31 dic. 2010

La posesión de Emma Evans

Fijáos lo que es la vida, que ayer os decía que la última película del 2010 no sería ni un estreno ni una película que hubiera visto por primera vez en este año, pensando yo en V de Vendetta, y de repente, me da por entrar a mirar en Filmaffinity los estrenos de esta semana y me encuentro con una película con una pinta regulerísima pero escrita por un señor que es lo más. Total, que me picó el gusanillo y tuve que ir al cine a verla.

Soy megafan de El exorcista, y eso hace que mire con muy malos ojos a todas las películas de niñas con demonios dentro porque claro, las comparaciones son odiosas, y a mí El Exorcista me parece la película por antonomasia del subgénero satán inside. Aún así me las veo todas, porque esto de que de la noche a la mañana el espíritu del mal te posea es algo que me asusta y atrae a partes iguales.

Lo que más me ha gustado de esta película es la sinopsis que tiene en Filmaffinity, que te cuenta la resolución de la película así, con toda la alegría del mundo. Sí, eso es lo que más me ha gustado de la película, porque todo lo demás es bastante, bastante regulero. No me esperaba yo la revolución del género de terror, pero siendo una película que ha salido de la cabeza de David Muñoz, y conociendo la cabeza de David Muñoz, que me parece un creador escepcional, me esperaba yo muchísimo más.

"Cada vez que pirateáis Satán posee a una niña"

De hecho, el guion es prácticamente lo que menos me ha gustado, porque la realización me ha parecido bastante "bonita" para tratarse de una película de terror, con un rollo indie casi tierno que daba mucho gustico de ver. La fotografía más de lo mismo, y la banda sonora me ha parecido cojonuda. Pero claro, luego la historia es tan raruna que se queda una que no sabe muy bien qué decir.

Yo lo que digo es que esta película me ha parecido totalmente prescindible y que no se salva por ningún lado, así que con dolor de mi corazón la última película del 2010 será un ojete de dromedario. A ver si empezamos el año cinematográfico mejor de como lo acabamos.

30 dic. 2010

Repaso cinematográfico del 2010

Cinematográficamente hablando, estoy contenta con este año que está a punto de terminar. Para empezar, ha sido el año en el que decidí dar el paso del fotolog al blog, cosa que me pareció todo un acierto. Ahora mismo estoy contentísima con mi Ojetefilms, y he conseguido llegar a mucha más gente, que al fin y al cabo, es lo que importa. Si escribo todas estas mamarracheces aquí es porque me encanta que me leáis y, sobre todo, que os riáis conmigo. (Y de mí, si queréis, yo me dejo).

A tan solo un día de que el 2010 comience a ser parte del pasado, me gustaría compartir mi repaso de este año con todos vosotros. Es el momento de pararse a pensar si este año ha merecido o no la pena, y sobre todo, de sacar lo mejor de él. Así que... ¡allá vamos!

Cosas nuevas que ha traído el 2010:

- En este año he aprendido muchísimo sobre cine, sobre todo en el ámbito del guion, gracias al máster que realicé durante el curso pasado. He aprendido a ver las películas con otros ojos.

- También en este año he visto mi primera película del género western, género que tenía olvidadísimo porque no me llamaba la atención en absoluto. ¡Y no solo he visto una! Sino que he visto dos, y la verdad, las dos me gustaron bastante.

- Este año he escrito la palabra FIN en dos guiones de largometraje. Ha sido el año en el que "La Catástrofe" y "Viejos amigos" han salido de mi cabeza (y de la de Héber, y de la de Esther) para quedar para siempre plasmados en papel.

- Ha sido el año en el que me he enamorado, perdidamente, y para siempre, de Steve Carell. Él es ahora mi nuevo actor de comedia favorito.

- También ha sido el año de reconocimiento de la figura de Christopher Nolan en el panorama cinematográfico. Aunque sus películas me parecían buenas, ninguna me llegó a sorprender tanto como lo hizo Origen, y desde que la vi decidí que Nolan merecía todo mi respeto y admiración.

- ¡¡¡¡He conocido en persona a Paco Cabezas!!!! Lo cual no hizo sino aumentar mi amor y fanatismo hacia su persona.

- Este 2010 ha sido el año en el que... ¡Pe y Bardem se han dicho "Sí, quiero"! A vosotros os dará igual, pero a mí me parece superemocionante. Soy tan fan de ambos que me parece maravilloso que se hayan juntado para quererse.

- Y ha sido el año en el que he decidido conocer otra cara del cine español, y he decidido verme un montón de rarezas, desde Pajares y Esteso hasta Paul Naschy.

