28 ago. 2010

Kika

Por alguna razón que no alcanzo a entender, me ha dado por ponerme a escribir sobre esta película un sábado a las nueve de la mañana. No, no vengo de empalmada, pero tampoco puedo prometer que lo que aquí se vaya a escribir merezca la pena, porque no son horas.

Ya hace mucho tiempo que, al igual que estoy haciendo ahora con Nolan, me propuse ver toda la filmografía de Almodóvar, porque aunque a muchos no os guste, Almodóvar es todo un artista, un director único, y, como mínimo, hay que tenerlo en cuenta. Después de haber visto todas sus películas, Kika se quedó como una de las que menos me había gustado. Pero el otro día, hablando con mi ya-no-amigo Alberto, salió el tema de cuál era la película de Almodóvar que menos nos había gustado, y cuando me oyó decir "Kika", se llevó las manos a la cabeza y dijo: "pero todas las noches se repite lo mismo" (que esto es una coña nuestra que todos los demás no vais a poder entender). Vamos, que se quedó Brittany Murphy.

Yo, que de Alberto, generalmente, me fio, me quedé un poco preocupada, y oye, como se han dado casos en los que he visto una película, me ha parecido la mierda, la he vuelto a ver y me ha parecido lo mejor, decidí darle a Kika una segunda oportunidad. ¡Qué bien hice! Porque vamos, Kika es una película maravillosa, que mezcla a la perfección lo mejor de los dos Almodóvares: el Almodóvar más cómico y gamberro y el Almodóvar más enrevesado y dramático. Pero además, tiene un toque pop, y cuando digo pop me refiero a popular, pero de pueblo, que te hace incluso pensar que los manchegos tienen el don especial de captar y absorber lo mejor de las señoras-que y de los gañanes que les rodean.


Algunos han calificado a esta película como la oveja negra de la filmografía de Almodóvar. Supongo que a esos les pasó como a mí, que solo la vieron una vez. Es verdad que no se puede comparar a Kika con las más grandes películas de este director. Kika no está a la altura de Todo sobre mi madre, por ejemplo, pero me atrevería a decir que Todo sobre mi madre sí tiene algo de Kika.

De nuevo, y como suele ser habitual en el director manchego, la protagonista es una mujer, un personaje que es tan grande que se come toda la película y cede su nombre a la misma. Kika es una maquilladora que un día conoce a un famoso escritor de novela negra con el cual tiene una aventurilla, aunque acabará con su hijo. Kika vive en el mundo totalmente surrealista que Almodóvar ha creado para ella, un mundo exagerado en el que lo peor del género humano sale a la luz, pero por la tele, en el programa de Andrea Caracortada, otro de los grandes personajes de esta película.

Aunque es verdad que la película es bastante pasajera, que no aporta demasiado al espectador, que no le hace reflexionar, sino que simplemente lo divierte, aunque de una manera bastante inmunda, creo que Kika tiene grandes momentos que, al menos yo, ya no podré olvidar, como esa entrevista a cargo de una señora-que o la minihistoria de Paul Vazo (no sé si se escribe así).

Vamos, que me ha encantado volver a verla porque he disfrutado mucho. Me he reído, me he dejado sorprender y he vuelto a admirar, de nuevo, la portentosa imaginación y el gran talento de uno de mis directores favoritos. He subido la nota de la película, por supuesto, y ya puedo decir que Kika es otro copón de película muy apetecible.

26 ago. 2010

Following

Después de la experiencia tan maravillosa que viví con la última película de Nolan, Origen, decidí que había llegado el momento de prestar una atención especial a este director y echarle un vistazo a toda su obra cinematográfica. He decidido hacerlo por orden cronológico, así que, en primer lugar, he visto Following.

Following es la primera película de Nolan. La rodó con un presupuesto mínimo, con ayuda de sus amigos, en los fines de semana que tenía libres. La película narra una historia bastante interesante con sorpresa final incluída, la historia de un joven que quiere ser escritor pero necesita una inspiración para sentarse a escribir. Así, decide, simplemente, seguir a la gente que le llama la atención y observar sus vidas. Lo malo viene cuando te das cuenta demasiado tarde de que seguiste a la persona equivocada.


Al ser tan corta, apenas dura setenta minutos, la película pasa por el planteamiento, que es realmente interesante, demasiado deprisa. Los primeros minutos de esta película consiguen engancharte, pues generan un montón de preguntas y un montón de dudas que necesitan ser respondidas. Lo malo es que la historia enseguida cambia de rumbo para meterse en la vida del "seguido", que, no es que esté mal, pero hace descender el interés de la película.

Eso sí, si la valoramos en sus circunstancias, como primera obra de un director rodada como buenamente se pudo, entonces es cuando se convierte en una joya de la obra del ya consagrado director Christopher Nolan. Es también muy interesante ver cómo muchas de las cosas que luego serán muy importantes en sus siguentes películas ya están presentes en esta, simples detalles, pero muy curiosos.

En definitiva, yo diría que esta película es simplemente una película muy peculiar, que merece la pena ver si estás interesado en la trayectoria de Nolan, pero nada más. Por eso solamente se ha quedado en un ojete de monico.

