Después del disgustazo que me dio Alicia en el País de las Maravillas (hablo de la versión de Tim Burton) la verdad es que me esperaba cualquier cosa de Sombras Tenebrosas. Me esperaba desde la mierda más absoluta, es decir, algo peor todavía a la película que Tim hizo sobre Alicia, hasta la vuelta al humor mezclado con fantasmas de Bitelchús, por ejemplo, película que a mí me parece muy divertida.
El ir al cine esperándote lo peor de lo peor es algo, en el fondo, positivo, porque cualquier cosa que te pongan ya no te va a sentar tan mal. Si con Alicia me llevé disgusto fue porque soy muy fan de los libros de Carroll y del personaje de Alicia y bueno, creo que la película de Burton era bastante regulera desde el punto de vista del guión. Pero con Sombras Tenebrosas no tenía ese problema, porque aunque había leído que la película era una adaptación de una serie de televisión de los años 70, como no conocía dicha serie, no iba a poder enfadarme con el resultado.
La historia de esta nueva película de Tim Burton gira en torno al personaje de Barnabas Collins, un personaje, por cierto, muy carismático y divertido. Este señor fue convertido en vampiro por una bruja que le amaba locamente pero que no era correspondida, y doscientos años después sale de su tumba para volver al mundo, pero no al que él conocía, pues, como todos sabemos, en estos doscientos últimos años las cosas han cambiado bastante.
Como premisa no está nada mal. Eso de soltar a un ricachón del siglo XVIII en los años 70 parece bastante divertido, y la película se aprovecha de ello con infinidad de gags que van haciendo que la película vaya pasando sin mucha pena ni gloria, pero tampoco sin aburrir. El espectador enseguida se engancha a la historia y a los personajes, tan pintorescos y excéntricos, y se deja llevar por la aventurilla del centenario vampiro, que no es mucho más que una historia de celos, amor, venganzas y negocios. Lo malo es que la historia no empieza mal del todo, llega a un punto bastante interesante hacia la mitad de la película, pero luego se desmorona por completo con un final de WTF?
Los personajes secundarios no están muy bien aprovechados. Realmente están ahí "porque tienen que estar", porque saldrían en la serie, supongo, y algo tendrían que hacer con ellos, pero entre que algunos sobran y otros tienen giros totalmente inexplicables uno se vuelve un poco loco. Y esto ocurre, creo yo, por la misma razón que fallan algunas de las películas de Tim Burton: por la falta de un guión sólido.
Tim ha demostrado ya una y mil veces que es un gran director de cine, que tiene un estilo muy personal y que le encanta lo gótico, los colorindinguis, lo retro, lo fantástico y lo romántico. Sombras Tenebrosas tiene todas esas características, así que Tim se desenvuelve como pez en el agua, pero hasta donde un guión tan cogido con pinzas le deja. A esta película solo le falta eso, la potencia de un guión de más impacto, porque todo lo demás es casi perfecto, banda sonora incluida (de la mano, por supuesto, de Danny Elfman).
Entretenida y nada más, y a ratos ni eso. Pero tampoco aborrecible. Es una pena que una película con tantos puntos a favor se quede en la mediocridad, pero es lo que se merece. Por eso se queda en el ojete de monico, pudiendo haber llegado lejos, pues, repito, creo que tanto la premisa de esta película como los personajes principales son bastante divertidos. Ahora solo nos queda esperar a finales de año para ver Frankenweenie y tomar por fin la decisión de si Tim Burton es mierda o simplemente ha pasado por un bache. Mención especial al polvazo entre el vampiro y la bruja.
30 may 2012
22 may 2012
Encuentros en la tercera fase
¡Cuántos años han tenido que pasar para que una amante del misterio como yo por fin se pusiera a ver esta película! Aunque había oído hablar de ella montones de veces no fue hasta el pasado fin de semana que por fin me dije "es el momento de ver cómo eran las películas de extraterrestres en los años sententa". Esta película ya forma parte de la memoria colectiva, sobre todo sus cuatro notas principales que dan pie a una banda sonora (a cargo de John Williams ni más ni menos) inolvidable, y yo no podía dejarla pasar.
Encuentros en la tercera fase es una de las películas de extraterrestres más conocidas y valoradas todavía a día de hoy, y ahora que la he visto entiendo por qué. Pensé que trataría el tema de una manera completamente distinta, la verdad, me había formado en la cabeza una idea equivocada de la película, una mezcla de E.T. y Alien, no sé por qué, y como Alien no me gustó mucho (odiadme, pero no me gustó) se me habían quitado las ganas de ver más películas sobre marcianitos. Afortunadamente me decidí a ver la película y acabé disfrutándola.