El año 2010 en datos:

- En este 2010 he visto 139 películas en total.
- De esas 139, 29 las he visto en el cine.
- Pero en total, de todas las películas estrenadas en este 2010, yo he visto 38 (no está mal, solo he pirateado nueve)

Los rankins del 2010:

Para mí, las cinco mejores películas estrenadas en 2010 han sido:

- La Red Social
- Origen
- Todo lo que tú quieras
- Toy Story 3
- Buried

Y las cinco mejores películas que he visto por primera vez en este 2010:

- El hijo de la novia
- Soñadores
- Mary and Max
- El mago de Oz
- Vagina Dentada


Y esto ha sido todo. Mañana os hablaré de la última película vista en 2010, que ni es un estreno ni es la primera vez que la veo, así que no estará incluida en ninguno de los rankins aunque sí aumentará el número de películas vistas este año, lo que hará que el número total de las películas que he visto ascienda a 140.

Muchas gracias a todos los que me leéis y sobre todo a los que me comentáis que os encanta leerme, porque sois los que me animáis a seguir haciendo esto. ¡Feliz año para todos!

28 dic. 2010

Balada Triste de Trompeta

Almodóvar tiene la fama en este país, y hombre, yo creo que merecida. (Para ver lo mucho que me gusta Almodóvar pincha aquí). Pero en este país hay otros cineastas que también han sabido crear su propio universo y que nos regalan a los amantes del cine cada joyita que ya quisieran muchos. Es el caso de Alex de la Iglesia. A Alex lo conocí siendo también bastante pequeña, gracias a su peliculón El día de la Bestia. La verdad es que me pareció una película divertida, y me llamó la atención lo suficiente como para quedarme con el nombre del director. Esto hizo que me empezara a interesar por la filmografía de de la Iglesia, y así, me acerqué al cine (lo recuerdo como si fuera hoy) a ver La Comunidad, película con la que este director me ganó para siempre. Desde entonces no me pierdo una, y por eso esperaba con tantas ganas la llegada de Balada Triste de Trompeta a la gran pantalla.

Balada Triste de Trompeta prometía ya mucho antes de saber incluso de qué iba. Bueno, es que realmente no he querido saber de qué iba hasta que me he sentado en la butaca del cine, para que la película me sorprendiera, aunque claro, al final todo se acaba sabiendo y llegaron a mí comentarios de que si "es la mejor película sobre la guerra civil" de que si "payasos locos" de que si "la abuela fuma" y demás. Prometía, primero, por ser de Alex de la Iglesia. Prometía también por ser una visión de la guerra civil española y la dictadura franquista (tema taaan trallado en este nuestro país) desde los ojos (y las gafas) de Alex de la Iglesia. Prometía porque estaba protagonizada por Carlos Areces, uno de mis actores favoritos. Y prometía porque había ido recibiendo premios importantes que me hacían pensar que esto iba a ser el recopetín.

Las luces de la sala se apagan. Comienza el espectáculo. Sin casi poder creérmelo estaba asistiendo a uno de los mejores prólogos de la historia del cine. La primera escena ya me parece algo fuera de serie y estoy tan emocionada que no sé si reir o llorar. Y los títulos de crédito... ¡¡¡los títulos de crédito!!! Eso sí que es lo mejor que he visto yo en el cine en mi vida. De verdad os lo tengo que decir. Nunca, jamás, de los jamases, never, in my life, había visto unos títulos de crédito tan JODIDAMENTE MARAVILLOSOS como los que tiene esta película. Si en ese momento se acaba la película yo me levanto de mi asiento y salgo por la puerta del cine siendo la persona más feliz del mundo pensando que ya no me queda nada mejor que ver en esta vida.

Pero la película seguía, y había dejado el listón tan alto, tan alto, que no sé si fue ella o fui yo, pero a una de las dos nos dio un bajón tremendo. Aparecía Carlos Areces, por fin, y yo no lo estaba disfrutando. El bajón nos duró poco, pero tengo que reconocer que existió. La película volvía a coger fuerza y los nuevos personajes se iban quitando las capas de maquillaje para dejar entrever la verdadera historia de esta película: una historia de amor.

Desde mi punto de vista la película vuelve a coger fuerza según la va cogiendo Antonio de la Torre, o el personaje que interpreta, mejor dicho. Aunque fui al cine con todas mis esperanzas puestas en Areces, que tampoco decepciona, salí completamente alucinada por la interpretación de Antonio, que me recordó hasta a Michael Corleone poniendo ojos de loco cuando besaba a su hermano. También me sorprendió muy gratamente la interpretación (y las tetas) de Carolina Bang, que además de demostrar que está en forma físicamente demuestra que también lo está en su profesión, pues queda totalmente a la altura de otras consagradísimas como Terele Pávez (la Chus Lampreave de Alex de la Iglesia, y como Chus, siempre maravillosa) o Gracia Olayo.

Una vez vista, lo que puedo decir de Balada Triste... es que me ha impresionado muchísimo. Todavía no sé si para bien, o para mal, porque es una bizarrada tan grande que aún estoy decidiendo si es una locura maravillosa o una cosa grotesquísima. Aunque mi intuición femenina se inclina más hacia la locura maravillosa. Pero en el fondo de mi corazón yo sé que me ha gustado, porque... ¡si es que lo tiene todo! Historia de amor, que eso siempre, a las chicas, nos gusta; violencia, que eso siempre, a los que estamos taraos, nos gusta; humor, tristeza, nostalgia, ¡Franco!, ¡Raphael! (pronunciado rapael), una banda sonora cojonuda, una realización asombrosa, una fotografía correctísima, unos efectos especiales curradísimos, una dirección artística envidiable... y sobre todo, una buena historia, muy potente, que a nadie dejará indiferente.

