31 may. 2011

Ahora los padres son ellos

He de reconocer que cuando salió en el cine Los padres de ella me pareció una comedia muy interesante, y que la vi varias veces porque me pareció muy divertida. Cuando salió Los padres de él ya no era lo mismo, pero también tenía su gracia. Y ahora que había salido esta tercera parte no podía renunciar a verla, aunque ya me esperaba lo peor.

Y no estaba equivocada, porque la película es de lo más regulera. Ahora los Fockers ya son una familia, con sus dos niños perfectos y adorables... y ya está. Porque con la película no aprendes mucho más. Como los personajes ya son de sobra conocidos, pues han aprovechado para hacer un par de chascarrillos sin importancia haciendo que la película no nos cuente nada nuevo o nada que no podríamos esperar.

Realmente creo que Ben Stiller es un buen cómico, me gusta como actor, me parece un actor muy contenido y natural, pero capaz de sorprenderte con grandes locuras. Y bueno, si hablamos de grandes actores... ¡joder, tenemos ahí a Robert de Niro, desaprovechadísimo en esta tercera parte, por cierto! Ninguno de los personajes consigue destacar en esta tercera película, ni los nuevos, y eso que aparece el cuerpazo de Jessica Alba, pero hace un papel tan sumamente tonto que ni siquiera sobresale, la pobrecica.

Casarte con el hombre de tu vida y que cuando pasen los años empiece a usar este tipo de jerseys

Una trama muy simple, que arranca con muy poca fuerza lo que hace que no se mantenga a lo largo de la película, con un final bastante chapucero y con una sucesión de enredos bastante penosa. Lo peor de todo es que se mancille de la manera que lo hacen una referencia como El Padrino. Esa fue la razón más grande para llevar esta película directa al suspenso.

Así que como me ha parecido aburrida, tonta, innecesaria y encima una blasfemia para los amantes del cine, la película se queda con un ojete de dromedario de mi parte. ¡Y voy más allá! Puedo prometer y prometo que, si tenemos más secuelas de las aventuras de Los Fockers (Ahora los padres van de comunión, Ahora la niña se preña con 12 años y es ella la madre, Ahora el padre es el gato de Robert de Niro) yo no pienso darles más oportunidades. Me quedo con el buen recurdo de Los padres de ella.

30 may. 2011

Austin Powers: la espía que me achuchó

Cuando el mundo era mundo y todavía se emitía El Informal, una película llegó a las salas de cine, y yo, que era joven e influenciable, la fui a ver solo porque Florentino la doblaba. Y cuántas gracias doy desde entonces a la publicidad de películas metida con calzador en los programas de televisión, porque fue gracias a ella que descubrí la que es, hoy en día, una de mis trilogías preferidas.

La espía que me achuchó no es la primera parte de la trilogía de Austin Powers, sino la segunda, pero fue la primera que yo vi, y por eso le guardo un cariño más especial. Por eso y porque creo que es la mejor de las tres, dicho sea de paso. Supongo que a estas alturas de la vida sobran las presentaciones, y que todos conocéis de sobra al famosísimo agente inglés, el señor Powers. Son muchos sus detractores, pero también muchos sus defensores, entre los que me incluyo, y es que el humor tan chorra, burdo, gilipó y tontaco que rodea a este personaje es una maravilla. Puede no gustar, pero una cosa hay que reconocerle, y es que más de diez años después, los chistes siguen siendo efectivos.

Lo raro de todo esto es que parte de la gracia de la saga de Austin Powers está en la parodia de las películas de espías secretos, y yo nunca jamás he visto una (no, no he visto nunca una película de 007, siquiera). No obstante, si estas películas se mantienen es por la brillantez de sus personajes: Austin Powers, un tío feaco pero irresistible, amante de los sesenta y de los pechos turgentes y su archienemigo el doctor Maligno, que es tontaco pero muy guay, además de todo el plantel de secundarios inolvidables como Mini-yo, al que todos adoramos, Scott Maligno, del que yo estaba enamorada en mi juventud, Gordo Cabrón, uno de los personajes más asquerosos de la historia del cine, Número dos, Vanessa (que es un puto robot), Marifé lación...

Otro de los puntos fuertes de estas películas son los diálogos. Muchos de los chistes más graciosos están camuflados entre las palabras que salen de la boca de esos personajes, siendo características, por ejemplo, las secuencias en las que se suceden un montón de escenas que solo tienen sentido guarrete cuando las juntas: (Señor, parece que tenemos un po- ¡John! ¡Ver a ver esto! Parece una enorme- ¡Salchicha!)

En cuanto a esta película en particular, creo que si algo hay que destacar, además de la partida de ajedrez de Austin contra Marría Unpajote, es el famoso rap del doctor Maligno que los más freaks nos sabemos de memoria y estamos siempre dispuestos a cantar.

