18 nov. 2013

Gru, mi villano favorito

Si no me falla mi memoria, cuando la primera película de Gru, mi villano favorito, llegó a nuestros cines, tampoco lo petó tanto. A lo mejor tuvo una buena taquilla pero tampoco recuerdo yo una repercusión tremenda y una omnipresencia absoluta. Sin embargo, cuando estrenaron la segunda parte, este pasado verano, aquello parecía lo más esperado del año. ¿Pero quién la iba a esperar? Campaña de marketing, supongo.

La cosa es que, mientras que a mí nadie se me había acercado cuando salió la primera película para decirme "qué buena es esta peli, no te la pierdas", cuando estrenaron la segunda se daba por hecho que la primera había sido todo lo mejor, y oye, que yo me la había perdido. Así que quise ponerle solución cuanto antes y decidí que sería bonito ver la primera parte en casa y luego ir a ver la segunda parte al cine, y así estar a la altura del resto de aficionados al cine de verano.

Pues al final no pudo ser, porque aunque sí llegué a ver la primera parte, que por eso la estoy comentando yo ahora, me hizo tan poquita gracia que se me quitaron las ganas de pagar una entrada para ver la segunda. 


En favor de Gru diré que estamos muy bien acostumbrados a unas películas de animación alucinantes gracias a Pixar, pero sin necesidad de comparar, esta película, aunque entretenida y llevadera, no me ha parecido más que una historia no demasiado original, ni demasiado alocada, ni demasiado nada, sino más bien un poquito previsible, un poquito tonta y un poquito pretenciosa.

Lo que más he echado de menos en esta película es una capita más de profundidad en los personajes. Parecen sacados de la típica historia de marionetas de "cuidado, que está el ogro detrás de ti, no, no, al otro lado, ¡al otro! jajajaja" y creo que a un villano malo malo se le podía haber sacado mucho más jugo. 

Puedo entender que a los más peques esta película le haya parecido lo más, por lo simplona y fácil de seguir que es, pero por favor, que no le cuelguen más méritos de los que tiene. Por no hablar de los famosos minions, que quizás sí sean lo más gracioso de la película pero solo porque lo que le rodea es más soso que una sopa de acelgas. 

Total, que me esperaba yo otra cosa, y me he llevado todo el chasco. Aún así no puedo decir que esta sea una película mala y horrible, así que le voy a dar un flojito ojete de monico. Ideal para los niños, pero de verdad, no soy capaz de imaginarme a un grupo de treintañeros reunidos para disfrutar a tope de una película como esta.  

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