30 nov. 2010

Harry Potter y el misterio del príncipe

Cuando la semana pasada fui al cine a ver la primera parte de la séptima (y última) entrega del señor Potter recordé que la sexta me había gustado más bien poco, pero no recordaba muy bien por qué. Solo recordaba una de las razones, que era porque parecía más Melrose Place que Harry Potter, pero realmente mi cabeza había olvidado la mayor parte del contenido de la película, así que decidí volver a verla para refrescar mi memoria. Y cuál ha sido mi sorpresa, que después del segundo visionado me he llevado una impresión todavía peor.

Sin duda alguna ya puedo decir que esta sexta película es la peor de la saga. El libro lo recuerdo entretenido, y con finalazo, pero en la película no sé qué coño han hecho que se han pasado por alto todo lo bueno para darle importancia a todo lo malo. Para empezar, me hace mucha gracia que la hayan titulado el misterio del príncipe, cuando el misterio del príncipe casi es lo menos importante en la película y además se resuelve de una manera un tanto... vamos a llamarlo cutre.

Tiene partes divertidas, eso sí, pero creo que en el sexto libro ya había demasiada chicha voldemortiana como para distraer al espectador con la vida amorosa de Ron. Que no digo que no me interese a mí su vida amorosa, que desde que estoy enamoradísima de Ron ahora todo su mundo me interesa mucho más, pero, no sé, me esperaba mucha más acción.


No obstante hay una escena en esta película que me ha encantado. Anticipa el estilo de la primera parte del séptimo capítulo en su carácter y en su oscuridad. Es la escena del campo de trigo o maiz o lo que sea que rodea la casa de los Weasly, cuando, en la noche de navidad se aparece la locatis de Bellatrix. Pero claro, una buena escena no salva una película tan mediocre.

Otra cosa que también me ha gustado es miniVoldemort. O lo que es lo mismo, el niño que interpreta a Tom Riddle. Ha sabido darle a su personaje un toque misterioso y arrogante que hacen que casi se convierta en el mejor personaje de la película. Aunque el nuevo profe de pociones tampoco está nada mal, pero no tiene tanto carisma.

Por otro lado, la película parece que está hecha con corta-y-pegas, porque hay algunos saltos de escena a escena que no se sabe muy bien a qué vienen ni cómo se llega ahí. Además, la mayoría de las cosas que se muestran en la película no quedan bien explicadas, y para aquel que no haya leído los libros... probablemente esta película sea un auténtico caos. Y no, no me vengáis con que el auténtico fan de Harry Potter ha de haberse leído los libros porque si no menudo fan. Me gustaría saber cuántos de vosotros habéis leído El señor de los anillos para poder tener voz para admirar las películas. Aunque esta saga sea una adaptación, las películas están obligadas a funcionar como tales, y eso significa que cualquier persona debería poder entenderlas haya leído o no los libros anteriormente.

Total, que cacafuti. Esta película me parece la mierda y me da rabia tener que comprármela por aquello de tener toda la saga en dvd, pero aún así, creo que se la pediré a los reyes estas navidades. Por mi parte, esta sexta parte se lleva un ojete de dromedario.

25 nov. 2010

À l'intérieur

Sabedores de la lengua franca, si he puesto el título de esta película mal, espero que sepáis perdonarme, porque la verdad es que el francés y yo no nos llevamos muy bien, así que igual se me ha escapado algún acento o algo por el estilo. Por si acaso quedan dudas de a qué película me estoy refiriendo, os diré, al resto de los lectores no francoparlantes, que esta peli en inglés se titula Inside.

Y si todavía no tenéis ni idea de qué película es esta, pues seguid leyendo, que yo os cuento. Al parecer Francia se está poniendo las pilas en lo que al género de terror se refiere y nos está soltando algunas joyitas que realmente merecen la pena si eres tan freak del cine de terror como lo soy yo.

Esta que hoy nos ocupa es una de las más famosas de los últimos años. Va de una tía que está embarazada, y oye, el día antes de dar a luz pues tiene la mala suerte de que se le presenta una psicópata en casa. Y no una psicópata cualquiera, no. La hija de puta más grande que yo haya visto jamás en una película. En serio, esa... señora... porque es una señora de la cabeza a los pies es algo nunca visto, todo lo que yo os cuente es poco. Vamos, como diría Jesulín: im presionante.

