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29 jul 2010

Pesadilla en Elm Street (El origen)

Pesadilla en Víctor Gallego, yo diría, porque vamos... ¡qué peliculón que nos vimos ayer en el cine el amigo Alberto y yo! Los dos somos muy fans de Freddy Krueger, aunque él más, la verdad, y ayer por la noche, por fin, fuimos junticos al cine para ver la nueva entrega de una de las mejores sagas del género de terror.

Yo ya salía de casa sabiendo que lo que iba a ver era cacota de la vaca, y de una vaca bien hermosa, pero aún así, claro, ¿quién puede resistirse a los encantos del hombre con cuchillitos afilados en los dedos? Tenía una idea preconcebida tan mala de la película, que mira, casi que me vino bien para luego asimilar las cosas que me tocó ver en la gran pantalla.

Lo primero que me gustaría decir es que hecho muchísimo de menos a Robert Englud, el Freddy de toda la vida. Este nuevo Freddy es mucho más asqueroso y mucho peor como monstruo, o asesino, o como queráis llamarlo. Para empezar, se parece más a Voldemort que al antiguo Freddy. Tanto efecto especial para deformar su cara al final no ha servido para hacerlo mejor. Además este nuevo Freddy no es nada guapo, no me creo que fuera capaz de conquistar a tanto niño pequeño. Por otra parte, como personaje, ya no tiene gracia ninguna. Freddy era un cachondo, un tío que realmente disfrutaba de su maldad y te hacía disfrutar a ti, como espectador, de lo malo que era. Freddy jugaba con sus víctimas y eso era lo que le hacía más aterrador. Este nuevo Freddy solo me parece un idiota que además me tira bastante para atrás. No puedo amarle.

Pero bueno, no os penséis que lo único malo de esta película es el protagonista. No, queridos míos. Hay otra cosa aún peor, que es el batiburrillo que se han montando los guionistas para narrar la historia. Yo creo que, como esta película está escrita entre dos personas, uno decía: "la rubia está muy buena, que sea ella la protagonista" y el otro decía: "no puede ser, por muy buena que esté la rubia, la protagista, de toda la vida de Dios, es Nancy, y así ha de ser". Total, que yo creo que nunca se llegaron a poner de acuerdo y al final un señor que mandaba más que ellos dijo: "pues ni pa' uno ni pa'l otro. Que la mitad de la película sea la protagonista una y la otra mitad, la otra." Y estos guionistas, creyéndose Hitchcock, siguieron adelante con esta idea. Que por cierto, no funciona, como era de esperar.

Estoy en esos días en los que me gusta ser mujer

Y hombre, yo que queréis que os diga, pero también me decanto más por la rubia. Le daba un toque más sexy a la película y sus pesadillas eran mucho mejor. Las pesadillas de la ahora nueva protagonista Nancy son un rollo, son más de rebuscar para encontrar la verdad que de sufrir y gritar. Y eso no nos gusta.

Para no ser malos, vamos a intentar sacarle algo bueno a la película. Por ejemplo, los efectos especiales, la posproducción en general, es muy digna. Aunque claro, ¿a quién le interesa eso? Supongo que a los que piensan que Avatar era un peliculón, porque a mí, al fin y al cabo, lo que me gusta de una película son los buenos personajes y las buenas historias, y aunque el cine no deja de ser imagen, a mí las imágenes creadas por un ordenador, generalmente, me seducen poco. También es alabable que en la película no se vean culos y tetas, porque es un añadido al cine de terror que no soporto. Si quiero ver tetas me pongo una porno, si quiero ver a un asesino guay, me pongo una de terror. ¡No me mezcléis las cosas!

Llegados a este punto yo me voy a hacer una pregunta que a lo mejor alguno de vosotros, queridos lectores que nunca decís nada, tenéis la amabilidad de contestar: ¿Por qué? ¿Por qué tanto remake? ¿No son ya lo suficientemente buenas las películas originales? Yo creo que si por motivos económicos lo hacen, con una simple remasterización bastaría. O que se saquen una versión del director, como hicieron con El Exorcista. Porque de verdad, que yo no lo entiendo. Es que como si ahora a mí me da por volver a escribir el Quijote, haciéndolo mucho peor, por supuesto, y me quedo tan ancha. Pero todavía tengo una pregunta más: ¿Existe alguna persona en el mundo a la que le haya gustado más un remake de una peli de terror que su original? ¡Cuántas dudas! ¡Qué complicada es la existencia!

Bueno, y después de este desvarío que me he permitido porque yo en mi blog hago lo que me da la gana, solo puedo deciros que, a no ser que os pase como a mí y no podáis resistir la curiosidad de ver cómo ha quedado Freddy casi treinta años después, no la veáis, porque ni siquiera es buena como película de terror. La nueva versión de Pesadilla en Elm Street es un enorme Ojete de Dromedario.