Supongo que todos los aquí presentes ya conocéis Facebook. Pues esta película va sobre cómo se creó, cómo surgió la idea, cómo se puso en marcha y cómo llegó a conquistar el mundo. Y esto no me lo toméis a spoiler, que lo sabemos todos. Podría parecer aburrido acercarse al cine a conocer la historia del hombre muchimillonario más joven, pero nada que ver. La red social solo toma a Facebook como excusa para hablar sobre nuestra sociedad, sobre el ser humano, sobre el amor y sobre todo, sobre las ideas, la creatividad y los sueños. Dicen los críticos, y yo estoy completamente de acuerdo, que esta película es la película del siglo XXI, en la que se evidencia el cambio que se está produciendo en nuestra sociedad, en la que se da constancia de una época.

También dicen otros, y yo sigo estando de acuerdo, que La red social es un clásico instantáneo. (Pero no de los de que rápido se disuelven) Así me he sentido yo mientras veía esta película. Es perfecta. Mientras se sucedían las imágenes yo tenía la sensación de que estaba viendo algo más que una película, algo grande y hermoso. Al igual que me pasó con Origen. La verdad es que la dirección de Fincher es acojonante. Su forma de narrar me ha recordado mucho a Zodiac, una película que me encanta. El guión es tan bueno que Fincher ha optado por la sencillez y la eficacia a la hora de plasmar la historia, pero aún así, su estilo queda patente y es inigualable. De todas formas, creo que lo que sobresale por encima de todo es la actuación de los protagonistas, en especial la de Jesse Eisenberg, que además de tener la suerte de interpretar a un personajazo, de ser dirigido por uno de los más grandes, va el tío y lo hace de puta madre.
¡Qué gustico, madre mía! No os podéis imaginar lo que me gusta ir al cine y salir con esa sensación de satisfacción tan grande. Por supuesto que os recomiendo a todos esta película, no la dejéis pasar porque merece muchísimo la pena verla. Y yo, como no podía ser de otro modo, le doy un recopetín de película.
Por cierto, ya que estamos hablando de Facebook, si me queréis, irse, pero además, podéis agregarme buscándome por mi nombre: Bea Cepeda.


