28 feb. 2011

Oscars 2011

Como habréis podido comprobar, yo soy más de Goyas que de Oscars. Sé que eso tiene mucho menos glamour, pero qué queréis, yo he sido siempre más de cine español que americano. Por eso los Goyas me emocionan desde el día que aparecen los nominados y los Oscars... bueno, los Oscars me sirven para saber qué películas debo ver.

Ese es uno de los motivos por el que no suelo hacer quinielas para los Oscars. Bueno, ese, y que de cosas de Hollywood entiendo mucho menos. Por ejemplo, que aunque una no haga quinielas tiene sus favoritos, yo creía que este año deberían petarlo Origen y La Red Social, porque me parecieron dos peliculones de estos que no se vuelven a repetir en mucho tiempo, pero parece que no, que lo ha petado El discurso del Rey, que no digo yo que sea una mala película, porque todavía no la he visto.

Como tampoco he visto la gala. En toda mi vida solamente he visto la gala de los Oscars una vez, y la verdad que emoción poquita. A mí me va mucho mejor lo de levantarme al día siguiente y mirar Fotogramas, que es lo que acabo de hacer. Lo primero que he visto, por supuesto, son las fotos de la alfombra roja.

Mi mejor vestida fue Amy Adams. Qué fan soy de que el brilli brilli vuelva a ser elegante. Además, esta chica, no sabría muy bien deciros por qué, pero me cae muy bien.


Pero la foto más esperada, sin duda, fue la de la primera aparición pública de Penélope Cruz después de haber sido madre. El vestido que llevaba tampoco es que fuera la repera, pero también es verdad que este año ella no era la protagonista.


Y el más feo de la alfombra roja, vaya por Dios, resulta que es mi amadísimo Christian Bale, que a mí me parece un hombre guapísimo y atractivísimo, pero a este hombre le gusta más desfigurarse que a David Hasselhoff una botella de ginebra. Aquí no es que esté ultradelgado, pero la verdad es que las barbas le sientan regulero.


Y en cuanto a los premiados, pues muy bien todo, ¿no? Bastante previsible, aunque yo pensaba que el premio a mejor película sería para otra cinta. Pero vamos, los actores premiados estaban más que cantados (aunque el Oscar para Christian Bale era merecidísimo). El Oscar a mejor guión original yo se lo habría dado a Origen, pero claro, no he visto El discurso del Rey, aunque muy muy bueno tiene que ser para superar a un guión de Nolan. Y... el resto de premios... pues eso, que muy merecidos. Toy Story 3 al final también se llevó su reconocimiento, y los dos Oscars para Alicia en el País de las Maravillas me parecieron que estaban muy bien dados también.

Total, que otro año más para el buen cine hollywoodiense... y anglosajón. Estoy más que contenta con los nominados y premiados de este año, pues las dos últimas ediciones de los Oscars me habían parecido bastante flojas en cuanto a la calidad de sus películas. Aunque el año pasado estaban Malditos Bastardos y Up entre las nominadas, la verdad es que, en conjunto, creo que no había tanta película buena de verdad compitiendo por la estatuilla dorada desde el año 2007, por lo menos (año en el que competía Infiltrados, Babel, Pequeña Miss Sunshine, La Reina y Cartas desde Iwo Jima). ¡Esperemos que el 2011 pueda superarlo!

26 feb. 2011

Malditos Bastardos

La primera vez que vi esta película, cuando se estrenó, salí del cine entre desconcertada y confundida, porque yo iba esperando ver algo que al final no vi. Eso hizo que me llevara un poco de desilusión con esta película, aunque algo dentro de mí me decía que tenía que darle otra oportunidad. La oportunidad llegó cuando "me hice" con el dvd original edición megachuli con su comic y todo. La volví a ver y, ahora sí, por fin, puedo decir que me ha gustado. Me llena de orgullo y satisfacción proclamar con convencimiento que Malditos Bastardos es una buena película.

Lo que también os digo con convencimiento es que Malditos Bastardos no es La Película, con mayúsculas, de Tarantino, aunque me parece uno de los mejores guiones que ha escrito. De todas formas, si valoramos el guión, la historia, globalmente, en su conjunto, que supongo que fue lo que hice yo la primera vez que la vi, tampoco es que sea para tirar cohetes. Pero si la disfrutamos en pedacitos, saboreando sus detalles, entonces Malditos Bastardos se convierte en la gran obra cinematográfica que es. En mi opinión, muchas de las secuencias de esta película sí son lo mejor de Tarantino, al menos desde el punto de vista del guión.

