24 abr. 2013

Eva al desnudo

Parece ser que en esta vida que nos ha tocado vivir hay películas que hay que ver sí o sí, y no tienes excusa si no las has visto. A mí lo que me pasa con estas películas imprescindibles es que de primeras me dan una pereza terrible, y suelen pasar años hasta que finalmente me siento y digo: "venga, dale al play". Aunque, también tengo que decirlo, la mayoría de estas películas que todos hemos de ver luego me terminan gustando, así que mi pereza clásica no tiene explicación lógica, pero existe. 

Una de esas películas que todo el mundo dice que hay que ver antes de morir es Eva al desnudo. Lo mío tenía doble delito porque además yo soy muy fan de Almodóvar y Todo sobre mi madre es mi película favorita de este director. Algunos dirán: ¿pero qué tendrá que ver una cosa con la otra? Pues poco, pero mucho también. Vamos, que mi película favorita de Almodóvar era Todo sobre mi madre sin haber visto yo Eva al desnudo, pero ahora que la he visto ya puedo entender lo fan que tenía que ser Pedro de esta magnífica obra clásica para dedicarle una película entera.

Eva al desnudo es la historia de Eva, por supuesto. Eva es una joven, hermosa y ambiciosísima chica que sueña con ser actriz y además es superfan de la mejor actriz de Broadway del momento: Margo Channing, interpretada por otra actrizaca maravillosa que es Bette Davis. A base de paciencia y humildad entrecomillada, Eva consigue ganarse la confianza del círculo de amigos de Margo y así empezar a trabajar para ella como su asistente, para ir haciendo carrera poco a poco en el mundo de la actuación hasta convertirse, también, en una estrella. 


Es Eva al desnudo una historia de mujeres donde la personalidad de cada mujer queda perfectamente reflejada, destacando, en mi opinión, la de Margo, que no solo es el personaje con más encanto sino que además tiene un arco de transformación de lo mejorcito que he visto yo en esto de contar historias.

Sin duda alguna esta es una gran película, y es grande ya desde su guión que me ha parecido tremendo. Pero vamos, que la película es grande en todos y cada uno de sus aspectos, de ahí que batiera el record de nominaciones en los Oscars, consiguiendo nada más y nada menos que catorce nominaciones, aunque finalmente solo (que ya está bien) se llevó seis. 

Sin duda alguna las personas que estaban detrás de esta película sabían cómo narrar una historia, y las personas que estaban delante de las cámaras sabían cómo se interpreta a unos personajes como los de Eva al desnudo. No se le puede sacar una sola pega a esta película, así que copón de película

22 abr. 2013

¡Al festival de Tribeca!

¿Me iba a perder yo la oportunidad de asistir al festival de cine de Tribeca con lo cinéfila que es una? ¡No me la iba a perder! Así que con toda la suerte del mundo conseguí varios tickets para varias películas y para una actividad muy especial, que fue la charla con Ben Stiller y Jay Roach.


Si hay un tema que me interesa a mí dentro del cine y prácticamente dentro de cualquier ámbito de la escritura es el humor, la forma de hacer comedia, y ver a dos genios del humor como son dos estos personajes fue todo un privilegio.


A Ben Stiller supongo que lo conocéis todos: actor, guionista y director de cine, es famoso por películas como Algo pasa con Mary, Los Padres de ella, Noche en el Museo, además de haber dirigido comedias como Zoolander o Tropic Thunder


En cuanto a Jay Roach, aunque mucho menos conocido como personalidad dentro del cine, el hombre tiene en su filmografía unos cuantos títulos clásicos de la comedia más reciente. Él dirigió la trilogía de Austin Powers y Los Padres de ella y Los padres de él, entre otras. 


Ambos nos hicieron pasar un rato muy agradable ofrenciéndonos sus puntos de vista sobre la forma de escribir, dirigir e interpretar comedia y qué factores se tienen en cuenta a la hora de rodar una película cómica. También recordaron algunas anécdotas de los trabajos que han compartido y Ben Stiller terminó la charla explicando las ventajas y desventajas de ser guionista, director y actor protagonista en una misma película.


