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9 nov 2012

Annie Hall

No había visto una sola película de Woody Allen hasta que tuve veinte años. Había oído hablar mucho de él, pero por unas circunstancias o por otras, nuestros caminos no se habían cruzado, hasta que se estrenó Match Point y el chico que me gustaba me dijo que quería verla. Ya sabéis como son estas cosas.
Aunque al final fuimos cinco personas al cine, o sea, que en ningún momento hubo una cita, quedé bastante satisfecha con la película que acababa de ver, y creí que Woody Allen a lo mejor merecía la pena. Poco después vi un par de películas suyas más, y me di cuenta de algo: las películas de Woody Allen me gustan, me entretienen, pero ninguna me ha llegado a encantar o a parecer excepcional, aunque algunas partes de algunas películas me parecen bastante geniales.

A día de hoy he visto prácticamente la mitad de la filmografía. Sin orden, de forma salteada, y por fin, ha tenido que ser el día que estoy en Long Island, en una casa de superjudíos, cuando me he decidido a ver Annie Hall, una de las joyas de este director.

¿Me ha gustado Annie Hall? Pues si me habéis leído un poco más arriba, sigo en mis trece de que las películas de Allen me gustan pero no me encantan. Algunos se llevarán las manos a la cabeza, sobre todo porque esta película está considerada una de las mejores del paranoico cineasta, pero yo tengo que ser sincera conmigo misma: me gustaría que me gustase Woody Allen para poder disfrutar de sus películas como muchos lo hacen, pero no me gusta.  A veces me he llegado a plantear incluso que no entiendo sus películas, pero en el fondo tampoco son tan complicadas ni yo tan tonta, así que simplemente pienso que Allen y yo no encajamos.


Annie Hall es una película sobre una historia de amor entre el típico personaje que Woody Allen suele interpretar y una preciosa joven neoyorkina que está intentando encontrarse a sí misma, y ya de paso, encontrar su lugar en el mundo. Ambos se conocen jugando al tenis y Annie se siente enseguida atraída (no sé cómo, la verdad) por Alvy y así inician juntos una historia de amor que marcará a Alvy para siempre.

No puedo decir nada en contra de la película, pero tampoco nada a favor, a excepción del monólogo del principio y el monólogo del final, que creo que son la parte genial de esta película. Me ha gustado pero no me ha parecido nada de encogérsete el ojete, aunque por otro lado me quedo igual que estaba después de haberla visto, además de un poco decepcionada porque me esperaba algo más de una película tan famosa. Como sigo siendo sincera, le tengo que dar un justísimo copón de película, y a seguir intentándolo con las películas de este director, a ver si por fin encuentro alguna que encaje conmigo.