24 ago. 2010

28 semanas después

¿Después de qué? Se preguntarán algunos. Bueno, no sé si recordáis que no hace mucho hablamos por aquí de la película 28 días después, una de las películas de zombies más famosas de la última década. En esa película se cuenta cómo un grupo de ecologistas libera a unos monicos que estaban siendo utilizados para experimentos científicos. Pero esos monicos estaban un poco infectados, lo que provocó una epidemia en la ciudad de Londres de tal magnitud que, veintiocho días después, ya prácticamente no quedaba nadie vivo. Eso se nos cuenta en la primera película. En esta segunda vamos a saber qué ocurre veintiocho semanas después de que aquello pasase.

Al parecer, la epidemia ha devastado Londres y allí ya no queda nadie. El ejército de EEUU se ha hecho con la organización del lugar y va haciendo llegar, poco a poco, grupos de repatriados que huyeron del país o sobrevivieron al ataque zombie. Esta vez los protagonistas son una familia que se reencuentra en Londres. El padre había logrado sobrevivir por su cuenta en Inglaterra, pero sus hijos habían estado todo ese tiempo fuera del país y ahora volvían a casa para reencontrarse con su familia.

Pero claro, en una película de zombies, no todo podía ser bonito y feliz, y aunque el ejército había exterminado a todos los infectados, siempre queda alguno por ahí, y más en las películas, y ese uno que queda por ahí logra volver a transmitir el virus de la locura zombie, aunque de una manera mucho más bonita, y así se vuelve a sembrar el caos en Londres.


Esta segunda parte es mucho más zombie que la primera, me parece a mí. Hay mucha más acción, muchos más ataques, pero eso hace que la proporción en cuanto a historia o argumento sea inversa. Al gastar más tiempo en escenas repugnantes en las que se muestra cómo montones y montones de personas mueren a manos de los zombies o del ejército de EEUU, queda menos para profundizar en la historia que se está contando y que sería el hilo conductor de la película. Eso da como resultado una película más ágil pero menos profunda. Que no estoy diciendo que una película de zombies tenga que tratar temas trascendentales, pero siempre viene bien conocer por dentro a los personajes y reforzar la acción con algo de drama, que al fin y al cabo está muriendo gente, y eso creo que es el fallo más gordo en esta segunda parte.

No obstante, la acción de la película está muy cuidada y muy bien rodada. Fresnadillo, el director, reafirma el estilo de realización que ya será característico en las películas de zombies o en las películas con persecuciones terroríficas: mete muchos planos por minuto y confunde al espectador para hacerle entender cómo veríamos nosotros un ataque zombie desde dentro. Decían que el movimiento de cámara de Rec mareaba al espectador. A mí nunca me mareó, ni viendo la película en el cine ni en mi casa. Sin embargo, este modo de realización tan agitado y frenético de 28 semanas después sí consigue ponerme la cabeza un poco loca.

Además, a esta película hay que concederle muchas licencias. Nos presenta una historia de zombies totalmente realista, y realmente consigue hacerte creer que el ataque puede ser posible, pero luego falla en el modo de resolver las situaciones más cotidianas, y de este modo, el espectador se tiene que tragar sucesos bastante imposibles como reencuentros fortuitos, distancias insalvables o gases que matan a unos sí y a otros no según nos venga mejor para la historia. Por otro lado, el final también es otro de los grandes errores de esta película. Resuelve el argumento principal de una forma bastante... rara y conveniente y luego nos abre una nueva historia a modo de continuará, que, por cierto, espero que no continúe.

Toda la originalidad que presentaba la primera parte se ha perdido en esta segunda, que lo único a lo que ha llegado es a ser una película meramente entretenida que no aporta nada nuevo. Lo único destacable es el trabajo de realización y también la banda sonora, muy bien elegida y muy bien colocada en la película. Y como esta historia nació gracias a unos monetes, para que el todo salga redondo la voy a calificar con un ojete de monico, pero, dado el caso, de monico zombie.

18 ago. 2010

Los Mercenarios

No me digáis cómo, pero cuando vi el trailer de esta película, no hace mucho, me entraron unas ganas irrefrenables de verla, y no he parado hasta conseguirlo. Tampoco ha sido difícil, bastó con decirle a mi padre: "¿Vamos al cine a ver una de Stallone?". Y al cine que nos fuimos padre e hija ayer por la tarde a ver la vuelta a las pantallas de todos estos piltrafillas.

Nunca jamás había visto una película de Stallone. Ni protagonizada, ni producida, ni dirigida ni nada. Me he ido librando de todos los Rambos, de todos los Rockys, y ni siquiera he visto, aunque a veces mi pica la curiosidad, la segunda parte de Fiebre del Sábado Noche. Pero vamos, que por Stallone no iba a ver la película. La verdad es que cuando vi el trailer de Los Mercenarios, y de repente lo ví a él, al más grande, a Arnold Schw... Chuacheneger (mucho más fácil)... no pude resistirme. Tenía que volver a ver a Chuache en una pantalla de cine. Se me había vuelto a encender esa pasión que en mi juventud sentí por el austriaco musculitos que más lejos ha llegado en el mundo de la política mundial sin que ningún judío haya perecido en su camino a lo más alto.