En la vida me iba a imaginar que yo, amante de la comedia a más no poder que soy, iba a poder tener la oportunidad de asistir a una charla como esta. La disfruté muchísimo y aprendí un montón, aunque no tuve la oportunidad de hacerles preguntas porque todo el mundo quería preguntar y solo dejaron unos diez minutos para la intervención del público. No obstante, os dejo aquí la pregunta a vosotros para que deis vuestra opinión al respecto:

¿Hasta qué punto afecta el doblaje a una comedia? Ben Stiller habló mucho sobre el desarrollo del gag, desde que él como escritor, primero, lo imagina, luego lo pone en palabras, y por último lo interpreta y lo dirige, con qué cuidado se miman todos y cada unos de los chistes en una comedia, aunque al final no se puede tener el control de las risas de la audiencia, pero, ¿y cuando una película traspasa las fronteras de EEUU y se dobla para ser exhibida en otros países, como es el caso de España? ¿Tiene algún control el guionista o la productora sobre la adaptación del guión para seguir así cuidando los gags, o se desentienden y que sea lo que Dios quiera? ¿No da una rabia terrible que una comedia que en su versión original es bastante más gamberra y graciosa quede totalmente suavizada a la hora de pasar por el proceso de adaptación y doblaje? 

Vosotros, ¿qué opináis?

19 abr. 2013

El ángel exterminador

Hoy nos volvemos viejunos para volver al cine en blanco y negro, que de vez en cuando no viene mal, porque aunque tengo que reconocer que veo mucho más cine contemporáneo que clásico, todavía me queda una larga lista de ver de peliculones que se rodaron cuando ni yo ni mis padres habíamos nacido.

Por otro lado, si sois lectores asiduos a este blog, ya sabréis todo lo que me gusta a mí defender el cine español y a sus magníficos creadores, y aunque la película de la que vengo a hablaros hoy no fue rodada en España, por motivos que seguramente ya todos sabéis, su director, Luis Buñuel, era español, y además uno de los más famosos directores de cine que ha tenido este país.

Yo no es que sea la mayor fan de Buñuel, pero todo lo que he ido viendo me gusta. Algunas cosas más, algunas menos, pero he de reconocer que tiene una peculiar forma de contar historias y un surrealismo que no se me antoja aburrido, todo lo contrario. Sus películas son bastante hipnóticas.

En El ángel exterminador somos espectadores de la extraña historia de un grupo de aristócratas que se reúnen para cenar y tomar una copa en casa de los Nóbile. Aunque los anfitriones son conscientes de que sus invitados se están pasando un poco con la hora de estar en casa de uno, no dicen nada por la cosa del decoro, pero pronto se darán cuenta que, por extraño que parezca, lo que está pasando es que ninguno es capaz de abandonar la casa, lo que desencadenará una serie de problemas cada vez más graves según van pasando los días y se ven allí encerrados sin agua ni comida.


Básicamente la historia nos invita a reflexionar sobre el comportamiento humano ante situaciones límite, al igual que lo veíamos de manera mucho más clara en películas como El Señor de las moscas. Otros llegan incluso a comparar el conflicto de esta película con el programa Gran Hermano, que al fin y al cabo trata de encerrar a gente peculiar en una casa y observar qué pasa, pero yo creo que esta última comparación es bastante odiosa. 

Aunque me resulta difícil intentar hablar y poder decir algo sobre esta película después de tan solo un visionado, lo que sí voy a resaltar es el gusto de Buñuel por la ironía, que aquí puede apreciarse quizás mejor que en otras de sus películas, sobre todo en algunos diálogos. 

En definitiva, lo que viene a hacer Buñuel con esta película es hacer una crítica a la sociedad del postureo, como queriendo decir: sí, cuando estáis en una situación controlada es muy fácil posturear, pero en cuanto un pequeño elemento se escapa de vuestro alcance sale vuestro verdadero yo y son las risas. 

Sea como fuere, El ángel exterminador es un copón de película y es lo realmente interesante como para recomendarla. Yo, sin duda alguna, la volveré a ver, dejando pasar un poco de tiempo por aquello de no aprendérmela de memoria, porque creo que es una película a la que todavía se le puede sacar mucho jugo.