Después de todo esto no os voy a decir, sí, muy graciosa, pero un ojete. Para nada. Dentro de lo suyo, es de lo mejorcito, así que no tengo ningún reparo en decir que Austin Powers 2 es un enorme copón de película.

27 may. 2011

10 razones para odiarte (Serie TV)

Una de mis películas favoritas de mi adolescencia fue 10 razones para odiarte. Aún hoy en día me sigue pareciendo una película muy divertida y apetecible, y además ha conseguido convertirse en un poquito más especial desde la muerte de Heath Ledger, uno de los amores de mis años mozos. Hace no mucho me enteré de que se había hecho una serie de televisión sobre la película, y aunque muchas personas me dijeron que era bastante regulera, yo no podía pasar sin verla.

La serie parte de la misma premisa que la película: Bianca es la típica teenager americana que sueña con ser popular y quiere convertirse en animadora y calzarse al más guapo del insti, mientras que su hermana, Kat, es una revolucionaria que odia los principios de su hermana. Ambas comparten un padre que, por su profesión de ginecólogo, está obsesionado con las relaciones de sus hijas con otros hombres y no para de atosigarlas obligándolas a ver videos sobre partos o poniéndoles barrigas postizas.


Esta adaptación no tiene mucha miga que digamos. Desde el capítulo uno es demasiado previsible y tampoco es capaz de llevar la trama por caminos que no sean los esperados, lo cual le resta mucho encanto. Ni que decir tiene que los protagonistas macho están muy lejos de ser unos buenorros como los originales, y aunque al final consigues cogerle algo de cariño a Patrick Verona, no puedes quitarte de la cabeza el lado tierno de Ledger, que en esta adaptación brilla por su ausencia.

Lo peor de todo es que el momento "10 razones para odiarte" no existe en la serie. Es una chorradaza como un piano, pero el poemilla que Kat le escribe a Verona en la película es muy emocionante a la par que ridículo, pues en español nada rima con nada ni tiene ritmo alguno y es un poema de mierda, pero es necesario para que el título tenga algún sentido, y para que gente como yo se sienta identificadísima y piense "ay, yo también te odio, pero te quiero".

Vamos, que la serie me ha gustado muy regular, porque pierde el espíritu de la película centrándose tan solo en líos de instituto y, sobre todo, porque el final es precipitadísimo y absurdo. Un ojete de dromedario, señores, mirad qué mierda.

24 may. 2011

Psicosis

Yo creo que para hablar de una película como Psicosis hay que ponerse un buen vestido y escribir de pie con una mano en el corazón, porque estamos hablando de CINE con mayúsculas, de una de las películas más conocidas e importantes de la historia del cine a nivel mundial.

Es la segunda vez que veo esta película, y la primera no fue hace tanto. Aunque soy una gran amante del cine de terror, sobre todo de este tipo, con suspense y sorpresa final, no me dio por verla hasta el año pasado, y la verdad es que me gustó muchísimo, aun sabiendo ya lo que pasaba al final. Aprovechando que hace unos días la ponían en la filmoteca de Madrid, me acerqué a verla para poder disfrutarla, esta vez, en pantalla grande.

Espero que sepáis de qué va la película, más o menos, o por lo menos tengáis en mente la famosísima escena de la ducha. Es difícil contar en un par de líneas de qué va una película tan compleja como esta, más que nada porque ya es complicado decidir quién es el protagonista. Una de las cosas que más admiro de Psicosis es que Lila, la mujer que va a parar al Motel Bates, muera en mitad del desarrollo y aún así la película pueda mantenerse en pie sin perder un ápice de interés. El testigo del peso de la trama es cedido a Norman Bates y a su madre, y la película se vuelve una gran historia de intriga con un final asombroso.

Hitchcock es uno de los maestros del terror de todos los tiempos. Es el gran controlador de los ritmos en el cine, uno de los que mejor ha sabido inyectar suspense a sus historias. Y Norman Bates es uno de los mejores personajes que nos ha dado el cine, aunque salió de una novela, pero visto en imágenes es mucho más perturbador y aterrador. Para los amantes de los asesinos en serie, entre los que me incluyo, Norman Bates y su señora madre son una referencia inolvidable.

Una de las cosas que he notado en este segundo visionado, y a la que casi no le di importancia la primera vez que vi la cinta, bien porque no cayese en eso, bien porque estaba pendiente de otras cosas, es el punto gayer tan notable que tiene Psicosis. Y otra de las cosas en las que más he centrado mi atención esta vez ha sido en la magnífica banda sonora, que es ya un clásico entre las grandes composiciones para el cine.

Sin duda, una de esas películas que hay que ver antes de morir. Un copón de película, por ahora, porque estoy segura de que volveré a verla y cada vez me gustará más, ya que Psicosis encierra un montón de secretos que me gustaría, poco a poco, ir descubriendo.

22 may. 2011

¿Para qué sirve un oso?

