30 abr. 2014

El del embarazo complicado

Una de las cosas que siempre me ha echado para atrás a la hora de volver a comenzar Friends fueron sus primeras temporadas. Vistas desde mi presente, en diferentes momentos de mi vida, me parecían taaaaan antiguas y taaaaan horteras que se me hacían bastante pesadas. Bueno, siempre he dicho que los Friends que a mí me gustan son los de "la primera vez que se enrollan Chandler y Monica" palante, pero hay momentos muy entrañables también en capítulos anteriores a ese ¡boom! de la serie.

Sin embargo, en este nuevo visionado, en el año 2014, veinte años después de su estreno en televisión, lo que más me ha chocado es que los looks de las chicas ya no me parecen tan horteras. Os juro que allá por el 2008 la Rachel, y por qué no, la Monica de las primeras temporadas me parecían las tías más cutres el universo. Y fijaros lo que es la vida, o, lo que es la moda que nos manipula sin que nos demos cuenta, que esta vez no me está chocando nada e incluso estoy viéndoles modelazos que se podrían ver hoy en día por la calle. 

Eso sí, lo de los chicos no tiene nombre. Las camisas de Chandler siguen siendo terribles en 2014.





Bueno, y quizás el rollo de Ross de llevar camiseta interior + camisa vaquera + corbata también sea too much. Y especialmente ESA corbata.



29 abr. 2014

Piloto

De repente me han entrado unas ganas locas de volver a verme enteeera Friends. Sin contar todos los episodios sueltos que te encuentras por la tele y no puedes evitar ver, ya he visto esta mítica serie cuatro veces. Y la verdad es que cuando la terminé por última vez quedé bastante satisfecha y decidí que podía dedicar tiempo a descubrir otras series que me divirtieran tanto como lo hizo Friends. 

Llegó Perdidos, por ejemplo, y cuando esta serie terminó me dejó el regustillo de haber conocido a los mejores personajes de mi vida. Pero el tiempo pasa, y la emoción que sientes al ver juntos a dos actores del reparto de Friends no la siento ya al ver reuniones del reparto de Perdidos. 

Llegó también The Office, y The Office es otro tema. En esa magnífica oficina de Scranton conocí, y a lo mejor puedo decir que me enamoré, del mejor personaje que he visto nunca. De hecho, creo que Michael Scott podría ser perfectamente uno de los Friends, tiene ese toque mágico, ese final feliz, ese carisma, esa locura o lo que quiera que sea que lo convierte en un "amigo" más.

Volver a Friends, o volver a ver a Michael Scott, es volver a casa. ¡Y qué narices! Ya que no me puedo permitir el sentirme como en casa de verdad, me voy a dar el capricho de volver a la casa de Chandler y Joey y de Mónica y Rachel. 

¡Empiezo Friends! 


25 abr. 2014

Jesucristo Superstar

Otra crítica copiada totalmente de la nueva web en la que colaboro El Club de los Cinéfagos Muertos. Aunque, recordad amigos: si os copiáis a vosotros mismos, no es copiar.


Soy una gran fan de Cristo y todo su legado en la ficción, bien en novelas, artículos, documentales de La 2, especiales de Cuarto Milenio o películas. Y la verdad, de todas las películas con Jesucristo que he visto, Jesucristo Superstar (Norman Jewison, 1973) es sin duda alguna mi favorita. Y que no se lleve nadie las manos a la cabeza ni me llame descerebrada: no olvidéis que La vida de Brian (Terry Jones, 1979) va sobre Brian, no sobre Jesucristo.

Jesus Christ Superstar nació como álbum conceptual al principio de los años 70. Un álbum conceptual, como su propio nombre nos indica, es una serie de composiciones musicales que giran en torno de un mismo concepto, tema o idea, en este caso Jesucristo y sus últimos días de vida. El gran mérito de la parte musical le corresponde a Andrew Lloyd Webber, una gran figura en el mundo del teatro musical, y el libreto de esta magnífica ópera rock a Tim Rice. Llegó a tener tanto éxito que tan solo un año después el musical ya estaba montado y listo para estrenar en Broadway.