Por cierto, ya que hablamos de todos sus valores cinematográficos y que los Goya están a la vuelta de la esquina, os hablaré de mis premoniciones. El año pasado quedé encantadísima con Celda 211 y le auguré ocho goyas, y ¡ocho goyas se llevó! Este año me la voy a jugar con Balada Triste de Trompeta, a la cual le auguro seis cabecillas del famoso pintor... ¡a ver si acierto!

Y poco más os cuento. Os recomiendo que os acerquéis al cine a disfrutarla porque yo creo que merece la pena verla. Yo le doy un altísimo copón de película y lanzo esta pregunta antes de terminar: ¿de qué famosa construcción madrileña se colgarán los protagonistas de la próxima película de Alex de la Iglesia? ¡Hagan sus apuestas!

26 dic. 2010

Todo sobre mi madre

Si tengo que elegir una película de toda la filmografía de Almodóvar, me quedo con esta. Inspeccionada friamente, sin sentimientos de por medio, puede que no sea la mejor (aunque nadie puede negar que es muy buena) pero para mí es una película muy especial. Para empezar, fue la primera película de Almodóvar que yo vi, y me dejó tan encantada que hizo que comenzase a interesarme por todas las películas del director, lo que ayudó a fomentar mi pasión por el cine, y más concretamente, por el cine español.

Se abría ante mis ojos, unos ojos de unos trece o catorce años, un nuevo mundo dentro del mundo del cine. Un nuevo mundo de color, de pasiones, un mundo lleno de vida, y sobre todo, un mundo lleno de petardeo (que, para qué nos vamos a engañar, fue una de las cosas que más me llamó la atención).

Como toda buena película de Almodóvar, aquí todo parece normal, pero no lo es. (Spoilers a tutiplén). El argumento de Todo sobre mi madre podría resumirse así: Una madre pierde a su hijo, su segundo Esteban, guapísimo el chico, una pena, cuando éste intentaba hacer realidad uno de sus sueños artísticos: tener el autógrafo de una de sus actrices favoritas. La madre, apenada, decide trasladarse a Barcelona para encontrar a su padre, su primer Esteban, que ahora es Lola. Buscando a Lola encuentra a La Agrado, una puta, que quiere dejar la calle y recurre a la ayuda de Rosa, una monja. Termina trabajando para la actriz "culpable" de la muerte de su hijo, porque de algún sitio tiene que sacar dineros, pero es acusada de sublebación por Nina, la amante lesbiana de la actriz favorita de su segundo Esteban, que además es drogadicta. Decide cederle el trabajo a La Agrado, que así consigue dejar la calle, mientras ella comienza a cuidar de Rosa, que se ha quedado preñada de Lola, el primer Esteban, que además de preñarla le ha contagiado el virus del sida. Nace un niño, muere Rosa. El tercer Esteban. Final feliz: el niño ha rechazado el virus y crece sanote y hermoso, mientras que el niño de Nina, que dejó a la actriz favorita del segundo Esteban por un gañán de su pueblo, ha crecido gordo y feísimo.


¿No es maravilloso? A mí, al menos, me lo parece. Una de las cosas que más me gustan de los guiones de Almodóvar es lo complejos que son. Es bastante difícil poder decir en una línea de qué va una película de este director, porque generalmente cuenta mil historias que van entrelazándose y que siempre encuentran sentido. Sí, Todo sobre mi madre va sobre las madres, sobre las mujeres, sobre los hombres que quieren ser mujeres, sobre las amigas, pero va de un montón de cosas más: del amor por el cine, de los artistas que interpretan papeles de artistas, de los sueños, de los miedos, del amor...

Pero aunque la historia sea maravillosa, no tendría nada que ver si no hubiera estado interpretada por todas esas pedazo de actrices. Si las "chicas Almodóvar" tienen ese nombre, por algo será, y es que el director manchego siempre se ha rodeado de grandes profesionales y ha sabido exprimirlas como ninguno. Cecilia Roth interpreta el papel de "la madre" dotándolo de una fuerza y una pasión que emocionan al espectador. Huma Rojo, la actriz, está magistralmente interpretada por Marisa Paredes. Penélope Cruz se hace un hueco en esta película interpretando (a mí me encanta esta chica, soy superdefensora de Pe, que por cierto, está a punto de parir) a Rosa. Pero por encima de todas ellas destaca Antonia San Juan, dando vida al, para mí, mejor personaje de la iconografía de Almodóvar: La Agrado.

Vamos, que siendo mi película favorita, imagináos qué se puede llevar de mí. Nada menos que un recopetín de película, y creo que totalmente merecido.

