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12 sept 2011

La boda de mi novia

Muerta me quedé cuando, al terminar de ver esta película, me paré a pensar y me di cuenta de que ¡esto no era lo que yo había venido a ver! Os cuento, para que me entendáis mejor: resulta que vi el trailer en el cine de la película La boda de mi mejor amiga hace un par de semanas y me pareció lo suficientemente atrayente como para verla (aunque no para pagar por ella). Así, el viernes, que estaba muy de resaca (porque el jueves fui a ver a Fangoria ¡¡geniales!!) me la bajé, y me la puse. Como no soy yo mucho de leer cosas sobre las películas antes de verlas porque si no, pienso, ya no hay cabida para la sorpresa, yo no sabía ni quién trabajaba en la película, ni de qué iba, ni nada de nada. Total, que me puse a verla, y no fue hasta el final cuando caí en que algunas de las gracietas del trailer no habían salido en la película. Me dio por buscar información y entonces me percaté de que no había visto la película que yo quería ver, sino La boda de mi novia. ¡El horror!

¡Increíble pero cierto! Hombre, si no hubiera sido por esa equivocación, JAMÁS habría visto esta película, porque de primeras su argumento no me llama absolutamente nada, aunque he de reconocer que la película me entretuvo el ratito que la vi.

La verdad es que La boda de mi novia arranca muy bien. De hecho casi te invita a pensar que va a ser una comedia original y no la típica comedia americana, pero a la media hora así ya te empiezas a preguntar qué te empujó a verla. Mi desilusión fue mayor, lo reconozco, puesto que yo pensé que estaba viendo otra película que tenía mejor pinta y mejores críticas, pero es que la peli tiene un giro que la convierte en una historia totalmente previsible y bastante ridícula.

La pareja protagonista no están del todo mal, se nota química entre ellos y la verdad es que la naturalidad de Michelle Monaghan es de agradecer, por ser la única que se salva mínimamente del reparto, porque el chico, interpretado por Patrick Dempsey, actor al que le tengo un poquito de manía, la verdad, no me ha gustado un pelo (aunque es una opinión totalmente subjetiva, ya os digo que como pareja no están del todo mal, de hecho, el momento de "el beso" casi hace que se te pongan los pelos de punta). La sorpresa del reparto, para mí, es la aparición de Kevin McKidd, conocido por su papel de Lucio Voreno en la serie Roma, aunque su papel es tan bochornoso que ni siquiera él pudo salvar la película.

Como comedia romántica tópica y tontaca funciona a la perfección, pero como comedia sin apellido no logra aprobar, porque sus gags dejan mucho que desear. De hecho, hay una especie de ¿chiste? en el que intervienen unas bolas chinas y la abuela de la novia que es vomitivo. Y no por asqueroso, sino porque hace que uno se pregunte... ¿qué coño estoy viendo? o peor aún ¿a qué clase de público está destinada esta película?

La verdad es que al terminar la película estaba casi cabreada. La historia va perdiendo fuelle a medida que pasan los minutos y como yo creía que iba a ser algo totalmente diferente (tan diferente que acabó siendo otra película) estaba dispuesta a ponerle una nota pésima, pero cuando me di cuenta de mi error intenté calificar a la película como tal y he decidido darle un ojete de monico muy pero que muy justico. Solo recomendable para tardes de resaca sin ninguna otra opción (ir a dar de comer a los patos puede resultar más interesante) y para amantes de este tipo de películas.