Y ya que hemos empezado por el principio, por el guión, sigamos hablando de él. Tarantino nos regala a todos a uno de sus mejores personajes: Hans Landa. Afortunadamente, además, es interpretado a la maravilla por el requetepremiado Christopher Waltz, que pone su trocito alemán a esta película tan políglota. Lo francés viene de la mano de la preciosa Melanie Laurent, que da vida a Shoshana, una judía con la estrella de David bien puesta. Y lo americano, como no podía ser de otro modo, lo pone Brad Pitt, ¡y cómo lo pone, señora!

Aunque es una película de guerra, sobre la guerra, no muestra muchas batallas, que es lo que más suele gustar en el cine, ni tampoco se reboza con gusto en la desgracia, que es lo que hacen las películas de guerra que no muestran las batallas, sino que pasa por encima de todos esos tópicos bélicos para mostrar una guerra mucho más fuerte y más complicada, en la que solo valen las palabras. Pero como Tarantino es el maestro de los diálogos, el resultado no podía ser otra cosa que una maravilla genial.

Y lo mejor de todo es que aunque es una película que podría no ser de Tarantino, es de Tarantino, y se puede encontrar su sello en infinidad de detalles, aunque yo siempre me quedo con los mismos, que son los momentos fetichistas que gustan hasta a los que odiamos los pies. O la música, que de nuevo Tarantino arrejunta una banda sonora que da gloria oír.

Antes de terminar, también me gustaría hacer una pequeña y discreta mención a B.J.Novak, guionista y actor de The Office (en su versión americana), que sale tres o cuatro veces en la película, pero lo hace genial genial y me encanta. Ahora ya sí, terminaré diciendo que ya me quedo mucho más a gusto sabiendo que Malditos Bastardos sí merece la pena, y por eso le doy un grandísimo copón de película.

23 feb. 2011

Skins (1º generación)

Con motivo de mi desgana a la hora de empezar desde cero con series nuevas teniendo otras aún por terminar decidí escoger, para mis ratos de descanso nocturnos, una serie que "no me diera muchos quebraderos de cabeza", y me decidí por Skins, de la que me habían hablado muy bien algunos amigos. Lo malo es que a los quince minutos del primer capítulo ya estaba enamorada de uno de los protagonistas y que eso me llevaría a engancharme por completo a la serie. Vamos, que me salió la cosa bien pero mal, porque mientras me llevaba la alegría de haber dado, por fin, con una serie megaguay, perdía horas de sueño por culpa de mi ansia por ver más y más.

Del que me enamoré, por cierto, fue de Chris. ¡Es tan mono, tan mono! Seguramente si existiera en la realidad yo le odiaría y diría que gente como él fomentan el fracaso entre los jóvenes de este, nuestro país, pero en la ficción me ha parecido un personaje digno de admirar y de querer para casarse.

Skins es como la Física o Química de Inglaterra. Y al ser de Inglaterra, por tanto, es mucho mejor. Aunque bueno, hablo desde la intuición femenina, porque la verdad es que nunca he visto Física o Química, pero Skins es genial. Es una serie sobre un grupo de adolescentes que trata, desde un punto de vista muy naturalista y cercano, todos los problemas típicos de esas edades: que si me enamoro, que si suspendo, que si riño con mis padres, que si la abuela fuma...

Cada capítulo está dedicado a uno de los personajes, y de la mano de cada uno de ellos nos vamos adentrando en un mundo que, para los que somos ya un poco viejunos, casi teníamos olvidado. Cada personaje tiene su drama particular, que poco a poco se irá descubriendo, y que ayudará al espectador a entender a estos chicos que están en una edad que parece que nadie entiende. Cada uno tiene sus puntos de vista, sus opiniones, su forma de ser, sus sueños... y poco a poco van ganándose un hueco en tu corazoncito hasta que al final tienes que proclamar a los cuatro vientos que los amas a todos.

La primera generación de Skins incluye las dos primeras temporadas. Al parecer ya van por la quinta temporada, lo que significa que están con una tercera generación. Supongo que eso de cambiar de personajes cada dos temporadas es bueno, para no alargar demasiado las tramas y para que no pase lo que pasa en España, que los chicos cumplen los veinticuatro años y todavía están en el insti, pero a mí no ha hecho sino crearme un trauma irreversible, y es que he quedado tan marcada por esta primera generación que me resisto a ver qué le pasa a la segunda, aunque todo el mundo me recomienda seguir con ella y me dice que la segunda generación también es super guay.