Con esto de las revoluciones españolas tengo el cine un poco abandonado, pero me he tomado un descanso para votar y volver a la vida por ser el día del señor, y también voy a aprovechar para contaros qué me pareció esta película, que supongo que a muchos ni os suene.

¿Para qué sirve un oso? es la última película de Tom Fernández, director también de La Torre de Suso y guionista de 7 vidas. En La Torre de Suso este director nos proponía una comedia más agridulce que consiguió conmovernos, pero con esta película Tom quiso ir directo a la comedia, volviendo a utilizar a Asturias como el marco donde desarrollar sus historias. Por lo tanto, una de las mejores cosas que tiene ¿Para qué sirve un oso? son los maravillosos paisajes asturianos.

Esta película cuenta la historia de dos hermanos que han dedicado su vida a la ciencia, más concretamente a la naturaleza. Uno de ellos llegó muy lejos, hasta la Antártida de hecho, mientras que el otro se quedó en su pueblo natal viviendo por y para los osos pardos. Gonzalo de Castro y Javier Cámara interpretan a estos dos hermanos cascarrabias, y menos mal, porque si no llega a ser por el talento de estos dos actores la película se me habría hecho todavía más aburrida.

La Torre de Suso me pareció una película muy bonita. Muy sencilla pero muy emocionante, y pensé que Tom Fernández volvería a ofrecernos algo parecido, pero nada que ver. Desde el primer minuto esta película huele a telefilme y a comedia cutre, y no llega a recuperarse en ningún momento del metraje. La película tiene buenas intenciones, con todo eso del ecologismo y la protección de los espacios naturales, pero a veces parece más un documental educativo que una comedia, lo cual me pareció de lo peor y un fracaso absoluto en el tratamiento de ese tema en el cine. Después de haber visto Wall-E, la ecología en el cine ha quedado muy pero que muy arriba, y será difícil superar a una película como esa en un tema como este.

Total, que un rollo. No os la recomiendo porque no le vi ni una sola cosa buena, a excepción del entorno en el que fue rodada, pero si queréis ver Asturias, mejor que vayáis por allí. Yo le doy un ojete de dromedario con dolor de corazón, porque este tipo de comedias españolas protagonizadas por gente que salía en 7 vidas siempre me había encantando, pero ahora no sé si es que yo he cambiado o es que esas comedias (veremos a ver qué pasa con No lo llames amor, llámalo X) cada vez son peores.

18 may. 2011

Skins (2º generación)

Me costaba muchísimo empezar con esta segunda generación después de lo maravillada que quedé con la primera, porque sabía que no iba a ser lo mismo, pero no podía resistirme a seguir viendo una serie que me había sorprendido tanto, así que al final me decidí a ponerme el primer capítulo de la tercera temporada y ya me volví a enganchar en un momentico.

Por supuesto que esta generación no se puede comparar a la primera, y que como Chris no hay nadie, pero los chicos de esta segunda generación de Skins, que comprende la tercera y la cuarta temporada de la serie, también tienen su puntito. Si alguno no sabe qué es Skins, que he empezado yo ahí muy directa dando por sentado que todos podríais saberlo, es una serie británica tipo Física o Química, es decir, de dramas adolescentes, pero vamos, nada que ver, más que nada porque esta es buena.

La primera generación fue tan buena y tan potente que los guionistas tenían que hacer el más difícil todavía, y se la jugaron con los personajes, creando a otro grupo de jóvenes de nuevo muy heterogéneo, y, además, planteándoles una serie de situaciones aún más complicadas. Cabría destacar, o, al menos, a mí me encantó, los dos minutos iniciales de la cuarta temporada, con el incidente de la discoteca. Y por supuesto, ese sangriento final.

En esta segunda generación he caído rendida a los encantos de Cook, más después de ver su cuerpo serrano, aunque repito, a Chris no lo olvido. Por otro lado, gran parte de la trama gira en torno a Effy, que además es el nexo de unión entre la primera y la segunda generación, y yo os tengo que decir una cosa: ¡no trago a esta chica! ¡se merece todo lo que le pasa!

Skins ha sido una serie que me ha encantado. Superfresca, muy dinámica, con unos personajes que logran enamorarte... por eso me sigue pareciendo un copón de serie. Hay una tercera generación, pero yo creo que me voy a dar un descanso y, por ahora, no voy a seguir con la serie.

15 may. 2011

Amigas para siempre

¿A vosotros no os hace ilusión volver a ver esas películas que de pequeños vísteis mil veces? A mí mucha. De vez en cuando me veo una de esas películas que tanto me gustaban de pequeña para verlas con otros ojos pero sobre todo para recordar lo bien que me lo pasaba cuando las veía. Una de esas películas que tantas veces ví siendo bastante pequeña era Amigas para siempre, una película que cuenta las aventuras de un verano de cuatro amigas.