17 abr. 2013

Spring Breakers

No me imaginaba yo que saliera de mi cuerpo decir "pues me voy al cine a ver Spring Breakers", pero lo bonito de la vida es que a veces te sorprende y pone ante ti cosas que no esperabas, y lo bonito del cine es que, a veces, películas que creías que podían ser una mierda bien gorda van y te encantan. 

Aunque han vendido esta película como peli de chicha, de ver mucha teta y poca calidad artística, nada que ver, señora. Hay mucha teta, sí, pero tanta como calidad artística. Eso sí, cero penes, solo tetas y culos femeninos, que es una cosa que a mí no me gusta un pelo, que en pleno siglo XXI podamos ver una escena de sexo casi explícita en una película no porno pero vamos, el pene no se intuya ni por encima de la ropa. Pero bueno, concedámosle esa licencia.

Las spring breakers son cuatro jovencitas que están aburridas de sus vidas monótonas de mierda (yo las entiendo mucho, ahora que también vivo en la pequeña town estadounidense y me aburro más que Pipi Estrada viendo Redes) y se dicen a ellas mismas "¡hagamos locuras!". Y ya sabéis cómo son las jóvenes de hoy en día, que enseguida te atracan un restaurante para sacar dinero para irse de vacaciones. Total que aparecen las cuatro muchachas en la playa y sexo, drogas y no rock and roll porque eso ahora no se lleva, pero sí música de mierda rollo reggeton electrónico y esas cosas que le gustan a la juventud hortera.


Y luego, pues como todo, que las vacaciones se le escapan a las chicas un poco de las manos y mientras que el primer día dicen "esto es lo mejor que nos ha pasado nunca y somos las mejores amigas del mundo" pues el segundo acaban llorando por lo que han hecho. Pero lo bueno de estas jóvenes es que se secan las lágrimas enseguida, y venga, the show must go on.

Eso sí, aunque el arranque de la película pueda resultar de lo más "peli de adolescentes americanos desfasados" la historia no se queda ahí, y sorprende y sorprende y sobre todo engancha al espectador que no puede, aunque quiera, apartar la mirada de todas las barrabasadas que está viendo. ¡Cómo está la juventud, señora!

Spring Breakers es una buena historia, pero además es una buena película por lo bien contada que está esa historia. Hacía mucho que una película no me sorprendía tanto a nivel narrativo (ni Drive ni hostias) ni su violencia explícita me dejaba tan loca, así que no puedo más que estar encantadísima con lo que vi. Total, que copón de película, por supuesto. Y recomendación de Ojete Films, aunque, citando el gran tópico cinematográfico, esta película no deja indiferente a nadie, para bien o para mal, así que puede que te encante, o puede que la odies, pero yo le daría una oportunidad.  

12 abr. 2013

Black Mirror (2º Temporada)

Para mí el boom del pasado año en lo que a series se refiere fue Black Mirror. Con un episodio piloto, si se le puede llamar así, brutal, esta serie captó toda mi atención desde el primer momento, y después de disfrutar tan ricamente la primera temporada se me llenó la boca de babas al enterarme de que tendríamos una segunda.

Hemos tenido que esperar más de un año para poder disfrutar de esta nueva temporada en la que podía pasar cualquier cosa, porque la característica principal de esta serie inglesa es que todos los capítulos son historias completamente independientes, aunque situadas todas en una especie de futuro muy próximo. 

Los ingleses han demostrado ya muchas veces que la sátira se les da fenomenal, y me gusta hasta pensar que lo mismo que siento yo ahora viendo una serie como esta sentirían los lectores de Jonathan Swift o el público de las obras de Shakespeare, y me da un gustico que no os podéis imaginar porque en esta serie hay calidad de la buena. Ya no solo en el fondo, en la crítica brutal a nuestra sociedad cada vez más moderna, sino también en la forma, que da gusto ver lo cuidados que están todos los capítulos visualmente.