Estas dos primeras temporadas de Skins me han gustado muchísimo. Es muy difícil hacer una serie sobre adolescentes sin caer en tópicos, y sobre todo, es muy difícil mostrar un abanico tan amplio de personajes y conseguir que el espectador se enamore de todos. Por eso creo que esta serie se merece un pedazo de copón de serie... y ya veremos si seguimos con las otras dos generaciones. Por ahora, voy a darme un descansito y a retomar Weeds.

21 feb. 2011

Gordos

Si en la anterior entrada proclamaba a los cuatro vientos mi amor hacia Christian Bale, en esta voy a hacer lo mismo pero con el género patrio. Ya está, ya me decidí: vuelvo a tener actor español favorito. Y es que hace unos años este puesto estaba ocupado por Javier Cámara, pero también hace un tiempo que estoy muy perdida sin un actor español al que adorar. Pero ya no volveré a sentir ese vacío en mi interior, porque desde hoy, o desde ayer, más concretamente, me declaro fan refan de Raúl Arévalo, que se ha convertido en mi actor español favorito. Este chico lo peta. Os lo digo yo. Tenemos ante nosotros al Robert de Niro castizo.

Y dicho esto, vayamos con Gordos, la película que nos ocupa hoy y que me entretuvo a mí en la tarde de ayer. Recuerdo perfectamente el momento en el que vi el trailer de esta película. Automáticamente dije: "yo quiero verla". Cortinilla de estrellas y, hasta ayer, o sea, un año y pico después, no la he visto. Se me pasó la oportunidad de verla en el cine y luego que si qué pereza me da bajármela, voy a esperar a que salga en dvd y luego que si pin, que si pan... la cosa es que ya ayer me di cuenta de que no podía alargar más esta espera. Y la verdad, qué bien hice. Porque vamos, mancantao.

Gordos es la historia de un grupo de personas que tienen en común una relación con los kilos de más, bien sea porque son gordacos, bien sea porque son pareja de esos gordacos, bien sea porque son terapeutas de esos gordacos. Cada uno de ellos tiene su drama particular, que se desarrollará y se solucionará, o no, a lo largo de esta película.

Antonio de la Torre tiene su puntito, ¿no?

La segunda película de Sánchez Arévalo vuelve a sorprender, más aún que AzulOscuroCasiNegro, que aunque también es un peliculón, podríamos decir que es "otra cosa". Y según me cuentan Primos es todavía mejor que Gordos, así que, hijos míos, no sé qué será de la cuarta película de este director si cada vez se va superando más y más.

En Gordos, Sáncher Arévalo vuelve a contar con Antonio de la Torre, que casi le quita el puesto a Raúl Arévalo porque vamos, este señor, papel que hace, papel que borda. Sin duda alguna él es el personaje de Gordos, el que se lleva toda la película. Su personaje es de lo más original e inquietante que he visto últimamente en el cine. ¿Un heterosexual reprimido? Nunca me lo había planteado.

Gordos me ha hecho descubrir también a Leticia Herrero, descrita en la película como un ángel, y es que realmente lo es. Además de guapísima me parece un actriz a tener en cuenta. Pero vamos, que en lo que a actores se refiere, perdonadme que me repira, pero ¡cómo está Raúl Arévalo! (en todos los sentidos). No me extraña que ganase su primer Goya por su interpretación en esta película. Ahora, ¡más le van a caer!

Sin duda alguna, una película muy divertida y muy dramática también, como la vida misma. Una película que llena pero no empacha, y que te deja con ganas de más, como el más delicioso de los chocolates. Vamos, un placer para el paladar cinéfilo. Yo le pongo un mega copón de película y me quedo con las ganas de ver Primos. ¡Que... vamos! ¡De este finde no pasa!

19 feb. 2011

The Fighter

Hace unos años Christian Bale sustituyó a Johnny Depp en mi categoría de actor favorito (y además buenorro). Por lo tanto, y como manda mi propia tradición, todas y cada una de sus películas han de ser vistas por mis ojetes, y The Fighter no se me podía escapar.