Amigas para siempre no era una de mis películas favoritas, la verdad. De hecho, ni la recordaba, hasta que un día una amiga me habló de ella y recordé que la habría visto cuatro o cinco veces de pequeña. Si la veía era porque uno de mis amores de la infancia fue Devon Sawa. ¿Qué fue de ese chico, que eran tan mono? En esta película Devon tiene un papel muy pequeñito, sale bastante poco, pero a mí me bastaba. También me gustaba mucho de pequeña Christina Ricci, porque la amaba por ser Miércoles, y Ricci es una de las protagonistas de esta película.

Me alegra que de pequeña esta no fuera una de esas películas que me volvían loca, porque la verdad es que la película es bastante mala. De hecho, parece una copia bastante regulera de Stand by me, en una versión para chicas. Pero al menos Stand by me tenía el puntito del cadáver. Esta, lo que tiene, es un parto, que es más de chicas, también. La película cuenta que un grupo de cuatro amigas pasó un verano tan especial (en el que tampoco ocurrió nada de especial) que decidieron hacerse la promesa de que en el futuro si una de las cuatro necesitaba al resto, las otras tenían que acudir en su ayuda. Y una de ellas se queda preñada (ya de mayor, después de estar casada, como Dios manda) y avisa a las otras tres, con lo cual, se reunen, y recuerdan sus aventuras de cuando eran pequeñas.

Eso sí, tiene una cosa genial: la banda sonora. Una recopilación estupenda de temazos de los años setenta que al menos hacen que se pase la película de una manera más agradable, porque todo lo demás es bastante patético. Cancionzacas a la altura de I'll be there de Jackson 5, I'm Gonna Make you Love me de Diana Ross o These boots are made for walking de Nancy Sinatra son lo único que sorprende en esta película.

Ahora ya sí que no me entrarán ganas nostálgicas de volver a ver Amigas para siempre, así que al menos este visionado ha servido para algo. Un ojete de dromedario que no deberíais enseñar a vuestras hijas.

14 may. 2011

Cisne Negro

Después de que todo el mundo hubiera visto ya esta película tuve yo la oportunidad de verla, y no porque no quisiera y estuviera dejándola pasar, sino que, simplemente, no llegaba su momento. Hasta mis padres, que van al cine una vez al año, dos a lo sumo, la pudieron ver antes que yo, y prácticamente todo aquel que la veía me la recomendaba, lo que hacía que mis ganas de verla aumentasen.

Por lo tanto, llegué a Cisne Negro con una gran expectación y con altas expectativas, y lo mejor de todo es que la película no me defraudó. Antes de hablar de la película, tengo una duda que me corroe por dentro: ¿Por qué amáis tanto a Natalie Portman? Yo intento adorarla pero es que no me sale. Hombre, es verdad que la tía se lo curra, y que es una gran actriz, pero de verdad, que a mí me llama poquito la atención.

Pero sigamos. Otro que tampoco era santo de mi devoción es Aronofsky. Me gusta ver sus películas por su estética, por su temática, pero todavía no había visto una película de este director que me gustase de verdad. Afortunadamente, llegó Cisne Negro y bueno, aunque no me ha parecido el peliculón de mi vida, me ha gustado lo bastante como para tener ya una película preferida de este director (aunque todavía no he visto alguno de sus títulos, como Pi).

Supongo que a estas alturas de la vida sobra hablar del argumento de Cisne Negro, pero daré un par de apuntes por si hay alguno por aquí que todavía no ha oído hablar de ella. Cisne Negro es la historia de una bailarina de ballet muy exigente consigo misma y con su trabajo, que es elegida bailarina primera, o solista, o protagonista, o como se diga en ballet, en la reperesentación de El Lago de los Cisnes. Y la mujer se empieza a agobiar y a exigir mucho y empieza a tener alucinaciones.

Al principio se me hizo un poco difícil meterme en la película, porque todavía no conocía bien al personaje protagonista y me costaba empatizar con él, pero en cuanto te engancha, la película no te suelta. Nuevamente, la estética me ha parecido preciosa. Aronofsky es realmente un artista y sabe demostrarlo. Además, siendo yo tan amante de la obra de Tchaikovsky, no podía sino estar completamente maravillada con la puesta en escena y el final de la película.

Una bonita metáfora sobre el ser humano, sobre las dos caras de las personas y sobre todo sobre la vida de los intérpretes, esos que van más allá y se convierten en su personaje. Una puesta en escena magistral, unas grandes interpretaciones por parte de los protagonistas y una buena historia convierten a Cisne Negro en una película muy apetecible y sobrecogedora. Un super copón de película y una película que os recomiendo.

10 may. 2011

Que se mueran los feos

Siempre he sido yo fan absoluta de Nacho G. Velilla y sus creaciones. Desde muy pequeña me hice seguidora acérrima de 7 Vidas y desde entonces no he dejado de seguir la carrera de este guionista. Pero lo mejor de todo fue que con 7 Vidas conocí a Javier Cámara, y ese ya sí que sí, me acabó de conquistar y me enganchó para siempre.