24 dic. 2010

Dexter (5º temporada)

¡Qué mejor que el día de Nochebuena para hablar de asesinos en serie! Supongo que, hablando de Dexter, sobran las presentaciones. El que no sepa quién es no es digno de entrar en mi blog, así que me voy a ahorrar todo el rollo de "Dexter es esto por el día y esto por la noche" para pasar directamente a lo bueno. Además, tanto la serie como el personaje de Dexter han evolucionado tanto que ya no solo tenemos que hablar de un policía asesino. Gracias a esta quinta temporada, creo yo, ya podemos hablar de que Dexter es una persona.

Spoilers a cascoporro

La quinta temporada arranca justo después de que Dexter encontrase a su mujer muerta y desangrada y a su hijo revolcado en su sangre. Un buen susto nos llevamos cuando oímos decir a Dexter que había sido su culpa, yo ya me llevé las manos a la cabeza pensando que esta sería la temporada en la que veríamos caer a Dexter, pero, afortunadamente, no lo ha sido. Esta ha sido la temporada en la que hemos descubierto que Dexter todavía tiene esperanza. Que por mucho que Harry diga, Dexter es humano. Está locatis, pero es humano. Y hay que quererle.

También hemos conocido un nuevo personaje que ha sido el encargado de conducir la trama principal a lo largo de la temporada: Lumen. Una zorra. A la pobre Lumen la raptó un señor que quería "take it!!" y que recogía animales muertos, y la encerró en su casa. Dexter llega a ella por casualidad, porque el destino es así, ya que Dexter descubre que el señor que recoge animales muertos también tira rubias en barriles, así que decide matarlo, y cuando está al lío se da cuenta de que ha sido visto por Lumen, así que claro, algo tiene que hacer con ella. Al final se la tira. ¡Qué tía! Menos mal que había sido violada y torturada, que si no se lo monta con Dexter nada más verle. No la culpo, yo también lo haría.

Por otro lado, en la comisaría de Miami siguen resolviendo crímenes. Allí no han cambiado mucho las cosas: Masuka sigue siendo un guarrillo, LaGuerta una lagarta, Ángel es majísimo y yo también me casaría con él y Deb sigue soltando seis tacos por cada cinco palabras que dice. Deb se echa novio, Quinn, que a su vez está investigando a Dexter porque cree que está relacionado con el caso de Trinity y la muerte de Rita, y la cosa se acaba liando tanto que Quinn acaba acusado de asesinato. Que pobre Debra, tío que toca, tío que condena. Pero no, esta vez las cosas terminan bien para la nueva pareja.

Esta quinta temporada ha estado a la altura de un personaje tan grande como es Dexter. Desde el magnífico primer capítulo hasta el último, que casi me provoca un ataque de ansiedad, en esta quinta temporada no han parado de suceder cosas haciendo que la tensión fuera, a veces, insoportable. Cuando creíamos que las cosas no podían complicarse más, siempre ocurría algo, y lo mejor de todo es que finalmente todo se ha resuelto de una manera totalmente coherente, lo cual demuestra que los guionistas son dioses.

Vamos, que esta quinta temporada mancantao, se me ha pasado volando y me ha dejado con ganas de mucho más. Eso sí, el cuerpo ya me va pidiendo un poquito de ver a Dexter jodido de verdad, porque si algo he pensado yo siempre, es que esta serie acabará el día de Debra tenga que detener a su hermano y se dé cuenta de la mierda de vida que tiene, puesto que su padre era un hijo de puta y su hermano un psicópata. Un recopetín de serie para Dexter y un "ay omá, qué rico" para Michael C. Hall.

22 dic. 2010

Scott Pilgrim vs The World

Edgar Wright me tiene ganadísima desde que vi Zombies Party. Me parece un tío con un sentido del humor estupendo, y además creo que es un gran director. Esa fue mi única razón para ver esta película, porque ni era fan de los comics ni había ninguna otra cosa de ella que me atrajera, Michael Cera aparte (que es un chico que me encanta).

¿Y con qué me encuentro? Con la película más friki de la historia, me parece a mí. Una mezcla de todos los ramales del universo freak en el que te puedes encontrar desde referencias al cine, a la música, a los videojuegos, a los comics, a "lo asiático"... yo creo que aquí no se libra nadie. Aunque la historia original sale de unos comics, yo no puedo juzgar otra cosa que el resultado cinematográfico, pues todavía no me los he leído. Y sí, habéis leído bien, he dicho todavía. Por raro que parezca, por segunda vez en mi vida, me apetece leerme un comic (y eso que la primera no salió del todo bien).

La historia me ha parecido de lo más original y divertida, lo de que un chico tenga que luchar (a muerte) contra todos los exnovios de la chica que quiere. Sé que eso no es mérito del director ni de nadie más que del guionista de los comics, pero también pienso que la adaptación al cine funciona porque la película no pierde su chispa en ningún momento ni se hace monótona. Cada aparición de un ex y cada batalla son maravillosas sin excepción. Además, toda la película tiene ese toque de humor tan característico ya del director que a mí, personalmente, me alucina. Ha habido un par de momentos en la película en los que he aplaudido y todo.