Yo solo os digo una cosa: he tenido que ver la película de tres veces, porque me parecía tan heavy lo que estaba pasando que tenía que pararla para no terminar traumatizada. Por un lado me parece una maravilla que se hagan películas que todavía te dan más, ya que en el terror la mayoría de las cosas ya están muy vistas y es un género en el que es bastante complicado ser original. La película, original, en cuanto a que va de una asesina que mata gente, no es, pero en todo lo demás, es decir, en el perfil de la asesina, en la historia que cuenta, en las muertes que aparecen en la película, en los giros de la trama... ¡es alucinante! Pero creo que es tan bruta que a ratos se hace insoportable.


No obsante, yo me dije a mí misma "tú esta película te la acabas por tus santos cojones" y al final, conseguí terminarla, y eso que el final, es LO PEOR. Y no lo peor en un mal sentido, vamos, que el final no es malo, sino todo lo contrario: cuando ya pensabas que no podía pasar nada más, pasa lo más acojonante que te puedas imaginar. Si aún quedara algo de cordura en mí, yo creo que esta película me habría dejado locatis. Pero como ya lo estoy, pues simplemente me ha permitido pasar un muy mal rato. Y no me puedo quejar, porque es terror, y ahí está la gracia.

Total, que superfuerte todo en esta película. Si sois amantes del género y tenéis buen aguante, no os la perdáis, porque es una película que merece la pena, pero si sois medianamente sensibles y aún tenéis corazón, entonces haced como si esta película no existiera porque el verla no es, para nada, una experiencia agradable. Yo le doy un copón de película porque, ahora ya a toro pasado, me parece un peliculón, pero vamos, estoy segura de que jamás volveré a verla.

23 nov. 2010

Con faldas y a lo loco

Ya es la tercera vez que veo esta película, y es que me tiene entregadísima. Estoy segura de que ésta será una de esas películas “de cabecera” que jamás me cansaré de ver, pasen los años que pasen. Además, si ya han pasado por ella más de cincuenta años y sigue siendo igual de fresca y divertida que la primera vez, no creo que, por mucho que cambien los tiempos, se pueda enterrar en el olvido a Con Faldas y a lo Loco.

Esta película está considerada por los académicos del cine americano como la mejor comedia de la historia del cine. Yo no sé si será la mejor, no las he visto todas, pero sí puedo decir que es de mis favoritas. No importa que Wilder cierre su gran obra con la famosa frase “Nadie es perfecto”, yo creo que él sí lo fue cuando rodó esta película.

Aunque es una película muy conocida, voy a pararme a hablar un poco sobre su argumento porque siempre hay alguien al que “le suena” esta película pero no se ha decidido a verla. Con faldas y a lo loco cuenta la historia de dos músicos que, viéndose envueltos en unos líos con la mafia, deciden abandonar la ciudad formando parte de una orquesta de mujeres. Señoritas por el día, caballeros por la noche, cada uno va haciendo de su mentira un enredo mayor que termina explotando en un festín de gangsters, viejos verdes, millonarios y jovencitas enamoradas.

Uno de los mejores guiones de la historia del cine, que consigue hacer encajar a la perfección un montón de tramas distintas, y aderezado con algunos de los mejores diálogos que yo jamás haya escuchado en una película. (Uno de esos diálogos lo podéis leer aquí, mi otro blog). Escenas inolvidables, como la de Jack Lemmon bailando un tango con su prometido, o contando cómo será su luna de miel al ritmo de unas maracas.

Y Marilyn, por supuesto, que está absolutamente fantástica. Aunque los dos protagonistas, Tony Curtis, guapísimo, y Jack Lemmon, simplemente genial, no se quedan atrás.

Tiene todo lo que una mala comedia podría desear (parodias, disfraces, números musicales, enredos, tetas) pero tan bien colocado y tan bien aprovechado que ya nunca podremos ver en el cine algo parecido. Wilder vuelve a demostrar que es el mejor y lo hace dejándonos una delicia de película que se merece un enorme recopetín de película.

21 nov. 2010

El Rey León

Esto de volver a ver películas que te sabías de memoria de pequeña cuando ya han pasado varios años me parece una experiencia muy interesante. Te das cuenta de que de pequeña te gustaban esas películas solamente porque las encontrabas divertidas, pero realmente son películas que encierran mucho más.