Soy una gran amante de la comedia, en todas sus formas. Aprecio desde el humor de Billy Wilder hasta el de los hermanos Farrelly. Tengo mis preferencias, claro, pero en comedia me lo veo todo, y la comedia "típica" española también, y además me gusta. Le di una primera oportunidad a Velilla con Fuera de Carta y no me defraudó en absoluto, así que volví a dársela con Que se mueran los feos.

Es la segunda vez que veo esta película. La primera la vi en el cine, cuando se estrenó, hace apenas un año, y hace unos días recordé lo mucho que me había divertido viéndola y quise revivir esa sensación. Pero desafortunadamente el segundo visionado ha acabado con mi primera impresión y me he quedado con las ganas de reirme como me reí entonces, porque la película me ha parecido peor.

Siempre me digo que no sabes lo que te gusta una película hasta que no la ves por segunda vez. La primera vez te pueden sorprender ciertas cosas que hagan que pases por alto otras, pero en la segunda oportunidad ya no hay sorpresas, y es cuando puedes apreciar de verdad la calidad de una película. Aquellas que ganan con el segundo visionado ya nunca dejarán de gustarme, pero esas que defraudan... malo.

Que se mueran los feos me ha defraudado. Fui consciente en el primer visionado de que tenía un estilo muy televisivo y que era casi como ver a Paco y Aída haciendo una película, pero a mí eso no me importaba, porque Paco y Aída fueron personajes que disfruté mucho en su momento.

No obstante, me ha seguido pareciendo divertida, y me ha entretenido, pero el estilo de esta película y de muchas otras que tienen un gran patrocinio de una cadena de televisión en concreto me chirría demasiado. Es como ver la tele en el cine, como ver una serie en el cine, y para mí el cine es el cine, y las series de televisión, las series de televisión, y más aún si hablamos de las series de televisión en España.

Por otro lado, si te gusta Javier Cámara no puedes dejar de ver la película, porque vuelve a estar genial. Y junto a él, todo el reparto, que ayuda mucho a soportar la película. Desde Carmen Machi hasta Juan Diego, que tiene el mejor personaje, pasando por Julián López, que está divertidísimo. Pero vamos, que del ojete de monico no pasa, y yo creo que ya se puede dar con un canto en los dientes con esa puntuación.

(Por cierto, y sin que tenga mucho que ver, ¿habéis visto Los Quién? Todavía no he tenido tiempo, pero me gustaría darle una oportunidad. ¿Qué os ha parecido?)

7 may. 2011

Tarde nostálgico-infantiloide

Con este título no sé si vais a querer seguir leyendo, pero a veces a una le da la vena nostálgica y le apetece recordar su infancia. Cuando yo era pequeña mis padres me compraron todos los discos infantiles habidos y por haber, y eso hizo que yo me convirtiera en una gran fan de grupos ya desaparecidos cuando yo los escuchaba, como Parchís o Enrique y Ana. Cuando ya fui un poco más mayor también me compraron sus películas, y así pasé mi infancia, viendo una y otra vez películas que, probablemente sean muy malas, pero que todavía me traen muy buenos recuerdos.

Una de esas películas que tantas veces me entretuvo cuando era chiquitica fue Las aventuras de Enrique y Ana. Enrique y Ana eran una formación de lo más bizarra, pero bueno, los ochenta fueron otros tiempos. Duo musical compuesto por Ana, una niña de unos ocho años, y Enrique del Pozo, un hombretón de los pies a la cabeza, sin que nadie pensara en la imagen pederasta que el grupo proyectaba, Enrique y Ana lo petaron tanto en su momento que se hicieron su película y todo. Y la película no era moco de pavo, que no fue una de esas de... venga, contamos dos chorradas, cantamos dos canciones y recaudamos, no. La película es todo un peliculón.

Enrique es el profesor de gimnasia en un colegio cuyo director es malo malísimo con sus alumnos. Un día Enrique es despedido, por ser amigo de sus alumnos, y Ana decide escaparse con él. Ambos van a refugiarse a casa de su abuelo, que es un científico que está enemistado con un señor verde. También aparecen por ahí los Coconuts, que son algo que no me explico, chico. Y todos juntos deciden presentarse a un concurso de grupos infantiles y de repente están actuando en un gran concierto después de haber sido raptados por el señor malo que es verde. Un gran casting repleto de actorazos de la época, como Luis Escobar, Amparo Soler Leal, José Lifante, Agustín González, Guillermo Montesinos... el primer contacto con el mundo del cine de Achero Mañas... una película superdivertida llena de efectos especiales que homenajea constantemente a un montón de películas de su época... ¡y una banda sonora llena de temazos! Vamos, lo que viene siendo un copón de película. Y para muestra, un botón:



Y después de ver este peliculón quisimos seguir recordando aquellos maravillosos años y lo hicimos viendo una película de Los Parchís, que también eran lo más. Bueno, los Parchís eran el grupo infantil por excelencia, sin duda alguna, eran mi grupo favorito de la infancia. Ellos también hicieron sus peliculillas, y como hay algunas que yo todavía no he visto, decidí, para esta segunda parte del ciclo de cine nostálgico, poner La Gran Aventura de los Parchís. Mala elección. La peli era de lo peor. Un argumento raro raro que no terminaba de arrancar nunca, gracietas sin gracia y pocos temazos. Seguramente la película se haría por hacer, para aprovechar el gran éxito que estaban teniendo estos niños vestidos cada uno de un color, tan monos ellos, y no se preocuparon ni en darle algo de chicha al argumento. Total, que un ojete de dromediario.

