25 nov. 2012

Ojetescenarios de cine: Hotel Chelsea

El Hotel Chelsea es uno de los rincones más especiales de la ciudad de Nueva York. Está situado en la 23, entre la séptima y la octava avenida. Ya solo el edificio, visto desde fuera, es espectacular, pero el hotel se vuelve increíble cuando conoces las historias que ocurrieron al otro lado de su fachada.

El edificio fue construido a finales del siglo XIX, aunque no abrió como hotel hasta 1905. Si por algo es realmente conocido este hotel es por la cantidad de huéspedes famosos que ha tenido, muchos de ellos de larga temporada. Así entra en contacto directo con el cine, ya que han sido varios los actores y directores que han vivido algunas etapas de sus vidas entre sus paredes. Arthur C. Clarke se alojaba en este hotel mientras escribía el guión de 2001: odisea en el espacio, y Stanley Kubrick, director de la película, también vivió aquí. Otros huéspedes famosos han sido Uma Thurman, Milos Forman o Jane Fonda.


Era tan grande la influencia de este hotel en los artistas que muchos trasladaron las historias del Chelsea a sus medios de expresión artística. Andy Warhol rodó allí su película Chelsea Girls, y este hotel ha aparecido en otras muchas películas como Sid y Nancy, película que narra los últimos días de la novia del líder de la banda Sex Pistols, que apareció asesinada en el hotel, o Chelsea Walls, película dirigida por Ethan Hawke, mítico huésped del hotel, que narra la vida de varios artistas en busca de inspiración.

Otra de las atracciones que ofrece este hotel, u ofrecía, pues ahora mismo está cerrado, es la de ver fantasmas. Muy poca gente sabe realmente lo que ha ocurrido realmente dentro de este hotel, donde ha llegado a haber muertes, asesinatos y ataques de locura entre sus inquilinos. Y si a eso le sumas que algunas personas aseguran haber visto fantasmas, entre ellos el de Dylan Thomas, escritor galés, paseándose por el lugar, la magia de este pequeño rincón de Manhattan no ha podido parar de crecer.

23 nov. 2012

Señales

Escribo esta crítica no muy convencida porque, aunque ha pasado ya una semana desde que vi esta película, todavía no he sido capaz de formarme una opinión sobre ella. La primera vez que vi Señales fue cuando se estrenó en los cines, y la verdad es que salí bastante contenta pensando que había visto una película buena, pero esta segunda vez no he sabido qué pensar. Me encuentro con varios argumentos a favor de la película y varios en contra, sin poder colocarme en un bando u otro estando del todo convencida.

Señales es una película de M. Night Shyamalan, director conocido sobre todo por El Sexto Sentido. Este hombre cosechó un éxito terrible con la peli del niño que en ocasiones y solo en ocasiones veía muertos, y la verdad es que nos dejó a todos con unas expectativas altísimas que se tambalearon un poco con su siguiente película, El Protegido, y que volvieron a ser cuestionadas con la película de la que vamos a hablar hoy.

Si algo tengo claro es que Señales no es El Sexto Sentido y que esta última película, en mi opinión, es la mejor del director. Señales cuenta la historia de una pequeña familia estadounidense que vive en un rancho, alejados todos un poco de lo que sería el mundo real, y que va a vivir una invasión alienígena, y el espectador con ellos, pero no esperéis una invasión por todo lo alto con unas naves increíbles y la Casa Blanca volando por los aires, esta historia es mucho más cercana y más realista. Además de mucho más lenta y por momentos gilipollesca.


La llegada de los extraterrestres casi se convierte aquí en un mero pretexto para contarnos la particular historia del protagonista de esta película, Graham, un hombre que había sido pastor protestante pero que perdió la fe el día que su mujer murió en un accidente. Este hombre ha intentando sacar adelante a su familia, compuesta por sus dos hijos y su hermano, pero ahora se va a enfrentar a una situación que le va a superar y que cambiará su vida para siempre.

Ni siquiera soy capaz de decidir si la película está bien contada o no, si lo que se cuenta es interesante o no, si me importa o no, si me hace gracia o no, y digo esto último porque, aunque Señales no tiene ni un ápice de comedia, tiene ciertos momentos que se le escapa a una la risita. A veces parece una auténtica película de serie B hecha para ser comentada por Elvira y echarse unas risas, pero, por otra parte, consigue ponerte los pelos de punta. Y creo que esto último gana a todo lo malo que pueda tener esta cinta, pues, si una película consigue causarte ciertas sensaciones, seas cuales sean, entonces la película merece la pena.