Y lo mejor de todo es que en el fondo es una historia de amor. Otra de esas historias de amor contemporáneas en las que el fracasado mola y la tía de la que se enamora es una rara de cojones, pero bueno, yo soy de esa clase de gente a la que estas historias le encantan.

La dirección y el montaje de la película me parecen alucinantes. Y también la banda sonora, que es demasiado punky para mi gusto, pero encaja a la perfección con el tono de la película. Por supuesto también merecen mi atención el elenco de actores, que aunque son jóvenes algunos ya tienen ganado su puesto en el mundo de esta nueva comedia romántica que parece que se está poniendo de moda.

Primero fueron las pelis de zombies, luego las pelis de superpolicías y ahora Wright vuelve a bordarlo parodiando el mundo de los videojuegos. Desde mi punto de vista, una película superrecomendable, aunque creo que es una película tan arriesgada que puede llegar a horrorizar a alguno. Por mi parte se lleva un enorme copón de película.

19 dic. 2010

Los Teleñecos en la Isla del Tesoro

Esta película era una de mis películas favoritas cuando era pequeña. Además, ostenta el record de la película que más veces he ido a ver al cine, habiéndola visto en pantalla grande seis veces. ¿Por qué? Pues mira, porque me pilló un verano en Gijón en el que le dio por llover mucho y yo, cada día que llovía, les debía decir a mis padres que me llevasen al cine, que antes teníamos unos cines al lado de casa, y ellos, los pobrecicos, me llevaban.

Evidentemente en cuanto salió en VHS me la compraron y en casa seguía viéndola incansablemente. Quizás no exagere si digo que habré visto esta película treinta veces, pero todas esas veces entre los diez y los quince años, más o menos. Desde entonces no había vuelto a verla, y el pasado fin de semana me entró la nostalgia y decidí bajármela para recordarla un poquito.

Creí que, si la volvía a ver ahora, con ojos ya adultos y experimentados, la película me parecería la mierda, pero estaba equivocada. No me ha alucinado tanto como lo debió hacer de pequeña, pero aún así me ha parecido muy divertida.

Supongo que sobra decir de qué va la película. Es una adaptación, o parodia, de la famosa novela de Stevenson en la que un jovencito (y muy mono) recibe el mapa de un tesoro pirata y decide salir a buscarlo. Lo mejor de la peli son los teleñecos, que a mí siempre me han hecho mucha gracia, aunque la interpretación de mi ahora queridísimo Tim Curry en el papel de Long John Silver no se queda atrás.

Lo que más me gustaba de pequeña de esta película y lo que, de nuevo, me ha vuelto a gustar, además de los puntazos tan graciosos que tienen a veces algunos personajes, son los números musicales. Además, ¡todavía me acordaba de las letras de las canciones! Así que como una tontica que me los canté, que era para verme, sola en casa, envuelta en una manta y cantando como si no hubiera mañana porque me hacía mucha ilusión saberme canciones que no escuchaba desde hace ocho años.

Vamos, que la experiencia ha sido muy gratificante, y que esta película ya se quedará en mi recuerdo como una de las buenas películas de mi infancia, así que se merece el copón de película.

18 dic. 2010

El último guion. Buñuel en la memoria.

Hace unos tres años, en una asignatura de libre elección que además era asignatura puente para comenzar el segundo ciclo de comunicación audiovisual, y de cuyo nombre no quiero acordarme, nos pusieron un fragmento de este documental en plan primicia mundial porque venía a visitarnos el director de fotografía del mismo, Pepe Añón. Lo poco que vimos me pareció bastante interesante, sobre todo porque también se hablaba en el documental de Lorca y de Dalí, dos de mis artistas favoritos, así que me quedé con el título para que, cuando por fin se estrenase y estuviera disponible, pudiera verlo entero.

Pasaron los años y hasta la semana pasada no me dio por volver a echarle un vistazo, y ahora, tres años después, el documental no me ha parecido para tanto. En este documenal, y a través del testimonio del hijo de Buñuel y de uno de los mejores amigos del cineasta, Jean Claude Carriére, vamos recorriendo toda su vida, desde su infancia, hasta su retiro del mundo del cine. Los dos protagonistas del documental van viajando por el mundo haciendo paradas en los lugares más importantes de la vida de Buñuel y van relatando a la cámara qué pasó allí y por qué fue tan importante para el director español.

Aunque es un documental muy interesante, sobre todo si te gusta el cine de Buñuel, la verdad es que, en mi opinión, no profundiza demasiado y simplemente se limita a mostrar lugares que fueron especiales, sin pararse a pensar por qué lo fueron. Parece más un tour para fans del director que necesitan saber en qué mesa de qué café se sentaba a pensar en sus historias que un análisis de cómo su día a día influyó en su expresividad cinematográfica.

Por esta razón, básicamente, pienso que el documental falla, y aunque lo que se cuenta es interesante, creo que el documental podría haber sacado mucho más provecho del recuerdo de las dos personas que nos relatan las batallitas de Buñuel. No obstante, supongo que todo admirador del famoso cineasta sabrá encontrarle su jugo. Yo le doy un ojete de monico.

