6 feb. 2011

Los Crímenes de Oxford

Cuando fui a ver al cine esta película salí bastante contenta, aunque algunos de mis acompañantes pensaron entonces que la película era bastante regular, y ahora que Alex de la Iglesia volvía a estar de moda pensé que podía ser buen momento para darle un repasito. Y el repasito me ha servido para darle la razón a aquellos que me acompañaron al cine la primera vez, porque sí, tenían razón, la película es bastante regulera, más si sabemos que Alex de la Iglesia suele hacer un tipo de cine muy original que difiere bastante del estilo de esta película.

Si hay una palabra que podría describir esta película, yo creo que sería “rara”. A mí todo me ha resultado muy raro en este segundo visionado. La historia es rara, Elijah Wood de toda la vida de Dios me ha parecido un chico raro, la chica violonchelista es rara, el padre de la de los transplantes es muy raro, el señor sin cuerpo… todo muy raro, muy raro. Pero oye, lo raro no tiene por qué ser malo. Si esta película es mala, creo yo, es por su tufillo a telefilm. Creo que Los Crímenes de Oxford está ahí rozando la línea entre el cine y la basura que nos pone Antena 3 los sábados después de comer.

Lo mejor del cine de Alex de la Iglesia, para mí, es ese toque español, casi esperpéntico, que le pone a todas sus películas. Y claro, al ser esta una película rodada en inglés, situada fuera de nuestras fronteras, ese toque mágico, por narices, tenía que perderse, con lo cual, la película no tiene ni pizca de gracia. Es verdad que la historia tiene su puntito de interés. No deja de ser una película de misterio, con sus crímenes y todo, y eso hace que sea más fácil captar la atención del espectador, pero yo creo que fracasa a la hora de crear esa tensión, que consigue diluirse por completo cuando se descubre el final.

Vamos, que lo mejor de la película es Leonor Watling y no porque haga el papelón de su vida, sino porque nos enseña sus pechitos, que menudos pechitos tiene. Así que como todo lo demás es regulero, esta peli se queda a las puertas del éxito con un ojete de monico más que merecido.

5 comentarios:

  1. No me gustó nada esta película. No la encontré rara, todo lo contrario, es bastante mediocre. Muy predecible, algo fatal cuando haces una película de misterio. En cuanto Dominique Pinon asoma la jeta, zoink! alerta red herring!

    No creo que el problema fuera rodar en inglés o con actores extranjeros, porque también lo hizo cuando rodó Perdita Durango, y es una película muy buena (por lo menos a mi me gusta mucho, en V.O.), que fue muy vapuleada por la crítica, en parte por el horrible doblaje que le pusieron en el cual se perdía la mezcla de inglés y castellano que se habla en la frontera y ya presente en la novela original de Barry Gifford. Desde luego, es una película que marcó un antes y un después en la carrera de Alex de la Iglesia en el sentido que después del fracaso de Perdita Durango su cine se hizo "más seguro", y aunque Muertos de risa es una gran comedia negra, el resto de su filmografía perdió la furiosa originalidad de sus tres primeras películas. Especialmente películas como la también tópica y típica La comunidad o Los crímenes de Oxford.

    ResponderEliminar
  2. Perdita Durango a mí también me encanta! y hace un montón que no la veo!

    ResponderEliminar
  3. Asegúrate de verla en VO si no la has visto ya así. La mezcla idiomática le da un toque fronterero único.

    ResponderEliminar
  4. A mí Perdita también me encanta, Bea! Pero "Los Ojetes de Oxford" ni siquiera la he visto aún, porque no conozco a quien le haya gustado.

    ResponderEliminar
  5. A mí me gustó, no sé por qué todo el mundo dice que es tan mala. No me parece un peliculón, pero me parece bastante entretenida, con momentos interesantes, misterio...no es lo que espero de Álex De la Iglesia, pero me dejó una buena sensanción. No para tirar cohetes, pero bien.

    ResponderEliminar