca sin ninguna otra opción (ir a dar de comer a los patos puede resultar más interesante) y para amantes de este tipo de películas.

11 sept. 2011

Laberinto de pasiones

Con un año más sobre la espalda vengo a hablaros de la segunda película del conocidísimo director Pedro Almodóvar. Este fin de semana me he dedicado a celebrar mi cumpleaños como los gitanos, con varios días de celebración, con música, bebida y buena comida, y he dejado el cine un poco de lado, pero voy a ponerle remedio ahora mismo.

Con la llegada de La Piel que habito al cine hace unos días (por cierto, ya comenté esta película aquí, por si le queréis echar un vistazo) me di cuenta de que había dos películas de este director que prácticamente no recordaba. Una de ellas era esta, Laberinto de Pasiones, y la otra La ley del Deseo. A La Ley del Deseo la voy a dejar para más adelante, para no saturarme de almodovarismo tampoco, pero Laberinto de Pasiones la vi al día siguiente de ver su última película.

Laberinto de pasiones, como su propio título ya hace suponer, es un drama de enredo amoroso. Varios son los personajes que nos vamos encontrando a lo largo de este laberinto, cada cual más variopinto, empezando ya desde el protagonista, el hijo huido del emperador de Tirán, que llega a Madrid con ganas de pasar unos días con un modo de vida totalmente diferente al que él ha vivido. Enseguida conoce a Fabio, un famoso actor porno con el que vivirá un idilio, y a Sadec, quien se enamorará de él y conseguirá encontrarlo gracias a su desarrolladísimo sentido del olfato. Pero será Sexi, una ninfómana líder de un grupo musical característico de los años de la Movida quien consiga entender su corazón.

Pedro Almodóvar vuelve a demostrar el tipo de director que es: un amante de lo surrealista, de lo absurdo, de lo exagerado, del petardeo, de lo grotesto, de lo escatológico, y que no llega a resultar desagradable, sino divertido. Esta película también es un gran testimonio gráfico de los años de la Movida Madrileña, en la que Almodóvar estuvo muy presente. Habían llegado las libertades, y eso se reflejaba en la forma de ser, en la forma de vestir, en la forma de relacionarse, en la forma de crear y en la forma de mirar al futuro.

Esa libertad creativa también puede notarse en la forma de dirigir de Pedro, que se demuestra totalmente desinhibido y perfectamente cómodo tras la cámara, y es capaz de mezclar todo lo que le sale del coño (hablando así de mal), como relaciones incestuosas, números musicales, líos de terroristas y famosas del corazón, formando un cóctel muy apetecible. Se nota que Almodóvar estaba en su salsa, que era él 100%, y lo mejor es que ese cine sin pretensiones era capaz de llegar a un público y todavía lo sigue consiguiendo.

La película está cargada de grandes momentos, algunos de ellos históricos ya, como las apariciones de McNamara, que para mí son lo único realmente bueno de la película. Aunque la película es muy fresca y muy auténtica, no llega a la calidad que adquirirá el films posteriores, y por eso solo le voy a dar un ojete de monico, aunque reconociendo todos sus méritos.

8 sept. 2011

The Office (5º temporada)

De nuevo vengo aquí a hablaros y a recomendaros por enésima vez mi sitcom favorita. Me puse por fin a ver The Office por un cúmulo de casualidades y qué contentica estoy de haberlo hecho, porque ninguna serie ha conseguido hacerme sentir y hacerme reír como lo ha hecho esta.

Espero que todos estéis al tanto de esta serie, pero por si acaso queda por ahí alguno que todavía no sabe de qué va esto (aunque el título es bastante concreto) os diré en unas líneas qué es lo que pasa: Michael Scott es el director de una sucursal de una empresa de papel en una pequeña ciudad del norte de Estados Unidos. Él es un apasionado de los negocios... y de muchas otras cosas, pero sabe que por encima del trabajo está la diversión y las relaciones personales, y por eso trata de hacer que cada día en su oficina sea diferente. Los trabajadores de esa oficina son unos mártires los pobrecicos, porque tienen que aguantar a diario todas las idas de olla de su jefe sin rechistar demasiado.

En esta quinta temporada los guionistas consiguen liarse más aún la manta a la cabeza y nos regalan una serie de anécdotas inolvidables, como la trama de la nueva empresa de papel que Michael decide abrir. La vuelta de Ryan también es de agradecer, aunque sin duda, la gran historia la llevan Jim y Pam (sí, llamadme romántica, pero es que a mí Jim me tiene loca).

Lo que más me gusta de esta serie es, sobre todo, los buenos ratos que me hace pasar. Entiendo que el humor no sea para todos los públicos, pero realmente es este un tipo de humor que encaja a la perfección conmigo. The Office es una serie que ha conseguido impresionarme prácticamente en cada capítulo, mientras me ha hecho reír a carcajadas a la vez que me ha emocionado. Con The Office he conseguido llorar de la risa y llorar de pena y alegría con sus personajes, porque realmente sus personajes están llenos de vida y aunque puedan parecer exagerados logran plasmar perfectamente los sentimientos cotidianos de cualquiera de nosotros.