La película no da más de lo que yo me esperaba. Tal vez para todos los fanses de las grandes figuras del género de acción, volver a ver tanta figuaza pueda produccir mucha satisfacción. Lo entiendo. Pero a mí no me pasaba eso. Yo iba a ver la película esperando muchas tortas y muchas bobadas. Y las obtuve. Más bobadas que tortas, por cierto, y eso que tortas hay para repetir por si alguno se queda con hambre. Eso sí, tampoco es que me haya parecido la película más entretenida del mundo. Las escenas de acción están bastante bien, el argumento de la película... pues bueno, no le vamos a pedir peras al olmo, pero algo falla, y yo creo que es que esta película es tan simplona y tiene tan poco remarcable, reparto aparte, que aburre. Yo llegué a mirar el reloj en un par de ocasiones esperando a que cada vez faltase menos para poder decir "pues ya está, ya la ví", y pasar página.

Tengo los dedos tan gordos que no soy capaz de cerrar la mano

Lo mejor de la película son las gracietas autorreferenciales que se hacían de vez en cuando unos a otros. En la película había bastante buen rollo, y eso consigue traspasar la pantalla. Además, que gente como Stallone and company se junte para hacer una peli y encima sepan qué es exactamente lo que están haciendo y puedan reirse de ello le da otro toque a la película, más divertido y macarrilla, y sobre todo, más mítico. Dicen los entendidos que eso es lo que le falta a El Equipo A. A mí, lo que más me gustó fue la BSO, que me recordaba mucho a Terminator, y también el poder ver en el cine a uno de mis actores de series favorito, David Zayas, que en Los Mercenarios hace de dictador puesto por EEUU, y, por lo tanto, malo malísimo.

Porque al fin y al cabo, y como siempre, eso es Los Mercenarios, una película en la que los malos guays luchan contra los malos malísimos e... imagináos el final. Eso sí, hay una gran sorpresa final que yo me llevaba temiendo toda la película (CUIDADO, SPOILER) y es que hay un personaje femenino que atrae mucho al personaje de Stallone... y... yo pensaba para mis adentros... por favor... podía ser su abuelo... que no se besen apasionadamente, que no haya escena de sexo... y no, afortunadamente, no se enamoran, sólo se hacen amigos y se despiden con un gran abrazo. Vamos, que la sorpresa es que el abuelo hinchado y operado y la jovencita guapa no terminan enrollándose, gracias a dios. (SE ACABÓ EL SPOILER).

Total, que esta película no es más que una juerga entre actores que ya no son lo que eran pero que quieren seguir siéndolo, y nosotros, el público, se lo permitimos porque los miramos, unos, con ojos de nostalgia, y otros, con los mismos ojos con los que ves un reportaje de España Directo de abuelitos que a sus tropecientos años siguen montando en bici, yendo a clases de baile, o ganando concursos absurdos. Muchos tiros, muchas explosiones, muertos por todas partes, chorradazas como pianos y... se acabó. ¿Para qué queremos más? Eso sí, la película, para no ser tan superficial, también tiene su parte dramática... ¡y menudos dramas! De hecho, eso ha sido lo que más me ha gustado dentro del guión, más que las gracietas, que cada mercenario tenía sus propias preocupaciones que eran relatadas en diferentes momentos de la película mientras la banda sonora acompañaba con sus melodías la intensidad de esas palabras: que si uno tenía una oreja mal, que si a otro le había dejado la novia, que si otro iba al psiquiatra, que si otro era muy bajito... ya sabéis, preocupaciones de hombres.

Aunque me he pensado mucho la nota que iba a darle esta película, porque me parecía tan mala como buena, finalmente me he decidido por dejar en un empate el lado chungo y el lado memorable y darle un aprobado justito, o sea, un ojete de monico.

17 ago. 2010

Si ya habéis visto Inception...

... leed este artículo:

http://www.precriticas.com/blog/hypnos/la-explicacion-del-final-de-origen/


En él se da una explicación, basándose en las pistas que Nolan va sembrando, de lo que está ocurriendo realmente en la película.

Y si aún no habéis visto Iception... ¡a qué esperáis! No dejéis pasar la oportunidad de ver un peliculón como este en pantalla grande.

16 ago. 2010

Regreso al futuro

Soy consciente de que cuando exprese mi opinión sobre esta película, que será en breves instantes, muchos de vosotros comenzaréis a odiarme y querréis matarme, pero yo tengo que ser honesta, y os tengo que decir, queridos lectores, que esta película me ha parecido una tremenda bobada.

Bueno, lo primero que pensarán algunos es que "no la vi en su momento". Pues no, en su momento no había nacido yo siquiera, tendría que viajar al pasado, como hacen aquí, y retroceder veinticinco añazos para poder encontrarme con mis padres en una sala de cine y ver en su momento esta película. No obstante, esto no me parece una excusa, porque tampoco vi en su momento Psicosis, por ejemplo, y sin embargo me parece una maravilla igualmente.

Es verdad que para muchos ésta será la película de su infancia, o de su temprana juventud, y eso marca mucho. Porque, ¿quién no ha idolatrado una película, por muy mala que sea, sólo por los buenos recuerdos que le trae y por lo que le hizo soñar en su momento? Eso sí que no lo tengo yo. Cuando estas películas estaban de moda yo era demasiado pequeña. Recuerdo haber visto las cintas (de las tres pelis) por casa y haber visto algunas escenas con mi padre, pero ya desde bien pequeñica me debían parecer una mierdaca, porque nunca me llamaron la atención. Las cintas estuvieron en mi casa años y años y jamás quise echarles un vistazo.