13 dic. 2010

Los Teleñecos y El Mago de Oz

He de reconocer que soy bastante fan de los teleñecos, y que las películas que han hecho con ellos como protagonistas, parodiando historias famosas, me parecen divertidas. Una de mis películas favoritas de cuando era pequeña era Los Teleñecos en la Isla del Tesoro… no sé ni cuántas veces habré visto esa película. Por eso, cuando me enteré de que también tenían una parodia de El Mago de Oz, película que vi por primera vez hace poquito, además, y que me encantó, decidí verla.

En esta versión tan particular de El Mago de Oz, Dorothy es una joven de Kansas que trabaja en el restaurante de sus tíos y que quiere ser una gran estrella de la canción. Un día, un tornado se la lleva hasta el país de Oz y allí decide emprender el camino hacia Ciudad Esmeralda para pedirle al gran mago que la convierta en una cantante famosa. Por el camino se hará amiguita del Espantapájaros, del Hombre de Hojalata y del León y juntos llegarán hasta el mago para pedirle sus deseos. Vamos, que en argumento, se parece bastante a la historia original.

El problema de esta película está en los detalles. Que si Totó es un langostino, que si las canciones no tienen nada que ver con las originales y son una auténtica mierda, que si la “cantante” que protagoniza la película es peor actriz de Lidia Boch… el único detalle que engrandece esta película es la maravillosa aparición de Quentin Tarantino, que además aparece sin venir a cuento y sin que su intervención tenga sentido en la historia, lo que hace más grande todavía esa escena.

En general, esta película me ha parecido de lo más malo que he visto. Es entretenida, van ocurriendo cosas y eso hace que, al menos, no te aburras, pero lo que ocurre es tan horrible y tan absurdo que le dan a uno ganas de sacarse los ojos para no ver más. Para mí esta película es un auténtico ojete de dromedario, y para demostraros que estoy en lo cierto, y que esta peli es cacafuti, os voy a dejar un par de ejemplos de las perlas que salen de las boca de la (horrible) niña Dorothy:

- ¡Totó! ¡tengo que volver a por Totó!

- ¡Pero si solo es una gamba!

- ¡No! ¡Es un langostino!


- Bueno, yo no tengo poderes mágicos, pero soy cantante. Mejor dicho, quiero ser cantante.


- Si el poder de estos zapatos es que te sientas segura y sexy, ¡misión cumplida!

11 dic. 2010

Sherlock

Nunca, nunca, nunca, jamás de los jamases he leído una sola línea escrita por Conan Doyle. No me estoy vanagloriando de ello, más bien todo lo contrario. Si Serlock Holmes era un personaje que nunca me había llamado la atención, la verdad es que últimamente me va provocando, al menos, cierta curiosidad. Primero fue Jardiel Poncela, y sus divertidísimas novelas cortas en las que homenajea al famoso detective. Luego vino la película, en concreto, la protagonizada por Downey Jr., (ni siquiera he visto la dirigida por mi amadísimo y admiradísimo Billy Wilder) que aunque no me pareció lo más de lo más, me resultó bastante entretenida. Y ahora ha llegado la serie, que me ha encantado.

Me enteré de la existencia de Sherlock por recomendación de un amigo. Al principio me daba mucha pereza verla, porque ya os digo que al personaje de Holmes siempre le he tenido bastante manía, pero bueno, poco a poco me fui convenciendo a mí misma de que tampoco perdía nada por echarle un vistazo. Además, la serie contaba con el aliciente de que era una producción inglesa. Y oye, yo no sé qué tendrán los ingleses, pero últimamente se están marcando unas series cojonudas los tíos.

Si queremos utilizar pocas palabras, podría decirse que Sherlock es una serie en la que se coloca al famoso detective en pleno siglo XXI. Y ya está, porque por todo lo demás, supongo que será bastante parecido al personaje de Conan Doyle. Aquí también es amiguito de Watson y aquí también resuelve casos misteriosos valiéndose de su increíble ingenio y su capacidad de observación. Vaya, que lo bueno que tiene esta serie no es que vaya de Sherlock Holmes, sino que va de un señor megainteligente que ayuda a la policía a resolver casos, generalmente de asesinato, al que le encanta lo que hace y que no duda en demostrar, cuando tiene la oportunidad, que lo hace mejor que tú.


No puedo hablar de que esta sea una buena o una mala adaptación, así que solo hablaré de lo que la serie me ha mostrado. En primer lugar, me parece un acierto colocar la acción en el Londres actual y continuar el juego que ya practicaba Conan Doyle de trasladar a su personaje a escenarios reales y reconocibles, y dotar al detective, a la hora de resolver un misterio, de herramientas que cualquiera podría conseguir. El mérito de los guionistas, en esta serie, es absoluto. Los guionistas logran levantar un personaje que se come la serie por su carismática indiferencia y su alto grado de egoísmo, que, por difícil que parezca, resulta encantador. Probablemente Sherlock Holmes no necesite nuestro cariño, pero los espectadores estamos obligados a amarle. Los diálogos son muy inteligentes y perspicaces, fluyen de la boca de los personajes de una manera natural pero vertiginosa, y pueden provocar mareos en el espectador, que a veces (o por lo menos, eso me ha pasado a mí) no sabe ni por donde le vienen los tiros. Y las tramas de cada capítulo, además de atraparte por completo y de engancharte hasta el final, están a la altura de cualquier tapete hecho de encaje de bolillos. Vamos, que son una auténtica locura. Las interpretaciones de los personajes protaogonistas también ayudan, pues la pareja formada por Benedict Cumberbatch, que encarna a Holmes, y Martin Freeman, que hace de Watson, encaja a la perfección.