Eso me ha pasado con El Rey León. Bueno, podemos decir que esta concretamente, divertida, divertida, divertida… no lo era tanto. Porque claro, y cuidado que viene un spoiler, aunque un spoiler más conocido que el final del Sexto Sentido, me parece a mí, asistir a la muerte de Mufasa, ver cómo un niño sufre por su padre por culpa de un ser tan malvado como Scarf (no creo que haya otro malo como él en Disney), era totalmente traumático. Creo que por eso El Rey León nunca llegó a ser una de mis películas favoritas de Disney. Porque, bueno, en todas las películas pasaban cosas malas, claro. Que si a Bella le secuestraban al padre, que si a Ariel le quitaban la voz, que si a Hércules lo traicionaban, que si a la Cenicienta la explotaban… pero nada tan horrible como acercarse al dolor que puede padecer un niño por la muerte de su padre.

Afortunadamente la película sabe encubrir ese trauma con partes divertidísimas, como todas las escenas en las que aparecen Timón y Pumba (que, por cierto, me parecían mucho más graciosos cuando yo era pequeña que ahora que los miro con ojos adultos).

Pero, mirando la película con ojos adultos, como había dicho antes, he sabido ver otras cosas que de pequeña no podía ver. He visto que El Rey León es un drama como la copa de un pino, que es una historia de superación y madurez, de venganza, que es una película demasiado oscura para lo que Disney suele hacer, pero también más profunda y menos infantil. No obstante, está muy bien contada, pues hasta un niño puede entender qué le está pasando a Simba.

Por otra parte, me gustaría hacer una mención especial a su banda sonora, que combina, al igual que toda la película, el toque infantil en temas como Hakuna Matata o Voy a ser el Rey León, con temazos a la altura de El Ciclo de la Vida o La noche del amor. Como banda sonora, creo que es una de las mejores que ha salido de una película de Disney. (Mi favorita sigue siendo la de Aladdín).

Es, por tanto, El Rey León, una de las películas más inteligentes y más adultas de la factoría Disney. Con un guión que cumple a la perfección con su cometido, que incluso se podría decir que huele a Hamlet, que eso ya son palabras mayores, una animación alucinante, que nos ha dejado escenas que pasarán a la historia del cine, una banda sonora inolvidable y unos personajes que ya forman parte de nosotros, esta película no podía ser menos de un copón de película.


PD: Siempre había pensando que Simba, cuando ya es adulto, estaba bueno. Pero el otro día, comentándolo con un amigo, me dijo que él también pensaba lo mismo de Nala. Sin caer en la zoofilia, ¿a vosotros qué os parece? ¿También os sentís atraídos por Simba o Nala?

20 nov. 2010

Harry Potter y las Reliquias de la Muerte. Parte I

No me apetecía mucho ver esta película porque me sentía muy defraudada por la saga Potter. Después de haber visto el truñaco que fue la sexta parte, la séptima ya me daba más o menos igual, pero es que además me jodía ir a verla porque me sentía muy estafada como fan y como espectadora, pues eso de dividir la última película en dos, no me parece sino ansia de dineros.

Y ahora que ya he echado toda la mierda prejuiciosa que tenía en contra de esta película, vamos a cambiar de tercio por completo, porque no me podía haber llevado una sorpresa tan grande ni tan grata como la que me he llevado con esta última entrega de Harry Potter. ¡Cómo me ha gustado! Pero es que no soy capaz de decir ni una sola cosa mala.

Señoras y señores, ha vuelto el David Yates de La Orden del Fénix. Ha vuelto el director que supo darle el toque de madurez que tanto el personaje como la saga de Harry Potter necesitaban. Ha vuelto la oscuridad, el tenebrismo, el miedo, la tensión, el suspense. Y, para qué callarme: ha vuelto Ron Weasly más guapo que nunca. A mí es que este chico me tiene conquistada. Es el mejor.

El guionista ha sabido plasmar a los personajes de la novela, pues ni Harry ni Ron ni Hermione son ya unos niños, aunque lo siguen siendo, y afortunadamente nadie se ha olvidado de eso. La película más dura, más dramática, sigue conservando el punto cómico tan importante en la saga y en la complicidad entre los tres protagonistas.


