30 mar 2011

¿Quién puede matar a un niño?

Desde que hago vida de parada en Madrid estoy de un culto que no me tengo. Acompañada de Alberto, que él si tiene trabajo pero todavía no ejerce, nos hemos recorrido todas las actividades gratuitas habidas y por haber, y, como los dos somos muy cinéfilos, también hemos ido a ver algunas peliculillas de gratis, que saben mejor.

Una de las películas que nos hemos visto últimamente, en pantalla grande y todo, ha sido ¿Quién puede matar a un niño?, una película de terror dirigida por Narciso Ibáñez Serrador y que no es muy conocida, pero que merece la pena ver.

En la película se cuenta la historia de una pareja de turistas ingleses que vienen de viaje a España a pasar unos días a la isla de Almanzora. Cuando llegan, notan que algo extraño sucede, pues es como si todo el mundo hubiera abandonado la isla de repente. Indagando descubrirán que los únicos pobladores de esa pequeña isla son niños, y además, niños con malas pulgas...

¿Quién puede matar a un niño? arranca con unos créditos iniciales en los que se intercalan fragmentos de documentales reales en los que se habla de las diversas guerras y catástrofes mundiales en las que murieron un montón de niños en el pasado. El espectador comienza a sentirse verdaderamente afectado por las imágenes que está viendo, e Ibáñez Serrador es consciente de que está preparando el terreno para que luego el impacto de la crueldad de los niños de esta película sea aún mayor.

Es esta una película muy modesta, muy sencilla, sin grandes medios ni un gran presupuesto, pero que consigue estremecer no sólo por lo que está contando sino por algunas escenas realmente desagradables. Para mí, es un copón de película, y sin duda alguna os la recomiendo a todos aquellos que seáis seguidores del cine de terror.

27 mar 2011

Enredados

Ya os he dicho mil veces lo fan que soy yo de la factoría Disney. Desde pequeña me han encantado sus películas y creo que puedo decir que me he visto todos sus largometrajes míticos (Highs Schools Musicals y demás... no, gracias), aunque de Dumbo no me acuerdo. (De pequeña me daba miedo Dumbo, y eso sí lo sé, y recuerdo haber visto la película, aunque no sé muy bien de qué va. Solo me acuerdo de un elefante que volaba y de un circo. Tampoco sé por qué me daba miedo.) Por eso, todavía hoy, que ya soy mayorcita, película de Disney que se estrena, película de Disney que veo.

Nos vendieron Enredados como la vuelta al clásico de Disney. Curiosamente fue la misma técnica de marketing que utilizaron con Tiana y el Sapo, se ve que a partir de ahora, película que hagan, película que dirán que es como lo que Disney era. Pero no, queridos míos. No os dejéis engañar. Las películas de los noventa de Disney eran clásicos instantáneos. Eran películas cuidadísimas y perfectas, y esos no son los adjetivos que se merece Enredados.

La película es entretenida, claro que sí, pero no es lo mismo. Sorprendentemente la película ha gustado bastante, y hombre, yo pienso que mala no es, pero es imposible no compararla con los grandes peliculones de la factoría, y comparada con cualquiera de ellos, Enredados sale perdiendo siempre.

Enredados adapta uno de los pocos cuentos clásicos que le debía de quedar por hacer a Disney, la historia de Rapunzel, esa princesa que tenía el pelo larguísimo y vivía en una alta torre a la que su amado accedía escalando por su cabello.

Como siempre, técnicamente la película es perfecta. La animación es inmerojable, y los personajes creados vuelven a ser adorables y preciosos. Pero le falta una chispa que sí lograron tener otras películas y que no tiene esta. La historia es demasiado mediocre y no consigues encariñarte con ningún personaje, realmente. Aunque los secundarios son maravillosos (el caballo y el camaleón) no están, ni de lejos, a la altura de otros animalejos que sí nos llegaron (o al menos a mí) al corazón, como pudieron ser Sebastián (La Sirenita), Abú (Aladdín) o Pena y Pánico "presentes y a su servicio" (Hércules). Y de la banda sonora, vamos, es que ni me paro a hablar. Terminada la película no recordaba ninguna de las canciones que se habían cantado, así que...

Total, que sí, que Enredados será muy divertida y muy entrañable pero no es más que otra película más, porque no destaca por nada en concreto. En mi opinión, se queda en un ojete de monico muy merecido.

22 mar 2011

Una hora más en Canarias

Probablemente muchos no sepáis de la existencia de esta película. Se estrenó el verano pasado y es una comedia española con momentos musicales. Seguramente los que no la conocíais, después de haber leído esto, ya no querréis conocerla, pero es que yo soy muy mía y me encanta el cine español, me gusta mucho la comedia, y un musical es lo que más me va. Y si encima me pones a Quim Gutiérrez de protagonista, entonces solo puedo preguntarme: ¿Qué más quiero?

Una hora más en Canarias es la historia de Pablo, un tío que está tremendo tremendo tremendo, por eso lo interpreta Quim Gutiérrez, y que nos tiene a todas locas. En concreto, tiene loca a su jefa, que aunque está casada se lo monta con su empleado (wait...) ¿Y quién puede culparla, si estamos hablando de Quim Gutiérrez? Y también tiene loca a su novia, claro, porque siendo su novia, lo normal es que esté enamorada. Y poco después se descubrirá que tiene loca a alguna más. Vamos, que esta película es una pelea de chicas de hora y media por ver quién se queda con el tío bueno de la película. Lo bonito sería que al final me lo quedase yo, pero no, al final, yo, no me lo quedo.