Del recopetín de serie todavía no ha logrado bajar esta serie. De hecho, cada vez me gusta más, aunque no le puedo poner una calificación más alta porque no la hay. De verdad os recomiendo que le deis una oportunidad. Es una serie en la que cuesta entrar, a mí me costó la primera temporada entera, pero realmente ha merecido la pena la experiencia.

6 sept. 2011

La Piel Que Habito

¡Años! Llevaba yo preparándome para el estreno de la última película de Almodóvar. Soy una gran admiradora del trabajo del famoso director manchego, y después del chasco que me llevé con su anterior película, Los Abrazos Rotos, necesitaba saber cuanto antes, con su próximo trabajo, si realmente Almodóvar había emprendido un camino artístico que a mí ya no me llegaba tanto o si esa película solo había sido una excepción.

Tantas eran las ganas que tenía de conocer más sobre la nueva historia que había cautivado a Almodóvar que hasta me compré (y me leí) la novela en la que se inspira, La Tarántula, de Tierry Jonquet, novela que os recomiendo nuevamente y que ya recomendé en su momento en mi blog personal.

No obstante, sabía, por entrevistas que había leído, que la adaptación que Almodóvar había hecho de esa novela era muy personal, y cuando él dice personal, es que realmente es algo que podríamos denominar nuevo, o distinto. Por eso quise también llevar a cabo mi acostumbrado ritual de no leer nada acerca de la película antes de ir a verla para poder llegar a la sala de cine lo más virgen posible y así dejarme sorprender por lo que iba a ver.

Los primeros minutos de la cinta ya dejaron claro que, tal y como imaginaba, no había ido a ver al cine La Tarántula, sino La Piel Que Habito, cosa que me gustó. Enseguida se podían reconocer las habituales características del Almodóvar que más me gusta, aunque también era capaz de identificar los personajes y la historia con lo que había leído.

Como ya se ha dicho mil veces, el director se arriesga muchísimo en su nueva propuesta. No solo argumentalmente, que quizás es lo más significativo, sino también en otra serie de aspectos, como, por ejemplo, en la elección del género. Aunque se califica a esta película como thriller, y realmente lo es, Almódovar es el rey del drama y aquí también es capaz de hacernos empatizar con el sufrimiento de los personajes protagonsitas. Realmente es esta una historia compleja e incluso difícil de entender, pero la buena mano, tanto al guión como a la cámara, de Almodóvar nos lleva por la historia permitiéndonos descubrirla poco a poco, sorprendiéndonos y horrorizándonos a partes iguales. Pero lo mejor, sin duda alguna, son los toques de comedia. Decir Almodóvar es decir "riámonos de las desgracias, tomémonos la vida con buen humor" y afortunadamente esta película tiene ciertos toques del humor más característico de Almodóvar que aunque pueden llegar a chocar, realmente le ponen la guinda a este pastel cinematográfico.

En cuanto al reparto, miedo me daba el hecho de que fuera Banderas quien volviera esta vez a las manos del director manchego. La verdad es que aunque en Átame me encantó, Antonio Banderas es un actor que nunca me había acabado de gustar del todo, y pensaba que, aunque físicamente pegaba perfectamente con el personaje que yo había conocido en la novela, quizás a nivel interpretativo no iba a estar a la altura. Pero me equivoqué. Sin duda alguna en esta película destaca el reparto masculino sobre el femenino, y aunque la fama la tienen las chicas Almodóvar, esta vez son los chicos los que levantan pasiones. Además de Banderas me gustaría mencionar al joven Jan Cornet, que me ha encantado, y, por supuesto, a Elena Anaya, una actriz más que consagrada que demuestra nuevamente en esta película lo que vale. Casi la que menos me ha gustado ha sido Marisa Paredes. La he visto demasiado artificial, demasiado sobreactuada, demasiado dramática.

A mí me ha encantado la película. Ahora mismo no estoy en condiciones de ponerla a la altura o compararla con sus anteriores obras, aunque al menos sí puedo decir que me ha gustado muchísimo más que Los Abrazos Rotos. Le he dado un copón de película pero no me atrevo a recomendárosla, pues creo que es una película que no todo el mundo va a ser capaz de soportar.

2 sept. 2011

Nowhere Boy

Además de ser cinéfila soy una gran fan de The Beatles, y cuando da la casualidad de que se juntan mis dos pasiones en formato película yo no puedo perdérmelo, así que hace unos días decidí que ya había llegado el momento de ver Nowhere Boy, una película que relata la adolescencia de John Lennon desde la muerte de su tío (él vivía con sus tíos, o sea que es como si su tío fuera su padre) hasta que se va a Alemania con su banda recién formada.

¿Motivos para verla?





¿Movitos para no verla? Pues... que tampoco es gran cosa, la verdad. La banda sonora es genial y estéticamente la película está muy bien lograda, además de que las actuaciones del protagonjista y su señora madre son bastante decentes, pero el guión se cae un poco por su propio peso y lo único interesante que ofrece es lo que todos ya sabíamos. Por lo tanto, creo que solo la recomendaré a los fans de los Beatles o a los que tengáis ganas de ver a Aaron Jhonson así de guapo, porque la película es un ojete de monico.