Pero claro, la curiosidad me llamaba, y una película tan mítica y tan famosa no podía ser pasada por alto eternamente. Así que hace unos días me dije: "Bea, es hora de que veas la trilogía de Regreso al futuro, que lo vas dejando, lo vas dejando... y al final nada". Y claro, he empezado por la primera. Y si ya la primera no me ha gustado, miedo me da lo que venga. Pero bueno, aún así, las veré.

Michael, ¿ves esa luz brillante de allí? Es tu talento, que se aleja.

Supongo que a estas alturas de la vida no tendré que contar el argumento. Solamente quiero decir que me parece lo único original y potencialmente divertido que podría haber tenido la película, pero está desarrollado dentro de un guión tan regulero, que pierde toda su gracia. En cuanto a los actores, Jesusito de mi vida (tú eres niño como yo) qué pesado se me hace Michael J. Fox y sus... ganas de no estarse quieto. Por otra parte, la actuación de Christopher Lloyd me parece lo mejor de la película, porque con esa cara que tiene lo mejor que puede hacer es interpretar a personajes así de alocados. Bueno, para no ser tan malvados, otra cosa que me ha gustado de la película es la banda sonora, repleta de hits (claro, es que aquí no se la jugaban) aunque hay un momento de vergüenza ajena protagonizado, por supuesto, por Marty, cuando se pone a tocar un rock and roll en la fiesta de sus padres que... telita. Aunque creo que todos los momentos en los que intentan ser graciosos jugando con el tiempo, es decir, haciendo referencias a cosas famosas del futuro en 1955, cuando todavía no existían, dan bastante repeluco. Los efectos especiales muy guays, la producción muy cuidada... pero... ¡mierda!

Creo que esta película solo puede ser valorada dentro de un contexto, y no como película exclusivamente, como estoy haciendo yo, porque en el momento que le arrancas la parte de lo míticos que fueron los ochenta, lo que molaba el monopatín y vestir camisas vaqueras, la película hace aguas por todos los costados. De hecho, a mí esta película no me ha parecido ni divertida. Quitando que viajan en el tiempo, realmente el resto de cosas que pasan tampoco son para tanto, y las peripecias que Marty va salvando tampoco tienen tanto de especial. Así que un ojete de dromedario que le pongo yo, aunque espero más que nunca vuestras opiniones, para saber por qué os gusta tanto a vosotros esta película.

15 ago. 2010

El pueblo de los malditos (1960)

No sé cómo ha podido suceder. Llamándose este blog como se llama, y yo sin haber visto nunca la película sobre los niños con ojetes brillantes. Sólo el hecho de que unos niños venidos de quién sabe dónde dominen con sus ojetes al resto del mundo ya me parece motivo suficiente prestar atención a lo que sea. Pero así es la vida, y por unas cosas y otras, nunca me había parado yo a ver esta peculiar película.

El pueblo de los malditos es una famosa película de terror sobre un pequeño pueblo inglés en el que un día, y sin saber porqué, todos sus habitantes caen dormidos. Bueno no, todos los habitantes y todos los seres vivos, que las vacas también se quedan sopinstan. Y cuando se despiertan, pues nada, oye, tan agustico. Pero unos dos meses después pues resulta que a una se le antojan pepinillos y anchoas, a otra la llaman putón sin ser nada de eso ella y... pues lo que os cuento, que están todas las mujeres del pueblo preñadas. Pero las vacas no, fijaos que curioso. Las pobrecicas, sin comerlo ni beberlo, paren unos niños muy rarunos, y luego se descubre que es que los niños son perfectísimos. Perfectísimos y nazis, porque son rubios, con ojos azules, inteligentísimos y matan gente.

A mí si me sale un niño como este tampoco sabría qué hacer con él

A mí esta película me ha gustado, no os puedo decir otra cosa, e incluso me ha sorprendido por lo cuidada que está desde un punto de vista técnico, porque me la esperaba cutre, pero cutre, cutre, aunque me ha dado así como un poco de repeluco del bueno también. No sé si son imaginaciones mías, o que esta película es como una alegoría de la vida en la que se predica que todo lo extraño es maligno y que hay que destruir la inteligencia no sea que nos perturbe nuestra tranquila vida. Pero aún así, creo que la historia que cuenta, cuanto menos, es inquietante, porque vamos, a mí me daría mucho miedo que unos niños se comportasen de esa manera tan remilgada, y mucho más que me miraran con esos ojos que ellos tienen. Es una movida eso del control mental, porque uno se para a pensar y se da cuenta de que no puede haber nada peor en este mundo que el que puedan leer tu mente.

No obstante, aunque el guión tiene sus lagunillas, aunque ahí cada personaje hace lo que le da la gana y tan pronto piensa una cosa como vende a su madre y es todo un poco caótico, la película consigue engancharte, sobre todo porque las cosas se van sucediendo a buen ritmo, poco a poco, pero, como diría Lolita en uno de sus hits, sin pausa pero sin prisa, y porque el espectador es capaz de ponerse en el lugar de esa gente que está siendo atacada por el ser más inocente: su propio hijo.