Podría decir muchas más cosas buenas de esta serie, pero prefiero contar de ella lo mínimo posible para que vosotros la descubráis (y disfrutéis, que lo haréis) por vuestra cuenta. Yo le doy un super copón de serie y os animo a que le echéis un vistazo. Son solo tres capítulos, y realmente merece la pena.

9 dic. 2010

Virgen a los 40

Megafan de Steve Carell soy. Me parece uno de los mejores actores cómicos del momento. Estoy totalmente enamorada de su personaje en The Office, y eso me ha llevado a interesarme por el resto de sus trabajos cinematográficos. Además, hace tan solo un par de días me recomendaron esta película, con lo cual, Virgen a los 40 tenía todas las papeletas para que yo le echase un ojo (y un ojete).

Parece que Apatow es lo que lo peta ahora, pero a mí, la verdad, no me termina de conquistar. Me gusta el puntito friki de sus películas y me gusta que busque ir con sus comedias "un poco más allá", pero al final, yo creo, se queda todo el gozo en un pozo. En el caso de esta película, creo que parte de un planteamiento divertido, pues no es muy típico enconrtar a un tío que a sus cuarenta años sea virgen, aunque seguro que haberlos hailos, pero el desarrollo que sigue la trama es bastante previsible y el final... pues... bueno, titulándose como se titula la película, todos sabemos cómo va a terminar.

El personaje de Steve Carell creo que está bastante logrado, y consigue ganarse el afecto del espectador por su toque de inocencia, y por qué no decirlo, ternura. Además, la cara de tonto de Carell ayuda mucho a construir ese tipo de persona. Pero el séquito de personajes secundarios, que suele ser lo mejor en una comedia, a mí no me ha gustado un pelo. Están todos cortados por el mismo patrón y se diferencian bastante poco. Solo son tíos: con sus fiestas, con su porno, con sus chicas... Y aunque la película intenta profundizar un poco en alguno de ellos, realmente resultan bastante poco interesantes. Si tengo que destacar algún personaje más, casi me voy a los secundarísimos, y me quedo con Jane Lynch, que ya era así de machote antes de ser la entrenadora de las animadoras de Glee, y con Mindy Kalling, que hace siempre muy bien el personaje de exnovia, aunque yo siempre que la veo no puedo por menos de pensar en Kelly, su maravilloso personaje de The Office.

La verdad es que me esperaba otra cosa de esta película, pero me he encontrado otra comedia regulera de la que solo pueden ser salvados un par de momentos. Entretenida sí, pero también puede ser entretenido buscar caras en el gotelé de tu habitación. Así que le doy un ojete de dromedario y me quedo tan ricamente.

8 dic. 2010

La última noche de Boris Grushenko

¡Por fin estrené la filmoteca de Madrid! O más bien dicho, su cine, el famoso Cine Doré. Que, por cierto, ¡es preciosísimo! Ahora que ya sé donde está y que sé cómo llegar espero volver un montón de veces más, porque me ha encantado la experiencia.

Para mi estreno como cinéfila que va a la filmoteca "escogí" (más bien fue un "voy a ir este día a esta hora, a ver qué ponen") una película de Woody Allen. Como algunos sabréis, Woody Allen tampoco es que sea santo de mi devoción, pero he de reconocer que tiene su gracia.

La acción que nos propone esta película transcurre en la Rusia de principios del siglo XIX. El protagonista, Boris, es mandado a la guerra por la fuerza, porque Napoleón acaba de invadir su país. Sin más remedio, Boris acude al frente dejando atrás a su familia y a la mujer de sus sueños.

Se habla, acerca de La última noche de Boris Grushenko, de un homenaje por parte de Allen a todos sus maestros. No sé si esto será realmente cierto, aunque supongo que sí, pues ciertos detalles son demasiado evidentes, empezando por la presencia de la muerte como un personaje más, algo muy de Bergman, me parece a mí. También pueden reconocerse ademanes de la comedia en el cine mudo, y diálogos que podrían haber salido de la boca de Groucho Marx. También queda patente el homenaje a la literatura, y es que toda la película es, realmente, una parodia de las historias rusas más famosas con temática bélica, como Guerra y Paz.