El que también ha crecido es Daniel Radcliffe, que aprovecha un par de escenas para demostrarnos que él ya es un hombre de pelo en pecho. No obstante, para mí Potter ya perdió su carisma hace tiempo, y ahora la que me tiene ganada es Ron.

Por otra parte, la película tiene una realización magnífica. La cámara nos ayuda a comprender los estados de ánimo del protagonsita y nos adentra en el misterioso mundo de la magia acompañada también de una estupenda banda sonora. Creo que Yates no podría haber hecho mejor su trabajo.

Muy divertida, muy entretenida, aunque claro, evidentemente, es mucho mejor el libro. Es mejor hablar de las películas de Harry Potter sin tener en cuenta las novelas en la medida de lo posible, más que nada por no volver a caer en el "se han comido esto y se han olvidado de aquello y esto se lo han inventado". Esto es cine, y es diferente. Por eso creo que como película, ésta, funciona. Hay que perdonarle algún ¿de dónde sale esto? o ¿por qué ha pasado aquello? pero por todo lo demás, creo que este principio del fin nos deja con la miel en los labios de lo que, espero, será un gran final.

¡Con qué gustico le voy a dar un copón de película! Porque de verdad, yo pensé que a Harry Potter ya no lo salvaba nadie, así que me he llevado una gran alegría. Y ahora, pues a esperar de que, por fin, la era Potter termine de la mejor forma posible.

18 nov. 2010

La Vaquilla

Luis García Berlanga, desde mi punto de vista, ha sido el mejor cineasta de la historia del cine español. Y mira que Almodóvar pisa fuerte, pero yo creo que sin Berlanga nunca habría habido Almodóvar. Como ya sabréis, el pasado domingo Berlanga murió. Hombre, para llorar no es, que el señor ya tenía una edad, pero siempre da un poquito de pena enterarse de que gente a la que admiras tanto haya muerto. Y yo, primero como amante del cine y segundo como guionista, a Berlanga lo admiraba como a ningún otro. Creo que él era un gran observador y un gran narrador, pero sobre todo un hombre muy sabio, un conocedor de la cultura española y un renovador de la comedia. El humor ácido que conseguió plasmar Berlanga no creo que vuelva a aparecer en ninguna película. Ninguna comedia podrá estar a la altura de El Verdugo.

Y "aprovechando" su muerte, me decidí, por fin, a ver La Vaquilla. No sé por qué esta película se me resistía. Quizá por mis ideas antitaurinas y por lo poco que me gusta ver sufrir a los animales en las películas. Pero bueno, quitando esos detallitas, me alegro de haberla vista porque me ha parecido, cómo no, otro peliculón.

Me encanta que una película sobre la guerra civil española, un tema tan trallado y tan gastado y tan llevado a los límites de la resistencia humana, se llame La Vaquilla. Me encanta que la trama se base en cómo unos soldados republicanos quieren robarle la vaca para las fiestas a los del bando contrario, y me encanta que, entre risas, Berlanga nos vuelva a hacer reflexionar sobre la historia de España de la manera más eficaz posible. Con un simple fotograma Berlanga es capaz de transmitir lo que muchos otros llevan años intentando decir.


Lo mejor de la película son los cinco personajes protagonistas. Cada uno nos muestra una cara de la vida y de la guerra, y de una manera muy natural. No tienen nada que ver con la imagen de soldado de guerra que suelen mostrar las películas. Son soldados españoles, donde el teniente es peluquero, otro es torero y el otro quiere intercambiarse con un soldado del bando nacional para poder ver a su novia.

Constantemente se busca la burla, la mofa, la desmitificación de la guerra. En España, cuando por fin se pudo rodar esta película, el franquismo todavía estaba cerca y nadie se había atrevido a mostrar todavía lo patético que debió ser, en algunos momentos, luchar en la guerra.

Y bueno, mucho hablar de Berlanga pero hagamos mención también a mi guionista favorito, Rafael Azcona, que supongo que parte de culpa tiene también en este proyecto. Para Azcona ya no tengo palabras. Me parece el mejor, el maestro. Sus guiones me parecen increíbles, y, ya lo he dicho mil veces, pero lo repito, me encanta su sutileza. Nadie es tan perspicaz y tan mordaz a la vez como lo era Azcona en sus guiones, y La Vaquilla vuelve a servir como ejemplo.