Esta segunda temporada está compuesta nuevamente por tres capítulos. El primero de ellos, Ahora mismo vuelvo, es la dramática historia de una mujer que pierde a su pareja en un accidente de tráfico y es incapaz de afrontar esa pérdida. En este capítulo se reflexiona sobre hasta dónde puede llegar un ser humano cuando echa de menos a alguien que quiere. Aunque también toca un poco el tema de las adicciones a las redes sociales, realmente es un capítulo sobre los sentimientos, como lo fue el último de la primera temporada Tu historia completa


El segundo capítulo, en mi opinión, es el más llamativo de todos, el más inesperado, el más extraño y el que más sorprende. En Oso Blanco el espectador se mete en la piel de una mujer que de repente se despierta y no sabe qué coño está pasando. Varios asesinos la persiguen, y no con buenas intenciones, pero nadie parece querer ayudarla. Más bien todos los que asisten a este horroroso crimen solo están interesados en tomar fotos de lo que está ocurriendo y grabarlo. Sin duda alguna es el episodio más asfixiante y con el giro de guión más inesperado.

El último capítulo, El momento Waldo, es para muchos el peor de la temporada, pero no para mí, pues, al igual que me ocurrió con el primero de la primera temporada, El himno nacional, me interesó especialmente porque es algo que no necesita de nuevas tecnologías o nuevas leyes que pudieran llegar en un futuro inmediato. Esto podría estar pasando ahora mismo, y lo peor es que te apetece pensar que debería pasar para dar un escarmiento a la clase política. Waldo es un muñequito animado creado por un cómico que se dedica a criticar la campaña política de los candidatos de su ciudad de un modo bastante radical que parece encantar a los telespectadores.     

La segunda temporada de Black Mirror sigue a la altura de la primera, sigue mostrando historias que invitan al espectador a reflexionar sobre los valores de nuestra sociedad actual y sobre el devenir del ser humano en lo que a límites morales se refiere. Así que copón de serie nuevamente para esta serie. 

7 abr. 2013

La semilla del diablo

Nunca me cansaré de acusar a todos aquellos que tradujeron muy mal los títulos de las películas de idiomas extranjeros al castellano, porque ya no solo es que a veces ridiculizan por completo la película (¿Con faldas y a lo loco?) sino que otras veces te meten doblao un spoiler que te quedas divinamente, y ya no solo es que te quedes divinamente con ese spoiler, es que le cambia por completo el sentido a la película, como ocurre con la americana Rosemary's Baby, que va de una mujer que se queda embarazada y teme por la vida de su hijo, traducida como La Semilla del diablo en nuestro país, película que va de una mujer que se queda embarazada pero que ya vamos a saber todos quién es el padre sin necesidad de ver la película.

La semilla del diablo es una película sobre una pobre mujer, muy pobre pobre pobre, pero no de dinero, sino de penita, que tiene la mala suerte de comprarse un pisazo en una de las mejores zonas de Nueva York.  La mala suerte no es el pisazo, la mala suerte es que el pisazo viene con una comunidad de vecinos un tanto peculiares, además de viejunos, que van a volver loca a la pobre Rosi que ella lo único que quería era formar una familia tranquilamente.

Rosi está just married con un actor que lo debe de estar petando y tiene dinero para lo que quiera, pero como ella lo que quiere es una gran familia, pues se pone al asunto enseguidica de instalarse en su maravilloso nuevo hogar. Lo malo es que le da por comentárselo a sus vecinas, y ya sabemos lo que pasa cuando le dices a unas vecinas que quieres quedarte preñada: que se montan una secta del mal en un momento para que el que te preñe sea el mismísimo diablo.


Por cierto, que ya que el señor traductor de título no tuvo ningún miedo en arruinarnos la película, no voy a ser yo menos. Así que os cuento que el padre del bebé es el diablo desde ya. Es que la gracia de esta película está en que dudes constantemente de si la loca es la madre o los locos son los vecinos, porque claro, yo no he estado embarazada nunca, pero puedo comprender perfectamente que una madre se obsesione un poquito (esta se obsesionó de más, la pobre) cuando está embarazada, y a veces esa obsesión puede cruzar la delgada línea de la locura, pero si el título ya te ha dicho desde el principio que sí, que es el diablo realmente el que ha dejado embarazada a la pobre Rosi, pues entonces lo que te pasas es toda la película riéndote de una pobre mujer sufridora que no es capaz de asimilar la que se le viene encima.

Afortunadamente Roman Polanski hace un maravilloso trabajo a la dirección, que, acompañado de una interpretación fabulosa por parte de Mia Farrow, que te pone unas caras de misunderstanding fabulosas y un  guión que te va envolviendo en el jueguecito de los amables vecinos de locura, erotismo y cosas muy chungas, pues la película se acaba disfrutando.

