ES UNA MIERDA
23 sept 2013
20 sept 2013
Carrie
Yo soy muy fan de Carrie, la película de Brian de Palma. La vi por primera vez hará solamente dos o tres años, pero mencantó tanto que se convirtió al instante en una de mis películas de terror favoritas. Y mira, no os voy a engañar, esto de que ahora estén a puntito de sacar el remake me da más miedo que la misma película en sí, porque la frescura, el descaro y la maldad que tiene la versión antigua no creo que, con los tiempos de cine comercial horrible que corren, vayan ni a parecerse a la original. Todo lo que es Carrie de verdad quedará reducido a cuatro gritos, dos empujones, un estado de facebook y un vestido bonito. Ojalá me equivoque.
La cosa es que hace unas dos semanas me entró la pena de "madre mía que tenemos a la nueva Carrie a la vuelta de la esquina" y para que se me pasase me dije: ¿y por qué no me vuelvo a ver la antigua? Tenía yo la idea de que a lo mejor mi cabeza sobrevaloraba un poquito la versión de los setenta, y quise darle el que es ya para mí el tercer visionado para dejar las ideas claras: ¿es Carrie un peliculón? ¿Necesitaba el remake? La respuestas, por supuesto, son sí y no respectivamente.
Sé que suena a topicazo que da todo el asco pero a mí esta película lo que me hace pensar es en que "ya no se hace cine como el de antes". Pues claro que no, para bien y para mal. Cada época ha tenido su cultura, sus referencias y su manera de trasladar lo popular a una pantalla de cine. A Carrie le pegan los setenta porque era cuando la moralidad cristiana empezaba a desgarrarse, cuando la inevitable liberación de la mujer empezaba a ser temida, cuando el cambio generacional fue más brusco, y cuando el cine gozó de una libertad como yo creo que no la ha vuelto a tener.
¿Qué va a hacer ahora la nueva versión de Carrie? ¿Sobre qué va a reflexionar ahora? ¿Sobre que te peguen en el colegio? Pues mira, harta estoy ya de mensajes moralizadores de "adolescentes, sed buenos con vuestros compañeros".
Y eso que Chloë Grace Moretz es una actriz que, siendo tan joven, a mí ya me ha convencido. La chica tiene desparpajo y sabe actuar, pero yo qué sé, anda que lo hizo mal Sissy Spacek. Y Spacek tenía algo que para mí no tiene Chloë, que es una sensualidad muy bien insinuada. A Chloë Grace Moretz ya la han pintado de tía buena desde el primer fotograma de la película, y de verdad, qué fácil lo tienen que poner ahora en todas las películas no siendo que no nos enteremos.
¿Que igual me paso de idolatría hacia la película original? Pues no os puedo decir que no, pero vuelvo a repetir que Carrie es un gran ejemplo de lo que para mí es el verdadero terror, ese que es tan terrorífico que no necesita ningún adorno ni susto y que bebe directamente de la realidad.
¡Viva la mítica Carrie de los setenta, pelirroja, pecosa y loca del coño! Un recopetín de película para la versión antigua y un miedo terrible a lo que está por venir.
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14 sept 2013
Los censores de Hollywood
Tengo la ligera idea, y corregidme si me equivoco, de que en España, el tema de la clasificación de las películas, siempre ha dado bastante igual. No sé los nuevos padres como se llevarán con eso, pero yo recuerdo cuando era pequeña que iba a ver la película que me apetecía y mis padres no me decían a nada que no, en gran parte porque seguramente ni siquiera sabrían cómo estaba clasificada esa película. Siendo menor de edad, e incluso menor de trece años, he visto Seven, El silencio de los Corderos, El Exorcista, Terminator 2... y aquí me tenéis, entera y sin traumas infantiles.
Pero Estados Unidos es otro rollo. No solo se da bastante la lata con la clasificación de las películas que te dicen hasta en el trailer para qué público está dirigida, sino que además te lo dejan bien visible en el cartel y en la cartelera del cine. Y sí, en EEUU sí pasa eso de que te piden el carnet para ver qué edad tienes. En cuanto a las que ponen en la tele, todas y cada una de ellas empiezan mostrando cómo ha sido clasificada la película, así que consiguen hacer que te importe realmente su clasificación y que te fíes de ella para ver o no películas con niños.
El documental Los censores de Hollywood intenta dar respuesta a muchas preguntas que se deben de hacer, y yo también me he hecho, los norteamericanos. ¿Quién clasifica las películas? ¿Qué criterios utilizan? ¿Qué formación tienen esos censores de Hollywood? Y, la que para mí quizás sea la pregunta más importante: ¿Tiene algo de poder la mano de las grandes productoras estadounidenses a la hora de influir en la clasificación de una de sus películas?
