24 ago. 2012

Aladdin


Como ya sabréis a nada que me leáis, soy una fan fan fan fan de Disney. Hay ciertas películas que no trago, eso es cierto, como Bambi o Blancanieves, pero hay otras que se han convertido en parte de mí y alimentan mi reserva de frases hechas y todavía, con esta edad, me siguen regalando un montón de buenos momentos y buenos recuerdos, y una de esas películas es Aladdín.

Aunque cuando era pequeña esta no era una de mis películas favoritas, ahora que ya soy una persona madura y con criterio cinematográfico he de decir que me quito el sombrero ante este peliculón, y sobre todo ante uno de sus personajes secundarios que, como suele pasar en muchas películas, devoran la película.

Me refiero, por supuesto, al Genio supergenial de la lámpara maravillosa, ya que sin él la película sería bastante ñoña. De hecho creo que los protagonistas de Aladdín son bastante ñoños y mierderos: una rata callejera que conoce el amor verdadero y una princesita que lo que le hacía falta es que su padre le hubiera dado una buena hostia a tiempo, porque tiene una tontería encima que ni se la imagina.

Y qué me decís de Jafar y Iago. Aladdín no sería lo que es, como película, sin el momento “estoy en éxtasis” del malvado consejero real. También es necesario nombrar a Apu, el monito de Aladdín, y a la alfombra mágica, que aunque hablan poco, tienen sus momentos memorables.


Y tan buenos como los personajes secundarios son los temazos que van espolvoreando la película de polvitos de calidad suprema, ya que desde el primer segundo de la película se empiezan a suceder canciones que ya son inolvidables y que nadie puede decir que no son la pera limonera. Mi preferida es la de No hay un genio tan genial, pero vamos, que el resto está totalmente a la altura, quitando la ñoñez del tema principal, Un mundo Ideal.

Otro punto a favor de la película es su corta duración, que hace que la emoción no deje de sucederse, y los gags tampoco. Tiene el metraje perfecto para no resultar aburrida en ningún momento y para mantenerte siempre entretenida, aunque he de reconocer que a mí siempre llega un momento en la película que me da un poco la bajona, aunque al final se recupera con creces con esa batalla entre Jafar y Aladdin (¡¡Saca la espada de repente y clávasela a la serpiente!!)

Genial y maravillosa película de Disney que, si aún no habéis visto, no sé que estáis haciendo, y si tenéis niños pequeños alrededor no dudéis en regalarle una maravilla como esta. Se lleva un supercopón de película y se instala en las películas de mi corazón por los siglos de los siglos. 

1 comentario:

  1. Amén!!! Cuando tenga hijos pienso ponerles todos los clásicos Disney sin duda! :D

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