Y es que aunque los extraterrestres no están muy currados y en ningún momento vemos imágenes demasiado impactantes, la narrativa de la película y la música ayudan a sembrar una atmósfera que nos asfixia y que nos hace compartir el terror que la familia está viviendo.

Por lo tanto, si la película me ha enganchado y me ha asustado, no puedo decir que sea una mala película, pero por otro lado, la película no me acaba a mí de convencer, porque, entre lo raritos que son los cuatro protagonistas y ese final tan japiflagüer... a una le hace pensar que está viendo una basura de película. Así que he decidido dejarla en terreno de nadie, entre lo bueno y lo malo, acercándose más al ojete de monico, pero tampoco del todo segura.

19 nov. 2012

Ojetescenario de cine: El edificio Chrysler

Todavía no he cumplido ni dos meses aquí pero ya tengo un edificio favorito: el Chrysler. Aunque no es posible verlo desde cualquier punto de Nueva York, al contrario que le ocurre al Empire State, cuando el Crhysler se asoma entre tanta jungla de cristal siempre llama la atención por su particular belleza.


318 metros de altura de edificio ni más ni menos, que fueron construidos durante de la década de los años 20 del pasado siglo. El estilo arquitectónico del edificio sigue la moda de la época, el art deco, movimiento artístico que a mí tanto me gusta y que tal vez tenga mucho que ver en mi elección de este edificio como el más bonito de la ciudad. Recibe su nombre de la corporación que mandó construirlo, los mismos que fabrican los coches Chrysler.

Podéis encontrarlo en Lexington av. con la 42, pero, al ser tan alto, es mucho mejor verlo un poco de lejos para poder apreciarlo en todo su esplendor. Lo mejor del rascacielos es la parte de arriba, la estructura que remata el edificio y su larga antena, que ayudó a nombrar al edificio como el más alto de la ciudad de Nueva York hasta que se construyó el Empire State. También son muy llamativas las cabezas de águila de las cornisas del piso 61.


No hay superproducción americana asentada en Nueva York en la que no se deje ver este edificio. En el cine hemos podido ver varias veces cómo era destruido, como en la película Armageddon, y también hemos podido verlo como escenario de innumerables películas rodadas en exteriores de Nueva York, como en la película de Los 4 Fantásticos y Silver Surfer o en la archiconocida King Kong de 1933.

15 nov. 2012

La familia Addams


La familia Addams es más que una película para mí. Es un estilo de vida. No recuerdo la primera vez que vi esta película pero sí recuerdo que la he visto un montón de veces, y la he disfrutado siendo una niña y siendo ya toda una mujer, porque los años pasan por mí pero no por esta película que, más de veinte años después de su estreno, sigue siendo una siniestra comedia llena de un humor que nunca pasará de moda.

Como la mayoría del mundo sabe, esta película está inspirada en los personajes que creó Charles Samuel Addams, quien por cierto nació y se crió a escasos kilómetros de donde yo estoy viviendo ahora mismo. Esta familia nació con forma de comic alrededor de los años treinta del pasado siglo, y desde entonces nunca ha dejado de estar presente en la cultura americana, primero en forma de serie de televisión y más tarde en los cines. Esta película de la que yo vengo a hablaros es la primera de una extraña saga cinematográfica que comenzó muy bien y terminó muy mal. 

En esta película el tema principal es la vuelta de Fétido, el hermano mayor de Gómez Addams, que desapareció hace un porrón de años y que de repente y sin que nadie lo esperara "ha vuelto a su hogar". Esto es lo que creen los Addams, porque en realidad el tal Fétido es un señor disfrazado al que su madre le ha comido la cabeza para sacarle los dineros a los Addams, que son gente muy rara pero muy adinerada también. 


Dejando a un lado hablar sobre la originalidad de los personajes y lo bien creados que están, puesto que esto no es obra de esta película, me gustaría empezar hablando de la interpretación de los actores, que en esto la peli sí que se lleva su mérito, puesto que para lanzar a los Addams al cine se renovó nuevamente el reparto. En mi opinión, estos son los mejores actores que han dado vida a los Addams, y para mí estos siempre serán los verdaderos Addams.

Raul Julia está irresistible como Gómez, Anjelica Huston, increíble como Morticia, Christopher Lloyd hace aquí, en mi opinión, uno de los mejores papeles de su carrera, pero la mejor de todos es la escalofriante Christina Ricci, que siendo tan joven ya consigue demostrar que es una gran actriz, interpretando a Miércoles. 

