Sí, queridos lectores. Existe una película en el mundo del cine que se llama Juana la loca... de vez en cuando. Por supuesto, es española. ¡Y lo que es más grande aún! Está protagonizada por Lola Flores. El cóctel perfecto para pasar una tarde totalmente absurda pero divertida.
Y lo peor de todo es que Lola Flores no hace de Juana la loca, sino de la Reina Isabel la Católica, pero realmente se come la película con su salero y desparpajo. A Juana la interpreta una chica muy guapa que yo no sé quién es pero que se parece mucho a Pilar Rubio, lo que pasa que hoy por hoy esa chica tendrá ahora el doble de la edad de Pilar Rubio y probablemente ya no será hermosa.
El reparto está completado por lo mejor del cine español de principios de los años ochenta: Jaime Morey, Quique Camoiras, Juanito Navarro, Fernando Fernán Gómez, Guillermo Montesinos, José Luis López Vázquez y hasta la mismísima Carla Duval.
La película es un sentido raro raro, pero de verdad de la buena, que si te lo tomas como lo que es, una película mu tonta, te pasas un rato muy divertido. Esta película se centra en el momento en el que los Reyes Católicos ya están tirando pa' viejunos y están buscando un heredero para su reino, pero una hija se le ha hecho republicana, el otro se le ha muerto, y solo queda Juana, que está pasando una época un poco mala porque anda un poco salidilla. Su madre está empeñada en buscarle un marido pero a Juana no le gusta ninguno... hasta que conoce a Felipe el hermoso, que es un tío guapo, guapo (guapo para los ochos ochenta, claro, visto con los ojos de ahora es un tío bastante rancio).
La verdad es que menuda joya del cine español. Fiel reflejo de una época en la que el cine español todavía movía masas y gustaba a la gente, por muy de mala calidad que fuera. Es esta una especie de History Movie cuyo único fin es hacer chistes tomando como base la historia de España aderezada de personajes muy conocidos en aquel momento que se interpretan un poco a sí mismos para seguir haciendo más gracia.
Entiendo que haya muchos cinéfilos a los que les sea imposible ver una película como esta, pero seguro que hay otros muchos que no sabían de su existencia y les ha picado la curiosidad. Yo tengo que ser sincera y reconozco que la película, a niveles cinematográficos, es bastante mala, pero en vez de darle el peor ojete, le doy un ojete de monico por lo que me he reído viéndola. Ante todo, una película muy original.
21 sept 2012
17 sept 2012
Rent
Si me seguís desde hace tiempo sabréis que me encantan los musicales, y que no suelo resistirme a ver ninguno que llegue a mi conocimiento. No obstante, aunque Rent me la recomendaron el verano pasado, no ha sido hasta este que por fin me he sentado a verlo.
Rent no es un musical demasiado conocido en España, pero le ocurre todo lo contrario en los Estados Unidos. La película es una adaptación del musical homónimo de Broadway, hasta el punto de que algunos de los actores del reparto teatral repiten ante la cámara en la versión cinematográfica. El musical en Broadway ganó varios premios y se convirtió en uno de los más famosos de la ciudad de Nueva York, por eso su llegada a las grandes pantallas se hizo prácticamente inevitable.
Y además de ser bastante desconocido en España, Rent también es un musical poco convencional. Se dice que es una adaptación de la ópera La Boheme, y puede que lleven razón porque si algo son los protagonistas de esta película, es bohemios, incluso hay un número musical en el que se autodenominan como tal.
La acción transcurre en el Nueva York de finales de los años ochenta, principios de los noventa, en un bloque industrial en el que viven una serie de artistas bastante pobres, que prácticamente tienen okupado el lugar. La película arranca cuando, en la noche de Nochebuena, se presenta ante los habitantes de ese lugar un representante del dueño pidiéndoles a los inquilinos que paguen la renta que deben o serán expulsados. Poco tiene que ver luego, aunque siempre estará presente, esa renta que no han pagado, pues la película enseguida se centra en la vida de todos los que rodean el edificio neoyorkino.
La historia que nos cuenta Rent dura exactamente un año, de navidad a navidad, año en el que este grupo de conocidos van volviéndose amigos y personas indispensables en la vida de cada uno, deteniéndose a hacer un balance de lo vivido al finalizar la película.
Por otro lado, esta película tiene un trasfondo social muy importante, que es el mundo del sida y de los que padecen esta enfermedad, que tan desgraciadamente estuvo de moda a principios de los años noventa en Nueva York. Esta enfermedad marcará el destino de los protagonistas de este musical casi sin que se den cuenta.
Solo os recomendaré esta película si sois verdaderamente amantes del género musical, porque la película se parece demasiado a una ópera y tiene muy pocas partes habladas, predominando siempre la música y las voces de sus protagonistas, que expresan sus sentimientos y sus ideas a través de las canciones que van haciendo avanzar la historia.