Lo primero que llama la atención de esta película es que por ella no han pasado los años. El hecho de que las investigaciones con los encuentros alienígenas hayan caído en picado (aunque últimamente vuelven a estar más de moda, o eso me parece a mí) supongo que le ha venido bien, porque lo malo de las películas de ciencia ficción es que suelen perder credibilidad con el paso de los años por los avances de la humanidad. El gran acierto de esta película es tratar el tema del contacto con extraterrestres desde el plano más realista y humano posible.
En ese sentido, la historia me ha sorprendido bastante, no solo porque la llegada de la vida extraterrestre a La Tierra sea tan llamativa desde el principio sino por cómo afecta a la vida de las personas que logran tener comunicación con esos extraterrestres y cómo finalmente se produce el encuentro. Me ha parecido muy interesante el drama familiar que supone el contacto con los extraterrestres, y aunque creo que en algún momento al guión se le va un poco la pinza, en general me parece una película para nada excesiva, e incluso, como dije anteriormente, demasiado realista.
Si me dejáis hacer una crítica paranormal-friki, lo que menos me encaja de toda la película es el título. El título en español, quiero decir, porque mientras en inglés es bastante descriptivo: "Encuentros del tercer tipo", los encuentros esos en la tercera fase españoles a mí no me dejan nada claro y creo que alejan a la película de su contenido. Los encuentros del tercer tipo son aquellos encuentros en los que persona y marcianito se ven el uno al otro, pero encontrarse en una tercera fase no sé muy bien lo que es.
Pero bueno, no nos metamos en esos asuntos que no nos incumben, además de que yo ya debería haber aceptado que lo de la traducción de los títulos al español... es una tradición cuanto menos interesante de conocer. Lo que quiero dejar claro es que la película sigue funcionando incluso para los que la vemos por primera vez en el año 2012. Desde el primer momento la trama te atrapa, y, como le ocurre a sus protagonistas, cada vez queremos saber más y más hasta llegar al deslumbrante desenlace. Una película muy entretenida, pero que también, y casi sin quererlo, te invita a reflexionar y a fantasear con la idea de otros mundos. Copón de película para el joven Spielberg que ya tenía muy clara su pasión por el misterio y lo enigmático (Iker Jiménez style).
Encuentros en la tercera fase es una de las películas de extraterrestres más conocidas y valoradas todavía a día de hoy, y ahora que la he visto entiendo por qué. Pensé que trataría el tema de una manera completamente distinta, la verdad, me había formado en la cabeza una idea equivocada de la película, una mezcla de E.T. y Alien, no sé por qué, y como Alien no me gustó mucho (odiadme, pero no me gustó) se me habían quitado las ganas de ver más películas sobre marcianitos. Afortunadamente me decidí a ver la película y acabé disfrutándola.
Lo primero que llama la atención de esta película es que por ella no han pasado los años. El hecho de que las investigaciones con los encuentros alienígenas hayan caído en picado (aunque últimamente vuelven a estar más de moda, o eso me parece a mí) supongo que le ha venido bien, porque lo malo de las películas de ciencia ficción es que suelen perder credibilidad con el paso de los años por los avances de la humanidad. El gran acierto de esta película es tratar el tema del contacto con extraterrestres desde el plano más realista y humano posible.
En ese sentido, la historia me ha sorprendido bastante, no solo porque la llegada de la vida extraterrestre a La Tierra sea tan llamativa desde el principio sino por cómo afecta a la vida de las personas que logran tener comunicación con esos extraterrestres y cómo finalmente se produce el encuentro. Me ha parecido muy interesante el drama familiar que supone el contacto con los extraterrestres, y aunque creo que en algún momento al guión se le va un poco la pinza, en general me parece una película para nada excesiva, e incluso, como dije anteriormente, demasiado realista.
Si me dejáis hacer una crítica paranormal-friki, lo que menos me encaja de toda la película es el título. El título en español, quiero decir, porque mientras en inglés es bastante descriptivo: "Encuentros del tercer tipo", los encuentros esos en la tercera fase españoles a mí no me dejan nada claro y creo que alejan a la película de su contenido. Los encuentros del tercer tipo son aquellos encuentros en los que persona y marcianito se ven el uno al otro, pero encontrarse en una tercera fase no sé muy bien lo que es.