Por eso creo que esta película, aunque parece simple, tiene mucha miga, y aunque tiene muchos fallos, también tiene sus virtudes y por eso ha llegado hasta nuestros días como un clásico del terror y la ciencia ficción. Al menos es una película que conmueve al espectador, que le hace entrar en su juego y que propone temas sobre los que pensar, así que por eso le obsequio con un, no obstante, raspado copón de película.

12 ago. 2010

Vagina Dentada

Que el título no os confunda. Vamos, que no penséis que hace alusiones a otras cosas o que es una metáfora de la vida. No, Vagina Dentada es una película que va sobre una chica que tiene dientes en los bajos. Y ya está. La verdad es que esta película no tiene más, pero es tan graciosa y tan divertida, que merece la pena ser vista.

Es una película que no destaca por nada en concreto: no hay grandes interpretaciones, no hay una gran dirección, no hay un gran guión no hay nada. Aunque tampoco parece serie B pura y dura, eh? No me malinterpretéis, no es una película cutre en ningún aspecto. Si tengo que destacar algo, destacaría lo bueno que está el tío que está enamorado de la protagonista, que está muy bueno, las cosas como son.

¿Qué me pasa, doctor?

Eso sí, aunque toda la historia está narrada desde una perspectiva cómica, tiene escenas que son un poco gores y que pueden herir la sensibilidad de algunos de vuestros estómagos. Aunque bueno, tampoco es para tanto, hay cosas mucho peores en el mundo del cine. No obstante, tampoco es una película que podríamos llamar gamberra, es decir, no se aprovecha en exceso de el hecho de que te están contando que una tía tiene dientes en sus partes. La película logra un tono muy monótono y muy correcto, desde mi punto de vista, y no acaba pareciendo American Pie o algo por el estilo.

Y poco más os cuento, porque la verdad es que la película no da para mucho más. A mí me ha gustado un montón, pero no puedo compararla con el resto de películas... digamos... normales, porque ésta es una marcianada del copón, tan del copón, que le he puesto un copón de película, no porque sea una maravilla, sino por lo bien que me lo he pasado viéndola.

11 ago. 2010

Inception

¿Cuántas veces nos ha pasado que nos han vendido una película como lo mejor de lo mejor, y nos la han puesto como tan buena, tan buena, que hemos ido al cine con unas expectativas altísimas y luego la película, aunque no estaba mal, nos ha parecido peor de lo que nos esperábamos? Cienes y cienes de veces, ¿verdad? Bueno, pues esto es justo lo que no ocurre con Inception.

Todas las revistas hablaban maravillas de ella, en internet se podía leer todo tipo de piropos hacia Nolan y su nueva película, muchos fuisteis los que, en vuestros muros del facebook, decíais que Inception era de lo mejor... ¡y qué razón teníais!

Ayer ya no podía esperar más y tuve que acercarme al cine para disfrutar, por fin, de la nueva película del hombre que me hizo amar a Batman. Había intentado no leer mucho sobre el argumento, aunque algo sabía, para que la película me sorprendiera a todos los niveles. ¡Y vaya si me sorprendió! Tanto, que cuando salí del cine, estaba como en estado de shock, flipando por todo lo que había visto. Creo que nunca había tenido una sensación como esa después de haber visto una película. Algunas películas me han dejado muy deprimida, muy impresionada por la crudeza de sus imágenes, muy emocionada por su final feliz... pero nada que ver con lo que esta película me estaba haciendo sentir, era algo muy diferente. Esa sensación me recordaba a la que tuve cuando vi el Guernika por primera vez, en el Reina Sofía... esa sensación es la que te deja una verdadera obra de arte.


Aunque la realización del fin es acojonante, yo, si tengo que elegir una sola cosa, como guionista, me tengo que quedar con el guión de esta película. Inception es como una cebolla, llena de capas, y más capas, y más capas y más capas. Desde fuera puede parecer muy bonita, pero para alguien que sabe lo que es sentarse a escribir y hacer que unos pocos elementos encajen de manera verosímil, Inception es un gran ejemplo de que la perfección existe d.B.W. (después de Billy Wilder). Hacía mucho tiempo que no me encontraba ante un guión tan complejo, tan bien amarrado, y tan redondo como el de esta película. Nolan es un verdadero artista.

Y encima el tío se pone a dirigir la película y le queda, nunca mejor dicho, de cine. No es que en el argumento de Inception sea 100% original. No es la primera película que se adentra en el mundo de los sueños ni será la última. En imágenes, tampoco nos ha enseñado nada nuevo, nada que no hubiéramos visto antes en otras películas. Pero creo que la gracia de esta película está en haber combinado todos esos elementos no novedosos (realmente, hoy en día, ¿se puede inventar algo totalmente original?) de forma que el resultado parezca algo nunca visto.