Aunque es una historia triste, la película logra transmitir su Carpe Diem, su pasión por el amor, y consigue dejarte un buen rollo y un buen sabor de boca al final de la misma. Por lo tanto se lleva el copón de película. Me gustaría recomendaros, eso sí, que aunque no veáis la película, conozcáis el tema principal que me parece maravilloso. Pinchad aquí para verlo.
Rent no es un musical demasiado conocido en España, pero le ocurre todo lo contrario en los Estados Unidos. La película es una adaptación del musical homónimo de Broadway, hasta el punto de que algunos de los actores del reparto teatral repiten ante la cámara en la versión cinematográfica. El musical en Broadway ganó varios premios y se convirtió en uno de los más famosos de la ciudad de Nueva York, por eso su llegada a las grandes pantallas se hizo prácticamente inevitable.
Y además de ser bastante desconocido en España, Rent también es un musical poco convencional. Se dice que es una adaptación de la ópera La Boheme, y puede que lleven razón porque si algo son los protagonistas de esta película, es bohemios, incluso hay un número musical en el que se autodenominan como tal.
La acción transcurre en el Nueva York de finales de los años ochenta, principios de los noventa, en un bloque industrial en el que viven una serie de artistas bastante pobres, que prácticamente tienen okupado el lugar. La película arranca cuando, en la noche de Nochebuena, se presenta ante los habitantes de ese lugar un representante del dueño pidiéndoles a los inquilinos que paguen la renta que deben o serán expulsados. Poco tiene que ver luego, aunque siempre estará presente, esa renta que no han pagado, pues la película enseguida se centra en la vida de todos los que rodean el edificio neoyorkino.
La historia que nos cuenta Rent dura exactamente un año, de navidad a navidad, año en el que este grupo de conocidos van volviéndose amigos y personas indispensables en la vida de cada uno, deteniéndose a hacer un balance de lo vivido al finalizar la película.
Por otro lado, esta película tiene un trasfondo social muy importante, que es el mundo del sida y de los que padecen esta enfermedad, que tan desgraciadamente estuvo de moda a principios de los años noventa en Nueva York. Esta enfermedad marcará el destino de los protagonistas de este musical casi sin que se den cuenta.
Solo os recomendaré esta película si sois verdaderamente amantes del género musical, porque la película se parece demasiado a una ópera y tiene muy pocas partes habladas, predominando siempre la música y las voces de sus protagonistas, que expresan sus sentimientos y sus ideas a través de las canciones que van haciendo avanzar la historia.
Aunque es una historia triste, la película logra transmitir su Carpe Diem, su pasión por el amor, y consigue dejarte un buen rollo y un buen sabor de boca al final de la misma. Por lo tanto se lleva el copón de película. Me gustaría recomendaros, eso sí, que aunque no veáis la película, conozcáis el tema principal que me parece maravilloso. Pinchad aquí para verlo.
¿Quién es la madre de Cómo conocía vuestra madre?
Hace unos días os hablaba en OjeteFilms de la séptima temporada de esta serie, y os dejaba caer mi teoría de que la madre es Lilly. Sorprendentemente, en la encuesta que ha acompañado estos días al blog para que opinarais sobre quién era la madre, la opción "Lilly" se ha llevado el 18% de los votos, ha sido la segunda opción más votada. No obstante, la mayoría de vosotros habéis dicho que todavía no conocemos a la que será la madre de los hijos de Ted, cosa que, aunque parece lo más probable, también me parece la opción más fácil para la serie y, en mi opinión, lo peor. Creo que lo bonito sería que la madre fuera alguien que ya conocemos, aunque quizás no tanto como Lilly, para que nos podamos llevar una sorpresa por lo menos.
Tendremos que esperar al 24 de septiembre para ver la octava (¿y quizá última?) temporada de esta serie y que nuestras dudas se vayan resolviendo.
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14 sept 2012
Madagascar 3: de marcha por Europa
Por mucho que te guste el cine a veces en la vida el cuerpo te pide un poco de relax y una película que evite darle al coco, y el verano es experto en llenar las salas de nuestros cines con este tipo de películas. Así fue como me decidí a ver la tercera parte de Madagascar, película de la que renegué bastante en un primer momento porque, aunque la primera parte de esta trilogía me gustó mucho en su momento, la segunda ya, en mi opinión, flojeó un poquito, y la tercera, según la lógica, tenía que dar bastante cosica, me salió del cuerpo (vaya usted a saber cómo) querer verla, y sí, la vi. La vi y me di la razón de que daba bastante cosica.