Mucha gente dice que odia esta película por el final de la misma. A mí le final me entra tan ricamente y me parece bastante lógico, porque al fin y al cabo una madre es una madre, así que para mí este final no hace sino poner el broche de oro que esta inquietante historia necesita. Copón de película para el bebé de Rosemary. Nos quedaremos siempre con la duda de si al final Rosi le dio el pecho o pasó directamente al biberón. 


5 abr. 2013

The Master

Qué rabia da (o al menos a mí me la da) cuando una película que a todo el mundo le parece genial a ti te parece simplemente regular. The Master tenía dos elementos muy fuertes para encantarme y oye, que simplemente me entretuvo y tampoco me ha parecido nada del otro mundo.

El primero de esos elementos era su historia. Pocas cosas me gustan a mí más que las religiones y que por fin se hiciera una película sobre los inicios de la famosa iglesia de la Cienciología me resultaba de lo más apetecible, pero que encima estuviera protagonizada por uno de mis actores favoritos, pues apaga y vámonos. 

No habría tenido tanta prisa por ver The Master si no fuera por sus nominaciones a los pasados Oscars. Aunque solo se llevó nominaciones en las categorías de interpretación, el hecho de que Joaquin Phoenix estuviera nominado y que además para muchos fuera el favorito me animó muchísimo a verla. Desde que vi por primera vez Gladiator, disfruto muchísimo con este señor, y esta película prometía una gran interpretación del hermano del Phoenix guapo.


Y en ese aspecto no defraudó. Joaquin Phoenix hace un trabajo excelente dando vida a un personaje muy especialito como es Freddie, un tío raro de cojones que se deja llevar por el, al parecer, brillante pensandor Lancaster Dodd, interpretado por Philip Seymour Hoffman, que es un señor que a vosotros os encanta pero a mí no me gusta un pelo, y encuentra en sus ideas y tratamientos una forma de dar sentido a su frustrada vida. 

Merece la pena por ver actuar a Phoenix, porque en mi opinión, la película es bastante floja, aunque eso sí, esta rodada con un cuidado que la hace resultar bastante atrayente, como atrayente puede resultar la Iglesia de la Cienciología y como atrayente es un fluorescente para los bichos. Vamos, que a mí me ha parecido preciosa por fuera pero vacía por dentro. No me ha interesado en ningún momento. Lo que le pasa a muchas de esas obras maestras que a mí me dejan como estaba: técnicamente perfectas pero vacías de significado.

Es interesante conocer a un personaje como Freddie y oye, de verdad, que pasas un buen rato con él, pero nada más. Yo no veo la genialidad por ninguna parte, a excepción de su fotografía, aunque tampoco digo que a lo mejor no haya sabido verla. Así que The Master, la película que maravilló a la crítica, se queda para mí en un ojete de monico.

3 abr. 2013

Stoker

Tengo que ir reconciliándome con el terror poco a poco, porque aunque hayamos pasado una temporada algo distanciados, en el fondo nos queremos. Para que el terror y yo volvamos a ser amiguitos tenemos que poner los dos de nuestra parte. Él tiene que intentar no ser tan comercial y tan mierder y yo tengo que volver a confiar en él, así que cuando leí que Stoker, la nueva película de Park Chan-wook, más conocido por Old Boy, era una película de terror bastante decente, no me lo pensé dos veces: ¡al cine a verla!

Y qué bien y qué contenta porque disfruté muchísimo la película. Hombre, ya iba un poco predispuesta  a hacerlo. Parece que cuando voy al cine me gustan más las películas que cuando las veo en casa, quizás sea por aquello de que te dejas un pastizal (14 dólares vale el cine en Nueva York) y quieres que sea buena para no sentirte timado, así que cuando me senté en mi maravillosa butaca (las butacas de los cines aquí son maravillosas) ya intuía que iba a ver algo de calidad.

La historia de Stoker es la de una chica bastante especialita. La tía es bastante rara, aunque parece que rara guay, rara en el sentido de que no se deja llevar por modas y vive en un ambiente de bohemia y cosas que molan que muchos envidiamos aunque sabemos que no aguantaríamos. Pero su vida guay se trunca con la temprana muerte de su padre. Al parecer su padre era también un gran amigo para ella, y la pobre lo va a pasar algo mal.

