2 may. 2012

Nadie conoce a Nadie

Aprovechando la festividad de mi comunidad, y que, por fin podía disfrutar de un día a mis anchas en casa, decidí darme un homenaje cinematográfico. Ese homenaje incluía el visionado de una película que cuando era más joven me gustaba bastante, Nadie conoce a nadie. Como sabéis, yo soy muy semanasantera, y ya solo el hecho de que se mezclara el thriller, uno de mis géneros cinematográficos preferidos, con la Semana Santa, me hacía ser muy feliz. No obstante, hacía muchos muchos años que no veía esta película, y sabía que podía correr el riesgo de desde estos ojos de adulta la película terminase pareciéndome una soberana mierda. Pero me arriesgué, y este fue el resultado.

Por si alguno de mis queridos lectores no tiene ni la más remota idea de qué película es esta, os contaré un poco su argumento, aunque ya he revelado las principales pistas. Nadie conoce a nadie surge en un momento en el que los juegos de rol eran un peligro para la sociedad puesto que incitaban a los jóvenes a matarse entre ellos. De ahí saca esta película su principal tema, y así nos presenta a un grupo de personas que quieren utilizar la ciudad de Sevilla como escenario para desarrollar su partida de rol. Eso supondrá que haya una serie de muertes que le vayan tocando cada vez más cerca al protagonista de la película, Simón, que terminará siendo picado por la curiosidad y comenzará a investigar el caso. Y lo de la Semana Santa no es más que un marco de la historia, marco muy bonito, por cierto, que viene justificado por el triunfo del anticristo (siempre dentro del juego de rol) durante la famosa madrugá sevillana.


La película es entretenida, eso está claro. Como película de "tengo un rato aburrido voy a ponerme algo que simplemente me entretenga y no me dé mucho que pensar" funciona a la perfección, aunque como thriller ya la he visto un poco regulera. Lo que de pequeña me llenaba de intriga y me metía por completo en la película ahora me ha parecido más bien una chorradaza como un piano. La verdad es que la historia está bastante cogida con pinzas. Supongo que en su momento funcionaría por el contexto en el que se movió la sociedad a finales de los noventa y principios del nuevo milenio, pero si algo está claro es que esta peli ha envejecido bastante mal, y vista en el año 2012 resulta bastante cutre.

Casi me atrevería a decir que lo mejor de la película es Eduardo Noriega, así que tú fíjate cómo estamos. No obstante, yo la sigo defendiendo. Todos tenemos varios títulos que sabemos que son malos pero nos encantan, porque nos recuerdan cosas, porque nos hacen pasar un buen rato o simplemente porque sí, y punto. Y mira, la verdad es que volver a ver Nadie conoce a nadie ha sido una grata experiencia. He disfrutado viéndola, aunque se me escapasen las risitas en algunos momentos.

La historia no arranca mal del todo, aunque llega un momento en el que se vuelve cutre, como ya he dicho anteriormente, y si aceptas el cambio a la cutrez, cambio que se produce en cuando el protagonista "entra en el juego", puedes pasártelo estupendamente también. Y, ¿qué me decís del final, aquellos que lo hayáis visto? El cúlmen del "válgame Dios", que a mí, por otra parte, me parece maravilloso.

Por eso tengo que decir que aunque puedo decir y digo que esta es una película bastante limitadita, yo me la volvería a ver dentro de un par de años para volver a sonreír pensando "cómo éramos". Se merece otra nota, y lo sé, pero como este es mi blog y hago lo que quiero, le voy a dar el copón de película.

Por cierto, untipofeliz me ha vuelto a agasajar con otro de sus gifs cinematográficos. Cuando le dije que estaba viendo esta película se animó a verla también y me mandó esta animación. ¿Qué os parece?



3 comentarios:

  1. Pues a mí en su momento ya me pareció una little shit. No la he visto desde que la vi en el cine, y la tengo completamente olvidada (solo tengo recuerdos de Jordi Mollà haciendo acento andaluz que me dio mucha risa y de Natalia Verbeke que me dio otra cosa). Y como no es tan ridícula como El Truño Negro, pues tampoco le podía dar una visión camp.

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  2. Un amigo mío que es igual de fan que yo del español me dijo que era la mierda más grande que había visto en mucho tiempo, así que, obviamente, me quitó las ganas de verla XD

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  3. Me acuerdo de que la peli me gustó aunque no la he visto desde su estreno, pero aún recuerdo ese ruidillo que hacía Mollá imitando a un sapo (que para eso su personaje se llama Sapo), la batalla con pistolitas láser y de lo rica que estaba Natalia Verbeke, jeje.

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