7 nov. 2012

Carrie Bradshaw estuvo aquí

Siempre recordaré con cariño la serie de Sexo en Nueva York porque es la que me convirtió en una seriéfila. Sexo en Nueva York fue la primera serie que yo me vi desde el primer capítulo hasta el último y siguiendo un orden (y descargándomela de internet, jijiji). Hasta entonces solo veía capítulos sueltos de algunas series que me coincidían cuando encendía la televisión, series que solían ser españolas y que, además, solían no gustarme. Sexo en Nueva York fue el principio de un largo camino a través de las maravillosas series americanas que no me canso de ver.

No obstante, a fecha de hoy, aunque en su momento disfruté mucho la serie, tengo que decir que de ninguna manera esta podría incluirse entre mis series favoritas. Ahora la veo y me parece una serie bastante tonta y bastante superficial, pero oye, entiendo que haya gente a la que le encante porque a mí, en su momento, me gustó bastante. 

Sea como fuere, la cosa es que me hacía ilusión visitar la famosa casa de Carrie, protagonista de la serie, y recorrer el barrio en el que ella tan feliz vivía. No me extraña que viviera tan feliz porque el barrio donde se encuentra en la realidad esta casa es una pasada, es una de mis zonas favoritas de Nueva York. (Por cierto, es el mismo barrio en el que podemos encontrarnos con el edificio de Friends).

En el número 63 de Perry Street una cadena impide el acceso al portal del edificio de apartamentos donde Carrie vivía, con un cartel que pide a los fans de la serie que respeten la propiedad pues allí vive gente que no quiere ser molestada. En el mismo cartel podemos leer que, en una especie de urna colocada a la izquierda, podemos dejar donaciones para una asociación relacionada con los animales.


Siguiendo la misma Perry Street hasta el final y luego girando a la derecha nos encontramos con otro de los lugares recurrentes de Carrie en la serie: Magnolia Bakery. Normal que Carrie fuera tantas veces a esta pastelería porque sus cupcakes son IMPRESIONANTES. Gracias a la serie esta pastelería se ha hecho muy famosa y siempre suele haber colas de fans en la puerta que también quieren probar los apetecibles pastelitos que Carrie se metía pa ese cuerpazo que tiene. Merece la pena hacer este pequeño paseo por los escenarios de Sexo en Nueva York solo por probar uno de los deliciosos cupcakes.


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