Para que os hagáis una idea del rollo que lleva la peli, está dirigida y escrita por David Serrano, encargado también de Días de Fútbol, una comedia que surgió a la cola del éxito de El otro lado de la cama, de la que David Serrano también fue guionista. Vamos, que si Días de Fútbol ya quiso ser en su momento la comedia del año (que conste que a mí Días de Fútbol me encanta), Una hora más en Canarias es algo así como el recordatorio de que hace unos años la comedia amorosa que remezclaba canciones typical spanish cantadas horrendamente por Paz Vega tuvo su momento.

No obstante, y aunque pueda parecer que no, esta película tiene momentos grandiosos, todos protagonizados, por cierto, por Miren Ibarguren, que ya se ha proclamado a los cuatro vientos como una gran actriz de comedia y aquí lo vuelve a dejar bien claro. En esta película el humor es más surrealista de lo que solemos estar acostumbrados, pero ese punto de locura es lo mejor que tiene Una Hora más en Canarias.

Lo malo es que, en el fondo, no deja de ser una comedia romántica, y además bastante corriente. Yo, sinceramente, acabé bastante cansadita de la lucha de gatas por conquistar al supermacho, y sobre todo, acabé bastante hartita del horrible personaje que interpreta Angie Cepeda (prima mía). La verdad es que llegué a un punto en el que solo deseaba que la película se acabara cuanto antes, y eso, bueno, no es. Así que la pobre se queda en las puertas de la gloria porque no le puedo dar más que un ojete de monico. Aunque haya un par de momentos que me hayan parecido ultrageniales, el resto de la película es bastante tostón, y tampoco llega a merecer la pena.

20 mar 2011

Viaje a la Luna (y otras pelis de Méliès)

El pasado martes tuvimos el placer de poder disfrutar de algunas de las películas del famosérrimo director francés George Méliès en pantalla grande, gracias a un ciclo preparado por el Instituto Francés de Madrid.

Supongo que siendo vosotros tan cinéfilos ya sabréis quién es este buen señor, o al menos el nombre os suena. Pero como siempre hay alguno que todavía no ha visto El Padrino, os voy a poner un poco en situación. George Méliès podría considerarse el primer cineasta de la historia. Aunque el cine propiamente dicho lo inventaron los hermanos Lumière, ellos tenían pensado darle otro uso más científico al aparatito que acababan de crear. Afortundamente para todos nosotros, Geroge Méliès era un gran aficionado a la magia, y pensó que el cinematógrafo le podía servir muy bien para crear nuevos trucos. Así, como los Lumière no quisieron venderle su invento, Méliès creó su propia cámara y empezó a experimentar con ella. Hoy en día Méliès es enormemente reconocido, y puede ser considerado el padre de los efectos especiales.

Los que asistimos a la proyección tuvimos la suerte de escuchar todos estos datos de la boca de su bisnieta, que era la encargada de presentar el acto e introducir cada película. También disfrutamos de su tataranieto, que acompañaba las películas con piezas musicales al piano. En total se proyectaron diecisiete películas. Una pequeñísima parte de su obra, pues se le atribuyen más de quinientas. Entre las piezas elegidas, los asistentes pudimos disfrutar desde películas que no fueron más que experimientos hasta verdaderas obras maestras, como es el caso de la famosísima Viaje a la Luna.

Viaje a la Luna es una película del año 1902. Dura en torno a unos diez minutos y puede ser considerada la primera película de ciencia ficción de la historia. Su título no es nada alegórico, ya que la película cuenta la historia de un científico que propone crear un cohete para llegar a la luna. Este científico recibe el apoyo de muchos sabios y su proyecto es aprobado, y poco después tanto él como su equipo consiguen pisar suelo lunar y encontrarse con los selenitas, habitantes de la Luna. Esta película tiene las mismas características comunes a la mayoría de obras de Méliès: asombrosos efectos especiales, muchísima imaginación y sobre todo, un toque de humor y surrealismo.

También pudimos ver la película titulada Barbazul, adaptación de la célebre historia de Perrault, y nos sorprendimos al descubrir que también fue pionero Méliès en darle color a sus fotogramas para hacer más real aún lo que grababa. De entre todo lo que vimos, una de las películas que más me llamaron a mí la atención fue El Diablo Negro, un corto que le encantaría a Iker Jiménez, pues no es más que la historia de un poltergeist, contada, eso sí, siempre en clave de humor.

Aquí podéis ver el corto Viaje a la Luna, y aquí os dejo también el de El Diablo Negro. Sin duda alguna, George Méliès se ha ganado el título de recopetín de cineasta, pues él dio un paso decisivo en la historia del cine, y gracias a su trabajo hoy podemos disfrutar de un mundo maravilloso que nunca deja de sorprenderlos. Méliès supo aunar el arte y la ciencia para crear otra forma de contar historias, otra forma de entretemiento, y gracias a él hoy podemos hablar de la magia del cine.