Total, que me ha encantado la película. No es la película que recomendaría a cualquiera, pero creo que se merece una oportunidad. Primero, por el reflejo de la guerra civil tan acertado que hace, segundo, porque es muy divertida, y tercero porque es una lección de cine y de historia bastante importante. Así que yo le doy un copón de película y aprovecho para decirle a Berlanga que, como una vez muerto, el talento ya no le va a servir de mucho, que me mande a mí un poco, que me va a venir muy bien.

13 nov. 2010

Bon Appétit

Juro solemnemente que el primer párrafo que iba a encabezar el artículo de hoy comenzaba diciendo quiénes eran mis tres guionistas españoles vivos favoritos (no sé cómo colocar tanto adjetivo), porque en el puesto número tres de ese ranking se encontraba Paco Cabezas, y resulta que me acabo de enterar de que Paco ha ascendido un puesto, porque ¡GARCÍA BERLANGA HA MUERTO! Es horrible. No diré nada alabando su valiosísimo trabajo en el cine español porque esta noche me pienso ver La Vaquilla, así que cuando escriba sobre la película aprovecharé para hacer un pequeño homenaje a Berlanga.

Jolín. La verdad es que venía supercontenta del cine de ver esta película, primero, por haber podido ver otro trabajo de mi amadísimo Paco Cabezas, y segundo, porque encima la película me ha gustado muchísimo, pero me he quedado un poco así con la noticia de la muerte de Berlanga. No obstante, la vida sigue para los que soñamos con ser la cuarta parte de lo que él fue, así que venga, sacaré ganas y os contaré lo mucho que me ha gustado Bon Appétit.

Cuando Paco Cabezas publicó en su blog una entrada comentando su trabajo en esta película con motivo de su presentación en el festival de Málaga yo me quedé enseguida con el nombre para no perdérmela en cuanto llegase a los cines. Decía Paco que esta película había sacado su lado más romántico, o más gayer, pero bueno, queda mejor decir romántico, y yo, que solo le conocía el más terrorífico y gamberrete, ¡no podía perdérmelo!


Antes de entrar en la sala de cine ya sabía que lo que iba a ver iba a ser la hostia. ¿Por qué? ¡Ni idea! Digamos que me lo decía el corazón. Las revistas hablaban de una historia de amor, pero yo sabía que aquí iba a ver algo más y no me equivocaba. Bon Appétit no me ha parecido una película sobre amigos que se besan, como reza el subtítulo que le han puesto en algunos sitios. A mi parecer, Bon Appétit es una película sobre El Amor con mayúsculas. No es una historia de amor, es amor en estado puro. Desde en el trabajo realizado por el director, que me ha parecido sobresaliente, hasta en las interpretaciones de los actores, destacando la de Unax Ugalde, que lo he visto genial, y, por supuesto, pasando por la delicadeza de los guionistas para enseñarnos lo que saben hacer, en todas las capas de esta película se nota el cuidado con el que se ha mimado esta historia, y por eso el resultado no podía ser más acertado. Y precioso. Este creo que es el adjetivo que mejor describe esta película.

¡Y qué maravilloso es poder expresar un sentimiento tan universal como el amor de un modo tan natural sin tener que caer en tópicos y cursilerías! Ahora mismo me muero de envidia por no ser ninguna de las tres personas que escribieron esta película. Y eso que el guion (iba a acentuar la o, cómo soy) no es de manual, porque ha habido un par de cosas que me han llamado demasiado la atención en el peor sentido de la expresión, pero, ¡qué más da! Además, ya lo dijo Wilder (uno de mis guionistas muertos favoritos), nadie(nada) es perfecto, y eso es lo mejor que tiene esta película.

Como una enamorada cualquiera, conociendo sus defectos pero adorando sus virtudes, me he quedado prendada de esta película, por eso le voy a dar un super copón de película, y, de verdad que os la recomiendo, ya que no podría entender que a alguien no le gustase, porque es imposible no sentirse, al menos, identificado.