En conclusión, ¿qué puedo deciros? Pues que no dudéis en volver a echarle un vistazo a la película de Enrique y Ana para recordar lo felices que fuimos en nuestra infancia y que, si queréis ver una película de Parchís porque también tenéis ese puntito de nostálgicos, no veáis La Gran Aventura de Los Parchís, elegid mejor otro título.

5 may. 2011

Scream 4 (cumpleaños feliz)

No, no es que el a.k.a. de la última película de la saga Scream se titule cumpleaños feliz. Es que justico, justico hoy mi blog cumple un año de vida entre todos vosotros. Lo sé, ha habido un antes y un después en vuestras vidas y queréis hacer público vuestro agradecimiento. Podéis hacerlo en el apartado de comentarios y si estimáis oportuno hacerme llegar algún regalo, podéis poneros en contacto conmigo vía mail. Pero antes de los halagos, vamos a hablar de Scream 4.

No es esta mi saga favorita del cine de terror, pero le reconozco todo el mérito que tiene. Scream ha revolucionado el género y todo lo que gira en torno a él. Vamos, paraos a pensar por un momento: ¿Qué chino de barrio no tiene la careta de Ghostface en Halloween y en carnaval? Scream ya es cultura popular.

Lo que empezó siendo una película de terror chapada en homenaje al género ha terminado convirtiéndose en un fenómeno generacional imparable. De hecho, cuando pensábamos que ya no se podía estirar más y que Sidney Prescot por fin podría descansar en paz (en el sentido más alejandrosanziano de descansar en paz, es decir, el de vivir sin asesinos alrededor), los muy cabrones de su pueblo natal vuelven para asustarla nuevamente diez años después.

Si sacamos de contexto la película y la analizamos como tal, Scream 4 es una mierda desde el minuto uno. El argumento es bastante penoso y pocas escenas servirán para el recuerdo. Vamos, que la película no se salva ni anunciando, escena por escena, que va a ser una mierda, porque si de algo peca demasiado esta cuarta parte, me parece a mí, es de su lado más cool, también llamado metacine, y es que prácticamente cada pulso del guión es explicado por alguno de los personajes, y eso me ha resultado demasiado cansino. Que está muy bien la reflexión, pero aquí no sirve eso del que avisa no es traidor. De hecho, yo lo veo más como esa fea amargada que por llamar la atención se ríe de su fealdad para que la gente piense "qué bien lo lleva, cómo acepta sus defectos y qué feliz se la ve". Sí, pero la fea que te dice que ella ya sabe que es fea antes de que tú digas nada sigue siendo FEA, al igual que esta película es REGULERA.

Pero claro, somos fans, y nos da igual. Y en vez de fijarnos en todos esos defectos nos fijamos en sus virtudes, en sus detalles, en sus homenajes, en ese maravilloso despliegue de rubias del principio de la película, en esa Courteney Cox estupenda (a la que ya se le van notando los años y a la que siempre se le notarán las costillas), en su ¿querido? David Arquette y en los ojillos de estreñida comelimones a los que Neve Campbell siempre recurre para expresar su dolor a cámara.

Si fuera yo objetiva, la película tendría una calificación bastante baja. Pero, ¿Qué es la objetividad hoy en día? ¡La objetividad está sobrevalorada! Yo he venido a dar aquí mi opinión, y por eso la indulto (un poquito) considerándola, solamente, un ojete de monico. Y ahora sí, podéis ir pasando a felicitar a Ojete Films y a desearle que cumpla muchos más.

2 may. 2011

Seven

¡Qué ricos están los deuvedeses cuando son gratis! Mil veces me habéis preguntado que cómo gano Dvds en Filmaffinity. Pues bien, soy validadora de críticas, y de un tiempo a esta parte a los que más validan les regalan vales para DvdGo, y yo ya he ganado unos cuantos. Uno incluso lo compartí con vosotros, pero ahora quiero sacar gratis la 5º temporada de The Office y no estoy para regalar más (aunque prometo regalar otro cuando me haga con esta temporada). Pero a lo que vamos, que es que el último Dvd que me he pillado gracias a esto de Filmaffinity, y ha sido Seven, en esa edición tan molona que le han preparado.