Pero bueno, no nos metamos en esos asuntos que no nos incumben, además de que yo ya debería haber aceptado que lo de la traducción de los títulos al español... es una tradición cuanto menos interesante de conocer. Lo que quiero dejar claro es que la película sigue funcionando incluso para los que la vemos por primera vez en el año 2012. Desde el primer momento la trama te atrapa, y, como le ocurre a sus protagonistas, cada vez queremos saber más y más hasta llegar al deslumbrante desenlace. Una película muy entretenida, pero que también, y casi sin quererlo, te invita a reflexionar y a fantasear con la idea de otros mundos. Copón de película para el joven Spielberg que ya tenía muy clara su pasión por el misterio y lo enigmático (Iker Jiménez style).
19 may 2012
American Pie: El reencuentro
Estos días atrás ya he dejado demostrado que soy fan de la saga de American Pie, aunque, vuelvo a especificar, solo de aquellas en las que salen Jim y Michelle. Por eso, cuando me enteré de la magnífica noticia de que estaban preparando una nueva película de la franquicia con el reparto original, no pude sino alegrarme, aunque luego, claro, me entraron los miedos de ¿y si es una mierda?. La única manera de enfrentarse a esos miedos era acudir al cine cuanto antes y... ¡que fuera lo que Dios quisiera!
Esta vez no fue como las demás. Generalmente procuro no ver trailers y demás adelantos para que no me quiten la sorpresa, pero esta vez no podía aguantar y ya sabía muchas de las cosas que me iba a encontrar. Además, por supuesto, las películas de American Pie tampoco destacan por sus rebuscados argumentos, así que incluso podía imaginar cómo iba a acabar, pero eso no impidió que disfrutase del momento.
Lo malo de esta película es que ves a los adultos protagonistas que la primera American Pie volviendo a hacer las mismas estupideces y dices... ¡virgencita! Pero lo bueno es que ves a los adultos protagonistas de la primera American Pie volviendo a hacer las mismas estupideces y empiezas a rescatar al adolescente que se partía con las bobadas típicas de esta saga dentro de ti y empiezas a ver la película con otros ojos. A excepción de Stifler. Stifler, a excepción de cuando le echó laxante a Culofino, nunca me había caído muy bien, pero en esta película ya es que ni me hace gracia. Creo que su personaje está completamente pasado de moda. Sin embargo queda compensado por la ternura y la inocencia... y la torpeza, sí, la torpeza también, de Jim, que sigue tan adorable como siempre... aunque en la peli tiene momentos de comportarse como un pequeño hijo de putilla... la verdad.
Este reencuentro es bonito porque te trae recuerdos, pero analizado fríamente, como una película independiente, la verdad es que es una peli bastante mierdaca. Pero claro, las hay que tenemos el corazón muy blandito y cualquier cosa nos conmueve, y a mí esta película realmente ha llegado a tocarme la fibra sensible, además de que me ha hecho pasar un buen rato y en algún que otro momento me he echado mis carcajadillas. Aunque sinceramente su gran atractivo y reclamo es la mera curiosidad, saber qué ha sido de aquellos adolescentes que ahora ya están casados, trabajando y comportándose como personas.
A ver si este ya es el fin de tan longeva saga, porque aunque se echará de menos ver al padre de Jim, a la madre de Stifler, a Sherminator y demás personajillos en la gran pantalla, yo creo que alguien ya debería decir "hasta aquí hemos llegado" y dejar que el recuerdo de estas películas sea lo único que las haga seguir vivas. Por mi parte esta última American Pie se lleva un copón de película absolutamente subjetivo y movido por la nostalgia, así que no es del todo real, pero... es lo que yo siento.
PD: Se me escapó alguna lagrimilla durante la película
Otra PD: Le escribí una carta a Jim Levenstein para Frikarte
Esta vez no fue como las demás. Generalmente procuro no ver trailers y demás adelantos para que no me quiten la sorpresa, pero esta vez no podía aguantar y ya sabía muchas de las cosas que me iba a encontrar. Además, por supuesto, las películas de American Pie tampoco destacan por sus rebuscados argumentos, así que incluso podía imaginar cómo iba a acabar, pero eso no impidió que disfrutase del momento.
Lo malo de esta película es que ves a los adultos protagonistas que la primera American Pie volviendo a hacer las mismas estupideces y dices... ¡virgencita! Pero lo bueno es que ves a los adultos protagonistas de la primera American Pie volviendo a hacer las mismas estupideces y empiezas a rescatar al adolescente que se partía con las bobadas típicas de esta saga dentro de ti y empiezas a ver la película con otros ojos. A excepción de Stifler. Stifler, a excepción de cuando le echó laxante a Culofino, nunca me había caído muy bien, pero en esta película ya es que ni me hace gracia. Creo que su personaje está completamente pasado de moda. Sin embargo queda compensado por la ternura y la inocencia... y la torpeza, sí, la torpeza también, de Jim, que sigue tan adorable como siempre... aunque en la peli tiene momentos de comportarse como un pequeño hijo de putilla... la verdad.