9 nov. 2010

Shortbus

Hace pocos segundos servidora twitteaba: "¡Me encanta John Cameron Mitchell!". Y no miento, de verdad. Solo ha hecho dos pelis (tres, pero la tercera aún no se ha estrenado) y ya está en mi lista de directores favoritos, porque no sé qué coño hace con sus películas pero a mí siempre consigue cautivarme.

Aunque mi favorita es Hedwig, en la que él mismo interpreta a una mujer con una "pulgada enfadada" que canta sus penas y alegrías, esta vez he decidido volver a ver Shortbus, porque recordaba que había sido una película que en su momento me gustó muchísimo pero realmente solo me acordaba del tío que se come su propio pito.

Y sí, me he tenido que dar la razón a mí misma y decirme: "estabas en lo cierto, esta película merece la pena y no solo porque tiene escenas superexcitantes, también porque es una bonita reflexión sobre el sexo y sobre cómo vivir la sexualidad". Es verdad que Shortbus tiene escenas de sexo explícito y que hay mucho pito y muchas cosas fuera de lo común en esta película, pero es difícil dejarse llevar por ellas cuando hay en juego sentimientos tan fuertes como los que muestra esta historia.


Será que desde que vivo en Madrid me he vuelto, o al menos quiero ser, más bohemia, pero creo que he sido capaz de ver más allá de esta película y buscar otros significados. Por ejemplo, me ha parecido muy revelador que la película arranque con unos primerísimos planos de la famosa estatua de la Libertad. También me ha encantado el "juego de luces" y energías que plantea la película. Me gusta mucho pensar que el sexo, y sobre todo, un buen orgasmo, sea la chispa de la vida, por llamarlo de alguna forma.

Por otro lado, y ya volviéndonos totalmente supreficiales, ¡qué reparto, señora! Qué manada de tíos buenos tan apetecibles. Así da gusto, también, ver una película. Que, por cieto, os voy a confesar un secreto. Yo estoy totalmente enamorada de John C. M., el dire... ¡me parece tan mono! Es que yo tengo la teoría de que si un hombre vestido de mujer queda guapísima, entonces es que el tío está para comérselo.

Y poco más, queridos lectores. Que a mí Shortbus me parece un peliculón, que me encanta el mundo que crea, que me encantan sus microhistorias, que me encantan sus personajes y su música y que... ¡qué bonito es disfrutar de manera tan sana del sexo! Así que un copón de película para otra joyita salida del alma de John Cameron Mitchell.

5 nov. 2010

Jóvenes y Brujas

La verdad es que en los noventa estuvo muy de moda querer ser bruja, igual que ahora mola ser vampiro. Y he de reconocer que yo era la primera que quería serlo, y por eso me tragaba toda película o serie que tuviera algo que ver con este tema. Por eso, una de las películas que más veces vi cuando era pequeña fue esta, Jóvenes y Brujas, que me parecía lo más. Hace unos días volví a recordarla y decidí volver a verla por los viejos tiempos y... uf! Hubiera sido mejor haber guardado el recuerdo de mi adolescencia porque... ¡virgencita, qué dramón!

Para ser una película de adolescentes, la verdad es que es mucho más... gotiquilla de lo que el cine americano nos tiene acostumbrados. Vamos, que no es una comedia para nada, aunque tiene algunas cosas bastante risibles. Es una película demasiado oscura, y hasta puede llegar a dar mal rollo en algún momento. Jóvenes y Brujas es la historia de una chica que acaba de llegar a la ciudad y es nueva en el insti, y que es captada por las raritas de la clase porque ellas piensan que es "la cuarta" y les va a venir muy bien para invocar a los espíritus. Bueno oye, ¿por qué no? No seré yo quien critique el argumento, porque cosas más raras nos habremos metido para el cuerpo.

Lo que si voy a criticar es todo lo demás, que aquí no se salva ni el apuntador. Para empezar, vamos a echarle el rapapolvo al guionista, que aunque consigue que la historia tenga un cierto sentido... se le cae todo lo demás: empezando por los personajes, que son bastante estúpidos y demasiado alocados (sobre todo el de la bruja más gotiquilla, interpretado por la ¿dónde andará? Fairuza Balk), los diálogos son, en ocasiones, vergonzosos, y los dramones, a mi parecer, demasiado superficiales. Con una idea así se podría haber hecho algo, si no mejor, al menos más profundo, pero... no. Se ve que Melrose Place todavía dominaba el estilo juvenil, y eso hacía que en las películas adolescentes tuviera que haber una violación por cinta.