Mentiría si no os digo que yo siempre soñé con tener una familia así, porque por muy raros que sean por fuera (aunque raros en plan superguay, no podéis negármelo) en el fondo son una familia muy unida, que se quiere y que se apoya, cosa que consigue que algunos de los que al principio rechazaban esta familia acaben enganchados a ella. 

Creo sinceramente que esta es una de las comedias para toda la familia mejores del cine, y por eso le doy un copón de película y de los altos. No sé ni cuántas veces la habré visto, pero todavía no me ha cansado y todavía consigue sorprenderme y hacerme reír. Por otro lado, aunque esta película ya ocupaba un lugar especial en mi corazoncito de cinéfila, ahora ocupa uno un poco más grande porque esta película ha tenido el honor de convertirse en la primera película que me he comprado en Estados Unidos.

12 nov. 2012

¿Qué opináis de Woody Allen?

Woody Allen, uno de los más famosos directores de cine, y uno de los más productivos también, llega a OjeteFilms para ser juzgado. ¿Por qué? Pues básicamente porque quiero conocer vuestra opinión. Desde mi punto de vista Woody Allen es un hombre muy creativo y está claro que tiene un gran sentido del humor, pero a mí no me acaba de convencer. Reconozco su talento pero nunca podré decir que está entre mis favoritos, y aunque muchas de sus películas me han divertido, ninguna ha conseguido llegarme al alma.


Por eso, durante esta semana encontraréis en la columna de la derecha una encuesta con la siguiente pregunta: ¿Qué opináis de Woody Allen? ¡Animaos a participar, y si ninguna de las respuestas posibles encaja con vosotros, para eso están los comentarios!

9 nov. 2012

Annie Hall

No había visto una sola película de Woody Allen hasta que tuve veinte años. Había oído hablar mucho de él, pero por unas circunstancias o por otras, nuestros caminos no se habían cruzado, hasta que se estrenó Match Point y el chico que me gustaba me dijo que quería verla. Ya sabéis como son estas cosas.
Aunque al final fuimos cinco personas al cine, o sea, que en ningún momento hubo una cita, quedé bastante satisfecha con la película que acababa de ver, y creí que Woody Allen a lo mejor merecía la pena. Poco después vi un par de películas suyas más, y me di cuenta de algo: las películas de Woody Allen me gustan, me entretienen, pero ninguna me ha llegado a encantar o a parecer excepcional, aunque algunas partes de algunas películas me parecen bastante geniales.

A día de hoy he visto prácticamente la mitad de la filmografía. Sin orden, de forma salteada, y por fin, ha tenido que ser el día que estoy en Long Island, en una casa de superjudíos, cuando me he decidido a ver Annie Hall, una de las joyas de este director.

¿Me ha gustado Annie Hall? Pues si me habéis leído un poco más arriba, sigo en mis trece de que las películas de Allen me gustan pero no me encantan. Algunos se llevarán las manos a la cabeza, sobre todo porque esta película está considerada una de las mejores del paranoico cineasta, pero yo tengo que ser sincera conmigo misma: me gustaría que me gustase Woody Allen para poder disfrutar de sus películas como muchos lo hacen, pero no me gusta.  A veces me he llegado a plantear incluso que no entiendo sus películas, pero en el fondo tampoco son tan complicadas ni yo tan tonta, así que simplemente pienso que Allen y yo no encajamos.


Annie Hall es una película sobre una historia de amor entre el típico personaje que Woody Allen suele interpretar y una preciosa joven neoyorkina que está intentando encontrarse a sí misma, y ya de paso, encontrar su lugar en el mundo. Ambos se conocen jugando al tenis y Annie se siente enseguida atraída (no sé cómo, la verdad) por Alvy y así inician juntos una historia de amor que marcará a Alvy para siempre.

No puedo decir nada en contra de la película, pero tampoco nada a favor, a excepción del monólogo del principio y el monólogo del final, que creo que son la parte genial de esta película. Me ha gustado pero no me ha parecido nada de encogérsete el ojete, aunque por otro lado me quedo igual que estaba después de haberla visto, además de un poco decepcionada porque me esperaba algo más de una película tan famosa. Como sigo siendo sincera, le tengo que dar un justísimo copón de película, y a seguir intentándolo con las películas de este director, a ver si por fin encuentro alguna que encaje conmigo.