Al parecer en EEUU que una película reciba una clasificación u otra influye mucho a la hora de hacer negocio con ella, ya que si eliges meter en tu película escenas de sexo o alto contenido de violencia no es lo mismo que la película reciba una R, que significa que los menores pueden ver esa película si están acompañados de un mayor de edad, que la clasificación NC17, que quiere decir que el acceso a la sala a menores queda totalmente prohibido, lo cual hace que muchos cines familiares no lleguen a alquilar una cinta de esa película.
No se me había ocurrido nunca pensar que detrás de todo este tema de los censores de Hollywood hubiera tanta mafia, y sobre todo, tanta censura. Tengo que reconocer que, aunque me gusta mucho ir al cine, la mayor parte del cine que consumo es pirateado, y la piratería tendrá muchas cosas malas, pero una buena que tiene es que te deja acceder a cuaquier tipo de contenido, haya sido exhibido en cines familiares o no, así que nunca había reflexionado sobre cómo preocupa realmente este trámite que todas las películas deben pasar a productores y directores.
Por lo tanto, me ha parecido un documental interesantísimo, que me lleva a sacar la conclusión que parece ya la conclusión de siempre, y es que el poder del dinero es alucinante, y que al fin y al cabo vivimos en una sociedad tan capitalista y tan contaminada que llega incluso a elegir por nosotros el cine que debemos ver. Copón de documental, y además os lo recomiendo si os interesa mínimamente este tema.
12 sept 2013
Pitch Perfect
Se pueden decir muchas cosas de esta película, y por empezar más positivamente diré primero una buena: guste o no, no se puede negar que Pitch Perfect ha sido una de las películas del año. ¿La clave de su éxito? Ni idea, porque la verdad es que a mí no me ha gustado nada. Y lo peor de todo es que, no habiéndome gustado nada de nada ya desde la primera vez que la vi me ha tocado tragármela hasta un total de tres veces durante este verano, por esas casualidades horribles que tiene la vida.
Otra comedia de adolescentes más que no tiene nada pero nada pero nada de especial más allá de sus momentos musicales, que aunque no son espectaculares, sí son divertidos y agradables a la oreja. Parece que la sombra de Glee es alargada, y después de que a la famosa serie americana le funcionara la fórmula de coger los grandes éxitos del momento y hacer unos mixes con ellos bien guapos y luego cantarlos a alguien se le ocurrió la brillante idea de hacer una película partiendo de eso y volvernos a contar, y lo que es peor, cantar, la misma mierda de siempre aunque, esta vez, con un poquito más de gamberrería, pero muy justita y no siempre divertida.
La novedosa trama nos cuenta la historia de Beca, una chica cuyo sueño es ser Dj, que es lo que se lleva ahora, pero que ha decidido ir a la universidad, pues vete tú a saber, para que los creadores de esta obra posmoderna tuvieran más fácil meter al resto de personajes en la historia. Allí parece que no encaja ella en ningún sitio pero al final una de las chicas del coro acaba descubriendo que tiene una portentosa voz mientras Beca canta en las duchas (espera, ¿esto no lo hemos visto ya en Glee? ¡¡¡Y en miles de comedias de mierda!!!) y la anima a unirse a uno de los coros de la universidad, que resulta que esta universidad otra cosa no, pero coros, los que quieras.
Y luego, pues ya os sabéis la historia de las películas sobre coros desde que existe Sister Act 2: hay que ganar concursos. Así que a competir y a montar numeritos musicales y a hacer alguna tontada de vez en cuando para buscar la risa fácil.
La primera vez que vi la película quedé totalmente horrorizada, me pareció lo peor de lo peor y mala pero con ganas, pero la verdad es que a la segunda le cogí un poco más de simpatía a los personajes y al final, creo, pero tampoco estoy segura al 100%, que me reí en una escena. Pero vamos, que haberle cogido cariño a esos personajes, que son lo único medianamente bueno que tiene la película, ese puntito surrealista de las componentes del coro (¡qué ocurrencia, un coro formado por gente rara!) no la hace mejor.
Muy generosa me siento al darle un ojete de monico a Pitch Perfect, pero puedo prometer y prometo que es un ojete de monico que se acerca bastante al de dromedario. No os la recomiendo ni muerta, claro, pero tampoco puedo deciros que será una película que, si al final os animáis a ver, os vaya a aburrir. En vuestras manos queda la decisión, luego no digáis que no os avisé.
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