No obstante, todo lo malo trae algo bueno, y es que con la muerte de su padre, su tío, el hermano pequeño de su padre, viene a pasar unos días a la preciosa casa que tiene esta familia y la niña, aunque al principio le pondrá ojitos de "qué haces tú en la casa de mi padre", pronto descubrirá que también tiene bastantes cosas en común con su tío.


Bueno, esto que os he contado es más o menos el argumento, pero solo más o menos, porque se parece bastante poco a de qué va realmente esta película, pero tampoco queremos destripárosla. Es una película de terror, así que aunque parte de un drama enseguida lo abandona para empezar a contar una historia de horror cotidiano, que por cierto, a mí son las que más me gustan, cargada de tensión, erotismo y unas gotitas de sangre, pero todo muy elegante, que la vista lo agradece.

Una historia muy interesante, muy bien contada y muy bien interpretada, pero es que cuando tienes a Mia Wasikowska, una actriz que yo definiría como inquietante pues no sé si es que su halo de misterio viene de nacimiento o consigue ponérselo en cada película que hace, y a la maravillosa Nicole Kidman que vuelve a estar fantástica haciendo otra vez de madre abandonada en una casa en medio del campo, nada puede salir mal. Completa este triángulo de horror y costumbrismo el tío, tío bueno, por cierto, interpretado por Matthew Goode, que le da el puntito sexy y desquiciante a esta película.

Ahora, la película tiene muchas más cosas buenas, además de un guión muy sólido que te va contando la historia a pinceladas, la majestuosa dirección, fotografía, dirección artística, montaje... te transporta a la irritante atmósfera de la película, donde todo es perfecto pero todo huele a chamusquina y la tensión se puede tocar con los dedos. Así que copón de película para ella, qué menos. 

1 abr. 2013

Freaks and Geeks

¿Hay algo que me guste a mí más que una serie de jóvenes en institutos? No lo creo. Por eso, desde el primer momento que supe de esta serie supe también que tenía que verla. Que me daba igual que fuera una producción de Jude Apatow o que saliera James Franco, que a mí ya me iba a gustar solo porque iba de jóvenes yendo al insti. 

Pero oye, que el hecho de que sea una producción de Apatow y que uno de los protagonistas sea James Franco jovencito y guapísimo también ayuda bastante, lo reconozco. De hecho para mucha gente ya solo el sello del productor es suficiente para alabar la obra, y oye, a mí me parece que tampoco es eso. 

De todas formas, hoy nos toca Freaks and Geeks, una serie americana de finales del milenio pasado, de cuando las Torres Gemelas estaban todavía en pie, pero que aún así sigue fresca como una lechuga recién cortada. Porque lo bueno que tienen las cosas bien hechas es que son eternamente disfrutables, y esta, sin duda, fue una gran serie entonces y ahora. 


Aunque la serie se llame Freaks and Geeks la protagonista de esta serie es la lista de la clase, Lindsay, una chica que siempre ha sido una buena estudiante pero está aprendiendo que igual no todo lo interesante se aprende en los libros. Ella estará en medio de los dos grupos que dan nombre a esta serie: los freaks, los malos del insti que no estudian, fuman, hablan de sexo y escuchan rock and roll, y los Geeks, los tontos de los que todo el insti se ríe. 

La serie es una maravilla desde el capítulo uno, que por cierto, es uno de los mejores de la serie. El gran acierto de sus creadores fue moldear a unos personajes tan interesantes (y tan adorables) y tan distintos entre sí, pero sobre todo, tan reales y tan cercanos. Por no hablar de la recreación histórica de los primeros años ochenta que ahora están tan de moda.

En una única temporada de dieciocho capítulos se recogen todas las inquietudes, todas las aficiones, los problemas y los sueños de cualquier adolescente y encima ves a James Franco estando buenísimo. ¿Qué más se le puede pedir a una serie de televisión?

Una serie que recomendaría a cualquier persona, aunque no lo gusten los adolescentes y los institutos tanto como a mí, solo por el placer de disfrutar de una historia tan cotidiana y brillante como esta. Copón de serie para los pardillos y los malotes más guays que ha dado la televisión.