Este reencuentro es bonito porque te trae recuerdos, pero analizado fríamente, como una película independiente, la verdad es que es una peli bastante mierdaca. Pero claro, las hay que tenemos el corazón muy blandito y cualquier cosa nos conmueve, y a mí esta película realmente ha llegado a tocarme la fibra sensible, además de que me ha hecho pasar un buen rato y en algún que otro momento me he echado mis carcajadillas. Aunque sinceramente su gran atractivo y reclamo es la mera curiosidad, saber qué ha sido de aquellos adolescentes que ahora ya están casados, trabajando y comportándose como personas.
A ver si este ya es el fin de tan longeva saga, porque aunque se echará de menos ver al padre de Jim, a la madre de Stifler, a Sherminator y demás personajillos en la gran pantalla, yo creo que alguien ya debería decir "hasta aquí hemos llegado" y dejar que el recuerdo de estas películas sea lo único que las haga seguir vivas. Por mi parte esta última American Pie se lleva un copón de película absolutamente subjetivo y movido por la nostalgia, así que no es del todo real, pero... es lo que yo siento.
PD: Se me escapó alguna lagrimilla durante la película
Otra PD: Le escribí una carta a Jim Levenstein para Frikarte
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17 may 2012
El sexto sentido
Parece que a estas alturas de la vida ya nada se puede decir de esta película que no se haya dicho antes. No creo que exista una sola persona del mundo civilizado ("civilizado") que no sepa el famosísimo final (que no por ello originalísimo) de El sexto sentido, película que lo petó pero bien petado hace ya unos cuantos añitos, pero que sigue siendo una pequeña joyita del cine porque por ella pasan los años estupendamente.
Hacía muchísimos años que no había vuelto a ver esta película. Yo es que me hice superfan enseguida, en cuanto la vi en el cine, y luego me la compré en VHS y todo, y hubo un tiempo en el que, por lo menos cinco o seis veces, me la vi, pero de repente un día me aburrió y ya no quise volver a saber de ella nunca más. De hecho, cuando hice el cambio de películas originales en VHS a nuevas películas originales en DVD esta ni siquiera entró en mi lista de los deseos porque ya no me apetecía tenerla. Pero mira tú por donde, la semana pasada, en plan nostálgico, decidí recordarla, y nada más terminarla tuve que meterla en mi lista de "Películas que me quiero comprar", porque es una película estupenda.
Supongo que sobra contar de qué va la película, y sobra incluso decir que al final Bruce Willis está muerto, pero lo que sí me gustaría contar es que, aunque se ha calificado esta película como "terror", simplemente por el hecho de que en ella salen fantasmas, yo diría más bien que es un drama y de los gordos. Para empezar, yo creo que el tema principal de esta película no es que un pobre niño (un poco freak, las cosas como son) vea muertos, que ya me parece suficiente drama de por sí, sino que el tema principal de esta película es la frustración y la incomunicación. En numerosas ocasiones se ponen ante nuestros ojos escenas de seres frustrados (un hombre que no pudo ayudar a un paciente, una madre que no puede ayudar a su hijo, un niño que siente que nadie le creerá si cuenta lo que ve) y momentos en los que falla la comunicación entre las "personas", estén vivas o muertas. Por decirlo de alguna manera, el desenlace real de El sexto sentido no es que al final Bruce (pobre Bruce, ¡eres el mejor!) no sobreviviera al disparo, sino que consigue superar su problema y comunicarse con su mujer.
Por lo tanto, la historia de los fantasmas queda automáticamente relegada a un segundo plano. De hecho, los momentos de "pasar miedo" en esta película son muy puntuales. Eso sí, yo recuerdo la primera vez que vi esta película en el cine, y... ¡¡¡joder!!! No me acojoné ni nada. La escena de la niña bajo la tienda de campaña improvisada que tenía el protagonista a mí casi me mata de un infarto.
Sin duda alguna podemos decir que la base de esta gran película es que tiene un guión cojonudo. Pero así: cojonudo. Todas las escenas son alucinantes, y la evolución de la trama, tanto del terapeuta como del niño son perfectas. Además, por supuesto, del engaño al que nos vemos expuestos, en los que somos capaces de creernos que el resto de la gente sí está viendo a Bruce Willis. Y eso también es un punto a favor de lo bien escrita que está. Da igual que ya te sepas el final de la película, volverla a ver es volver a disfrutarla.