Si el disco ya era de lo mejor, el musical revolucionó todo lo revolucionable. ¿Os acordáis del fenómeno Dan Brown allá por 2004, que consiguió requetevender y poner en boca de todo el mundo una novela regulera gracias a la publicidad que le había hecho el Vaticano al condenarla? Pues a este musical le pasó algo parecido. Y es que, aunque en mi muy humilde opinión los que idearon a este Jesucristo habían entendido bastante bien al Jesucristo que nos muestran los Evangelios, a los grupos religiosos no les hizo nada de gracia ver a su salvador convertido en un, por decir la palabra más suave que se me ocurre, hippie.

Hasta la fecha, el musical de Jesucristo Superstar se ha representado en más de 40 países a lo largo y ancho del mundo, pasando también por España en varias ocasiones y con distintos montajes, destacando el de 1975, que nos puso a Camilo Sesto en el papel de Jesucristo y que triunfó como nunca antes había triunfado un musical en este país, cosa que nadie se esperaba si tenemos en cuenta que España era (y es) un país muy católico y la crítica a la figura de Jesucristo en este musical es descarada. Sin ir más lejos, la película, estrenada solamente dos años antes de que el musical llegase a nuestro país, se la tuvo que ver muchas veces con la censura para poder llegar, finalmente, a ser proyectada.


Fue en el año 1973 cuando la Superstar llegó a las grandes pantallas. Es muy interesante ver cómo la película deja claro desde un principio su relación con la obra para teatro, pues en la primera escena enseguida vemos un autobús acercándose a lo que será el escenario, del que saldrán decenas de personas que irán descargando equipaje e irán transformándose en los personajes de las película, ocupando sus correspondientes lugares para que empiece la representación.

El primero en desmarcarse de este grupo de actores y bailarines será Carl Anderson, el actor que da vida a Judas y que tantos comentarios ha suscitado por el hecho de ser negro e interpretar a Judas.  Puede que en una primera lectura llame la atención que el papel del malo esté interpretado por una persona negra sin que la historia así lo exija, pero… ¿es realmente Judas el malo de esta película? Yo diría que no.

Para empezar, esta adaptación de la Pasión de Jesucristo está contada desde el punto de vista de Judas, su gran amigo, que critica la actitud de Jesús desde el arranque de la obra mediante la impresionante canción Heaven on their minds, que además de ser un temazo suelta perlas del nivel “Te estás empezando a creer lo que dices, y que ese rollo de la palabra de Dios es verdad” o “cuando todo esto empezó te llamábamos hombre, y no Dios”. Vamos, que es Judas el que piensa que Jesucristo se ha vuelto toda una superestrella y tiene miedo de que le vaya a pasar algo malo por tenérselo tan creído. Judas está intentando proteger a su amigo, a la persona que le cambió la vida y a la que ha acompañado durante mucho tiempo, pero Jesús ya está perdido, ya tiene una legión de fans y aspira a dar un buen campanazo en la capital: Jerusalén.


El gran tema de esta película es la fama y todo lo que se mueve a su alrededor: las legiones de fans que no son capaces de pensar por sí mismas e idolatran a una figura sin entender bien lo que ella representa, la estrella y sus excentricidades, los amigos de verdad que intentan avisar pero no son escuchados, la novia de la estrella, y sobre todo, los que quieren cargarse al famoso por envidia o simplemente para demostrar que son más poderosos.

Uno de los momentos más escalofriantes en cuanto a crítica brutal a la figura de Jesucristo o simplemente a la figura del famoso (o la Iglesia como institución en el siglo XX), sucede durante la canción Everything’s alright, interpretada por Yvonne Elliman en el papel de María Magdalena, que intenta calmar a Jesucristo y hacerlo descansar envuelto en caricias, perfumes y bienestar. Mientras ella le canta a Jesús, porque en esta película todos los diálogos están cantados, que no se preocupe, que todo saldrá bien, Judas, que sigue empeñado en hacerle ver a su compañero que se le ha ido de las manos su situación, le recrimina que deje de gastar dinero en placeres porque hay mucha gente necesitada a la que le está prometiendo cosas que, claramente, no le dará, y Jesús, ni corto ni perezoso le contesta “a ver si te crees que yo tengo recursos para salvar a los pobres. Pobres va a haber siempre, sufriendo patéticamente, así que déjalo estar y échale un vistazo a todas las cosas buenas que tenemos”. En ese preciso momento Judas entiende que su amigo no tiene cura, y empieza a pensar en “traicionarle”.