Centrándome en lo más básico de la película, Inception no deja de ser un thriller futurista con grandes dosis de acción que cuenta una historia verdaderamente simple y que todos pueden entender, una historia de amor. Como thriller es fantástica, pues consigue realmente tenerte clavado a la butaca sufriendo e introduciéndote en la historia con sus protagonistas, haciéndote preguntas constantemente e intentando desvelar sus misterios. Como película de acción, Inception ofrece al espectador una gran cantidad de escenas de persecuciones, tiroteos, explosiones... Y como historia romántica, a mí, al menos, consiguió tocarme un poco la fibra sensible. Vamos, que esta película lo tiene todo, y además lo tiene muy bien.

Antes de terminar me gustaría hacer una mención especial, habiendo dicho ya que Christopher Nolan es Dios, al prota, Leonardo DiCaprio. Aunque hubo un tiempo en el que le tenía un poco de manía a este actor, fue con Gangs of Ney York cuando me di cuenta de que este chico tan mono realmente tenía algo más que unos ojos azules, y que lograba transmitirme cosas. Desde entonces siempre me ha gustado en todas las películas que yo he visto de él, y la verdad es que en esta vuelve a estar estupendo. DiCaprio siempre me resulta muy natural, siempre ha conseguido que yo me crea todos los personajes que ha interpretado.

Total, que con tantas cosas buenas que os he contado, y otras miles de las que no os he hablado pero que también están ahí... qué puedo decir yo. Esta película ha logrado dejarme sin palabras, ha logrado hacerme reflexionar sobre el cine, sobre la narración de historias... Ha logrado conmoverme y, la verdad, me ha hecho hasta feliz. Hacía mucho tiempo que no salía tan contenta del cine, así que lo justo es que la valore como se merece y la puntue con un estupendo recopetín de película.

10 ago. 2010

El Resplandor

Antes de nada, creo que, si vamos a hablar de El Resplandor, es conveniente que quede aclarada una cosa importantísima:

NO SE OS OCURRA VER NUNCA JAMÁS EL RESPLANDOR DOBLADA AL CASTELLANO

Y una vez que tengáis esto bien clarito, es cuando podemos sentarnos tranquilamente y hablar de una de las películas de terror más famosas de la historia del cine.

El Resplandor es mucho más que una película de terror. Para empezar, es una novela escrita por el famosísimo Stephen King, que también tiene mucha experiencia en lo que al terror se refiere. Para continuar, es una de las películas, en mi opinión, más perfectas y cuidadas en todas sus formas. Y para terminar, está dirigida por uno de los grandes, Stanley Kubrick. Hace apenas dos años pensaba yo que Kubrick simplemente era un buen director. Ahora me estoy dando cuenta, cuanto más veo sus películas, más leo sobre él y más conozco sus entresijos, que este señor era la repera.


Lo que más me gusta de esta película, muchísimo más que la increíble actuación de Jack Nicholson, de la que hablaremos más adelante, es el manejo de los tiempos por parte del director para crear un suspense que a veces se vuelve insoportable. Es genial porque aunque sepas perfectamente lo que va a pasar, porque has visto la película ya unas cuantas veces, sigues sintiendo ese torturador cosquilleo en el estómago y esas ganas de taparte los ojos cuando ves la puerta de la habitación 237 abierta. La banda sonora también ayuda muchísimo a crear esa sensación tan desconcertante que tanto nos gusta a los verdaderos amantes del género. Esos sonidos tan agudos, tan rasgados, tan punzantes, nos introducen en el laberinto tan complejo que es esta historia, la historia de Jack, un escritor frustrado (qué malo es ser escritor frustrado... ¿acabaré zumbada yo también?) que encuentra una oferta de trabajo perfecta para él y para su oficio de escritor: cuidar durante el invierno de un hotel hasta su reapertura en primavera. Jack Locatis se traslada allí con su familia: una mujer con falta de una buena ortodoncia y un buen cocido maragato y un niño que tiene un don especial que ya quisiera para sí Iker Jiménez. Bueno, y el resto supongo que os lo sabéis, y si no lo sabéis... ¡fuera de aquí, no merecéis vivir!

Otra de las cosas que más me gustan son los escenarios en los que se desarrolla esta película. Desoladores, misteriosos, tanto el laberíntico hotel como la fría montaña son reflejo de la perturbada mente del protagonista. Los infinitos pasillos del hotel en el que se hospeda la familia también logran sobrecoger al espectador, actuando como un personaje más en esta película, con su propios secretos y sus propias sorpresas. El pasillo de los ascensores por donde corre un río de sangre, las cocinas, el laberinto, la sala dorada, el cuarto de baño de la sala dorada, donde tiene lugar una de las escenas más terroríficas y escalofriantes del film... son todos ya lugares que permanecerán para siempre en la memoria de quien haya visto esta película.

Y como ya anunciaba, Jack Nicholson. Absolutamente demencial. Increíble lo que este buen hombre puede hacer. También hay que reconocer el trabajo de Kubrick como director de actores, pero si no hubiera sido Nicholson, esta película tampoco sería hoy tan recordada. Jack Nicholson no interpreta a un loco, es un loco. Un loco de la interpretación que se come a hachazos a la cámara y que congela la sangre con solo verle la mirada.

El Resplandor es una película que siempre logra sorprenderme. Cada vez que la veo me doy cuenta de algo nuevo, y cada vez que la veo vuelvo a sentirme como aquella primera vez, aterrada ante la locura del ser humano y maravillada ante el genio creador de Stanley Kubrick. Por supuesto, un copón de película, y de los más altos.