No obstante, aunque le reconozco su mérito, a mí esta película tampoco me ha parecido lo más. Me parece más una secuencia de gags y de diálogos que, sí, tienen su gracia, que otra cosa. Y para película que parodia una parte de la historia que todo el mundo conoce, que es una secuencia de sketches con diálogos delirantes y que además es buena, me quedo con La Vida de Brian. De La última noche de Boris Grushenko rescataría solamente un par de escenas que me han parecido realmente buenas, como la de la foto, pero en general, como película, a mí se me llegó a hacer hasta pesada. Bueno, es que a mí Woody Allen siempre se me hace pesado.

Así que, aunque creo que es una película divertida y que no es una pérdida de tiempo dedicarle una hora y media de tu vida, para mí se queda en un ojete de monico, pues no me ha dado nada que no haya visto ya.

6 dic. 2010

Mensaka

Durante mi adolescencia mi escritor favorito era Jose Ángel Mañas. Él escribió uno de los libros que más veces leí, Historias del Kronen, y otros cuantos que también fui leyendo hasta que mis gustos literarios fueron desviándose a lo más clásico (con esto de estudiar filología hispánica hubo un tiempo en el que sólo leía libros de gente actualmente muerta). Mensaka, la película de la que hablaré hoy, es la adaptación al cine de una de sus novelas.

Básicamente esa es la razón de que yo viera esta película, pues los dramas sociales del cine español de los noventa ya no me gustan nada. Hasta hace tres o cuatro años me los tragaba con mucho gustico pero un día dije "suficiente, gracias" y la verdad es que no he vuelto a caer en la trampa del "ay, qué vida tan dura, ay, qué pobres somos, ay, se murió mi padre".

Mensaka cuenta la historia de un grupo de jóvenes y sus circunstancias: la música, los sueños rotos, el paso del tiempo, la rutina, el trabajo, los amores, las drogas... Vamos, que de especial no tiene mucho. Es una historia cotidiana contada de una manera muy sencilla, que, al final, después de mucho insistir, consigue resultar mínimamente interesante, pero que termina pasando muy desapercibida. Demasiadas historias para tan poca película, y, realmente, ninguna del todo interesante. Quizás la que mueve todas las demás, la historia principal, por llamarla de alguna manera, tenga algo de gracia: tres amigos que llevan toda la vida tocando en su grupo de rock/punk y que van a ser fichados por una importante compañía discográfica; pero vamos, que seguro que era mucho mejor el libro.


Lo bueno que tiene es el casting, pues está interpretada por muchos actores que poco después lograron despuntar y que todavía hoy son referencia en el cine español. Todos ellos interpretan muy bien a sus personajes, de acuerdo con el realismo y casi naturalismo que intenta transmitir esta película. Destacaría el trabajo de Lola Dueñas, que como siempre, está fantástica, aún haciendo la pobre de yonki de Callejeros, y la de Willy Toledo, que interpreta a un Ricardo que recuerda muchísimo al Richard que le hizo más famoso. Aunque entre los actores de esta película se encuentra una de mis más odiadas, la hijísima de Marisol y su boca torcía, María Esteve, a la que he odiado de toda la vida.

Pero, en general, Mensaka me ha dejado igual que estaba. Ni me ha conmovido ni me ha enseñado nada nuevo, aunque tampoco me ha parecido un tostón ni creo que sea una mala película. Así que la voy a dejar entre Pinto y Valdemoro, dándole un ojete de monico.

5 dic. 2010

Resacón en Las Vegas

La primera vez que vi esta película, cuando la estrenaron, el verano pasado, me llevé una ligera decepción porque, en general, a la gente le había gustado bastante y a mí no me había parecido para tanto. En mi nuevo trabajo madrileño un día salió la conversación de las películas que más nos gustaban y la parte masculina de la ofi se decantaba por esta, así que, viendo que eran tantas las personas que la alababan, decidí darle otra oportunidad.

Y esta segunda oportunidad, como suele ocurrir, me ha servido para darme cuenta de cosas que en el primer visionado pasan desapercibidas. Por ejemplo, creo que esta película tiene uno de los primeros puntos de giro más buenos de la historia. El hecho de que sean los protagonistas los que no se acuerden de qué les ha ocurrido ni de cómo han llegado a perder a su mejor amigo hace que la película se vuelva realmente interesante. Lo malo es que a partir de ahí, Resacón en Las Vegas no es más que una secuencia, casi sin sentido, de locuras y de escenas divertidas, sí, pero que llegan a cansar.


Recuerdo que la primera vez que vi esta película salí del cine diciendo que lo que más me habían gustado eran los créditos finales. Me reitero. Bueno, también me ha gustado más en esta segunda pasada el personaje del hermano de la novia, el gordo con barbas, creo que tiene un punto cómico muy interesante. Pero ahí me quedo. De nuevo, y supongo que esta vez será definitivo, Resacón en Las Vegas solamente me ha parecido otra comedia americana. Más gamberra, sí, pero sin nada de especial.

Por lo tanto, ahora sí que puedo decir, totalmente convencida, que Resacón en Las Vegas es, para mí, solamente un ojete de monico. Una película interesante, divertida, pero, al fin y al cabo, bastante típica y pretenciosa.