Si a ese guión tan maravilloso le sumas una dirección estupenda por parte de un desconocido hasta entonces director hindú (que hoy en día no sé qué coño le ha pasado pero solo hace mierda), una banda sonora escalofriante y unas actuaciones, sobre todo la del niño, Haley Joel Osment (que también cayó en picado, como el director de la cinta) y su madre, la grandiosa actriz Toni Collette, pues ¡para qué quieres más! (Y Bruce Willis, que es el puto amo).
Me alegro de haber vuelto a verla porque tenía en mi cabeza un recuerdo de ella bastante distorsionado. Además, ahora que soy todavía más freak del mundo paranormal, he podido comprobar que la película tiene una gran documentación para recrear experiencias con "los muertos", lo cual también es de agradecer. Se lleva un recopetín de película, y espero que no tarde mucho en entrar a formar parte de mi nueva colección de películas.
Hacía muchísimos años que no había vuelto a ver esta película. Yo es que me hice superfan enseguida, en cuanto la vi en el cine, y luego me la compré en VHS y todo, y hubo un tiempo en el que, por lo menos cinco o seis veces, me la vi, pero de repente un día me aburrió y ya no quise volver a saber de ella nunca más. De hecho, cuando hice el cambio de películas originales en VHS a nuevas películas originales en DVD esta ni siquiera entró en mi lista de los deseos porque ya no me apetecía tenerla. Pero mira tú por donde, la semana pasada, en plan nostálgico, decidí recordarla, y nada más terminarla tuve que meterla en mi lista de "Películas que me quiero comprar", porque es una película estupenda.
Supongo que sobra contar de qué va la película, y sobra incluso decir que al final Bruce Willis está muerto, pero lo que sí me gustaría contar es que, aunque se ha calificado esta película como "terror", simplemente por el hecho de que en ella salen fantasmas, yo diría más bien que es un drama y de los gordos. Para empezar, yo creo que el tema principal de esta película no es que un pobre niño (un poco freak, las cosas como son) vea muertos, que ya me parece suficiente drama de por sí, sino que el tema principal de esta película es la frustración y la incomunicación. En numerosas ocasiones se ponen ante nuestros ojos escenas de seres frustrados (un hombre que no pudo ayudar a un paciente, una madre que no puede ayudar a su hijo, un niño que siente que nadie le creerá si cuenta lo que ve) y momentos en los que falla la comunicación entre las "personas", estén vivas o muertas. Por decirlo de alguna manera, el desenlace real de El sexto sentido no es que al final Bruce (pobre Bruce, ¡eres el mejor!) no sobreviviera al disparo, sino que consigue superar su problema y comunicarse con su mujer.
Por lo tanto, la historia de los fantasmas queda automáticamente relegada a un segundo plano. De hecho, los momentos de "pasar miedo" en esta película son muy puntuales. Eso sí, yo recuerdo la primera vez que vi esta película en el cine, y... ¡¡¡joder!!! No me acojoné ni nada. La escena de la niña bajo la tienda de campaña improvisada que tenía el protagonista a mí casi me mata de un infarto.
Sin duda alguna podemos decir que la base de esta gran película es que tiene un guión cojonudo. Pero así: cojonudo. Todas las escenas son alucinantes, y la evolución de la trama, tanto del terapeuta como del niño son perfectas. Además, por supuesto, del engaño al que nos vemos expuestos, en los que somos capaces de creernos que el resto de la gente sí está viendo a Bruce Willis. Y eso también es un punto a favor de lo bien escrita que está. Da igual que ya te sepas el final de la película, volverla a ver es volver a disfrutarla.
Si a ese guión tan maravilloso le sumas una dirección estupenda por parte de un desconocido hasta entonces director hindú (que hoy en día no sé qué coño le ha pasado pero solo hace mierda), una banda sonora escalofriante y unas actuaciones, sobre todo la del niño, Haley Joel Osment (que también cayó en picado, como el director de la cinta) y su madre, la grandiosa actriz Toni Collette, pues ¡para qué quieres más! (Y Bruce Willis, que es el puto amo).
Me alegro de haber vuelto a verla porque tenía en mi cabeza un recuerdo de ella bastante distorsionado. Además, ahora que soy todavía más freak del mundo paranormal, he podido comprobar que la película tiene una gran documentación para recrear experiencias con "los muertos", lo cual también es de agradecer. Se lleva un recopetín de película, y espero que no tarde mucho en entrar a formar parte de mi nueva colección de películas.
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