Y entrecomillo el “traicionarle” porque en esta película y según nos la cuentan, el primer traidor fue Jesucristo, que traicionó los ideales que en un principio predicaba. Estamos acostumbrados a que el cine haya creado unos personajes para Jesucristo que nada tienen que ver con lo que él debió ser, siempre que aceptemos que alguna vez haya sido: generalmente interpretados por chicos guapísimos, los Jesucristos del cine son, sobre todo, buenas personas, cercanas, amigos de sus amigos, humildes, entregados… pero el Jesús de Jesucristo Superstar es un personaje poco carismático con el que cuesta bastante empatizar. Se parece más a una estrella del rock de los 70, con su halo de misterio, su superioridad y su toque místico, que al Jesús tradicional, y eso, como mínimo, choca.


En el único momento en el que Jesús se hace con su película es cuando canta Gethsemane. Ya iba siendo hora de que después de media película vista Jesucristo tuviera su momento y su temazo, pero es que quiero volver a reiterar la idea de que Jesús aquí no es el auténtico protagonista. Esta canción se representa tras la Última Cena. El Jesús bíblico se retira a orar al Huerto de los Olivos (o Getsemaní, de donde coge el título esta canción) y por primera vez muestra su miedo ante Dios y le pide que por favor no se cumpla su palabra, aunque finalmente cede ante la voluntad de su Padre. Sin embargo, nuestro J.C. lo que le dice a Dios es que ya no está tan seguro de querer seguir adelante con su plan, aunque no deja de preguntarse si, al morir, se hará todavía más famoso, y termina su canción diciéndole a Dios “tómame ahora antes de que cambie de opinión”.

Después de que Jesús sea capturado, el Judas de esta película se arrepiente de lo que ha hecho, pues ha visto que los haters de Jesús van muy en serio y están hablando de matarlo. Judas solo quería darle un escarmiento y ahora a él también se le ha ido de las manos la situación, así que decide devolver el dinero que le dieron por la traición, pero ya es demasiado tarde: Jesucristo morirá, tal y como ya auguraba Caifás en su canción This Jesus must die. Después de treinta y nueve latigazos acompañados de la excelente música de Lloyd Webber, Jesús es condenado a la crucifixión.

J.C. se somete a la muerte como único camino posible para salir de una situación que ya no le compensa: se ha cansado de la fama, ya no puede hacer nada más ni mejor de lo que ha hecho, se ha corrompido, y cree que la muerte puede convertirle en un mártir y así poder ser recordado eternamente. Y es que hacer de tu muerte tu último gran espectáculo no lo inventó Kurt Cobain, eso ya se lo sabía nuestro Jesucristo.

Antes de ser crucificado, J.C. tendrá una visión de su ya muerto amigo Judas en la que este, vestido con sus mejores galas, le recuerda que se lo montó muy mal y eligió muy mal momento para transmitir su mensaje al mundo, que mejor haber venido en pleno siglo XX cuando ya había medios de comunicación globales. Acompañado de un coro de mujeres en paños menores pero todas bien fabulosas, Judas termina de meterle el dedo en la llaga a su amigo, que está a punto de morir, comparándole con otros hombres-dioses como Buda o Mahoma.

Jesús es finalmente crucificado ante la mofa de todos sus seguidores (a excepción de María Magdalena, quien realmente siente la pérdida). Y como remate a esta reinterpretación del texto bíblico, Jesús muere, pero no resucita. Todo el equipo vuelve al autobús que los trajo hasta allí y todos se van por donde han venido.

Queda claro entonces que esta no es la película que retrata paso a paso la versión de los Evangelios. Jesucristo Superstar es la interpretación de un texto, de una tradición, de un icono, ideada a principios de los años 70 del pasado siglo XX, una época llena de revoluciones, de cambio de roles, de movimientos en contra del racismo, de paz y esperanza, el momento de las primeras grandes estrellas del rock, y la explosión de las drogas. Puede que esta versión os pueda gustar más o menos, algunos incluso la consideran insoportable, pero lo que está claro es que es una película irrepetible.


Me quedó un poco larga. 