5 ago. 2010

Cuenta Conmigo

No sé cómo esta película llegó a mi carpeta de películas, pero lo cierto es que allí estaba y que hace un par de noches llamó mi atención y decidí verla. A los pocos minutos me di cuenta de porqué me había hecho con ella, y es que hace muchos años, cuando yo estaba en la ESO, qué tiempos aquellos, nuestra profe de inglés nos mandó leer el libro "The Body", libro que me dejó muy buen sabor de boca y que siempre había tenido en la cabeza. En algún momento de mi vida que no recuerdo, y eso que yo no me drojo, debí averiguar que esta película se basaba en aquella novela, y supongo que esa sería la razón por la que Cuenta conmigo, o Stand by me para los lectores internacionales, apareció en mi ordenador (mágicamente, que yo no pirateo...)

A los pocos minutos de la película ya empecé a notar esa horrbile sensación que yo detesto porque me impide ser feliz que es la de "de qué me suena este actor..." Y es que... ¡¡cómo no me iban a sonar!! ¡¡Si son todos actores megamíticos!! No era capaz de resolver mis dudas por mí misma y tuve que recurrir a imdb, y entonces ya dije: ¡¡¡señor qué elenco!!! No creo que haya otra película en la historia del cine que recoja tanto actor memorable como esta cinta.

Para empezar, la película está protagonizada por un niño monísimo que yo no le sacaba ningún parecido, vamos, que yo no sabía quién era ni me sonaba de nada hasta que vi su nombre en imdb. Ni más ni menos que Wil Wheaton. Quizás muchos sigáis en la misma postura, pero yo me retorcí en mi asiento y apreté mi ojete cuando me vi al archienemigo de mi queridísimo Sheldon Cooper protagonizando esta película. El querido amigo de nuestro protagonista también tenía telita, y es que estaba interpretado por River Phoenix, otro que trae cola, por haber sido un mito en su época, haber muerto tan joven, y, sobre todo, por ser mi cuñado, y es que yo... cuántas veces habré deseado ser la señorita de Cómodo. El monísimo niño que se escondía detrás de esas gafas ahora tan modernas era ni más ni menos que Corey Feldman, al que vosotros siempre recordaréis por su papel en Los Goonies y al que yo no podré olvidar por su papel en The Birthday. No preguntéis. Aún no lo he superado. Y por último, el niño gordito que se transformó en... bueno, iba a decir pivonazo, pero hombre... la cosa es que el cambio es notable, porque pasó de niño gordito, como he dicho antes, a Jerry O'Connell buenorro.

Qué porte y qué elegancia

Pero no solo de protagonistas se nutre esta película, entre sus sencundarios también podemos encontrar a un Jack Bauer malote malote y rubiote de bote y a un jovencísimo y con cara alargadísima John Cusack. Muy fuerte todo.

La película me ha encantado. Es una maravillosa historia de amistad (o de amor, porque yo creo que si hubiera Cuenta Conmigo II el prota y su amiguito se verían el pito) y de aventuras sin muchas florituras ni grandes obstáculos que superar, que te mantiene completamente pegado a la pantalla y que te hace querer a esos niños como si fueran tus hijos (porque tienen 12 años, y los únicos que pueden querer a los niños de esa edad de cualquier manera que no sea como hijos son los curas). La banda sonora es buenísima buenísima. Está cargadita de oldies inolvidables que hacen más divertida aún la aventura de estos cuatro chicos.

Una película que os recomiendo a todos, una película que nunca envejecerá ni pasará de moda, porque, como dice el narrador, todos hemos tenido esas grandes amistades de los doce años, y nunca hemos vuelto a tener amigos como los que tuvimos cuando fuimos pequeños. Si hace apenas unos días Toy Story 3 nos recordaba los buenos ratos que pasamos en nuestra infancia gracias a la compañía de nuestros juguetes, Cuenta Conmigo nos recordará siempre lo importante que es la amistad, y lo divertidas que se vuelven las más simples aventuras cuando estás en buena compañía. Un copón de película que siempre tendré en cuenta y que seguro que tarde o temprano acabaré revisando.

3 ago. 2010

Alicia en el País de las Maravillas (2010)

Ya había visto en su momento (que no fue hace tanto) esta película, y aunque la había esperado con muchas ganas, me llevé una gran decepción. Pero los amantes del cine y de lo gratis, es lo que tenemos, que si nos invitan a ver by the face una película en la comodidad de una sala de cine, aunque sea mala, vamos. Bueno, los amantes del cine y las madres hartitas, porque estaba el cine lleno de críos abandonados por sus madres a las puertas de la sala, que, aunque tenían unas normas de conducta impuestas, se las pasaban por el forris y se dedicaban a armar jaleo, a saltar en la butaca, a tirar cosas o a levantarse mil veces para ir a mear. Luego se ríe la gente de la incontinencia de Concha Velasco... ¡nada comparado con las pérdidas de estos niños!