Aunque el boxeo es un mundo que me gusta entre nada de nada y lo mismo que una mierda de vaca rusa, las críticas habían puesto a esta película por las nubes, así que había que sacar ganas para verla. Afortunadamente el empujoncito llegó cuando me enteré de que había ganado un par de entradas para el preestreno, así que ya no tenía excusa para perdérmela.

Estaba segura de que Bale iba a hacer aquí un papelón. Además, ya había recibido algún premio por él, pero todo lo que me podía imaginar se quedó corto cuando, de repente, apareció en la pantalla. En menos de un minuto Christian Bale ya se había reproclamado como el mejor y había hecho suya una película que no protagonizaba.


The fighter nos cuenta la historia de dos hermanos cuyas vidas giran en torno al mundo del boxeo. El mayor, al que interpreta Christian Bale, tuvo su momento de gloria pero arruinó su carrera por echarse droja en el cola cao, y el pequeño, al que interpreta un también correcto aunque nada comparado con su compañero, Mark Wahlberg, quiere seguir los pasos de su hermano, al que admira, y convertirse en el campeón mundial de su categoría.

Así contada, puede parecer un rollo, sobre todo si sois como yo y el deporte en general y el pegarse por gusto en particular os parece de lo peorcito. Pero de verdad, y de verdad de la buena, que la historia consigue engancharte y envolverte, y hacer que te revuelvas en tu butaca, y que sientas pasión por ese deporte, y que desees, como si estuvieras viendo el combate en directo, que el protagonista consiga su sueño.

Con la cercanía que ofrece el hecho de que parte de la película esté rodada como un falso documental, el espectador se adentra en la historia de una familia de armas tomar, una familia digna de un especial de Callejeros, con la que sufrirá y se alegrará (y si sois más sensibleros, como servidora, también llorará) a lo largo del duro camino que el protagonista habrá de recorrer para alcanzar su objetivo.

La película no es para tanto, aunque da para mucho. Lo mejor que tiene es que es prácticamente perfecta en todo, pero no se da importancia. Todos los elementos se combinan para que solo destaquen los actores y las vidas que representan. Y todo el reparto demuestra estar a la altura del nivelazo de la película, aunque por encima de todos ellos destaca, como ya dije, Christian Bale, que es que no es porque yo le ame, es que este tío es impresionante. Otra que también hace lo suyo es Melissa Leo, que interpreta de maravilla a la madre de los boxeadores.

Vamos, que la película no será recordada como lo mejor del año, pero realmente merece la pena verla. Y por cierto, tiene una banda sonora estupenda, a ver si la busco por ahí, porque tiene temazos. Yo le doy un copón de película de los altos y espero poder recordar esta película como la que le hizo ganar el Oscar a Christian Bale, que ya le toca.

16 feb. 2011

Tres días después

Con lo fan que soy yo de una buena gala de entrega de premios... y lo mucho que he tardado en pronunciarme. Es que, veréis, resulta que una, antes de bloguera es soñadora, y por lo tanto, guionista, y ayer vencía el plazo para entregar la solicitud para la ayuda al desarrollo de guiones de largomentraje, y he estado unos días bastante estresadita intentando que todo quedase perfecto. Eso sí, estoy muy contenta con el resultado.

No obstante, aunque he estado casi contando los minutos que me quedaban para poder entregarlo todo y quitarme ese peso de encima, reservé unas cuantas horas a la tarde del pasado domingo para comentar y disfrutar la última gala de los premios Goya. Desde las siete y media de la tarde estuve pegada a mi ordenador y a la web de Rtve viendo, por un lado, España Directo, que... ¡telita! y, por otro, la retransmisión de la web de la alfombra roja y la llegada de todos los invitados.

No sé qué fue peor, si la calidad de las reporteras de España Directo y sus amplios conocimientos de cine puestos de manifiesto en la profundidad de sus preguntas a los entrevistados (¿de quién es tu vestido? ¿quién crees que triunfará esta noche?) o que se censuraran concienzudamente algunos momentos de la llegada de los invitados o se dejase de emitir el audio para que no se escucharan las protestas de toda la gente que se aglutinó en los alrededores del Teatro Real.

La alfombra roja me encantó, con lo que a mí me gusta criticar modelitos y encontrar a la mejor vestida. Aunque la mayoría de las miradas se posaron sobre el modelazo que vistió Silvia Abascal, yo me decanto, sinceramente, por el look que lució Aura Garrido. En cuanto a los hombres, y sin duda alguna, el más guapo fue Carlos Areces.