19 abr. 2014

La Vida de Brian

Esta crítica está copiada descaradamente de El Club de los Cinéfagos Muertos. Aunque no sé si se considera copiar cuando lo he escrito yo misma:


El destino ha querido que finalmente haya podido yo hablarle al mundo sobre mi otra película favorita de temática religiosa: La vida de Brian (Terry Jones, 1979), una película que es especial para mí no solo porque sea la mejor parodia de la vida de Jesús jamás hecha o porque sea una película con cameo de George Harrison, sino por ser una recomendación de mi madre. Que las madres siempre tienen razón, y ella me dijo: “esta película te va a encantar”; y no se equivocaba, como de costumbre.

Yo creo que ya no puede quedar una sola persona en este mundo que no sepa qué es La Vida de Brian, pero por si acaso, sabed todos que en los años 70 había un grupo de humoristas ingleses que lo petaban pero bien, llamados los Monty Python. Lograron ganarse al público inglés gracias a su serie de televisión  Monty Python’s Flying Circus (BBC, 1969-1974) y su éxito fue tal que enseguida quisieron probar suerte en el cine, estrenando poco después su primera película Se armó la gorda (Ian MacNaughton, 1971), una película de sketches que continuaba el tono de la serie de televisión.

Pero el éxito que les catapultó a la fama y los hizo internacionalmente famosos fue La Vida de Brian, su tercer largometraje. Brian es un judío que tiene la suerte o la desgracia de ir a nacer el mismo día que Jesucristo, y eso marcará su destino para siempre. Criado con más o menos cariño por su masculina madre, Brian crecerá para convertirse en un hombre con no muchas luces pero con mucha mala suerte, lo que le llevará a verse relacionado en asuntos políticos y religiosos que no van mucho con él.

Escrita y protagonizada por John Cleese, Michael Palin, Graham Chapman, Eric Idle, Terry Jones y Terry Gilliam, (y financiada por el Beatle George Harrison, amigo y admirador del grupo humorista), la película consiguió una gran recaudación en taquilla, arrasando tanto en Reino Unido como en los Estados Unidos. Sin embargo, fue prohibida en otros muchos países de tradición más católica, como Irlanda, porque eso de reírse del hijo de Dios, y más aún tan públicamente y con tan poca vergüenza, no se había visto nunca, y mucho menos se iba a ver ahora.


Creo que el tema de que Brian es una caricatura, o mejor, una excusa para tratar un tan manido tema religioso está claro, por lo tanto me gustaría saltar hasta el que es para mí el verdadero mensaje de la película: el optimismo. Si algo es La Vida de Brian, es una obra llena de positividad en la que el principal objetivo es hacerle llegar al espectador el mensaje de que pase lo que pase, es mejor tomarse las cosas con humor antes que sufrir por ellas. La canción que cierra esta película, Always look on the bright side of life, interpretada por Eric Idle clavado en una cruz y silbando alegremente, deja bastante clara esta idea.

La vida de Brian es el mejor ejemplo de que la forma más efectiva de hacer humor es la más sencilla. No es necesario burlarse de nadie ni faltar al respeto de ninguna persona para conseguir una carcajada. Sólo es necesaria la inteligencia y una buena dosis de originalidad. Puede que los colectivos más histérico-religiosos puedan ver en esta película la falta de respeto más grande jamás cometida, pero… ¿en qué momento se idiotiza a Jesús? ¿en qué momento, siquiera, se hace burla de su existencia? Por supuesto que hay una crítica a la religión, pero, y esta es mi opinión, una crítica muy elegante.

También es esta película una gran crítica a la política en general. Y digo en general, porque toca todos los palos: desde el “dictador” Pilatos ridiculizado, pasando por los diversos grupos que dicen ir en contra del poder y cuyos nombres se asemejan bastante, y que en vez de luchar contra el enemigo común acaban matándose entre ellos mismos, llegando hasta el extremo de la persona que vive torturada pero feliz por ver en el poder a sus elegidos. Y sin olvidar a los ciegos inconformistas que no son capaces de reconocer las cosas buenas que hacen los demás: porque, aparte del alcantarillado, la sanidad, la enseñanza, el vino, el orden público, la irrigación, las carreteras y los baños públicos, ¿qué han hecho los romanos por nosotros?