La verdad es que la edición es superchuli. Los extras tampoco es que lo peten, las cosas como son, pero después de tanto tiempo sin una edición de Seven con extras en el mercado, cualquier cosa nos parece magnífica. Te viene también con un comic. Que yo no soy muy de leer comics, pero bueno, ahí esta.

Parece que estoy haciendo publicidad del Dvd, y al fin y al cabo a lo que he venido es a hablaros de la película. Hacía muchísimos años que no volvía a ver Seven. Cuando era pequeña, alguien la compró en VHS y hasta que despachamos el video con todos los VHSs de casa la vería unas diez veces bien a gusto. Pero desde entonces, hará unos cuatro años, no había vuelto a verla. Por un tiempo podría decirse que fue una de mis películas favoritas, ya que desde muy pequeña me han gustado las pelis de asesinos en serie, y, bueno, estaréis conmigo en que el de esta película, el famoso John Doe, es un asesino con mucho carisma.

Si me gustaba ver Seven era por su final. Era lo que más recordaba de la película. Eso, y el gordo muerto del principio. Y la verdad es que es un finalazo, pero en este nuevo visionado he podido apreciar un montón de cosas más que siendo más pequeña me pasaban desapercibidas. Por ejemplo, he sido capaz de apreciar la estética de la película, que me ha parecido maravillosa. Tan oscura, con tanta lluvia, tan triste, tan agobiante... También le he prestado atención a la banda sonora, que me ha parecido magnífica.

Pero sobre todo, este visionado me ha servido para reafirmarme en mi amor hacia David Fincher, uno de esos directores de los que nunca me acuerdo cuando pienso en mis directores favoritos pero del que siempre digo cosas buenas después de ver una de sus películas. Y la construcción de los personajes, por supuesto... sin duda alguna el guionista también tiene su mérito.

Qué gustico da ver peliculones, coño. Qué gustico da coger una película y disfrutarla desde el primer minuto. Eso es lo que me ha pasado a mí siempre con Seven, y de verdad, que la empecé a ver siendo muy pequeña, quizá con doce o trece años. Por supuesto, es un enorme copón de película. Y... el que no la haya visto... ¡que la vea! Que debería ser un pecado capital no verla.

1 may. 2011

Las mejores escenas (VOL.2)

Esto es como Kill Bill, señores, con su volumen 1 y su volumen 2. Aunque he visto que esto de las mejores escenas no os ha gustado mucho, no soy yo de dejar las cosas a medias, cosa que supongo os gustará más, así que aquí os dejo la segunda parte del post:

MEJOR ESCENA SIN DIÁLOGO

Probablemente resulte demasiado cómodo acudir a Wall-E en un momento como este. Estoy segura también de que el cine mudo nos dejó escenas asombrosas que podían estar perfectamente en esta categoría, y en el cine sonoro seguro que también son fácil de encontrar otras muchas que sean auténticas obras maestras, pero yo vuelvo hacer alarde de mi lado más ñoño para elegir como mejor escena sin diálogo una demasiado banal quizás para muchos, pero qué queréis que os diga, a mí me emocionó muchísimo y no puedo quitármela de la cabeza.



MEJOR PELEA

Otra categoría complicada, porque mira que el cine nos ha dado un montón de peleas memorables. Aquí también me parecería demasiado fácil recurrir a Kill Bill, aunque reconozco que es que las peleas de cualquiera de las dos películas son maravillosas, así que he intentado ponérmelo un poquito más difícil y al final he dado con una pelea inolvidable. Hay una película, que es una gozada, que se llama Zombies Party. El título en "español" no es muy acertado, pero la película es una de las mejores parodias que yo haya visto never. Al final de esta película, los "todavía no zombies" tienen que luchar contra los "sí zombies", y qué mejor manera de reventar cabezas que con un buen temazo de fondo. Pinchad aquí que no me deja insertar el video.

MEJOR ESCENA MUSICAL

El cine musical es uno de mis géneros favoritos, así que esta categoría no me ha resultado nada fácil. Por mi cabeza han pasado títulos como Grease, The Rocky Horror..., Jesucristo Superstar, y hasta Mary Poppins, pero al final me he decantado por un número musical que siempre me ha puesto los pelos de punta. Supongo que sobran las presentaciones: Moulin Rouge, tango de Roxanne.



MEJOR BAILE

Otro de los musicales que me encanta es Across The Universe, un musical bastante reciente hecho sobre las canciones de los Beatles. No pude colarlo en su categoría, pero al final lo he colocado aquí, y creo que está bien colocado, pues la coreografía de I want you me encantó desde el primer momento en que la vi. (Además de que la canción siempre me ha parecido un temazo). Por cierto, si no habéis visto la película, recomendadísima. Es una de mis favoritas.