En cuanto a la gala, parecía que empezaba con muy buen pie. El monólogo inicial de Buenafuente me encantó y el primer número musical... no estuvo ni tan mal, porque claro, a mí es que me pones a Luis Tosar y ya me gusta cualquier cosa. También me pareció estupendo el primer premiado, Karra Elejalde, que se llevó su merecidísimo Goya por su papel de reparto en También la lluvia, película que, para mí, debía haber sido la triunfadora de la noche, aunque al final no pudo ser.

Ningún Goya, no obstante, me pareció injusto, a excepción de el de la banda sonora original, que, aunque fue para También la lluvia, película con la que yo estaba a muerte, debía haber sido para Roque Baños, pues hacía muchísimo tiempo que yo no salía tan impresionada del cine por una banda sonora. Ese premio me ofendió. El resto, aunque no coincidieron, en su mayoría, con mis deseos, no estuvieron tan mal.

Lo que sí fue horrible fue el goya honorífico a Mario Camús. No porque el pobre hombre no se lo mereciera, no quiero decir eso, si no por el discurso que nos echó, que nos dejó a todos muertos. Aquello parecía Cinco horas con Mario... Camús. En ese momento yo me desconecté por completo de la gala hasta el punto de que ni me enteré de que Bardem le había dedicado el Goya a su mujer y a su hijo.

Pero bueno, un mal discurso por otro genial, el del director de la Academia, Alex de la Iglesia, que hizo que a muchos se nos escapara una lagrimita, no se sabe si de emoción por sus palabras o de pena porque era el último discurso que Alex pronunciaría como director. Lo dije en su momento y lo repito ahora: la Academia no volverá a tener jamás un director como Alex de la Iglesia.

Y luego, claro, como toda buena gala, tuvo sus momentos divertidos, como el móvil de Maragall (por twitter se leyeron comentarios de que si era Carlos Lozano, jejeje), y momentos ultraridículos, como la risilla de zorra de Nawja Nimri cuando su compañero de entrega de Goya se olvidó de a qué categoría estaba premiando.

En general, una gala claramente inferior que la anterior, sin muchas sorpresas y sin muchas cosas para el recuerdo, a excepción de todo lo relacionado con la cara de señor Burns de la Sinde y la revelación de que Leire Pajín es la hermana pequeña de La Veneno.

13 feb. 2011

Hoy es el día

Por fin es 13 de Febrero, mi padre ya ha cumplido sus 54 años y, lo que es todavía mejor, esta noche será la gala de los Goya. Para el que no me sigue tanto como debiera, yo ya hice mi quiniela al poco de conocer los nominados, ahora solamente queda esperar, deseosa, a que lleguen las 22:00 del día de hoy para empezar a conocer los premiados. Pero sobre todo, para empezar a cotillear, que es algo que a mí me ha gustado de toda la vida. Por eso, a partir de las 19:30 estaré pendiente de La 1 y de España Directo, que siempre pone algún reportaje cutrillo el día de los Goya y, sobre todo, cubre (de manera cutrilla también) la "alfombra verde" que al parecer este año será roja. También estaré pendiente de los comentarios de Fotogramas y Bloguionistas, que son unos cachondos.

Para todo el que quiera comentar conmigo la gala, o simplemente reirse con mis comentarios, estaré aquí: www.twitter.com/perradesatan

9 feb. 2011

Ricky Gervais presenta Los Goya 2011

Sé que estamos en la semana del cine español y que hoy todavía tocaba actualizar con una nueva españolada, pero acabo de ver este video y no he podido resistirme. Es de lo mejor que he visto últimamente, y además, tiene que ver con el cine patrio, así que podría estar justificado. No voy a decir nada, simplemente, vedlo.

7 feb. 2011

Yo hice a Roque III

Por mucho que a algunos le pese, Pajares y Esteso también forman parte del cine español. Recuerdo haber visto algunas de estas películas, aunque no sé cuáles porque no recuerdo sus títulos, cuando era pequeña, con mis abuelos. Recuerdo también que a mí no me hacían mucha gracia, aunque flipaba con tanta teta suelta, pero de lo que sí que me acuerdo es de que mis abuelos se partían. Y como mis abuelos, seguro que un montón de gente más, porque lo queramos o no, el éxito del destape y de actores como estos dos está más que atestiguado.

