Por eso me apetecía incluir una de esas películas en esta semana del cine español, para que hubiese en mi blog una representación de esa época que en nada hizo avanzar el cine como movimiento artístico pero que hizo que muchísima gente estuviera orgullosa del cine de su país, cosa que hoy en día no pasa.
Para ello he elegido esta película, Yo hice a Roque III, una especie de homenaje, o más bien parodia, de las películas de Rocky Balboa. Roque es un gorrón que vive en casa de su mejor amigo, quien no sabe como quitárselo de encima. Un día le proponen preparar a Roque para amañar una serie de combates de boxeo y así ganarse una pasta con eso y decide aceptar, pensando que si Roque consigue dinero, por fin podrá echarlo de casa.
Como siempre, la fórmula del cine de Pajares y Esteso vuelve a repetirse y vuelve a funcionar en esta película: dos tíos muy idiotas se meten en un embolao y les acaba saliendo el tiro por la culata, y ya de paso, se lían con alguna tía buena para que los espectadores vean un poco de chicha.
Aunque el famoso duo cómico a mí no me suele hacer mucha gracia, la verdad es que Antonio Ozores, que solía ser el tercero en discordia en todas estas películas, es un actor que sí me gusta y siempre me ha parecido divertido. En esta película interpreta al liante, y la verdad es que tiene varios momentos muy divertidos.
No obstante, la película es basura de la buena, se mire por donde se mire. Así que claro, por mucho éxito que tuviera en su momento y por mucha historia del cine español que sea, como película no deja de ser de lo peorcito, así que no puedo sino calificarla como un ojete de dromedario.