Pues eso, que hoy hemos ido a ver Alicia en el País de las Maravillas de gratis al cine. Yo iba sin muchas ganas, porque, como ya he dicho, me llevé tal disgustazo con esta película la primera vez que la vi... Es que yo soy muy fan de Tim Burton... ¡mucho! Me encanta su mundo y sus fantasías. Me encanta su manera de contar historias y las historias que cuenta. Pero es que también soy muy muy fan de Alicia, tanto como personaje de las novelas como en la película viejuna de animación de Disney. Las novelas de Carroll me parecen lo más. Son muy divertidas, muy irónicas, y muy surrealistas, aunque, sobre todo, me gustan porque están cargadas de imagiación. Y la película de animación de Disney... me parece una película que captó a la perfección el espíritu de Alicia y lo plasmó de una manera magnífica.

Total, que el día que me entero de que Burton, un director importantísimo para mí, se va a encargar de volver a llevar al cine a mi querida Alicia... ¡imaginaos que alegría! Eso sí, la alegría me duró hasta que vi la película. Pero yo pensaba que a lo mejor entonces, del susto de ver todo tan diferente, la había valorado mal, y que un segundo visionado podría ser positivo. ¡Cuán equivocada estaba! En este segundo visionado hasta he cerrado los ojos un ratito para "descansar la vista".

Lo que más me gusta de esta nueva versión de Alicia es el ambiente recreado por Burton, los decorados, los vestidos, peinados, maquillaje... todo eso está muy cuidado y muy trabajado, y ayuda a crear una atmósfera muy buena donde se desarrollará una historia... muy mala. Alicia ha crecido, está hecha toda una mujer y a punto de comprometerse con un Lord nada menos, y, en mitad de su pedida, echa a correr detrás de un conejo blanco para volver al país de las maravillas, del que ya no recuerda prácticamente nada. Allí la necesitan porque tiene que salvarlos de la reina roja, que es muy mala malosa, y a los veinte minutos de la película, más o menos, ya te enteras del final. Total, que todo lo demás sobra, y además, de verdad, porque ni siquiera es divertido.



Una pena, qué le vamos a hacer. Sí, es verdad, yo no lo haría mejor, pero no sé, también pienso que si no puedes mejorar algo, mejor no lo toques. Así que este segundo visionado de Alicia en el País de las Maravillas, para lo que me ha servido es para darme cuenta de que no estaba equivocada: que la película es un fracaso, es aburrida, tiene un guión abatiburrillado, el baile de mierda del sombrerero loco es de lo peor y lo único que se salva es la reina blanca. Super ojete de monico.

1 ago. 2010

Shrek Tercero

El día que fui al cine a ver la cuarta parte de la saga de Shrek me di cuenta de que apenas me acordaba de Shrek Tercero. Aunque mi memoria selectiva se resistiera a olvidarla, yo no podía permitirlo, porque la había olvidado hasta tal punto que ni recordaba quién era el malo, y... ¡tampoco me acordaba, por ejemplo, del rey Arturo!

Así que para poner fin a este olvido (gara) me dije yo a mí misma, que a veces saco la Aída Nizar que llevo dentro: "Tarde de domingo, treinta y cinco grados a la sombra. ¿Qué hacemos? Pues cualquier cosa menos usar la cabeza". Me acordé de mis lagunas con Shrek, y me puse esta peli.

Habiendo visto hace apenas dos semanas la cuarta parte, la tercera parece hasta mejor de lo que recordaba. Dicen los entendidos que en la segunda ya se nota un ligero bajón en cuanto al nivel marcado por la primera entrega de Shrek. A mí la segunda me gusta tanto como la primera, así que no puedo decir nada, pero esta tercera, y también la cuarta, ya son harina de otro costal. Ya son otra cosa. Son simples películas entretenidas con alguna gracieta. Sí, como películas para pasar el rato cumplen su función, pero Shrek no era una película para pasar un rato divertido. Era muchísimas cosas más.


Pero bueno, qué le vamos a hacer, no nos llevemos disgusto. Nos quedaremos con lo bueno. Shrek ya forma parte de la historia del cine. Shrek era una nueva forma de hacer animación: dibujos para no tan niños. Eran gamberradas e ironías geniales. Además, Shrek era unos personajes irrepetibles, tales como el mismo ogro o su compañero Asno. Shrek era también una gran banda sonora. Y Shrek, sobre todo, era la mofa del cuento clásico, la vuelta de tuerca, era el cuento del siglo XXI. Y todas estas cosas que he ido enumerando se pierden por completo en esta tercera parte. Bueno, no es que se pierdan, porque siguen estando, pero se dejan a un lado. Los pilares básicos sobre los que se asentó el primer Shrek dejan de tener la importancia capital que habían tenido.

Como ya dije cuando hablamos de la cuarta, espero que, por fin, esa película haya supuesto el fin de esta saga, porque aunque sus creadores siguen demostrando que pueden ser originales y pueden crear nuevas historias verosímiles, la fórmula, lo que hacía del ogro verde un personaje inolvidable, se agotó.

No obstante, si medimos esta tercera parte como película, sin tener en cuenta a sus predecesoras, como dije antes, la película es divertida, tiene puntos graciosos, momentos míticos (yo me quedo con el momento Inmigrant Song, aunque esté muy disimulado) y sirve para pasar una tarde de domingo. Y como estas características definen al tipo de cine que sí es un ojete, entonces esta tercera parte se queda en el umbral del éxito con un ojete de monico.