Vinieron de dentro de... es una de las películas más famosas en cuanto a películas de infectados se refiere. La trama es bastante original para la época: en un complejo residencial de ensueño aparece muerta una chica y poco después algunos vecinos comienzan a tener unos síntomas un tanto extraños, y es que un médico ha creado unos parásitos para mejorar la raza humana y su experimento, cómo no, ha salido mal, y lo que resulta que hacen esos bichejos es provocar unas ganas insaciables de meterla en caliente.
Además de ser una de las películas más famosas del director canadiense, Vinieron de dentro de... (que tiene un título muy raruno, pero es la traducción exacta de su título en inglés They Came From Within) fue su primer largometraje, y eso, a ratos, se nota, pero no nos importa, al contrario, son esos detalles los que nos hacen amarla más.
Haber visto esta película en una sala de cine ha sido todo un lujo. El público se metió de lleno en la película y fue genial disfrutarla por primera vez junto a otros aficionados que seguro estaban repitiendo con la película. Sinceramente, me costó un poquito entrar en ella, porque al principio se me estaba haciendo demasiado lenta y bueno, como dije antes, las películas de parásitos no son, en absoluto, mis preferidas. Pero en cuanto entré en el juego de la película ya todo fue alegría, y, sinceramente, me lo pasé como una enana viéndola.Por eso os recomiendo que, si todavía no la habéis visto, le deis una oportunidad, más áun si también sois amantes del género. Pero sobre todo, y si os es posible, reservadla para una sesión de cine con amigos: no os arrepentiréis.
Una de las cosas que más me chocó de esta película es la cantidad de escenas sexuales que posee. He leído, he incluso mi compañero de visionado Alberto también lo comentaba, que es una película que denuncia el libertinaje sexual, tildado aquí de enfermedad, pero a mí no me acaba de entrar esa idea. Yo la veo más de otro modo. Creo que por primera vez se plantea la idea de que es mucho mejor ser un "infectado" que una persona normal, reprimida y ajusticiada por la sociedad. Los infectados están liberados y parecen más felices.
Total, que me tocará seguir con la filmografía de Cronenberg, aunque es muy extensa, porque su primera película me ha gustado un montón. Merece la pena aguantar esos primeros minutos que a mí se me hicieron tan eternos, porque en cuanto empieza lo bueno, la película se vuelve maravillosa. Le doy un copón de película.