MEJOR DISCURSO

Parece que lo he cogido con los musicales, pero es que de verdad que muchas de mis películas favoritas pertenecen a este género. Para esta categoría estuve un largo rato pensando sobre esos grandes monólogos famosos de muchas películas archiconocidas, pero después de darle muchas vueltas a muchos discursos hablados caí en la cuenta de que muchas letras de canciones de películas musicales también son discursos al fin y al cabo, también nos están contando historias o nos están intentando transmitir algo, y entonces me acordé de una de las mejores canciones y de una de las mejores letras jamás cantadas en una película. De Hedwig and the Angry Inch, otra de mis películas favoritas, The Origin of love.



MEJOR COMIENZO

Ahora se ha puesto muy de moda Rodrigo Cortés con su Buried y demás, pero este hombre ya prometía desde hace unos añicos. De hecho, a mí Buried me gustó, pero Concursante, su anterior película, me gustó muchísimo más. Tanto, que he decidido dos cosas. Primero, volver a verla, y segundo, calificar sus primeros minutos de metraje como el mejor comienzo. Un buen comienzo es aquel que te plantea muchas preguntas, que te atrapa y te sumerge de lleno en una nueva historia, y así es el comienzo de Concursante.


MEJOR MUERTE

Pues como muere poca gente en el cine... ponte tú a decidir cuál puede ser la mejor. De nuevo he tirado de sentimientos y he querido buscar no la más espectacular, sino la que más me impresionó a mí. Una de las muertes más significativas del cine español actual, a mi parecer, y final de una de mis películas favoritas de la adolescencia. Con lo enamorada que estaba yo, por aquel entonces, de Óscar Jaenada... anda que no le lloré. Hace unos cuatro o cinco años que no veo Noviembre, pero recordar su final todavía me pone los pelos de punta.



MEJOR CLÍMAX

Aquí sí que lo he tenido bastante claro. Esto es un clímax y lo demás son tonterías:



MEJOR FINAL

Hay mil finales inolvidables en la historia del cine. Finales que nos hacen reir, que nos hacen llorar, que nos hacen soñar, que nos sorprenden, que nos gustan, que nos disgustan... Yo he elegido uno que es muy especial para mí. Pertenece a una de las primeras películas que yo recuerdo haber visto, y me traumatizó más que a todos vosotros la muerte de Mufasa. Porque yo estaba acostumbrada a los finales felices y no me daba cuenta, en mi burbuja infantil, de lo dura que es la vida, y de que a veces hay que dejar morir al robot que te devolvió la felicidad. Terminator 2 me robó la poca inocencia que me quedaba. ¡Nooooooooooo!

LA ESCENA QUE NUNCA DEBIÓ SER FILMADA

La mayoría se ha decantado aquí por la opción de elegir una escena lo suficientemente bochornosa como para renegar de ella, pero como a mí me gusta darle mil vueltas a las cosas y buscarle siempre cinco pies al gato, yo he escogido la escena que nunca debió ser filmada para que yo no fuese nunca traumatizada. Es decir, más bien yo he escogido la escena que yo nunca habría querido ver en el cine, y como yo no la disfruté, pues hubiera sido mejor que no fuera filmada. Pertenece a A l'interieur, una película de terror muy gore ella y que me lo hizo pasar realmente mal. La escena que he escogido es del final de la película, cuando la mala malísima abre el vientre de la prota protagonísima para sacarle a su bebé. Vamos, que mu rico todo. No me molesto ni en buscarla porque no me apetece verla otra vez, sinceramente.


LA MEJOR ESCENA DE LA HISTORIA

00. EXT. MAR ABIERTO. NOCHE

Osgood conduce una lancha motora. Jerry mira hacia atrás como buscando algo.

OSGOOD

Hablé con mamá. Estaba tan contenta que hasta
lloró. Quiere que lleves su vestido de novia, es de
encaje blanco.

JERRY
(con voz de mujer todo el rato)

Osgood no puedo casarme con el vestido de tu mamá.
Seguro que ella y yo no tenemos el mismo tipo.

OSGOOD

Podemos reformarlo.

JERRY

No hace falta. Osgood, he de ser sincera contigo. Tú
y yo no podemos casarnos.

OSGOOD

¿Por qué no?

JERRY

Pues... primero, porque no soy rubia natural.

OSGOOD

No me importa

JERRY

Y fumo, fumo muchísimo

OSGOOD

Me es igual

JERRY

Tengo un horrible pasado. Desde hace tres años
estoy viviendo con un saxofonista.

OSGOOD

Te lo perdono

JERRY
(Desesperado)

Nunca podré tener hijos.

OSGOOD

Los adoptaremos

JERRY

¡No me comprendes, Osgood! (Se quita la peluca)
(con voz de hombre) ¡Soy un hombre!

OSGOOD

Bueno, nadie es perfecto.

Jerry mira atónito a Osgood, que sonríe de oreja a oreja. Refunfuña.


Y los nominados a hacer la mierda esta en sus propios blogs son: Bertoff (que le gusta mucho ganar deuvedeses pero no llevar al día su blog), Klarii (que tiene su blog muy olvidado con esto de que ahora es una mujer trabajadora) y Dr. Gonzo (no sé qué decir aquí).