Por eso me apetecía incluir una de esas películas en esta semana del cine español, para que hubiese en mi blog una representación de esa época que en nada hizo avanzar el cine como movimiento artístico pero que hizo que muchísima gente estuviera orgullosa del cine de su país, cosa que hoy en día no pasa.

Para ello he elegido esta película, Yo hice a Roque III, una especie de homenaje, o más bien parodia, de las películas de Rocky Balboa. Roque es un gorrón que vive en casa de su mejor amigo, quien no sabe como quitárselo de encima. Un día le proponen preparar a Roque para amañar una serie de combates de boxeo y así ganarse una pasta con eso y decide aceptar, pensando que si Roque consigue dinero, por fin podrá echarlo de casa.

Como siempre, la fórmula del cine de Pajares y Esteso vuelve a repetirse y vuelve a funcionar en esta película: dos tíos muy idiotas se meten en un embolao y les acaba saliendo el tiro por la culata, y ya de paso, se lían con alguna tía buena para que los espectadores vean un poco de chicha.

Aunque el famoso duo cómico a mí no me suele hacer mucha gracia, la verdad es que Antonio Ozores, que solía ser el tercero en discordia en todas estas películas, es un actor que sí me gusta y siempre me ha parecido divertido. En esta película interpreta al liante, y la verdad es que tiene varios momentos muy divertidos.

No obstante, la película es basura de la buena, se mire por donde se mire. Así que claro, por mucho éxito que tuviera en su momento y por mucha historia del cine español que sea, como película no deja de ser de lo peorcito, así que no puedo sino calificarla como un ojete de dromedario.

6 feb. 2011

Los Crímenes de Oxford

Cuando fui a ver al cine esta película salí bastante contenta, aunque algunos de mis acompañantes pensaron entonces que la película era bastante regular, y ahora que Alex de la Iglesia volvía a estar de moda pensé que podía ser buen momento para darle un repasito. Y el repasito me ha servido para darle la razón a aquellos que me acompañaron al cine la primera vez, porque sí, tenían razón, la película es bastante regulera, más si sabemos que Alex de la Iglesia suele hacer un tipo de cine muy original que difiere bastante del estilo de esta película.

Si hay una palabra que podría describir esta película, yo creo que sería “rara”. A mí todo me ha resultado muy raro en este segundo visionado. La historia es rara, Elijah Wood de toda la vida de Dios me ha parecido un chico raro, la chica violonchelista es rara, el padre de la de los transplantes es muy raro, el señor sin cuerpo… todo muy raro, muy raro. Pero oye, lo raro no tiene por qué ser malo. Si esta película es mala, creo yo, es por su tufillo a telefilm. Creo que Los Crímenes de Oxford está ahí rozando la línea entre el cine y la basura que nos pone Antena 3 los sábados después de comer.

Lo mejor del cine de Alex de la Iglesia, para mí, es ese toque español, casi esperpéntico, que le pone a todas sus películas. Y claro, al ser esta una película rodada en inglés, situada fuera de nuestras fronteras, ese toque mágico, por narices, tenía que perderse, con lo cual, la película no tiene ni pizca de gracia. Es verdad que la historia tiene su puntito de interés. No deja de ser una película de misterio, con sus crímenes y todo, y eso hace que sea más fácil captar la atención del espectador, pero yo creo que fracasa a la hora de crear esa tensión, que consigue diluirse por completo cuando se descubre el final.

Vamos, que lo mejor de la película es Leonor Watling y no porque haga el papelón de su vida, sino porque nos enseña sus pechitos, que menudos pechitos tiene. Así que como todo lo demás es regulero, esta peli se queda a las puertas del éxito con un ojete de monico más que merecido.

5 feb. 2011

La aldea maldita (1930)

Nunca había visto una película muda española, y tenía mucha curiosidad por ver qué historias se contarían por aquellos años del cine mudo en este país. Sabía de la existencia de La aldea maldita desde hace bastante, pero me daba un poco de pereza verla, la misma pereza que me suele dar el ponerme a ver cualquier película muda, porque, aunque luego, en general, me acaban gustando, no es lo mismo que ponerse un blockbuster.