Vivan los 90 y las gafas de sol con cristales de colores

Otra de las cosas que no me gusta nada de esta película es el ojo vago de la protagonista. Está muy bien que en los noventa se le dieran papeles protagonistas a las no tan guapas, aunque creo que la protagonista de esta peli fue elegida por lo bien que corría en las escenas de miedo y por lo bien que se le movían las lolas mientras lo hacía, pero de verdad, hay ciertos planos en los que "la bruja buena" parece Igor. Con esa mirada yo no puedo sufrir con ella.

No sé con qué ojos vi esta película de pequeña, porque yo la recuerdo como lo más, pero de verdad que ahora que ya ve una las cosas con más experiencia, esta película me ha parecido una bobada como un piano, aunque merece la pena verla por lo absurda que es. Además... ¡no hay tíos buenos! ¿Dónde se ha visto una película de instituto sin un bollo al que adorar? Aquí se adora a Skeet Ulrich, que al parecer tuvo su momento, pero vamos, que el chico tiene una cara de piojo que no vale para nada.

Total, que casi mejor no haberla visto y haberme muerto pensando que esta película merecía la pena, porque con este último visionado, su puntuación ha caído hasta el ojete de dromedario.

2 nov. 2010

Rumores y Mentiras

Generalmente jamás gasto dinero en ver una comedia americana en el cine porque, generalmente también, las comedias americanas son bastante tontacas. Me gusta verlas, lo reconozco, pero en mi habitación y a calidad regulera en la pantalla de mi ordenador. Así, cuando la película termina yo, muy contentica, me puedo decir: ¡era la mierda, sí! Pero bueno, no he perdido cinco euros.

Pero cuando vi el trailer de Rumores y Mentiras me picó mucho la curiosidad... ¡porque parecía buena! Aunque uno ya no puede fiarse ni de las apariencias... No obstante, algo dentro de mí me decía que esa película prometía, así que finalmente fui al cine a verla. ¡Y qué bien hice! Porque me gustó muchisísimo. La verdad es que de un tiempo a esta parte de vez en cuando hay alguna comedia americana en el cine que es la hostia. Desde Supersalidos, más o menos, película, en la que, por cierto, también participaba la protagonista de Rumores y Mentiras, me he ido llevando, paulatinamente, muchas sorpresas con la comedia de adolescentes.


Y hablando de la protagonsita de Rumores y Mentiras, Emma Stone... ¡cómo me gusta! Ya me gustó en Zombieland, pero ahora ya se ha ganado un puesto en mi archivo de actrices que me animan a ver películas, porque en esta película la tía está tremenda. Un poco delgada, para mi gusto, que tiene unas paticas de alambre... pero tremenda al fin y al cabo. Realmente todos el reparto es estupendo, y además tienen la suerte de interpretar a unos personajes divertidísimos.

Sin duda alguna el mérito de esta película es del guionista, que ha sabido adaptar la famosa novela La Letra Escarlata perfectamente a nuestros tiempos. Aunque eso quiera decir que la mujer sigue siendo tratada de putilla en cuanto se acuesta con un tío, el espíritu de la novela está presente en esta historia, que parte del simple hecho de que una chica miente a su mejor amiga diciéndole que ha perdido su virginidad sin saber que otra chica del insti la está escuchando, lo que desencadenará una serie de rumores y mentiras que la convertirán en la golfilla del highschool de la noche a la mañana.

Lo mejor de la película es que no tiene que tender al dramatismo o al romanticismo exagerado para contar la historia. Todo es comedia, hasta los propios personajes lo dicen: es mejor tomarse las cosas con humor y afrontarlas desde el lado más divertido. Aunque claro, tiene su toque romántico, por supuesto, pero es un toque romántico tan guay... Parece mentira que hasta las chicas más duras todavía sean unas princesas que quieren ser rescatadas por sus príncipes azules... ¡qué Pretty Woman todo!

Y nada más, queridos. Que sepáis que a mí me ha gustado muchísimo y que os la recomiendo. Para mí se ha ganado un pedazo de copón de película y entra directa a la lista de películas que quiero volver a ver en cuanto pasen unos mesecillos.