El cuarteto protagonista de Madagascar está compuesto por cuatro amigos y animales todos ellos, a saber un león, una hipopótama, un zebro y un jirafo, que un día decidieron abandonar el zoo de Central Park, donde habían vivido de toda la vida, para conocer mundo, y aparecieron en Madagascar, de ahí el título de las películas. Como dije anteriormente, mientras la primera parte de la trilogía es bastante divertida y los personajes, quizás porque es la primera vez que los vemos, hacen más gracia, la segunda, que también era bastante digna, ya se le notaba un puntito de ya no soy tan original y esta tercera, en la que los cuatro amigos animales deciden seguir a los pingüinos hasta Europa con vistas siempre a volver a Central Park, el lugar que consideran su hogar, me ha parecido un poco mierdera.
Como bien reza el título de esta película, los animalicos llegan a Europa con vistas de encontrar, desde este nuestro continente, una forma mejor y más rápida de llegar a Nueva York, pero una serie de enredos, como es muy lógico, les complica el viaje y acaban enrolados en un circo, creando así un nuevo plan: que el circo sea contratado por algún estadounidense y una vez en su país, ingeniárselas por llegar a Central Park.
Es muy difícil decidir qué es lo peor de la película, porque yo creo que la película tiene un nivel a la altura del "peor", de la cual destacan pocas cosas buenas. Para empezar, esta tercera parte me resulta muy simplona a todos los niveles. Los nuevos personajes no molan, los nuevos malos son bastante reguleros, los gags chirrían un poquito y un largo etcétera. Por otra parte, tampoco es que me haya resultado la película más entretenida del mundo, llegando en algunos momentos a aburrirme o simplemente a dejar de interesarme. Para terminar, Madagascar siempre fue una película sobre la amistad, y en esta película no hay una pizca de aquella unión fraternal entre los animalicos, a cambio de que nos muestran una cutrísima historia de amor.
Igual me arriesgo al decir que esta es una película que gustará más si la ves bajo los efectos de alguna droga, porque lo único realmente guay que tiene es que de repente salen un montón de colorindinguis y todo es música, diversión y color. Si a mí me hipnotizó sin ser yo de echarle droja al colacao, supongo que al que venga contento de casa le tiene que resultar lo más de lo más.
Total, que a mí no me ha gustado nada. Que lo bonito que tenía esta franquicia se ha perdido por completo en esta tercera parte, junto con la personalidad de sus animales protagonistas, y que esto no es más que un espectáculo de marcha, marcha, sin mucha miga. Por eso yo le doy un ojete de dromedario y me quedo tan a gusto.
El cuarteto protagonista de Madagascar está compuesto por cuatro amigos y animales todos ellos, a saber un león, una hipopótama, un zebro y un jirafo, que un día decidieron abandonar el zoo de Central Park, donde habían vivido de toda la vida, para conocer mundo, y aparecieron en Madagascar, de ahí el título de las películas. Como dije anteriormente, mientras la primera parte de la trilogía es bastante divertida y los personajes, quizás porque es la primera vez que los vemos, hacen más gracia, la segunda, que también era bastante digna, ya se le notaba un puntito de ya no soy tan original y esta tercera, en la que los cuatro amigos animales deciden seguir a los pingüinos hasta Europa con vistas siempre a volver a Central Park, el lugar que consideran su hogar, me ha parecido un poco mierdera.
Como bien reza el título de esta película, los animalicos llegan a Europa con vistas de encontrar, desde este nuestro continente, una forma mejor y más rápida de llegar a Nueva York, pero una serie de enredos, como es muy lógico, les complica el viaje y acaban enrolados en un circo, creando así un nuevo plan: que el circo sea contratado por algún estadounidense y una vez en su país, ingeniárselas por llegar a Central Park.
Es muy difícil decidir qué es lo peor de la película, porque yo creo que la película tiene un nivel a la altura del "peor", de la cual destacan pocas cosas buenas. Para empezar, esta tercera parte me resulta muy simplona a todos los niveles. Los nuevos personajes no molan, los nuevos malos son bastante reguleros, los gags chirrían un poquito y un largo etcétera. Por otra parte, tampoco es que me haya resultado la película más entretenida del mundo, llegando en algunos momentos a aburrirme o simplemente a dejar de interesarme. Para terminar, Madagascar siempre fue una película sobre la amistad, y en esta película no hay una pizca de aquella unión fraternal entre los animalicos, a cambio de que nos muestran una cutrísima historia de amor.
Igual me arriesgo al decir que esta es una película que gustará más si la ves bajo los efectos de alguna droga, porque lo único realmente guay que tiene es que de repente salen un montón de colorindinguis y todo es música, diversión y color. Si a mí me hipnotizó sin ser yo de echarle droja al colacao, supongo que al que venga contento de casa le tiene que resultar lo más de lo más.
Total, que a mí no me ha gustado nada. Que lo bonito que tenía esta franquicia se ha perdido por completo en esta tercera parte, junto con la personalidad de sus animales protagonistas, y que esto no es más que un espectáculo de marcha, marcha, sin mucha miga. Por eso yo le doy un ojete de dromedario y me quedo tan a gusto.
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