7 nov. 2012

Carrie Bradshaw estuvo aquí

Siempre recordaré con cariño la serie de Sexo en Nueva York porque es la que me convirtió en una seriéfila. Sexo en Nueva York fue la primera serie que yo me vi desde el primer capítulo hasta el último y siguiendo un orden (y descargándomela de internet, jijiji). Hasta entonces solo veía capítulos sueltos de algunas series que me coincidían cuando encendía la televisión, series que solían ser españolas y que, además, solían no gustarme. Sexo en Nueva York fue el principio de un largo camino a través de las maravillosas series americanas que no me canso de ver.

No obstante, a fecha de hoy, aunque en su momento disfruté mucho la serie, tengo que decir que de ninguna manera esta podría incluirse entre mis series favoritas. Ahora la veo y me parece una serie bastante tonta y bastante superficial, pero oye, entiendo que haya gente a la que le encante porque a mí, en su momento, me gustó bastante. 

Sea como fuere, la cosa es que me hacía ilusión visitar la famosa casa de Carrie, protagonista de la serie, y recorrer el barrio en el que ella tan feliz vivía. No me extraña que viviera tan feliz porque el barrio donde se encuentra en la realidad esta casa es una pasada, es una de mis zonas favoritas de Nueva York. (Por cierto, es el mismo barrio en el que podemos encontrarnos con el edificio de Friends).

En el número 63 de Perry Street una cadena impide el acceso al portal del edificio de apartamentos donde Carrie vivía, con un cartel que pide a los fans de la serie que respeten la propiedad pues allí vive gente que no quiere ser molestada. En el mismo cartel podemos leer que, en una especie de urna colocada a la izquierda, podemos dejar donaciones para una asociación relacionada con los animales.


Siguiendo la misma Perry Street hasta el final y luego girando a la derecha nos encontramos con otro de los lugares recurrentes de Carrie en la serie: Magnolia Bakery. Normal que Carrie fuera tantas veces a esta pastelería porque sus cupcakes son IMPRESIONANTES. Gracias a la serie esta pastelería se ha hecho muy famosa y siempre suele haber colas de fans en la puerta que también quieren probar los apetecibles pastelitos que Carrie se metía pa ese cuerpazo que tiene. Merece la pena hacer este pequeño paseo por los escenarios de Sexo en Nueva York solo por probar uno de los deliciosos cupcakes.


6 nov. 2012

Elvira, reina de las tinieblas


No sé por qué me da que cuando era pequeña debí de ver algún fragmento de esta película porque el personaje de Elvira siempre me ha sido familiar, aunque no ha sido hasta hace unos días que por fin he visto la película, y aunque no tenía ni idea de sobre qué iba realmente, sabía que el personaje de Elvira era una mezcla de humor, sexualidad y homenaje al cine de terror.

Aprovechando que Halloween se acercaba (aunque finalmente no pude disfrutarlo tal y como dicha fiesta se merece, para más información consulten ustedes mi blog personal) decidí dedicar una parte del anterior domingo al terror ochentero, y aunque me apetecía algo más tipo la saga Halloween al final terminé por elegir a Elvira como compañía.

Elvira, reina de las tinieblas, es una película que gira en torno a la figura de Elvira, la protagonista, un personaje bastante peculiar cuyo sueño es triunfar en Las Vegas. Por ahora solo trabaja presentando un programa de películas malas de terror, pero cuando se entera de que es la heredera de una tía algo lejana se imagina a sí misma con un montón de pelas montando su propio show en Las Vegas y haciendo todos sus sueños realidad.


Al final la herencia no es para tanto, aunque tampoco está tan mal: una casa en el típico y puritano pueblo americano.  Elvira se desplaza hasta allí, y por supuesto sus curvas, su escote y su malas maneras al hablar llamarán la atención de todos los vecinos, quienes, por cierto, no quieren tenerla en el pueblo ni un minuto más.

Os voy a ser sincera: la película es bastante mala. Pero a veces pasa que a los que nos va el cine de terror, nos ponen una peli mala que tiene que ver con este género y la disfrutamos, y eso es exactamente lo que me ha pasado a mí. Reconozco que es una peli bastante cutre con unos diálogos muy pasados de moda para la década en la que ya vivimos, pero también reconozco que el personaje de Elvira tiene mucho encanto y es muy divertido.

Así que he decido colocarla en ese limbo en el que viven las películas que, bajo mi punto de vista, están ahí entre las buenas y las malas, aunque se acercan un poco más a las malas, y por eso le doy un ojete de monico. Y por cierto, no os recomiendo para nada esta película a no ser que seáis un poco freaks como es aquí una servidora o disfrutéis riéndoos de las viejas películas de comedia-terror.