26 may. 2010

The office (nbc)

Pues estamos de series esta semana, me da a a mí. Si antes de ayer decía que Ojetefilms no es un blog solo de cine, hoy reitero esa afirmación, porque vengo a hablaros de otra serie que acabo de terminar. Bueno, no terminar a lo Perdidos, para siempre, pero he terminado una temporada. Como nunca había hablado de esta serie, ni en mi fotolog ni por aquí, voy a hacer el comentario de las dos primeras temporadas, que es lo que llevo visto hasta ahora.

Hace un año o año y medio me recomendaron que le echara un vistazo a la serie inglesa The Office. Sin muchas ganas, la verdad, se lo eché... y aguanté un capítulo y medio. No me gustó, no conecté con ella. Y fin de la historia. Pero como siempre, en el máster que estoy cursando me hablaron de la versión estadounidense, y... bueno, como no perdía nada por probar de nuevo, le di una oportunidad. ¡Gracias a los dioses a que se la di!

Reconozco que al principio me costó también un poquito entrar en la serie. The Office es completamente diferente a cualquier serie que yo hubiera visto, y, sobre todo, en su humor, es muy especial. Tienes que entrar en el juego, y a mí me costó. Eso sí, en cuanto eché la primera carcajada, ya no pude parar de reírme.

¿Quién no querría tener como jefe a Michael Scott?

The Office es una sitcom que cuenta el día a día en una oficina "normal y corriente": su jefe, sus empleados... y sus aventurillas. El protagonista indiscutible de esta serie se llama Michael Scott, el jefe de la sucursal, y lo interpreta Steve Carrell, un cómico que nunca me había acabado de entrar por los ojos hasta que esta serie me los abrió. Es increíble. Tanto el actor como el personaje. El actor es de lo mejor que he visto nunca en televisión... pero es que su personaje le da mil vueltas a todo lo que hubiese existido antes. Es impresionante. Lo "malo" es que este personaje tiene un colmo, algo que encima lo supera, y ese colmo se llama Dwight. Dwight es el típico pelota que sólo es feliz complaciendo a su jefe y además es un hombre que ha sido educado con una disciplina muy... especial, lo cual hará que le veamos haciendo cosas que ni habríamos podido imaginar. Por otro lado está Pam, la recepcionista, una chica corriente, que sueña con casarse con su novio, formar una familia y vivir... normal. Y enfrente, Jim, un chico que busca más o menos lo mismo, pero en Pam. Y muchos más personajes que, aunque no tienen un peso tan claro, funcionan maravillosamente dentro de este contexto: el negro pasota, la india que quería ser princesa, la rubia que no es tonta, el nuevo que flipa, la señora, el tío con cara de psicópata...

La serie está rodada como si fuera un documental. La cámara es un personaje más, la cámara somos nosotros, que llegamos allí, y simplemente disfrutamos con el espectáculo. Cada capítulo narra un hecho que sucede un día derminado: el día de navidad, el día de llevar los hijos al trabajo, el día de san valentín... pero no os confundais, que las fechas suenen tópicas no quiere decir que lo que ocurra dentro de esa oficina sea de lo más cotidiano.

Espero que con esta mera descripción de la serie haya conseguido motivar la curiosidad de alguno de vosotros, porque realmente es una serie que merece la pena ver. Si todavía no lo he hecho, entonces os daré mi opinión personal a ver si os termino de convencer.

Ya no quiero casarme con Chandler, ahora quiero casarme con Jim

De toda la vida (mentira, desde hace no mucho) Friends era para mí la sitcom por excelencia. Pero creo que The Office está cambiando esto. No lo ha conseguido aún, porque Friends también es mucho Friends, pero The Office me está conquistando por completo. Solo en dos temporadas, en mi opinión, ha conseguido darme lo mismo que Friends me dio en diez. Me ha hecho morirme de la risa, con un montón de momentos hilarantes y superdivertidos, me ha hecho cogerle mucho cariño a ciertos personajes, y, sobre todo, me ha hecho vivir una de las historias de amor más bonitas que haya visto nunca. Sí, Mónica y Chandler estaban bien, pero Jim y Pam vienen pegando fuerte. Pero si algo ha conseguido The Office que Friends no consiguió nunca es hacerme saltar de la alegría y dar gracias a Dios porque esos guionistas y esos actores existan. The Office consigue sorprenderme prácticamente en cada capítulo.

Tenía pensado hacer un parón con esta serie para poder empezar otras a las que le tengo ganas, pero después de ese pedazo de final de la segunda temporada, con el que he vuelto a ser mujer porque he llorado muchísimo más que con el de Perdidos y en muchísimos menos minutos, creo que ahora mismo me haré con la tercera temporada... y ¡hala! Espero que siga manteniendo este ritmo, porque hasta ahora, para mí, The Office, es un auténtico recopetín de serie.

4 comentarios:

  1. Prueba la versión inglesa de nuevo, es apoteósica y Ricky Gervais es... increíble. Hace poco conseguí un monólogo en el que se metía con los gordos, los gays, los judíos, los minusválidos, Stephen Hawking o la pobre Ana Frank... increíble.

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  2. Pues si dices que ya acabó The Big Bang Theory... ¡me pondré a ver ésta!

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  3. Suscribo lo dicho por cafedelasartes, la versión inglesa es espectacular, aparte de ser la original. Y el personaje del pelota lo interpreta magistralmente un actor que seguro que te suena... y si no revisa los secundarios de Piratas del Caribe.

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  4. Tengo que suscribir lo dicho por dos comentarios anteriores,en que prefiero la versión británica a la norteamericana,sin desfavorecer a la segunda que me parece una serie genial.Ciñéndome a The Office(nbc),son muy graciosas las situaciones,luego tiene ese punto innovador,el cual citas,por la manera de ser rodada y tocan temas espinosos de una gracia muy suya.Sin duda es una serie diferente.Mi personaje favorito es el protagonista pero la pareja que se atraen,sin demostrarlo(aparecen en la foto)me gustan mucho.

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