Como supongo que aquí ninguno de vosotros (a excepción de Bertoff, que es quien me habló de ella) sabréis de qué película estoy hablando, os voy a meter un poco en situación. La historia se asienta en un pequeño pueblo de Castilla. Superinteresante. Este pueblo es conocido como La Aldea Maldita porque durante unos cuantos años seguidos las tormentas han acabado con la cosecha y la gente no tiene qué llevarse a la boca. Total, que la mayoría de los que viven en el pueblo deciden emigrar para encontrar trabajo. La protagonista de la peli deja el pueblo dejando también atrás a su marido, a su suegro y a su hijo, y se va a buscarse la vida en la ciudad. Pero… un día… su marido la encuentra… (los puntos suspensivos son para crear suspense) y ya no os cuento más, porque para una cosa interesante que tiene la película, no os la voy a destripar yo.

Petarlo, lo que se dice petarlo, la película no lo peta. Vamos, que no la ves y dices: “Dios, he visto lo mejor del cine español”. El punto fuerte de esta película está en su contextualización histórica: en el tema que trata, en cómo lo trata, en el año en que fue rodada y en los medios que se utilizaron para poder hacer de esa historia una película. Son estos aspectos los que realmente la dotan del valor que hoy en día posee.

El tema central de esta película es el honor, y la importancia que puede llegar a tener en una familia. Aunque también, de alguna manera, se pone de manifiesto la dura situación por la que tenían que pasar tantas mujeres como Acacia, la protagonista. El personaje de Acacia me parece fascinante y se me asemeja muchísimo a otro, creado por mí, que desde hace años ronda mi cabeza.

La película me ha gustado bastante, porque a mí todos estos dramones tan castizos de la deshonra familiar y del qué dirán los vecinos siempre me han llenado de orgullo y satisfacción, así que por mi parte se lleva un copón de película. A todo el que se atreva, le animo a que le eche un vistazo.

3 feb. 2011

Carne de Neón

Y ya que esta semana hablamos de cine español, no podía faltar aquí el estreno más esperado (para mí) del 2011. Carne de Neón, una joyita que nos ha regalado Paco Cabezas a todos los que amamos el buen cine y el buen humor.

Intentaré ser lo más objetiva posible a la hora de hablaros de Carne de Neón, pero creo que la objetividad brillará por su ausencia si ahora mismo os digo que esta película es UNA JODIDA MARAVILLA. Pero qué coño, si al fin y al cabo lo que hago yo aquí es opinar, así que no puedo ocultar que Carne de Neón ha superado mis expectativas y eso que eran muy muy altas.

Como supongo que ya sabéis, y como ya dijo @ssussy, existe una nueva medida en el amor que es “amar más que Bea a Paco Cabezas”, y es que si hasta hace dos días Paco Cabezas solamente me parecía uno de los mejores guionistas de nuestro país, ahora ha conseguido entrar también en mi top five de mejores directores con su espectacular trabajo en esta película.

Seguro que soy de las pocas personas que dice esto, pero yo lo digo de verdad de la buena. Carne de Neón no sólo ha conseguido divertirme y hacerme reír, también ha conseguido emocionarme. Cuando el neón del Hiroshima se enciende por primera vez en la película, una lagrimilla se escapó de los ojetes de Bea, y Bea era feliz porque estaba viendo lo grande que es el cine (parezco Garci).

Pero bueno, dejemos las ñoñerías a un lado, que al fin y al cabo estamos hablando de una película de putas y chulos. Dicen los entendidos que tenemos ante nosotros al Guy Ritchie español. Es verdad que sus gustos en la realización nos pueden recordar un poco al cine del director de películas tan famosas como Rocknrolla o Snacht: cerdos y diamantes, pero la esencia de Carne de Neón no es la excesiva violencia, el humor tan ácido o la sangre por todas partes. Carne de Neón no es más que una película de amor, que podría reducirse a la siguiente pregunta: ¿a quién no le gusta sentirse querido? Por eso, mientras muchos se quedan con los juegos visuales, con los efectos especiales y con esa realización tan frenética, yo me quedo con lo esencial de la película, y por eso me emociono.

Como decía al principio, tenía esta película por las nubes mucho antes de verla, pero aún así ha conseguido sorprenderme y darme muchísimo más de lo que yo me esperaba. Sinceramente, me esperaba una historia más en el tono de Sexykiller, una comedia gamberra que no se corta en decir/mostrar ciertas cosas, pero me he encontrado con una película mucho más profunda, con una historia que toca nuestros corazoncitos y nos saca el instinto maternal (al menos a las mujeres).