Sin duda alguna La vida de Brian ya forma parte de la cultura popular. Sus gags son ya inmortales y sus fans nunca nos cansaremos de reírnos con ellos y de repetirlos siempre que tengamos la oportunidad. La Vida de Brian se ha ganado el título de obra maestra de la comedia, y es un gran ejemplo de cómo poder hacer humor de la forma más simple, tomando algo que todo el mundo conoce y cambiando, simplemente, el punto de vista.

15 abr. 2014

The Double


No salí escarmentada de Under The Skin, que a los pocos días me entraron ganas de volver a ver otra película raruna. Esta es tan raruna que ni siquiera tiene previsto su estreno en España, así que si estáis interesados en ella me parece que vais a tener que recurrir a los métodos ilegales.

Porque esta sí que sí, esta sí es una película que merece la pena ver. Inspirada en una novela de Dostoyevski y dirigida por el del pelo raro de The IT Crowd, esta película va sobre la locura de un trabajador de una compañía que empieza a pensar que hay un doble que le está robando su trabajo, su chica y su vida al fin y al cabo.

Protagonizada por Jesse Eisenberg que está estupendo en sus dos papeles, y con Mia Wasikowska, por supuesto, porque no hay película hoy en día en la que no aparezca esta chica, The Double es un drama psicológico de lo más intrigante pero sobre todo divertido, así que se lleva el copón de película. 


Película 23 del reto 2014.

9 abr. 2014

A 20 pasos de la fama


A 20 pasos de la fama se llevó un Oscar en la pasada edición de estos premios en la categoría de mejor documental. Gracias a eso, yo puse un poco de atención en ver de qué iba y me enteré de que trataba un tema que a mí me parece interesantísimo: las coristas. Y los coristos también, pero parece que nos gusta más decir coristas. Todos esos hombres y mujeres que han sido de vital importancia para la historia de la música en las últimas décadas y de los que no sabemos absolutamente nada. 

¿Puede alguien imaginarse la impresionante versión de Joe Cocker de Whit a little help from my friends sin los magníficos coros que cantan el "do you neeed anybooody"? Gracias a este documental recorremos las carreras profesionales de varios cantantes que han estado siempre en un segundo plano pero que han estado siempre ahí, junto a Ray Charles, The Rolling Stones, Sting... 

Disfruté muchísimo viéndo este documental, aunque tampoco me sorprendió, pues soy absolutamente fan de cualquier señora que cante, y aquí otra cosa no, pero negras de esas que pegan una voz que te dejan pegada a la butaca y con  el pelo patrás, tienes las que quieras. Si os gusta un poquito la música, no dejéis de ver este copón de documental.


Película 22 del reto 2014

7 abr. 2014

Under The Skin



¡Qué fácil es convencerme a mí para ver una película! En cuanto me la venden un poco de "diferente" o "arriesgada" o "experimental" yo me trago lo que sea, y así es como aparecí en la puerta del cine decidida a ver Under The Skin. 

Si tengo que ser sincera, no soy nada fan de la ciencia ficción, y eso quizá haya influido más de lo que creo a la hora de valorar esta película, que así, en una primera valoración tengo que decir que me ha parecido un buen coñazo. 

Mientras que el apartado artístico me pareció interesantísimo, el argumento de la película me atrapó durante sus primeros minutos pero me fue soltando hasta dejarme completamente aburrida y totalmente fuera de la historia. Under The Skin empieza bastante bien pero llega a un punto que es mejor darse una cabezadita antes que seguir mirando el sinsentido que es todo eso que está pasando. Ni siquiera tanto desnudo (entre ellos, el de Scarlett Johansson) merece la pena. Ojete de dromedario para los extraterrestres mortalmente aburridos que se esconden bajo nuestra piel.


Película 21 del reto 2014

2 abr. 2014

El tour de los Muppets


No se me ocurre mejor noticia que la de una nueva película de los Muppets. Desde que era pequeña soy una gran fan de estas divertidas marionetas y no me pierdo ninguna de sus películas, aunque me he tenido que tragar unas buenas mierdas. Pero su gran vuelta al cine en 2011 me devolvió la esperanza y con todas esas altas espectativas me fui al cine a ver El tour de los Muppets. Y nada, que toda la bajona, porque el nivel cuqui-nostálgico-guay que consiguieron en la anterior película ha caído en picado. Escenas divertidas y mucho cameo guay, pero vamos, que la película, regular. Ojete de monico para mis amiguitos los Teleñecos.


Película 20 del reto 2014