Vamos, que mancantao, que en dos semanas que lleva estrenada yo ya la he visto dos veces en el cine y... ¡las que le quedan! (pero ya para cuando salga en DVD, que espero que tarde menos en salir que Sexykiller). Orgullosísima estoy de gritar a los cuatro vientos que Carne de Neón es un pedazo de recopetín de película, y de verdad que os la recomiendo a todos, porque es un peliculón.

2 feb. 2011

También la lluvia

Acabo de ganar dos entradas para la premiere mañana en Madrid de The Fighter. Estoy emocionadísima. Y busco acompañante. Haría un concurso rápido pero no me va a dar tiempo, así que si alguien vive en Madrid y quiere venir, que lo ponga en los comentarios!



Arrancamos la semana del cine español con la película que creo que merece triunfar en los premios Goya. Me había currado una crítica superguapa para participar en el concurso de la gala de los Goya, lo del premio al mejor espectador, pero es tan seria que me parece aburrida, así que he decidido escribir otra para este, vuestro blog.

Lo único que me impulsaba a ver esta película era la ristra de nominaciones que se había llevado para los premios Goya, porque la verdad es que el cine de Bollaín, a excepción de Te doy mis ojos, no me ha hecho nunca mucha gracia. Bueno, os acabo de mentir. También me impulsaba a verla el hecho de que saliera Gael García Bernal, que es guapísimo. Creo que es el hombre con los labios más bonitos del planeta. Estoy muy enamorada.

Total, que iba sin saber muy bien qué podía salir de ahí, y no sé si fue por eso o porque la película es, realmente, un peliculón, pero vamos, salí del cine más contenta que unas castañuelas. Era impresionante lo que acababa de ver.

En este caso, Icíar Bollaín nos cuenta la historia de un equipo que se desplaza a Bolivia para rodar una película sobre el descubrimiento de América y que se ve inmiscuido en la histórica Guerra del Agua. Así leído puede sonar a caca-culo, sobre todo si sois como yo y no os llama demasiado el drama social, menos cuando trata de una sociedad prácticamente desconocida (sí, llamadme inculta, pero la actualidad sudamericana la domino muy poco). #turismobisbal. Pero de verdad que merece la pena acercarse al cine (o hacer cosas ilegales) para ver esta película, porque es una lección magistral.

El guión es magnífico. Es el mejor de este año, sin ninguna duda. Si no gana el Goya a mejor guión, entonces la vida será injusta. No hay una escena que digas: bueno, pues no ha sido para tanto; ni un diálogo que no esté en su sitio. No hay una palabra fuera de lugar y todo está tan bien hilado que da casi hasta envidia sana.

Pero vamos, que lo mejor es ver a Gael García Bernal, y ya de verlo a él, pues ves a los demás actores, que están increíbles. A destacar Karra Elejalde, que es el mejor, sin duda, aunque Luis Tosar no se queda atrás, y Juan Carlos Aduviri, que interpreta al rebelde con causa, también está a la altura.

Así que nada, sin haberlo deseado, me he visto un recopetín de película que me ha dejado muerta y encantada. Espero que los premios sean justos y le caigan unos cuantos, porque da gustico ver esta película.

El cine español mola, queráis o no

He decidido declararme públicamente fan del cine español. Sí, ya sé que ya lo había hecho en incontables ocasiones, pero ahora lo voy a hacer con conocimiento de causa. Hace un par de días una amiga brasileña me pedía que le hiciera una lista con las veinte películas, más o menos, más importantes del cine español para que ella tuviera una visión global de nuestro cine, y haciendo un repaso por mi memoria me di cuenta de que había bastantes títulos que aún no había visto y que eran muy importantes en nuestro cine.

Eso me llevó a crearme una lista de películas que tengo que ver si quiero declararme defensora del cine patrio, y eso me ha llevado también a dedicarle al cine español una entrada en este blog. Así que a partir de mañana en Ojetefilms solo se hablará de cine español. Eso sí, no penséis que voy a ir directamente a las películas españolas más famosas o mejores, simplemente he decidido que las próximas siete películas que aparezcan por aquí sean producto nacional. Habrá de todo: cosas maravillosas, cosas reguleras, y ojetes, claro, también habrá ojetes.

Admito críticas, alabanzas, recomendaciones y todo tipo de comentarios, aunque lo que más me gustaría es que aquellos que decís “el cine español es la mierda” os animéis a ver alguna peliculilla.